Asma en los adultos: crear un plan de acción para el asma

Mantener un buen control diario del asma es la clave para mantener los síntomas a raya y prevenir los ataques de asma. Con un plan de acción escrito para el asma, te resultará más fácil medir si tu asma está bajo control y sabrás exactamente qué medidas tomar cuando no lo esté. Un plan de acción para el asma es especialmente importante si tienes asma de moderada a severa o has tenido un ataque de asma grave en el pasado. Aquí te indicamos cómo comenzar.

Crear un plan de acción para el asma

Debido a que el asma varía de una persona a la otra, tendrás que trabajar con tu médico para desarrollar un plan personalizado. Tu plan de acción puede incluir llevar un diario y puede ayudarte con lo siguiente:

  • Hacer un seguimiento de los síntomas del asma. El plan te ayudará a controlar los signos y síntomas del asma y a registrar cuándo tus síntomas interfieren en las actividades diarias, como el trabajo, el ejercicio o el sueño.

    Es posible que también te convenga llevar un registro de la frecuencia con la que usas un inhalador de acción rápida, como albuterol (ProAir HFA, Proventil HFA, Ventolin HFA, otros), para aliviar los síntomas.

  • Registrar las lecturas del flujo máximo. Puedes usar un medidor de flujo máximo para hacer un seguimiento diario de tu asma. Este sencillo dispositivo manual comprueba el buen funcionamiento de los pulmones. Si las mediciones son más bajas de lo normal, esto indica que los pulmones no están funcionando tan bien como deberían. Esta es a menudo la primera señal de que el asma está empeorando.
  • Evaluar el control del asma. El plan de acción te provee un sistema para interpretar la información que registras. En muchos planes de asma, se utiliza un sistema de "semáforo" de zonas verde, amarilla y roja que corresponden a síntomas que empeoran. Este sistema puede ayudarte a determinar rápidamente la gravedad del asma y a identificar los signos de un ataque de asma.

    En algunos planes de asma, se utiliza un cuestionario de síntomas llamado "prueba de control del asma" para medir la gravedad del asma durante el último mes.

  • Ajustar los medicamentos. Tu plan debe indicar cuándo necesitas hacer ajustes en los medicamentos según la gravedad de tus síntomas de asma. Los medicamentos para el asma generalmente incluyen medicamentos de control a largo plazo, como los corticosteroides inhalados, y, según sea necesario, medicamentos de acción rápida, como el albuterol inhalado. Asegúrate de entender qué medicamentos debes usar, cuándo y cómo usarlos y qué resultados debes esperar.
  • Reconocer y tratar un ataque de asma. Hacer un seguimiento diario de los síntomas y ajustar el tratamiento en consecuencia mejora el control del asma y reduce el riesgo de sufrir un ataque de asma. Pero si los síntomas comienzan a empeorar rápidamente, sigue las instrucciones del plan de acción para el uso de medicamentos de acción rápida u otras medidas para mantener tus síntomas bajo control.
  • Saber cuándo buscar atención de emergencia. Algunos ataques de asma no se pueden controlar en casa. Usa el plan de acción para reconocer los signos de un rápido empeoramiento del asma. Si usas un medidor de flujo máximo, el plan de acción también te dirá cuándo las lecturas bajas del flujo máximo indican que un ataque de asma se ha convertido en una emergencia.
  • Evitar los desencadenantes del asma. El plan de acción puede incluir un espacio de notas para que hagas una lista de los desencadenantes del asma y de las maneras de evitarlos. Estos varían de una persona a la otra; algunos ejemplos son el ejercicio, el aire frío, el polen, los ácaros del polvo, el moho, la caspa de las mascotas, la enfermedad de reflujo gastroesofágico (ERGE), las infecciones respiratorias y el humo, incluido el humo de tabaco ambiental.

Mantén tu plan de acción a disposición

Una vez que hayas creado junto a tu médico el plan de acción para el asma, mantenlo a mano en caso de que tengas un brote asmático.

Comunica tu plan a un familiar o amigo que pueda ayudarte en caso de emergencia. Guarda una copia en tu billetera o cartera en caso de sufrir un ataque asmático lejos de casa.

Incluye el número telefónico de tu médico, los números de teléfono de emergencia y la ubicación de la sala de urgencias más cercana en tu plan para el asma.

Siempre lleva contigo un inhalador de rescate. Guarda uno en casa como respaldo.

Visita periódicamente a tu médico

Trabaja con el médico para mantener actualizado tu plan de acción contra el asma. El asma cambia con el tiempo, por lo que el plan puede requerir ajustes periódicos.

  • Ir a todas las consultas programadas. Revisa tu plan de acción para el asma en cada consulta con el médico. Informa al médico sobre cualquier problema que tengas para seguir el plan. Estos chequeos también son una buena oportunidad para verificar que estés registrando los síntomas del asma de manera precisa y usando los medicamentos en forma apropiada.
  • Si el asma no está bajo control, consulta a tu médico. Si estás siguiendo el plan de acción pero los síntomas aún no están bajo control, es posible que tengas que cambiar el tratamiento. Por otra parte, si el asma está bien controlada todo el tiempo, el médico podrá reducir la cantidad de medicamento que tomas.
  • Comunícate con tu médico si tienes alguna inquietud. Si tienes preguntas o simplemente te preocupan los signos y síntomas del asma, llama al médico o programa una consulta.
  • Consulta acerca de la vacuna contra la influenza. El médico puede recomendar que te apliques una vacuna contra la influenza en forma periódica.

El asma no tiene por qué limitar tus actividades, interrumpir el sueño o hacer que te preocupes constantemente por tener un ataque. Si sigues cuidadosamente un plan por escrito, puedes mantener el asma bajo control y reducir al mínimo las alteraciones que esta provoca.

Last Updated Dec 14, 2019


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