Asma en niños: crear un plan de acción para el asma

Mantener un buen control diario del asma es la clave para mantener los síntomas a raya y prevenir los ataques de asma. Con un plan de acción escrito para el asma, te resultará más fácil medir si el asma de tu hijo está bajo control y sabrás exactamente qué medidas tomar cuando no lo esté.

El uso de un plan de acción para el asma es especialmente importante si tu hijo tiene asma de moderada a severa o ha tenido un ataque de asma grave en el pasado. Aquí te indicamos cómo comenzar.

Crear un plan de acción para tratar el asma

Como cada persona experimenta el asma de manera diferente, necesitarás trabajar con el médico para hacer un plan personalizado para tu hijo. Los niños que tienen la edad suficiente para entender por qué estás preparando el plan pueden colaborar con su creación. Un plan de acción puede ser de ayuda para ti y tu hijo:

  • Rastrea los síntomas. El plan te ayudará a controlar los signos y síntomas, como la tos, las sibilancias y la dificultad para respirar. También puedes registrar si los síntomas interfieren en la escuela, el juego, el ejercicio o el sueño. También deberás llevar un registro de la frecuencia con la que tu hijo usa un inhalador de alivio rápido, como albuterol (ProAir HFA, Proventil HFA, otros), para aliviar los síntomas.
  • Registra los flujos máximos. Si tu hijo tiene la edad suficiente para usar un medidor de flujo máximo, es posible que tenga uno. Este simple dispositivo manual mide el funcionamiento de los pulmones día a día. Las mediciones bajas indican que los pulmones no están funcionando como deberían. A menudo, esta es la primera señal de que el asma está empeorando.
  • Evalúa el control del asma. El plan de acción te proporcionará un sistema para dar sentido a la información que registras. En muchos planes de asma, se utiliza un sistema de "semáforo" de zonas verde, amarilla y roja que corresponden a síntomas que empeoran. Este sistema puede ayudarte a determinar rápidamente la gravedad del asma y a identificar los signos de un ataque de asma.

    En algunos planes de asma, se utiliza un cuestionario de síntomas llamado "prueba de control del asma" para medir la gravedad del asma durante el último mes.

  • Ajusta las dosis de los medicamentos. En el plan de tu hijo, se debe indicar cuándo se necesita hacer ajustes en los medicamentos según la gravedad de los síntomas. Los medicamentos para tratar el asma generalmente incluyen medicamentos de control a largo plazo, como los corticosteroides inhalados, junto con medicamentos de alivio rápido, como el albuterol inhalado, según sea necesario. Asegúrate de entender qué medicamentos usar, cuándo hacerlo, cuánto tiempo usarlos y qué esperar.
  • Reconoce y trata un ataque de asma. Hacer un seguimiento diario de los síntomas y ajustar el tratamiento en consecuencia mejora el control del asma y reduce el riesgo de sufrir un ataque de asma. Pero si los síntomas comienzan a empeorar rápidamente, sigue las instrucciones del plan de acción para el uso de medicamentos de alivio rápido u otros pasos para controlar los síntomas de tu hijo.
  • Sabe cuándo buscar atención de emergencia. Algunos ataques de asma no se pueden controlar en casa. Si tu hijo usa un medidor de flujo máximo, el plan de acción también te dirá cuándo las lecturas de flujo máximo bajo indican que el ataque de asma de tu hijo se ha convertido en una emergencia.
  • Ayuda a tu hijo a evitar los desencadenantes del asma. El plan de acción puede tener un espacio para que hagas una lista de los desencadenantes del asma de tu hijo y tomes notas sobre cómo evitarlos. Los desencadenantes del asma varían de una persona a persona; por ejemplo, aire frío, polen, ácaros del polvo, moho, caspa de mascotas, humo e infecciones respiratorias.

Asegúrate de que los cuidadores sepan cómo usar el plan de acción

Una vez que tú y el médico de tu hijo hayan desarrollado un plan de acción para el asma, tenlo a mano. Asegúrate de que los niños y los cuidadores (incluidos los abuelos y las niñeras) sepan dónde encontrarlo y qué hacer en caso de que los síntomas del asma empeoren.

Entrega una copia del plan al personal de enfermería de la escuela y a los maestros y entrenadores de tu hijo. Guarda otra copia en tu billetera o bolso, en caso de que ocurra un ataque de asma fuera de casa. A medida que los niños crecen, pueden asumir más responsabilidad en relación con el uso del plan para controlar y afrontar el asma.

Reúnete regularmente con el médico de tu hijo

Trabaja con el médico para ajustar de manera regular el plan de acción para el asma de tu hijo. El asma cambia con la edad, así que el plan de tratamiento de tu hijo también tendrá que cambiar.

  • Asegúrate de que tu hijo asista a todas las citas programadas. Revisa el plan de acción para el asma de tu hijo en cada visita al médico. Dile al médico acerca de cualquier problema que tu hijo esté teniendo para seguir el plan. Estos chequeos también son un buen momento para verificar si estás haciendo un seguimiento preciso de los síntomas y si tu hijo está usando los medicamentos para el asma de manera adecuada.
  • Si el asma no está bajo control, consulta al médico. Si tu hijo está siguiendo el plan de acción pero los síntomas aún no están bajo control, es posible que sea necesario un cambio en el tratamiento. Por otro lado, si el asma de tu hijo está bien controlada, es posible que el médico reduzca la cantidad de medicamentos que toma.
  • Llama al médico si tienes alguna inquietud. Si tienes alguna pregunta o estás preocupado por los signos y síntomas de tu hijo, llama a su médico o programa una cita.

Tener asma no significa necesariamente que tu hijo vaya a faltar a la escuela, que le falte el aire durante los deportes o los juegos, o que se despierte tosiendo por la noche. Si siguen cuidadosamente un plan escrito, tú y tu hijo pueden controlar el asma y minimizar los trastornos que causa.

Last Updated Aug 28, 2019


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