Cómo usar los alimentos para ayudar a que tu cuerpo combata la inflamación

La frase "dieta antiinflamatoria" se usa mucho hoy en día en las conversaciones sobre nutrición. ¿Pero por qué la inflamación es mala para nosotros? ¿Y qué tiene que ver la comida con esto?

La inflamación es una parte de la respuesta normal del cuerpo a una infección o lesión. Es cuando el tejido dañado libera sustancias químicas que les dicen a los glóbulos blancos que comiencen a repararse. Pero a veces, la inflamación es poca, se propaga por todo el cuerpo y es crónica.

Esta inflamación crónica puede dañar el cuerpo. Puede contribuir a la acumulación de placa en las arterias, lo que puede aumentar el riesgo de padecer una cardiopatía o un accidente cerebrovascular. También está asociada a un mayor riesgo de desarrollar cáncer, diabetes y otras afecciones crónicas.

Cómo la comida puede ayudarte o perjudicarte

Las decisiones que tomas en el supermercado pueden afectar la inflamación de tu cuerpo. Los científicos todavía están descubriendo cómo los alimentos afectan los procesos inflamatorios del cuerpo, pero ya saben algunas cosas.

Las investigaciones demuestran que lo que comes puede afectar los niveles de proteína C reactiva (CRP) —un marcador de inflamación— en tu sangre. Esto quizás se deba a que algunos alimentos, como los azúcares procesados, ayudan a liberar mensajeros inflamatorios que pueden aumentar el riesgo de inflamación crónica. Otros alimentos, como las frutas y las verduras, ayudan a tu cuerpo a luchar contra el estrés oxidativo, que puede provocar inflamación.

Las buenas noticias: los alimentos que son antiinflamatorios tienden a ser los mismos alimentos que pueden ayudarte a mantenerte saludable de otras maneras también. Por lo tanto, comer teniendo en cuenta la inflamación no tiene que ser complicado ni restrictivo.

Reglas generales sencillas para la alimentación antiinflamatoria:

  1. Come más alimentos de origen vegetal. Los alimentos integrales alimentos de origen vegetal tienen los nutrientes antiinflamatorios que tu cuerpo necesita. Por ello, comer una variedad de frutas, verduras, cereales integrales y legumbres es el mejor comienzo.
  2. Concéntrate en los antioxidantes. Ayudan a prevenir, retrasar o reparar algunos tipos de daño celular y tisular. Se encuentran en frutas y verduras coloridas como bayas, hojas verdes, remolacha y aguacate, así como frijoles y lentejas, cereales integrales, jengibre, cúrcuma y té verde.
  3. Obtén tus omega 3. Los ácidos grasos omega 3 participan en la regulación del proceso inflamatorio de tu cuerpo y podrían ayudar a regular el dolor relacionado con la inflamación. Encontrarás estas grasas saludables en pescados como el salmón, el atún y la caballa, así como en cantidades más pequeñas en nueces, pacanas, semillas de lino molidas y en la soja.
  4. Come menos carne roja. La carne roja puede estimular la inflamación. ¿Te gustan las hamburguesas? Fija una meta realista. Trata de cambiar tu carne de res del almuerzo por pescado, nueces o proteínas a base de soja unas cuantas veces a la semana.
  5. Elimina los alimentos procesados. Los cereales y las bebidas azucaradas, los alimentos fritos y los pasteles estimulan la inflamación. Pueden tener muchas grasas no saludables relacionadas con la inflamación. Pero comer frutas enteras, verduras, cereales y frijoles puede ser rápido si preparas con anticipación varias comidas.

Last Updated Dec 14, 2019


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