Cocina en casa esta semana

Cocinar en casa permite disfrutar de comidas más sanas, tener menos gastos en alimentos y lograr una mayor unión familiar. Pero los estudios demuestran que los estadounidenses están consumiendo menos comidas en sus casas ahora que en las décadas anteriores, y las comidas que consumen fuera de sus hogares tienen más calorías, grasas y azúcares agregados que las comidas caseras.

Las personas que no cocinan con frecuencia compran más alimentos precocinados cuando hacen las compras, tienden a picar en lugar de consumir comidas balanceadas y, a menudo, se sienten menos satisfechas con la calidad y sabor de sus dietas.

La mayor barrera a la hora de cocinar en casa es la falta de tiempo y la creencia de que cocinar desde cero lleva más tiempo que pedir comida o ir a comprar a tiendas desde el automóvil. Otros obstáculos frecuentes implican no saber cómo comenzar a planificar las comidas y qué alimentos comprar. Además, algunas personas simplemente no disfrutan de cocinar, y puede resultarles complicado hacerlo para tan solo una o dos personas en el hogar.

Con el mínimo esfuerzo y tiempo, cualquiera puede adoptar algunas estrategias para empezar a cocinar en el hogar. Prueba estos consejos para esta semana:

Abandona las recetas (por ahora)

Una receta es como un mapa detallado que describe una manera de llegar a un punto específico. Si sigues bien las indicaciones, llegarás a tu destino final. Pero si no sabes manejar, el resultado podría ser desastroso. Concéntrate en entender los procesos básicos de la cocina, las habilidades y técnicas, como ser hornear, asar, cocinar al vapor, saltar y asar a la parrilla. Hay muchos recursos impresos y en internet que te ayudarán a aprender. Una vez que estés cómodo en la cocina, podrás dominar hasta las recetas más complejas.

No te compliques

En vez de intentar preparar una comida de tres platos desde el principio, concéntrate en un solo componente principal, como las proteínas. Experimenta con diferentes métodos de cocción utilizando algo tan simple como una pechuga de pollo o un filete de salmón. Completa el resto de la comida con alimentos básicos de rápida cocción y mínimamente procesados, como vegetales congelados, tomates enlatados y pastas integrales.

Mejora las porciones pequeñas de las comidas preparadas de la tienda de comestibles o de tu restaurante favorito con un componente casero. Equilibrar las dos comidas no solo te permitirá ahorrar tiempo y dinero, sino que, además, es probable que los platos resultantes sean de mejor calidad y tengan menor cantidad de grasas y de calorías que una comida típica para llevar.

Comienza poco a poco

Al principio, planifica cocinar solo una comida a la semana. Continúa cocinando la misma comida o usando la misma técnica de cocción cada semana hasta que te sientas competente. Alcanza el éxito agregando una comida semanal adicional, aprendiendo una nueva técnica o poniendo en prácticas ambas opciones. Las mejoras pequeñas y consistentes son la clave para lograr el éxito a largo plazo.

Ten un plan

Ten en mente una comida que te gustaría comer en la cena una noche. Compra lo que necesitarás para esa comida, junto con alimentos básicos que todavía no tengas a mano, como aceite vegetal o vegetales congelados. Tómate un tiempo la noche anterior para preparar todo por adelantado. Esto podría significar cortar previamente los vegetales, medir los ingredientes secos o líquidos, o marinar la proteína.

Prepárate para tener éxito

Para concentrarte y para eliminar posibles dificultades, crea un entorno óptimo para cocinar. Limita las distracciones apagando la televisión y guardando las cosas que estén en las superficies de la cocina. Asegúrate de que los utensilios y electrodomésticos que necesites estén a mano.

Limpia las superficies y lava los platos mientras cocinas. Esto te ayudará a tener una experiencia más relajada al cocinar y al comer.

Last Updated Dec 9, 2016


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