Enfermedad de Alzheimer o depresión: ¿podrían ser las dos cosas?

La enfermedad de Alzheimer temprana y la depresión comparten muchos síntomas, por lo que puede ser difícil, incluso para los médicos, distinguir entre los trastornos. Además, muchas personas con enfermedad de Alzheimer también están deprimidas.

Del mismo modo que el tratamiento es importante para las personas que sufren solo depresión, es igualmente crucial que las personas con enfermedad de Alzheimer y depresión reciban tratamiento para su depresión.

Las personas que tienen tanto Alzheimer como depresión pueden encontrar más fácil lidiar con los cambios causados por el Alzheimer cuando se sienten menos deprimidas.

Síntomas similares

Algunos de los síntomas que la enfermedad de Alzheimer y la depresión tienen en común son los siguientes:

  • Pérdida de interés en actividades y pasatiempos que antes se disfrutaban
  • Aislamiento social
  • Problemas de memoria
  • Dormir demasiado o muy poco
  • Deterioro de la concentración

Con tanta superposición de síntomas, puede ser difícil diferenciar entre los dos trastornos, especialmente debido a que a menudo ocurren juntos. Un examen físico completo y una evaluación psicológica pueden ser útiles para hacer un diagnóstico.

Sin embargo, muchas personas que atraviesan una etapa avanzada de la enfermedad de Alzheimer podrían no ser capaces de expresar cómo se sienten.

Señales de depresión

Para detectar la depresión en personas con la enfermedad de Alzheimer, los médicos deben confiar más en las señales no verbales y en los informes de los cuidadores que en los síntomas que informan los pacientes. Si una persona con la enfermedad de Alzheimer presenta uno de los dos primeros síntomas de esta lista, junto con al menos dos de los otros en un período de dos semanas, puede estar deprimida.

  • Estado de ánimo significativamente deprimido: triste, desesperanzado, desanimado, lloroso
  • Disminución del placer o de respuesta a los contactos sociales y a las actividades habituales
  • Aislamiento social o retraimiento
  • Comer demasiado o muy poco
  • Dormir demasiado o muy poco
  • Agitación o letargo
  • Irritabilidad
  • Fatiga o pérdida de energía
  • Sentimientos de inutilidad, desesperanza o culpa inapropiada
  • Pensamientos recurrentes de muerte o suicidio

La depresión también puede ser diferente en la enfermedad de Alzheimer.

Las personas con Alzheimer pueden experimentar la depresión de manera diferente a las personas que no padecen la enfermedad de Alzheimer. Por ejemplo, los individuos diagnosticados con la enfermedad de Alzheimer:

  • Pueden presentar síntomas de depresión menos graves
  • Pueden experimentar episodios de depresión que no duran tanto o no reaparecen con la misma frecuencia
  • Parecen menos propensos a tener pensamientos suicidas y lo intentan con menos frecuencia

Los científicos no están seguros de la relación exacta entre la enfermedad de Alzheimer y la depresión. Los cambios biológicos causados por el Alzheimer pueden intensificar la predisposición a la depresión.

Por otro lado, la depresión puede aumentar las posibilidades de padecer la enfermedad de Alzheimer.

Está claro que la depresión tiene un fuerte impacto en la calidad de vida de las personas con la enfermedad de Alzheimer. La depresión puede ocasionar lo siguiente:

  • Empeoramiento del deterioro cognitivo
  • Mayor discapacidad que afecta las habilidades de la vida diaria
  • Mayor dependencia hacia los cuidadores

Opciones de tratamiento

Existen varias opciones disponibles para tratar a las personas diagnosticadas con la enfermedad de Alzheimer y depresión:

  • Antidepresivos. Los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), por ejemplo, citalopram (Celexa) y sertralina (Zoloft), suelen ser los primeros antidepresivos elegidos para las personas con depresión y la enfermedad de Alzheimer. Estos medicamentos tienen un bajo riesgo de efectos secundarios e interacciones con otros medicamentos.

    Sin embargo, estos medicamentos pueden no ser tan efectivos para tratar la depresión con la enfermedad de Alzheimer como lo son para tratar la depresión sola. También se pueden usar otros antidepresivos, como venlafaxina (Effexor XR) o bupropión (Aplenzin, Wellbutrin, entre otros).

  • Ejercicio físico. El ejercicio físico regular puede ayudar a aliviar los síntomas de la depresión.
  • Grupos de apoyo y terapia. Los grupos de apoyo y la terapia por parte de un profesional pueden ayudar a las personas con depresión en las primeras etapas de la enfermedad de Alzheimer, antes de que sus habilidades de comunicación se deterioren.
  • Disminuir el aislamiento social. Seguir participando en actividades con otras personas puede disminuir los síntomas depresivos. También puede ser útil encontrar maneras de que tu persona allegada con enfermedad de Alzheimer contribuya a las actividades familiares, y demostrarles que aprecias su contribución.

Hacer el diagnóstico de la depresión en personas con la enfermedad de Alzheimer y recibir el tratamiento adecuado puede ayudar a hacer la vida más fácil y agradable tanto para la persona con Alzheimer como para sus cuidadores.

Last Updated Sep 14, 2019


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