¿Listo para sumarte al movimiento de la gimnasia acuática?

Bienvenido a la piscina, el gran ecualizador, un lugar donde personas de todas las edades y habilidades pueden hacer un ejercicio divertido, y no estamos hablando solo de vueltas de natación. Nadadores y no nadadores por igual concurren a la piscina para hacer ejercicios que van desde suaves ejercicios aeróbicos hasta palpitantes ejercicios de centro de entrenamiento.

Los expertos en salud y bienestar del Healthy Living Program (Programa para una Vida Saludable) de Mayo Clinic recomiendan usar la piscina para explorar tanto los ejercicios aeróbicos como el entrenamiento de resistencia. Descubrirás rápidamente estos dos secretos centrados en la piscina.

1. El agua es más resistente que el aire

El agua es significativamente más densa que el aire, casi 800 veces más. Esto significa que puedes desarrollar fuerza muscular a medida que te mueve a través del agua. Un estudio determinó que un programa de ejercicio acuático a largo plazo era en realidad más efectivo que hacer ejercicio en tierra para fortalecer los músculos.

2. La flotabilidad del agua protege las articulaciones y proporciona soporte

Los ejercicios acuáticos son populares entre todos los grupos de edad. Son especialmente útiles para cualquier persona que se esté recuperando de una cirugía o de una lesión. La piscina ofrece un lugar seguro para seguir moviéndose; simplemente elige tu actividad aeróbica favorita o participa en una clase. Las piscinas climatizadas son una ventaja: te ayudarán a precalentar tus articulaciones y músculos rápidamente.

Las personas con enfermedades crónicas y las que tienen problemas en las articulaciones también pueden beneficiarse del tiempo que pasan en la piscina. Las investigaciones han demostrado que el ejercicio acuático respetuoso de las articulaciones puede mejorar el funcionamiento físico en adultos mayores de 50 años.

Los ejercicios aeróbicos acuáticos comunes incluyen

  • Correr o trotar. Excelente para el buen estado cardiovascular, así como para volver a entrar en un programa de carrera después de una lesión.
  • Caminar en el agua. Por lo general, se hace en agua hasta la cintura, balanceando los brazos a los lados tal como se hace cuando se camina sobre la tierra.
  • Clases aeróbicas. Ofrecen una combinación de ejercicios tales como levantamiento de piernas, nado con tabla, brincos y saltos.

Equipo para ejercicios acuáticos

Las clases de agua aeróbica por lo general incluyen el equipo básico de la piscina. Tu piscina local también puede proporcionar el equipo principal como cintas para correr, bicicletas y máquinas elípticas de agua. También puedes comprar equipo para ayudar a aumentar la eficacia de tu tiempo en la piscina.

  • Mancuernas de espuma. Ligeras y fáciles de transportar, pero muy pesadas cuando las levantas bajo el agua; las mancuernas vienen en una variedad de opciones de resistencia.
  • Pesas de agua. Las pesas de tobillo o muñeca con correa aumentan la resistencia a los movimientos de brazos y piernas en la piscina. También disponible en una gama de opciones de resistencia.
  • Tabla de nado. Aprenderás rápidamente muchos ejercicios con la tabla de nado una vez que tenga una de estas herramientas económicas y ligeras para la piscina. Algunas piscinas incluso ofrecen deportes en equipo como el "béisbol tabla" (piensa en el béisbol, pero usas la tabla como bate).
  • Aletas de mano y guantes de resistencia. El mercado está lleno de opciones aquí. Este equipo está diseñado para ayudar a mejorar tu entrenamiento de fuerza en el agua.
  • Cinturón de flotabilidad. Estos cinturones ayudan a mantener la cabeza por encima del agua en las profundidades, mientras que dejan las manos libres. Puedes correr, levantar pesas y hacer otros ejercicios usando las manos, sin necesidad de pisar el agua.

¿Quieres que lo combinemos? Los expertos en salud y bienestar de Mayo Clinic también respaldan un enfoque que divide tu tiempo dentro y fuera de la piscina. Por ejemplo, entra en calor en la piscina con un poco de trote en aguas profundas y luego salta fuera del agua para hacer flexiones de brazos, planchas o estocadas sobre la toalla junto a la piscina. A continuación, vuelve a sumergirte en el agua para practicar con la tabla de nado, levantamiento de pesas y más trote.

Cuanto más explores los ejercicios acuáticos, antes te concentrarás en tus actividades favoritas. Independientemente de tu elección, la investigación afirma que obtendrás beneficios para la salud que pueden incluir mayor fuerza y flexibilidad, mejor estado físico cardiovascular e incluso pérdida de peso. ¿Quizás es hora de unirte al movimiento de ejercicios acuáticos?

Last Updated Jun 20, 2019


Content from Mayo Clinic ©1998-2019 Mayo Foundation for Medical Education and Research (MFMER). All rights reserved. Terms of Use