Pide apoyo para lograr tus metas de salud

Mientras haces cambios saludables a tu vida es inevitable que surjan desafíos, como una enfermedad, una crisis financiera, un cambio de carrera o un conflicto en las relaciones. O quizás estés luchando para cumplir con tu plan de alimentación saludable o para mantenerte motivado para hacer ejercicio. Sin importar por lo que estés atravesando, no tienes que enfrentar solo los momentos difíciles. Buscar apoyo en los tiempos difíciles puede hacer la diferencia entre alcanzar tus metas o no hacerlo. ¿Por qué no pedir ayuda entonces? Esto es un signo de fortaleza, no de debilidad.

Pedir apoyo puede ayudarte a:

  • Mantener la energía.Los cambios requieren mucha energía. Tus reservas pueden agotarse con facilidad si asumes todo por tu cuenta. Cuando tengas poca energía, llena tu tanque pidiendo apoyo. No tengas miedo de pedir favores, en especial si esto te ayudará a mantener el rumbo.
  • Mantener viva tu motivación. Cuando te topas con un obstáculo en tu camino a realizar cambios saludables, puede ser fácil comenzar a preguntarte si en verdad vale la pena el esfuerzo. Una red de apoyo sólida y positiva puede levantarte el ánimo en estos momentos y recordarte el motivo por el que te estás esforzando tanto para cambiar.
  • Compartir el don de la felicidad. Cuando compartes tus talentos y tus puntos fuertes con otros, tiendes a ser más feliz. Por ello, permite que otras personas en tu vida usen sus talentos para apoyarte: también los hará sentirse bien.
  • Crear conexiones. Las investigaciones sugieren que cuando nos permitimos ser vulnerables, nos volvemos «accesibles». Cuando pides ayuda, permites que otros entren en tu vida y creas conexiones. Los seres humanos estamos programados para querer conectarnos con otros.
  • Alcanzar tus objetivos. Al pedir apoyo, aumentas tus recursos, en especial, durante momentos desafiantes cuando podrías frustrarte fácilmente. Permite que tu red de apoyo te mantenga en el camino al éxito. Tener la perspectiva de un extraño puede ayudarte a reconocer una idea que no habías considerado antes o que puede brindarte motivación cuando más lo necesitas.

La verdad es que nadie puede hacerlo solo. Todos necesitamos un respaldo de vez en cuando. La clave es saber qué tipo de apoyo necesitas, cuándo pedirlo y a quién. Recuerda esto, junto con un sentido de gratitud, y obtendrás el respaldo que necesitas cuando lo necesites.

Experimentos

  1. Haz una pausa para tomar un café con un colega o entabla una conversación con un vecino o con alguna persona que veas regularmente. Conectarse con otros es un primer gran paso para conocer personas en las que puedas confiar.
  2. Llama a un familiar o a un amigo en quien confíes y a quien respetes. Cuéntales con confianza cómo pueden apoyarte a lo largo de los desafíos que enfrentas. Te podrías sorprender al recibir una respuesta franca y cálida.
  3. Pide una consulta con un médico, asesor o terapeuta con licencia para hablar sobre tus preocupaciones, ansiedad y objetivos. Buscar ayuda de un profesional no es un motivo por el cual avergonzarse.

Last Updated Mar 21, 2019


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