Depresión atípica

Perspectiva general

Cualquier tipo de depresión puede hacer que te sientas triste e impedir que disfrutes de la vida. Sin embargo, en una depresión atípica (también llamada «depresión con características atípicas»), el ánimo depresivo puede mejorar en respuesta a sucesos positivos. Otros síntomas clave comprenden mayor apetito, dormir demasiado, sentir pesadez en brazos o piernas y sentirse rechazado.

A pesar de su nombre, la depresión atípica no es poco frecuente ni inusual. Puede afectar el modo en que te sientes, piensas y comportas, y puede provocar problemas emocionales y físicos. Es posible que tengas dificultades para realizar las actividades cotidianas y que, a veces, sientas que no vale la pena vivir.

El tratamiento para la depresión atípica comprende medicamentos, terapia del habla (psicoterapia) y cambios en el estilo de vida.

Síntomas

Los síntomas de la depresión atípica pueden variar de acuerdo al paciente. Los signos y síntomas clave pueden incluir lo siguiente:

  • Depresión que surge de forma temporal en respuesta a buenas noticias o eventos positivos
  • Aumento del apetito o del peso
  • Dormir en exceso y aún así sentirse cansado durante el día
  • Sensación de pesadez en brazos o piernas que dura una hora o más al día
  • Sensibilidad al rechazo o a las críticas, lo cual afecta las relaciones, la vida social o el trabajo

Algunas personas experimentan signos y síntomas graves de depresión atípica, como deseos de suicidarse o incapacidad para realizar las tareas cotidianas.

Cuándo debes consultar con un médico

Si te sientes deprimido, pide una consulta con un médico lo más pronto posible. La depresión atípica puede empeorar si no se trata. Si no quieres buscar tratamiento, habla con un amigo o un ser querido, un profesional de la salud, un líder religioso o alguien en quien confíes.

Cuándo buscar ayuda de emergencia

Si crees que podrías hacerte daño o intentar suicidarte, llama de inmediato al 911 o al número de emergencia local.

Si tienes pensamientos suicidas, además, considera las siguientes opciones:

  • Llama a tu profesional de salud mental.
  • Llama a la línea directa de asistencia al suicida. En los Estados Unidos, llama a National Suicide Prevention Lifeline (Línea Nacional de Prevención del Suicidio) al número 1-800-273-TALK (1-800-273-8255) o usa su chat en línea en suicidepreventionlifeline.org/chat.
  • Busca la ayuda del médico de atención primaria u otro profesional de salud.
  • Busca a un amigo cercano o a un ser querido.
  • Comunícate con un pastor, un líder espiritual u otra persona de tu comunidad religiosa.

Si un ser querido o un amigo está en peligro de intentar suicidarse o ya ha tratado:

  • Asegúrate de que alguien se quede con esa persona.
  • Llama de inmediato al 911 o al número de emergencia local.
  • Alternativamente, si lo puedes hacer de manera segura, lleva a esa persona a la sala de emergencias más cercana.

Causas

No se conoce exactamente qué causa la depresión atípica ni por qué algunas personas presentan distintas características de depresión. La depresión atípica por lo general comienza en los años de la adolescencia, es decir, antes que otros tipos de depresión, y puede tener una duración más larga (crónica).

Al igual que otros tipos de depresión, es posible que intervenga una combinación de factores. Algunos de ellos son los siguientes:

  • Diferencias en el cerebro. Los neurotransmisores son sustancias químicas que se encuentran naturalmente en el cerebro y que transmiten señales a otras partes del cerebro y del cuerpo. Cuando estas sustancias químicas son anormales o se ven alteradas, la función de los receptores nerviosos y los sistemas nerviosos cambia, lo que genera depresión.
  • Atributos hereditarios. La depresión es más frecuente en las personas cuyos parientes consanguíneos también tienen el trastorno.

Factores de riesgo

Los factores de riesgo del trastorno depresivo atípico pueden incluir los siguientes:

  • Antecedentes de trastorno bipolar
  • Abuso de alcohol o drogas recreativas
  • Experiencias traumáticas durante la infancia
  • Factores de tensión ambientales

Tu riesgo de padecer el trastorno depresivo atípico también puede incrementarse en los siguientes casos:

  • Si tienes familiares consanguíneos con antecedentes de depresión, trastorno bipolar o alcoholismo
  • Si ocurren eventos estresantes del ciclo vital, como la muerte de un ser querido

Complicaciones

Como en otros tipos de depresión, la depresión atípica es una enfermedad grave que puede causar problemas de importancia. La depresión atípica puede derivar en problemas emocionales, de conducta y de salud que afecten todas las áreas de tu vida.

Por ejemplo, la depresión atípica se puede asociar con lo siguiente:

  • Aumento de peso a causa de un mayor apetito
  • Problemas en las relaciones personales o laborales debido a la sensibilidad al rechazo
  • Consumo de drogas y alcohol debido a problemas de afrontamiento
  • Otros trastornos de salud mental, como ansiedad
  • Suicidio por sentimientos depresivos

Prevención

Si bien no hay una forma segura de prevenir la depresión atípica, estas estrategias pueden ayudar.

  • Toma medidas para controlar el estrés, aumentar la resiliencia y mejorar la autoestima.
  • Acércate a tus familiares y amigos, especialmente en momentos de crisis, para que te ayuden a superar los episodios malos.
  • Busca un tratamiento ante el primer signo de un problema para evitar que la depresión empeore.
  • Considera la posibilidad de recibir un tratamiento de apoyo de larga duración para prevenir la reaparición de los síntomas.

Diagnóstico

Estos exámenes y análisis pueden ayudar a tu médico a descartar otros problemas que podrían estar causando tus síntomas, determinar el diagnóstico y verificar las complicaciones relacionadas:

  • Examen físico. El médico puede hacerte un examen físico y preguntas profundas sobre tu salud para ayudar a determinar qué puede estar causando tu depresión. En algunos casos, la depresión puede estar relacionada con un problema de salud física no diagnosticado.
  • Análisis de laboratorio. Por ejemplo, tu médico puede hacerte un análisis de sangre denominado hemograma completo o examinarte la tiroides para asegurarse de que esté funcionando adecuadamente.
  • Evaluación psicológica. Para verificar la presencia de signos de depresión atípica, tu médico o profesional de salud mental te hablará sobre tus síntomas, pensamientos, sentimientos y patrones de comportamiento. Puede que haga que completes un cuestionario para ayudar a responder esas preguntas.
  • DSM-5. Para ayudar a diagnosticarte, el profesional de salud mental puede comparar tus síntomas con los criterios del Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, DSM-5), publicado por American Psychiatric Association (Asociación Estadounidense de Psiquiatría).

Tratamiento

Los medicamentos y la psicoterapia son eficaces para la mayoría de las personas que sufren depresión, incluida la depresión atípica. Tu médico de atención primaria o tu psiquiatra pueden recetarte medicamentos para aliviar los síntomas. Sin embargo, muchas personas con depresión atípica también se benefician al consultar a un psicólogo o a otro profesional de la salud mental.

Si sufres depresión grave, es posible que necesites una internación hospitalaria o participar en un programa de tratamiento ambulatorio hasta que tus síntomas mejoren.

A continuación, se presentan con más detalle las opciones de tratamiento.

Medicamentos

Los tipos de medicamentos para la depresión atípica pueden incluir los siguientes:

  • Inhibidores de la monoaminoxidasa. Los inhibidores de la monoaminoxidasa son la clase más antigua de medicamentos antidepresivos, aunque pueden tener efectos secundarios graves. Sin embargo, algunos expertos creen que los inhibidores de la monoaminoxidasa, especialmente la fenelzina (Nardil), pueden ser eficaces para la depresión atípica. También pueden ayudar con la ansiedad, el pánico y otros síntomas específicos. El uso de inhibidores de la monoaminoxidasa requiere seguir una dieta estricta debido a las interacciones peligrosas (o incluso letales) con determinados alimentos y algunos medicamentos recetados y de venta libre, como descongestionantes y ciertos suplementos de hierbas. Los inhibidores de la monoaminoxidasa no se pueden combinar con inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina.
  • Otros antidepresivos. Los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, especialmente la sertralina (Zoloft) y la fluoxetina (Prozac), pueden ser una alternativa eficaz a los inhibidores de la monoaminoxidasa. Los antidepresivos tricíclicos no son tan eficaces, aunque pueden ser una opción para tratar la depresión atípica. Otros antidepresivos pueden ser beneficiosos, aunque no se han estudiado sistemáticamente para la depresión atípica.

Habla con el médico y el farmacéutico sobre los beneficios, los riesgos y los posibles efectos secundarios. Es posible que tengas que probar varios medicamentos o una combinación de medicamentos hasta encontrar el que funciona. Esto requiere paciencia, ya que algunos medicamentos necesitan varias semanas o más para que hagan efecto por completo y para que los efectos secundarios se alivien, a medida que el organismo se adapta.

Psicoterapia

La psicoterapia, también conocida como terapia conversacional, es un término general para tratar la depresión que consiste en hablar con un profesional de la salud mental sobre tu trastorno o problemas relacionados.

La terapia cognitivo-conductual (CBT), al igual que otros tipos de psicoterapia, puede ayudarte a hacer lo siguiente:

  • Aprender a identificar y cambiar pensamientos o conductas poco saludables
  • Explorar relaciones y experiencias
  • Encontrar mejores formas de enfrentar y solucionar problemas
  • Establecer objetivos realistas para tu vida
  • Recuperar el sentido de satisfacción y control en tu vida
  • Ayudar a aliviar los síntomas de depresión, como la desesperanza y la rabia

Como parte del tratamiento, es importante abordar otras enfermedades que generalmente van de la mano de la depresión atípica, en especial la ansiedad y el consumo de drogas o de alcohol, ya que pueden hacer que sea más difícil tratar la depresión.

Estilo de vida y remedios caseros

Por lo general, la depresión no es una enfermedad que puedas tratar por cuenta propia. De todos modos, además del tratamiento profesional, las siguientes medidas de cuidado personal pueden ser de ayuda:

  • Sigue tu plan de tratamiento. No faltes a las sesiones de psicoterapia ni a las consultas. No dejes de tomar los medicamentos, aunque te sientas bien. Si los dejas, los síntomas de depresión pueden regresar y también podrías tener síntomas parecidos a los que provoca la abstinencia.
  • Obtén información acerca de la depresión. La educación sobre tu enfermedad puede darte fuerza y motivación para seguir el plan de tratamiento. Alienta a tus familiares a que se informen acerca de la depresión para ayudarlos a entenderte y apoyarte.
  • Presta atención a los signos de advertencia. Trabaja con el médico o terapeuta para aprender a identificar qué podría desencadenar tus síntomas de depresión. Elabora un plan para saber qué hacer en el caso de que los síntomas empeoren. Comunícate con el médico o el terapeuta si notas cambios en los síntomas o en cómo te sientes. Pídeles a familiares o amigos que estén atentos a los signos de advertencia.
  • Cuídate. Aliméntate de manera saludable y haz actividad física. Considera caminar, trotar, nadar, hacer jardinería o realizar otra actividad que disfrutes. Seguir una rutina regular puede ayudar a mejorar tu estado de ánimo.
  • Evita el consumo de alcohol y drogas recreativas. Puede parecer que el alcohol o las drogas disminuyen los síntomas de la depresión, pero, a la larga, generalmente los empeoran y hacen que la depresión sea más difícil de tratar. Habla con tu médico o terapeuta si necesitas ayuda con este problema.

Medicina alternativa

Asegúrate de conocer los riesgos y los posibles beneficios si buscas una terapia alternativa o complementaria. No reemplaces la psicoterapia o el tratamiento médico convencional con medicina alternativa. Cuando se trata de la depresión, los tratamientos alternativos no son un sustituto de la atención profesional.

La Administración de Alimentos y Medicamentos no controla los suplementos dietarios de la misma manera que los medicamentos. No siempre sabrás con exactitud lo que tomas y si es seguro. Además, debido a que algunos suplementos herbales y dietarios pueden interferir en los medicamentos recetados o causar interacciones peligrosas, consulta con tu profesional de salud antes de tomar cualquier suplemento.

Conexiones entre la mente y el cuerpo

Los profesionales de medicina complementaria y alternativa creen que la mente y el cuerpo deben estar en armonía para que te mantengas sano. Los ejemplos de técnicas de cuerpo y mente que pueden ser útiles incluyen técnicas de relajación, ejercicio y espiritualidad.

Confiar únicamente en estas terapias no suele ser suficiente para tratar la depresión. Sin embargo, pueden ser útiles cuando se usan como complemento de los medicamentos y la psicoterapia.

Estrategias de afrontamiento, y apoyo

Habla con el médico o terapeuta sobre cómo mejorar tu capacidad de enfrentar desafíos o situaciones e intenta seguir estos consejos:

  • Simplifica tu vida. Cuando sea posible, restringe tus obligaciones y fíjate metas razonables. Permítete hacer menos cosas cuando te sientas deprimido.
  • Escribe en un diario. Escribir en un diario, como parte de tu tratamiento, puede mejorar tu estado de ánimo, ya que te permitirá expresar dolor, enojo, miedo u otras emociones.
  • Lee libros y páginas web de autoayuda que sean reconocidos. El médico o terapeuta puede recomendarte recursos útiles.
  • Busca grupos de ayuda. Muchas organizaciones, como National Alliance on Mental Illness (NAMI) y Depression and Bipolar Support Alliance (DBSA), ofrecen educación, grupos de apoyo, asesoramiento psicológico y otros recursos. Los programas de asistencia a empleados y los grupos religiosos también pueden ofrecer ayuda para los problemas relacionados con la salud mental.
  • No te aísles. Intenta participar en actividades sociales y reunirte con familiares o amigos periódicamente. Los grupos de apoyo para personas con depresión pueden ayudarte a ponerte en contacto con otras personas que enfrenten desafíos similares y compartir experiencias.
  • Aprende sobre maneras de relajarte y controlar el estrés. Algunos ejemplos incluyen la meditación, la relajación muscular progresiva, el yoga y el tai chi.
  • Estructura tu tiempo. Planifica tu día. Puede resultarte útil hacer una lista de las tareas diarias, usar notas adhesivas como recordatorios o un planificador para mantenerte organizado.
  • No tomes decisiones importantes cuando estés deprimido. Evita tomar decisiones cuando estés deprimido, pues quizás no pienses con claridad.

Preparación antes de la cita

Puedes hacer una consulta con tu médico de atención primaria o tu médico te derivará a un profesional especializado en trastornos de salud mental. Si es posible, pídele a un familiar o un amigo que te acompañen. Quizás la persona que te acompaña recuerda información que tú pasaste por alto u olvidaste.

Lo que puedes hacer

Antes de la consulta, prepara una lista de lo siguiente:

  • Anota los síntomas que presentes, incluidos aquellos que quizás no parezcan relacionados con el motivo de la consulta
  • Información personal esencial, como episodios de estrés importantes o cambios recientes en tu vida
  • Medicamentos, vitaminas, suplementos a base de hierbas y de otro tipo que estés tomando, así como las dosis
  • Las preguntas para hacerle a tu médico

Estas son algunas preguntas básicas que puedes hacerle al médico:

  • ¿La depresión es la causa más probable de mis síntomas?
  • ¿Cuáles pueden ser otras causas probables de mis síntomas o de mi enfermedad?
  • ¿Qué clases de pruebas necesito hacerme?
  • ¿Qué tratamientos podrían ser los más adecuados para mí?
  • ¿Cuáles son las alternativas al enfoque que me indica?
  • ¿Hay efectos secundarios u otras cuestiones asociadas a los medicamentos que me está recetando? ¿Existe una alternativa genérica?
  • Tengo estas otras enfermedades. ¿Cómo puedo controlarlas de la mejor manera?
  • ¿Hay alguna restricción que deba seguir?
  • ¿Debo consultar con un psiquiatra u otro profesional de salud mental?
  • ¿Tiene algún material impreso que me pueda llevar? ¿Qué sitios web me recomienda?

No dudes en hacer cualquier otra pregunta durante la consulta.

Qué esperar de tu médico

Es probable que tu médico te haga varias preguntas, incluidas las siguientes:

  • ¿Cuándo fue la primera vez que tú o tus seres queridos notaron tus síntomas de depresión?
  • ¿Hace cuánto tiempo te sientes depresivo? En general, ¿te sientes siempre deprimido o tu estado de ánimo varía?
  • ¿Qué tan graves son tus síntomas? ¿Estos síntomas obstaculizan tu vida diaria o tus relaciones?
  • ¿Alguna vez has sentido que tu estado de ánimo ha pasado de deprimido a eufórico y lleno de energía?
  • ¿Cómo reaccionas frente a las buenas noticias o a los acontecimientos positivos?
  • ¿Cuál es tu reacción frente a la crítica y el rechazo?
  • ¿Sientes hambre constantemente o a menudo comes en exceso?
  • ¿Cuánto tiempo duermes todos los días?
  • ¿Te sientes a menudo cansado o irritable?
  • ¿Alguna vez has tenido pensamientos suicidas?
  • ¿Tienes algún familiar consanguíneo con depresión u otro trastorno del estado de ánimo? ¿Qué tratamientos les han resultado útiles?
  • ¿Qué otras enfermedades de salud mental o física tienes?
  • ¿Consumes alcohol o drogas recreativas?
  • ¿Hay algo que parezca mejorar tus síntomas?
  • ¿Hay algo que parezca empeorar tus síntomas?

El médico o el profesional de salud mental te harán otras preguntas según tus respuestas, síntomas y necesidades. Preparar y anticipar preguntas te ayudará a aprovechar al máximo tu consulta.

Last Updated Jan 15, 2019


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