Fiebre Q

Perspectiva general

La fiebre Q es una infección causada por la bacteria Coxiella burnetii. La fiebre Q suele ser una enfermedad leve con síntomas similares a los de la influenza. Muchas personas no tienen ningún síntoma. En un porcentaje pequeño de personas, la infección puede volver a aparecer años después. Esta forma más mortífera de fiebre Q puede dañar el corazón, el hígado, el cerebro y los pulmones.

La fiebre Q se transmite a los humanos a través de los animales; generalmente, ovejas, cabras y ganado vacuno. Al inhalar partículas de polvo del corral contaminado por animales infectados puedes contagiarte. Algunas profesiones riesgosas son la ganadería, la medicina veterinaria y la investigación en animales.

Los casos leves de fiebre Q desaparecen rápidamente con un tratamiento de antibióticos. Sin embargo, si la fiebre Q reaparece, es posible que debas tomas antibióticos durante al menos 18 meses.

Síntomas

Muchas personas infectadas con fiebre Q nunca presentan síntomas. Si tienes síntomas, es probable que se manifiesten entre tres y 30 días después de la exposición a las bacterias. Algunos de los signos y síntomas son:

  • Fiebre alta, hasta 105 °F (41 °C)
  • Dolor de cabeza intenso
  • Fatiga
  • Escalofríos
  • Tos
  • Náuseas
  • Vómitos
  • Diarrea
  • Sensibilidad a la luz

Causas

La fiebre Q es causada por la bacteria Coxiella burnetii, que comúnmente se encuentra en ovejas, cabras y ganado bovino. La bacteria también puede infectar a las mascotas, como los gatos, los perros y los conejos.

Estos animales contagian la bacteria a través de la orina, las heces, la leche y los productos del nacimiento, como la placenta y el líquido amniótico. Cuando estas sustancias se secan, las bacterias que contienen pasan a formar parte del polvo del corral suspendido en el aire. La infección generalmente se transmite a los humanos a través de los pulmones, cuando inhalan el polvo del corral contaminado.

Factores de riesgo

Ciertos factores pueden aumentar el riesgo de infectarse con la bacteria de la fiebre Q, entre ellos:

  • Profesión. Ciertas profesiones suponen un riesgo mayor porque las personas están expuestas a animales y productos derivados de animales como parte de su trabajo. Entre las profesiones en riesgo, se encuentran la medicina veterinaria, el procesamiento de carnes, la cría de ganado y la investigación en animales.
  • Ubicación. El solo hecho de estar cerca de una granja o una instalación agrícola puede suponer un riesgo mayor de contraer fiebre Q, porque las bacterias pueden atravesar grandes distancias junto con las partículas de polvo en el aire.
  • Sexo. Los hombres son más propensos a contraer fiebre Q aguda sintomática.
  • Época del año. La fiebre Q puede presentarse en cualquier época del año, pero la cantidad de infecciones generalmente alcanza su punto máximo en abril y mayo en los Estados Unidos.

Factores de riesgo de fiebre Q crónica

El riesgo de contraer, tarde o temprano, la forma más mortal de la fiebre Q es mayor en las personas que tienen:

  • Enfermedad de las válvulas cardíacas
  • Anomalías en los vasos sanguíneos
  • Sistemas inmunitarios debilitados
  • Alteración de la función renal

Complicaciones

Una reaparición de la fiebre Q puede afectar el corazón, el hígado, los pulmones y el cerebro, y dar lugar a complicaciones graves, tales como:

  • Endocarditis. Esta inflamación de la membrana interior del corazón puede dañar gravemente las válvulas cardíacas. La endocarditis es la más mortal de las complicaciones de la fiebre Q.
  • Problemas pulmonares. Algunas personas que tienen fiebre Q contraen neumonía. Esto puede ocasionar dificultad respiratoria aguda, una emergencia médica en la que no recibes suficiente oxígeno.
  • Problemas del embarazo. La fiebre Q crónica aumenta el riesgo de aborto espontáneo, bajo peso al nacer, parto prematuro y muerte fetal.
  • Daño hepático. Algunas personas que tienen fiebre Q contraen hepatitis, una inflamación del hígado que interfiere en su función.
  • Meningitis. La fiebre Q puede causar meningitis, inflamación de la membrana que rodea el cerebro y la médula espinal.

Prevención

Se elaboró una vacuna contra la fiebre Q en Australia para las personas que tienen empleos de alto riesgo, pero no está disponible en los Estados Unidos.

Ya sea que presentes alto riesgo de contraer fiebre Q o no, es importante consumir solo leche pasteurizada y productos lácteos pasteurizados. La pasteurización es un proceso que mata las bacterias.

Diagnóstico

Para diagnosticar la fiebre Q, el médico realizará uno o más análisis de sangre junto con pruebas adicionales si sospecha que puedes padecer fiebre Q crónica.

Análisis de laboratorio

Es posible que el médico quiera analizar tu sangre para ver si hay anticuerpos contra el antígeno Coxiella burnetti y evidencia de daño hepático.

Pruebas de diagnóstico por imágenes

  • Radiografía de tórax. La fiebre Q puede causar neumonía en algunas personas. Se puede hacer una radiografía de tórax para verificar si los pulmones se ven saludables.
  • Ecocardiografía. Si hay sospechas de fiebre Q crónica, es posible que el médico haga un ecocardiograma para verificar si hay problemas en las válvulas cardíacas.

Tratamiento

La fiebre Q se trata con el antibiótico doxiciclina. El tiempo que tengas que tomar el medicamento dependerá de si tienes fiebre Q aguda o crónica. Para las infecciones agudas, el tratamiento con antibióticos dura de dos a tres semanas.

Las personas con fiebre Q crónica generalmente deben tomar una combinación de antibióticos durante al menos 18 meses. Incluso después de un tratamiento exitoso para la fiebre Q, tendrás que hacerte exámenes de seguimiento durante años por si regresa la infección.

Los casos leves o asintomáticos de fiebre Q aguda suelen mejoran sin tratamiento. Sin embargo, si tienes síntomas de fiebre Q o si estás embarazada, se recomienda el tratamiento con antibióticos. Es posible que tu plan de tratamiento varíe si no puedes tomar doxiciclina.

Si tienes endocarditis por fiebre Q, es posible que necesites cirugía para sustituir las válvulas cardíacas dañadas.

Preparación antes de la cita

Es posible que primero consultes al médico de atención primaria por los síntomas. El médico puede derivarte a un especialista en enfermedades infecciosas.

La siguiente información te ayudará a prepararte para la consulta y a saber qué esperar del médico.

Qué puedes hacer

  • Ten en cuenta cualquier restricción previa a la consulta. Cuando programes la consulta, asegúrate de preguntar si hay algo que debas hacer con anticipación, como por ejemplo restringir tu dieta.
  • Anota cualquier síntoma que tengas, incluso los que parezcan no tener relación con el motivo por el cual programaste la consulta.
  • Anota tu información personal más importante, incluso lo que te genere mayor estrés o cualquier cambio reciente en tu vida.
  • Haz una lista de todos los medicamentos, las vitaminas y los suplementos que estés tomando.
  • Escribe preguntas para hacerle al médico.

Preparar una lista de preguntas puede ayudarte a aprovechar al máximo el tiempo de tu consulta. Para la fiebre Q, algunas preguntas básicas para hacerle al médico son las siguientes:

  • ¿Cuál es la causa más probable de mis síntomas?
  • ¿Qué tipo de pruebas necesito hacerme? ¿Estas pruebas requieren alguna preparación especial?
  • ¿Esta enfermedad es temporal o de larga duración?
  • ¿Qué tratamientos hay disponibles y cuál me recomiendas?
  • ¿Qué tipos de efectos secundarios suele ocasionar el tratamiento?
  • ¿Existen alternativas para el enfoque principal que sugieres?
  • Tengo otros problemas de salud. ¿Cuál es la mejor manera de controlarlos de manera conjunta?
  • ¿Hay algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web me recomiendas visitar?

Además de las preguntas que preparaste para hacerle al médico, no dudes en hacer preguntas cada vez que no entiendas algo durante la consulta.

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga una serie de preguntas. Estar preparado para responderlas puede ahorrarte tiempo para consultar sobre cualquier tema al que quieras dedicarle más tiempo. El médico puede preguntarte:

  • ¿Cuándo comenzaste a tener los síntomas?
  • ¿Los síntomas están presentes todo el tiempo o van y vienen?
  • ¿Hay algo que parezca mejorar o empeorar los síntomas?
  • ¿Alguna vez te han diagnosticado problemas en las válvulas cardíacas o te has sometido a una cirugía cardíaca?
  • ¿Has estado expuesto recientemente a algún entorno ganadero o de animales de corral?
  • ¿Has entrado en contacto con animales recién nacidos en las últimas semanas?
  • ¿Vives cerca de una gran zona agrícola?
  • ¿Estás embarazada?
  • ¿Has viajado al exterior últimamente?

Last Updated Aug 29, 2017


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