Hipertrofia ventricular izquierda

Perspectiva general

La hipertrofia del ventrículo izquierdo es la dilatación y el engrosamiento (hipertrofia) de las paredes de la cámara de bombeo principal del corazón (ventrículo izquierdo).

La hipertrofia ventricular izquierda puede manifestarse como una reacción a algún factor, como la presión arterial alta o una enfermedad cardíaca, que hace que el ventrículo izquierdo se esfuerce más. A medida que el esfuerzo aumenta, se engrosa el tejido muscular en la pared de la cavidad y, a veces, el tamaño de la propia cavidad también aumenta. El músculo del corazón dilatado pierde elasticidad y, finalmente, puede dejar de bombear con la fuerza necesaria.

La hipertrofia ventricular izquierda es más frecuente en las personas que tienen presión arterial alta no controlada. Pero independientemente de cuál sea tu presión arterial, la aparición de la hipertrofia ventricular izquierda te expone a un mayor riesgo de ataque al corazón y de accidente cerebrovascular.

El tratamiento de la presión arterial alta puede ayudar a aliviar los síntomas y puede revertir la hipertrofia ventricular izquierda.

Ilustración de la hipertrofia del ventrículo izquierdo

La hipertrofia del ventrículo izquierdo es el engrosamiento de la pared de la cámara de bombeo principal del corazón. Es posible que este engrosamiento genere un aumento de la presión dentro del corazón y, en ocasiones, una debilitación de la acción de bombeo. La causa más común es la presión arterial alta.

Síntomas

La hipertrofia del ventrículo izquierdo por lo general se desarrolla de forma gradual. Es posible que no presentes signos ni síntomas, en especial durante las primeras etapas de la enfermedad.

A medida que la hipertrofia del ventrículo izquierdo progresa, puedes presentar lo siguiente:

  • Dificultad para respirar
  • Cansancio
  • Dolor en el pecho, a menudo después de ejercitarte
  • Sensación de latidos rápidos, fuertes como aleteos (palpitaciones)
  • Mareos o desmayos

Cuándo debes consultar con un médico

Busca atención de emergencia si sucede lo siguiente:

  • Sientes dolor en el pecho que dura más de unos minutos
  • Tienes mucha dificultad para respirar
  • Sientes aturdimiento grave o pérdida del conocimiento

Si presentas dificultad para respirar leve u otros síntomas, como palpitaciones, consulta con un médico.

Si tienes presión arterial alta u otra enfermedad que aumenta el riesgo de hipertrofia del ventrículo izquierdo, es probable que el médico recomiende consultas regulares para controlar el corazón. Aún si te sientes bien, necesitas controlar la presión arterial cada año, o con mayor frecuencia si ocurre lo siguiente:

  • Fumas
  • Tienes sobrepeso
  • Tienes otras enfermedades que aumentan el riesgo de tener presión arterial alta

Causas

La hipertrofia ventricular izquierda puede ocurrir cuando algo hace que el corazón trabaje más de lo normal para bombear la sangre hacia el cuerpo.

Los factores que pueden hacer que el corazón trabaje más incluyen los siguientes:

  • Presión arterial alta (hipertensión). Esta es la causa más frecuente de hipertrofia ventricular izquierda. Más de un tercio de las personas muestran evidencia de hipertrofia ventricular izquierda cuando reciben el diagnóstico de hipertensión.
  • Estenosis valvular aórtica. Esta enfermedad consta del estrechamiento de la válvula aórtica que separa el ventrículo izquierdo del vaso sanguíneo de gran tamaño (aorta) que sale del corazón. El estrechamiento de la válvula aórtica hace que el ventrículo izquierdo trabaje más para bombear sangre a la aorta.
  • Cardiomiopatía hipertrófica. Esta enfermedad genética ocurre cuando el músculo cardíaco se engrosa de manera anormal, aún si se presenta presión arterial normal, lo que dificulta al corazón el bombeo sanguíneo.
  • Entrenamiento atlético. El entrenamiento de resistencia y fuerza intenso y prolongado puede hacer que el corazón se adapte a la sobrecarga de trabajo. No está claro si este tipo atlético de hipertrofia ventricular izquierda puede ocasionar la rigidez del músculo cardíaco y la enfermedad.

Factores de riesgo

Además de la hipertensión y la estenosis de la válvula aórtica, los factores que aumentan el riesgo de tener hipertrofia ventricular izquierda incluyen los siguientes:

  • La edad. La hipertrofia ventricular izquierda es más frecuente entre los ancianos.
  • Peso. El sobrepeso aumenta el riesgo de tener presión arterial alta y padecer hipertrofia ventricular izquierda.
  • Antecedentes familiares. Algunos trastornos genéticos están asociados con el desarrollo de la hipertrofia ventricular izquierda.
  • Diabetes. Se ha descubierto que la hipertrofia ventricular izquierda está relacionada con un mayor riesgo de tener diabetes.
  • Raza. Las personas afroamericanas tienen mayor riesgo de presentar hipertrofia ventricular izquierda que las personas de raza blanca con mediciones similares de presión arterial.
  • Sexo. Las mujeres hipertensas tienen mayor riesgo de presentar hipertrofia ventricular izquierda que los hombres con mediciones similares de presión arterial.

Complicaciones

La hipertrofia ventricular izquierda cambia la estructura y el funcionamiento del corazón. El ventrículo izquierdo dilatado puede:

  • Debilitarse.
  • Endurecerse y perder elasticidad, lo que evita que la cámara se llene adecuadamente y aumenta la presión en el corazón.
  • Comprimir los vasos sanguíneos de la cámara (arterias coronarias) y restringir su suministro de sangre.

Como resultado de estos cambios, las complicaciones de la hipertrofia ventricular izquierda incluyen las siguientes:

  • Reducción del suministro de sangre al corazón.
  • Incapacidad del corazón de bombear suficiente sangre a todo el cuerpo (insuficiencia cardíaca).
  • Ritmo cardíaco anormal (arritmia).
  • Latido irregular, con frecuencia acelerado (fibrilación auricular) que disminuye el flujo sanguíneo al cuerpo.
  • Suministro insuficiente de oxígeno al corazón (enfermedad cardíaca isquémica).
  • Accidente cerebrovascular.
  • Pérdida repentina e inesperada de la función cardíaca, la respiración y el conocimiento (paro cardíaco repentino).

Prevención

La mejor manera de prevenir la hipertrofia ventricular izquierda causada por la presión arterial alta es mantener una presión arterial saludable. Para tratar mejor tu presión arterial:

  • Controla la presión arterial alta. Compra un medidor de presión arterial para el hogar y contrólate la presión arterial con frecuencia. Programa controles periódicos con el médico.
  • Encuentra el tiempo para hacer actividad física. La actividad física regular ayuda a disminuir la presión arterial y mantenerla en niveles normales. Trata de hacer 30 minutos de actividad física moderada la mayoría de los días de la semana.
  • Mantén una alimentación sana. Evita los alimentos con alto contenido de grasas saturadas y sal, y come más frutas y verduras. Evita las bebidas alcohólicas o bébelas con moderación.
  • Deja de fumar. Dejar de fumar mejora tu salud en general y previene los ataques cardíacos.

Diagnóstico

El médico comenzará con la investigación de los antecedentes médicos, los antecedentes familiares y un examen físico completo, que incluirá la verificación de la presión arterial y la función cardíaca.

El médico luego podría recomendar análisis para detección:

  • Electrocardiograma (ECG). Se registran las señales eléctricas a medida que viajan a través del corazón. El médico puede buscar patrones que indiquen una función cardíaca anormal y un aumento del tejido muscular del ventrículo izquierdo.
  • Ecocardiograma. Las ondas sonoras producen imágenes en vivo del corazón. El ecocardiograma puede revelar un tejido muscular engrosado en el ventrículo izquierdo, flujo sanguíneo a través del corazón con cada latido y anomalías del corazón relacionadas con la hipertrofia ventricular izquierda, como estenosis valvular aórtica.
  • RM. Las imágenes del corazón se pueden usar para diagnosticar la hipertrofia ventricular izquierda.

Tratamiento

El tratamiento de la hipertrofia ventricular izquierda depende de la causa de base y puede consistir en medicamentos y cirugía.

Tratamiento de la estenosis valvular aórtica

La hipertrofia ventricular izquierda ocasionada por la estenosis de la válvula aórtica puede requerir cirugía para reparar la válvula estrechada o para reemplazarla con una válvula artificial o de tejido.

Tratamiento para la cardiomiopatía hipertrófica

Se puede tratar la hipertrofia ventricular izquierda causada por la cardiomiopatía hipertrófica con medicamentos, procedimientos no quirúrgicos, cirugías, dispositivos implantables y cambios en el estilo de vida.

Estrategias para controlar la presión arterial en la hipertrofia ventricular izquierda a causa de la presión arterial alta (hipertensión)

Es posible que el médico recomiende cambios en el estilo de vida que ayuden a tener un corazón saludable, como los siguientes:

  • Actividad física regular
  • Una dieta con alto contenido de frutas, verduras, granos integrales y grasas buenas, y cantidades reducidas de hidratos de carbono refinados, sodio y grasas saturadas
  • Dejar de fumar

Los medicamentos para tratar la presión arterial también pueden ayudar a prevenir un mayor engrosamiento del ventrículo izquierdo e, incluso, puede reducir el tamaño de los músculos hipertrofiados. El médico puede recomendar medicamentos como los siguientes:

  • Inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina. Estos medicamentos producen la dilatación de los vasos sanguíneos para disminuir la presión arterial, mejorar el flujo sanguíneo y reducir la carga de trabajo del corazón. Algunos de estos medicamentos son el captopril, el enalapril (Vasotec) y el lisinopril (Zestril). Los efectos secundarios pueden ser una tos seca e irritante.
  • Bloqueadores del receptor de la angiotensina II. Los medicamentos como el losartán (Cozaar) tienen beneficios similares a los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina, pero no causan tos persistente.
  • Bloqueadores de los canales de calcio. Estos medicamentos evitan que el calcio ingrese en las células del corazón y en las paredes de los vasos sanguíneos, lo cual disminuye la presión arterial. Algunos de estos medicamentos son el amlodipino (Norvasc) y el diltiazem (Cardizem, Tiazac).
  • Diuréticos. Los medicamentos conocidos como “diuréticos de tiazida” pueden facilitar el flujo sanguíneo y así disminuir la hipertensión. Algunos de estos medicamentos son la clortalidona y la hidroclorotiazida.
  • Betabloqueadores. Los medicamentos como el atenolol (Tenormin) pueden reducir la frecuencia cardíaca, disminuir la presión arterial y prevenir algunos de los efectos perjudiciales de las hormonas del estrés. Los betabloqueadores no suelen administrarse como tratamiento inicial de la hipertensión. Si otro tipo de medicamento no resulta eficaz administrado solo, el médico puede recomendar agregar un betabloqueador.

Tratamiento de la apnea del sueño

Si tienes apnea del sueño diagnosticada, el tratamiento de este trastorno del sueño puede bajar tu presión arterial y ayudar a revertir la hipertrofia ventricular izquierda si está causada por la presión arterial alta.

Si no tienes diagnóstico de apnea del sueño pero tu pareja te comenta que roncas o que dejas de respirar momentáneamente durante el sueño, habla con el médico sobre hacerte un análisis de detección de apnea del sueño.

El tratamiento para la apnea del sueño implica usar una máquina que proporciona presión positiva continua en las vías respiratorias (CPAP) mientras duermes. La CPAP mantiene las vías respiratorias abiertas y permite que obtengas el oxígeno necesario para mantener la presión arterial en niveles normales.

Estilo de vida y remedios caseros

Los cambios en el estilo de vida pueden ayudar a reducir la presión arterial, mejorar la salud cardíaca y mejorar los signos de hipertrofia ventricular izquierda si la causa de esta es la presión arterial alta. Considera hacer lo siguiente:

  • Pierde peso. La hipertrofia ventricular izquierda con frecuencia afecta a las personas que tienen obesidad, independientemente de la presión arterial. Se ha demostrado que perder peso revierte la hipertrofia ventricular izquierda. Mantener un peso saludable, o perder peso si tienes sobrepeso u obesidad, también puede ayudar a controlar la presión arterial.
  • Lleva una alimentación sana para el corazón. Lleva una alimentación sana para el corazón que incluya frutas, verduras, granos integrales, productos lácteos con bajo contenido de grasa, carne de ave y pescado.
  • Limita la sal en tu alimentación. Consumir mucha sal puede aumentar la presión arterial. Elije alimentos bajos en sodio o sin sal agregada, y no agregues sal a las comidas.
  • Bebe alcohol con moderación, en caso de hacerlo. El alcohol puede aumentar la presión arterial, especialmente si se consume en grandes cantidades.
  • Haz actividad física con regularidad. Trata de hacer 150 minutos de actividad física moderada por semana. Por ejemplo, trata de caminar a paso ligero durante 30 minutos la mayoría de los días de la semana. Incluso una menor cantidad de actividad te aportará beneficios significativos. Consulta con el médico si debes restringir determinadas actividades físicas, como levantar mucho peso, lo que puede aumentar temporalmente la presión arterial.
  • Controla el estrés. Encuentra maneras de controlar el estrés, como técnicas de relajación.

Preparación antes de la cita

Es posible que te deriven a un médico capacitado en tratar enfermedades cardíacas (cardiólogo).

Lo que puedes hacer

  • Anota los síntomas que tengas, incluidos aquellos que quizás no parezcan relacionados con el motivo de la consulta.
  • Haz una lista de todos los medicamentos, las vitaminas o los suplementos que tomes.
  • Anota tu información médica esencial, incluidas otras enfermedades diagnosticadas.
  • Anota información personal esencial, incluso episodios de estrés o cambios recientes en tu vida.
  • Anota preguntas para hacerle al médico.
  • Averigua si alguien en tu familia tiene antecedentes médicos de enfermedades cardíacas.
  • Pídele a un amigo o a un familiar que te acompañen, para ayudarte a recordar lo que diga el médico.

Preguntas para hacerle al médico

  • ¿Cuál es la causa más probable de mis síntomas?
  • ¿Qué análisis necesito? ¿Existe alguna preparación especial para estos?
  • ¿Qué clases de tratamiento necesito?
  • ¿Debería realizar algún cambio en el estilo de vida?
  • ¿Debería restringir alguna de mis actividades?
  • Tengo otros problemas de salud. ¿Cómo puedo controlar mejor estas enfermedades en conjunto?

Además de las preguntas que preparaste para el médico, no dudes en hacer otras preguntas durante la consulta.

Qué esperar de tu médico

Es probable que el médico te haga varias preguntas. Estar preparado para responderlas te permitirá reservar tiempo para repasar los puntos en los que quieras detenerte. Puede que te pregunten lo siguiente:

  • ¿Cuáles son tus síntomas y cuándo comenzaron?
  • ¿Han empeorado tus síntomas con el tiempo?
  • ¿Tienes dolor en el pecho o latidos rápidos, fuertes o como aleteos?
  • ¿Sientes mareos? ¿Alguna vez te has desmayado?
  • ¿Has tenido dificultad para respirar?
  • ¿Hacer ejercicio o recostarte empeoran tus síntomas?
  • ¿Alguna vez tosiste sangre?
  • ¿Tienes antecedentes de presión arterial alta o fiebre reumática?
  • ¿Tienes antecedentes familiares de problemas cardíacos?
  • ¿Fumas o solías fumar? ¿Consumes alcohol o cafeína?

Last Updated Nov 20, 2018


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