Melanoma ocular

Perspectiva general

El melanoma es un tipo de cáncer que aparece en las células que producen melanina (el pigmento que le da color a la piel). También los ojos tienen células que producen melanina y, por lo tanto, en ellos puede aparecer un melanoma. Este tipo de melanoma se llama «melanoma ocular».

La mayoría de los melanomas oculares se forman en la parte del ojo que no puedes ver al mirarte en un espejo. Por eso, el melanoma es difícil de descubrir. Además, el melanoma ocular no suele generar signos o síntomas tempranos.

Los melanomas oculares pueden tratarse. Es posible que el tratamiento de algunos melanomas oculares pequeños no interfiera en el sentido de la vista. Sin embargo, el tratamiento de los melanomas oculares grandes suele causar cierta pérdida de la visión.

Síntomas

El melanoma ocular puede no causar signos y síntomas. Cuando ocurren, los signos y síntomas del melanoma ocular pueden incluir:

  • Una sensación de destellos o motas de polvo en la visión (flotadores)
  • Una mancha oscura creciente en el iris
  • Un cambio en la forma del círculo oscuro (pupila) en el centro del ojo
  • Visión pobre o borrosa en un ojo
  • Pérdida de la visión periférica

Cuándo debes consultar con un médico

Solicita una consulta con tu médico si tienes signos o síntomas que te preocupen. Los cambios repentinos en la visión indican una emergencia, por lo que es necesario buscar atención inmediata en esas situaciones.

Causas

No se sabe con exactitud qué causa el melanoma ocular.

Los médicos saben que el melanoma ocular se produce cuando aparecen errores en el ADN de las células oculares sanas. Los errores en el ADN les indican a las células que crezcan y se multipliquen de forma descontrolada, de manera que las células con mutación siguen viviendo cuando normalmente morirían. Las células con mutación se acumulan en el ojo y forman un melanoma ocular.

Dónde se produce el melanoma ocular

Por lo general, el melanoma ocular se produce en las células de la capa media del ojo (la úvea). La úvea tiene tres partes y el melanoma ocular puede afectar cada una de ellas.

  • El iris, que es la parte con color en el frente del ojo.
  • La capa de la coroides, que es la capa de vasos sanguíneos y tejido conjuntivo entre la esclerótica y la retina, en la parte posterior de la úvea.
  • El cuerpo ciliar, que se encuentra en la parte delantera de la úvea y secreta el líquido transparente (humor acuoso) hacia el ojo.

El melanoma ocular también puede producirse en la capa más externa de la parte delantera del ojo (la conjuntiva), en la cavidad que rodea al globo ocular y en los párpados, aunque estos tipos de melanoma ocular son muy poco frecuentes.

Ilustración de dónde se produce el melanoma de ojo

Por lo general, el melanoma de ojo afecta la capa media del ojo (úvea). Las partes de la úvea de tu ojo que pueden desarrollar melanoma incluyen el área de color de tu ojo (iris), las fibras musculares alrededor del cristalino del ojo (cuerpo ciliar) y la capa de vasos sanguíneos que recubre la parte posterior de tu ojo (coroides).

Factores de riesgo

Los factores de riesgo del melanoma primario de ojo incluyen los siguientes:

  • Color claro de los ojos. Las personas con ojos azules o verdes tienen mayor riesgo de padecer melanoma de ojo.
  • Ser blanco. Las personas de raza blanca presentan mayor riesgo de tener melanoma de ojo que las personas de otras razas.
  • La edad. El riesgo de tener melanoma de ojo aumenta con la edad.
  • Ciertos trastornos hereditarios de la piel. Una enfermedad llamada síndrome de nevo displásico, que causa lunares anormales, puede aumentar el riesgo de desarrollar melanoma en la piel y en los ojos.

    Además, las personas con pigmentación anormal de la piel en los párpados y los tejidos adyacentes y mayor pigmentación en la úvea (lo que se denomina melanosis ocular) también tienen mayor riesgo de desarrollar melanoma de ojo.

  • Exposición a luz ultravioleta. No está claro de qué forma incide la exposición a la luz ultravioleta en el melanoma de ojo. Existen evidencias de que la exposición a la luz ultravioleta (del sol o de las camas de bronceado) puede aumentar el riesgo de padecer melanoma de ojo.
  • Ciertas mutaciones genéticas. Ciertos genes heredados de padres a hijos pueden aumentar el riesgo de padecer melanoma de ojo.

Complicaciones

Algunas de las complicaciones del melanoma ocular son las siguientes:

  • Aumento de la presión ocular (glaucoma). Un melanoma ocular en crecimiento puede causar glaucoma. Algunos de los signos y síntomas del glaucoma pueden ser dolor ocular, enrojecimiento y visión borrosa.
  • Pérdida de la visión. Los melanomas oculares grandes pueden causar la pérdida de la visión en el ojo afectado y complicaciones como el desprendimiento de la retina, que también provoca la pérdida de la vista.

    Los melanomas oculares pequeños pueden causar pérdida de la visión en cierto grado si ocurren en partes importantes del ojo. Es posible que tengas dificultades en el centro de la visión o en un costado. Los melanomas oculares muy avanzados pueden provocar la pérdida total de la vista.

  • Extensión del melanoma ocular más allá del ojo. El melanoma se puede extender fuera del ojo a zonas distantes del cuerpo como el hígado, los pulmones y los huesos.

Diagnóstico

Para diagnosticar el melanoma ocular, es posible que el médico haga las siguientes recomendaciones:

  • Examen ocular. El médico examinará el exterior del ojo, en busca de vasos sanguíneos agrandados que puedan indicar un tumor dentro del ojo. Luego, con la ayuda de instrumentos, el médico mirará el interior del ojo.

    Un método, llamado oftalmoscopia indirecta binocular, utiliza lentes y una luz brillante colocadas en la frente del médico, similar a una lámpara de minero. Otro método, llamado biomicroscopia con lámpara de hendidura, utiliza lentes y un microscopio que produce un haz de luz intenso para iluminar el interior del ojo.

  • Ecografía ocular. Una ecografía ocular utiliza ondas sonoras de alta frecuencia provenientes de un aparato portátil similar a una vara llamado transductor para producir imágenes del ojo. El transductor se coloca en el párpado cerrado o en la superficie frontal del ojo.
  • Diagnóstico por imágenes de los vasos sanguíneos dentro del tumor y su alrededor (angiografía). Durante una angiografía del ojo, se inyecta un tinte de color a través de una vena en el brazo. El tinte viaja hacia los vasos sanguíneos en el ojo.

    Una cámara con filtros especiales para detectar el tinte toma imágenes con flash cada unos pocos segundos durante varios minutos.

  • Tomografía de coherencia óptica. La prueba de diagnóstico por imágenes crea imágenes de porciones del tracto uveal y la retina.
  • Extirpación de una muestra de tejido sospechoso para realizar análisis. En algunos casos, el médico puede recomendar un procedimiento para extirpar una muestra de tejido (biopsia) de un ojo.

    Para extraer la muestra, se introduce una aguja delgada en el ojo, la cual se utiliza para extraer tejido sospechoso. El tejido se analiza en un laboratorio para determinar si contiene células de melanoma ocular.

    Una biopsia ocular no suele ser necesaria para diagnosticar melanoma ocular.

Determinar si el cáncer se ha diseminado

El médico puede recomendar pruebas y procedimientos adicionales para determinar si el melanoma se ha diseminado (metástasis) a otras partes del cuerpo. Estas son algunas de las pruebas:

  • Análisis de sangre para medir la función hepática
  • Radiografía de tórax
  • Exploración por tomografía computarizada (TC)
  • Exploración de imágenes por resonancia magnética (IRM)
  • Ecografía abdominal
  • Exploración por tomografía por emisión de positrones (TEP)

Tratamiento

Las opciones de tratamiento para el melanoma ocular dependerán de la zona donde se encuentre y del tamaño del melanoma ocular, así como de tu salud general y tus preferencias.

Esperar para tratar los melanomas oculares pequeños

Es posible que un melanoma ocular pequeño no necesite tratamiento de inmediato. Si el melanoma es pequeño y no crece, tú y tu médico pueden decidir esperar hasta que observen signos de crecimiento.

Si el melanoma crece o genera complicaciones, puedes decidirte a hacer el tratamiento en ese momento.

Radioterapia

La radioterapia utiliza energía de alta potencia (como protones y rayos gamma) para destruir las células cancerosas. La radioterapia a menudo se utiliza para melanomas oculares pequeños o medianos.

La radiación suele aplicarse al tumor mediante la colocación de una placa radioactiva en el ojo directamente sobre el tumor, con un procedimiento llamado braquiterapia. La placa se sostiene en su lugar con suturas provisorias. La placa se parece a la tapa de una botella y contiene varias semillas radiactivas. La placa se coloca por cuatro o cinco días y luego se retira.

La radiación también proviene de una máquina que dirige la radiación, como los haces de protones, hacia el ojo (radioterapia de haz externo o teleterapia). Este tipo de radioterapia suele administrarse por varios días.

Tratamiento con láser

En ciertas ocasiones, puede ser útil un tratamiento en el que se usa un láser para destruir las células del melanoma. Un tipo de tratamiento con láser, llamado termoterapia, utiliza un láser infrarrojo y, en ocasiones, se usa combinado con la radioterapia.

Terapia fotodinámica

La terapia fotodinámica combina medicamentos con una longitud de onda de la luz particular. El medicamento hace que las células cancerosas sean vulnerables a la luz. El tratamiento daña los vasos y las células que forman el melanoma ocular. La terapia fotodinámica se utiliza en tumores pequeños, ya que no es efectiva en cánceres más grandes.

Tratamientos con frío

Se puede usar el frío extremo (crioterapia) para destruir las células de algunos melanomas oculares pequeños, aunque este tratamiento no se usa mucho.

Cirugía

Entre las operaciones que se usan para tratar el melanoma ocular están los procedimientos en los que se extirpa una parte del ojo o aquellos donde se extirpa el ojo completo. El tipo de cirugía que necesites depende del tamaño y la ubicación del melanoma ocular. Estas son algunas opciones:

  • Una cirugía para extirpar el melanoma y una pequeña porción de tejido sano. La cirugía para extraer el melanoma y una banda del tejido sano que lo rodea puede ser útil para tratar los melanomas pequeños.
  • Cirugía para extirpar el ojo por completo (enucleación). La enucleación suele usarse para tumores oculares grandes. También puede usarse si el tumor provoca dolor en el ojo.

    Después de la extracción del ojo con melanoma, se inserta un implante en la misma posición y los músculos que controlan los movimientos del ojo se conectan al implante, lo cual permite que el implante se mueva.

    Una vez que ha pasado un determinado tiempo de cicatrización, se prepara un ojo artificial (prótesis). La superficie frontal del ojo nuevo se pintará de manera personalizada para que coincida con el otro ojo.

Estrategias de afrontamiento, y apoyo

Cómo lidiar con los cambios en la vista

Si el tratamiento oncológico te causa la pérdida total de la vista en un ojo, como sucede cuando se extirpa un ojo, aún es posible que hagas la mayoría de las cosas que solías hacer cuando tenías ambos ojos sanos. Pero pueden pasar unos meses hasta que logres adaptarte a tu nueva visión.

Tener un solo ojo afecta tu capacidad para calcular las distancias. Y puede resultarte más difícil percatarte de todo lo que te rodea, especialmente, de las cosas que suceden del lado en que perdiste la vista.

Pídele al médico que te derive a un grupo de apoyo o a un terapeuta ocupacional, que podrán ayudarte a elaborar las estrategias necesarias para ajustar y para lidiar con la vista alterada.

Preparación antes de la cita

Si tienes signos o síntomas que te preocupan primero debes consultar con tu médico. Si el médico sospecha que puedes tener un problema en el ojo, es posible que te derive a un especialista (oftalmólogo).

Si tienes melanoma ocular, es posible que te derive a un cirujano de ojos que se especialice en el tratamiento del melanoma ocular. Este especialista puede explicarte las opciones de tratamiento que tienes y puede derivarte a otros especialistas según los tratamientos que elijas.

Debido a que la consulta puede ser breve, y por lo general hay muchos temas que tratar, es una buena idea ir bien preparado. A continuación, incluimos información que te ayudará a prepararte y a saber qué puedes esperar de tu médico.

Lo que puedes hacer

  • Ten en cuenta las restricciones que debes cumplir antes de asistir a la consulta. Al momento de programar la consulta, asegúrate de preguntar si necesitas hacer algo con anticipación, como cuidarte con las comidas.
  • Anota los síntomas que experimentes, incluidos aquellos que quizás no parezcan relacionados con el motivo de la consulta.
  • Anota información personal clave, incluso tu salud en general y cualquier episodio de estrés importante o cambios recientes en tu vida. También es útil la historia médica familiar.
  • Haz una lista de todos los medicamentos, las vitaminas o los suplementos que tomes.
  • Considera ir acompañado de un familiar o un amigo. A veces es difícil recordar toda la información que se proporciona durante una consulta. Quizás la persona que te acompaña recuerde información que tú pasaste por alto u olvidaste.
  • Anota preguntas para hacerle al médico.

El tiempo con el médico es limitado, por lo que preparar una lista de preguntas puede ayudarte a aprovechar el tiempo al máximo. Enumera las preguntas de la más importante a la menos importante, en caso de que se agote el tiempo. Para el melanoma ocular, estas son algunas preguntas básicas que puedes hacerle al médico:

  • ¿Tengo melanoma ocular?
  • ¿Dónde se ubica el melanoma ocular?
  • ¿Cuál es el tamaño del melanoma ocular?
  • ¿El melanoma ocular se extendió más allá de mi ojo?
  • ¿Necesitaré más análisis?
  • ¿Cuáles son mis opciones de tratamiento?
  • ¿Algún tratamiento puede curar el melanoma ocular?
  • ¿Cuáles son los posibles efectos secundarios de cada tratamiento?
  • ¿Debo someterme a un tratamiento?
  • ¿Cuánto tiempo puedo tomarme para decidir sobre el tratamiento?
  • ¿Hay algún tratamiento que considere mejor para mí?
  • ¿De qué forma afectará el tratamiento mi vida diaria? ¿Puedo seguir trabajando?
  • ¿De qué forma el tratamiento me afectará la vista?
  • Tengo estas otras enfermedades. ¿Cómo puedo controlarlas mejor durante el tratamiento?
  • ¿Deberían derivarme a especialistas adicionales? ¿Cuánto costará eso? ¿Lo cubrirá mi seguro?
  • ¿Tiene folletos u otros materiales impresos que pueda llevarme? ¿Qué sitios web me recomienda?
  • ¿Qué determinará si debo planear una consulta de seguimiento?

Además de las preguntas que has preparado para hacerle a tu médico, no dudes en hacerle otras preguntas que se te ocurran.

Qué esperar de tu médico

Es probable que el médico te haga varias preguntas. Estar preparado para responderlas puede darte tiempo luego para tratar otros puntos que quieras abordar. El médico puede preguntarte lo siguiente:

  • ¿Cuándo comenzaste a experimentar los síntomas?
  • ¿Tus síntomas han sido continuos u ocasionales?

Last Updated Jan 15, 2019


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