Psoriasis

Perspectiva general

La psoriasis es una enfermedad frecuente de la piel que acelera el ciclo de vida de las células cutáneas. Hace que las células se acumulen rápidamente en la superficie de la piel. Las células cutáneas excedentes forman escamas y manchas rojas que causan comezón y, a veces, dolor.

La psoriasis es una enfermedad crónica que suele aparecer y desaparecer. El objetivo principal del tratamiento es detener el crecimiento acelerado de las células cutáneas.

No existe una cura para la psoriasis, pero los síntomas se pueden controlar. Las medidas relacionadas con el estilo de vida, como aplicarse crema humectante, dejar de fumar y controlar el estrés, pueden ser útiles.

Cómo se desarrolla la psoriasis

En la psoriasis, el ciclo de vida de las células de tu piel se acelera en gran medida, lo que genera una acumulación de células muertas en la superficie de la epidermis.

Síntomas

Los signos y síntomas de la psoriasis son diferentes para cada persona. Los siguientes son signos y síntomas frecuentes:

  • Manchas rojas en la piel cubiertas con escamas gruesas y plateadas
  • Pequeños puntos escamados (comúnmente vistos en niños)
  • Piel seca y agrietada que puede sangrar
  • Picazón, ardor o dolor
  • Uñas engrosadas, picadas o acanaladas
  • Articulaciones inflamadas y rígidas

Las manchas de psoriasis pueden ir desde unos pocos puntos de escamas similares a la caspa hasta erupciones importantes que abarcan zonas grandes.

La mayoría de los tipos de psoriasis tiene ciclos, con brotes que duran semanas o meses y que luego disminuyen o incluso entran en remisión total.

Existen varios tipos de psoriasis. Algunos de ellos son:

  • Psoriasis en placas. La psoriasis en placas es la forma más frecuente y produce lesiones secas, elevadas y rojas en la piel (placas) cubiertas con escamas plateadas. Las placas pueden producir picazón o dolor, y pueden ser pocas o muchas. Pueden aparecer en cualquier lugar del cuerpo, como los genitales y el tejido blando dentro de la boca.
  • Psoriasis en las uñas. La psoriasis puede afectar las uñas de las manos y los pies, provocando picado, crecimiento anormal y cambios de color. Las uñas psoriásicas pueden aflojarse y separarse del lecho ungueal (onicólisis). Los casos graves pueden hacer que las uñas se astillen.
  • Psoriasis en gotas. Este tipo de psoriasis afecta principalmente a niños y adultos jóvenes. En general, se desencadena por una infección bacteriana, como la amigdalitis estreptocócica. Se caracteriza por la descamación en forma de gotas en el torso, los brazos, las piernas y el cuero cabelludo.

    Las lesiones están cubiertas por escamas finas y no son tan gruesas como las placas típicas. Puedes tener un único brote que desaparece por sí solo o puedes tener episodios recurrentes.

  • Psoriasis inversa. Afecta principalmente la piel de las axilas, la ingle, debajo de los senos y alrededor de los genitales. La psoriasis inversa causa manchas lisas de piel roja e inflamada que empeoran con la fricción y la sudoración. Las infecciones micóticas pueden desencadenar este tipo de psoriasis.
  • Psoriasis pustulosa. Este tipo de psoriasis es poco frecuente y puede producirse en forma de manchas extensas (psoriasis pustulosa generalizada) o en zonas más pequeñas en las manos, en los pies o en las puntas de los dedos.

    Por lo general, se manifiesta rápidamente, con la aparición de ampollas llenas de pus algunas horas después de que la piel se pone roja y sensible. Las ampollas pueden aparecer y desaparecer con frecuencia. La psoriasis pustulosa generalizada también puede provocar fiebre, escalofríos, picazón intensa y diarrea.

  • Psoriasis eritrodérmica. La psoriasis eritrodérmica, el tipo menos frecuente, puede abarcar todo el cuerpo con una erupción roja y con desprendimiento de la piel, que puede provocar picazón o ardor intensos.
  • Artritis psoriásica. Además de la piel inflamada y escamosa, la artritis psoriásica provoca inflamación y dolor en las articulaciones que son típicos de la artritis. A veces, los síntomas que se presentan en las articulaciones son la primera o la única manifestación de la psoriasis y, en ocasiones, solo se perciben cambios en las uñas. Los síntomas varían entre leves y graves, y la artritis psoriásica puede afectar cualquier articulación. Aunque, por lo general, esta enfermedad no es tan incapacitante como otras formas de la artritis, puede provocar rigidez y daños progresivos en las articulaciones que, en los casos más graves, pueden producir deformaciones permanentes.

Cuándo consultar al médico

Si sospechas que puedes tener psoriasis, visita a tu médico para que te examine. Además, habla con tu médico si la psoriasis:

  • Causa molestias y dolor
  • Te dificulta la realización de tareas habituales
  • Te preocupa por el aspecto de la piel
  • Causa problemas en las articulaciones, como dolor, inflamación o incapacidad para realizar tus tareas cotidianas

Si los signos y síntomas empeoran o no mejoran con el tratamiento, busca asesoramiento médico. Es posible que necesites una medicación diferente u otra combinación de tratamientos para controlar la psoriasis.

Psoriasis en el codo

La psoriasis hace que las células se acumulen rápidamente en la superficie de la piel y se formen escamas gruesas y plateadas, y manchas rojas, secas y que pican y que, a veces, son dolorosas.

Psoriasis en gotas

La psoriasis en gotas, más común en niños y jóvenes menores de 30 años, se presenta como pequeñas llagas en forma de gota en el tronco, los brazos, las piernas y el cuero cabelludo. Las llagas por lo general están cubiertas por una escama fina.

Psoriasis del cuero cabelludo

La psoriasis provoca manchas rojas en la piel recubiertas de escamas plateadas y una costra gruesa sobre el cuero cabelludo que, en general, se extiende solo un poco más allá de la línea de nacimiento del cabello, y puede sangrar cuando se quita.

Psoriasis inversa

La psoriasis inversa provoca zonas finas de piel roja e inflamada. Es más común en personas con sobrepeso y empeora con la fricción y el sudor.

Psoriasis de uñas

Psoriasis puede afectar las uñas de las manos y de los pies, y producir orificios, crecimiento anormal y decoloración.

Psoriasis pustulosa

Generalmente, la psoriasis pustulosa se desarrolla con rapidez y provoca ampollas llenas de pus que aparecen pocas horas después de que la piel se haya vuelto rojiza y sensible. Puede aparecer en áreas grandes o pequeñas en las manos, los pies y las puntas de tus dedos.

Psoriasis eritrodérmica

El tipo menos común de psoriasis, la psoriasis eritrodérmica puede cubrir todo tu cuerpo con un sarpullido rojo que se descama y puede picar o quemar de manera intensa.

Causas

No se conoce por completo la causa de la psoriasis, pero se cree que está relacionada con un problema del sistema inmunitario con las células T y otros glóbulos blancos del cuerpo llamados «neutrófilos».

Normalmente, las células T se desplazan por el cuerpo para combatir sustancias extrañas, como virus o bacterias.

En cambio, si tienes psoriasis, las células T atacan las células sanas de la piel por error, como si estuvieran curando una herida o combatiendo una infección.

Las células T hiperactivas también provocan un aumento en la producción de células cutáneas sanas, más células T y otros glóbulos blancos, en particular, los neutrófilos. Este tipo de glóbulos blancos entra en la piel, lo que provoca enrojecimiento y, a veces, pus en lesiones pustulosas. Los vasos sanguíneos dilatados en las zonas afectadas por la psoriasis crean calor y enrojecimiento en las lesiones cutáneas.

Este proceso genera un ciclo continuo en el cual células cutáneas nuevas se desplazan a la capa más externa de la piel demasiado rápido, es decir, en días en lugar de semanas. Las células cutáneas se acumulan formando manchas gruesas y escamosas en la superficie de la piel; este proceso continúa hasta que el tratamiento detiene el ciclo.

No se sabe bien qué es exactamente lo que ocasiona el mal funcionamiento de las células T en las personas que tienen psoriasis. Los investigadores consideran que tanto los factores genéticos como los ambientales influyen en esta enfermedad.

Desencadenantes de la psoriasis

Por lo general, la psoriasis comienza o empeora debido a un desencadenante que podrías llegar a identificar y evitar. Algunos de los factores que pueden desencadenar la psoriasis son:

  • Infecciones, como la amigdalitis estreptocócica o infecciones cutáneas
  • Lesiones en la piel, como un corte o raspón, la picadura de un insecto o una quemadura solar grave
  • Estrés
  • Tabaquismo
  • Consumo excesivo de alcohol
  • Insuficiencia de vitamina D
  • Ciertos medicamentos, como el litio, que se receta para el trastorno bipolar, los medicamentos para la presión arterial alta, como los betabloqueantes, los medicamentos antipalúdicos y los yoduros

Factores de riesgo

Cualquier persona puede contraer psoriasis, pero estos factores pueden aumentar el riesgo de padecer la enfermedad:

  • Antecedentes familiares. Este es uno de los factores de riesgo más importantes. El hecho de que uno de tus padres tenga psoriasis aumenta el riesgo de que contraigas la enfermedad, y si tus dos padres tienen psoriasis, el riesgo se incrementa aún más.
  • Infecciones bacterianas y víricas. Las personas con VIH tienen más probabilidades de contraer psoriasis que las personas con un sistema inmunitario sano. Los niños y los adultos jóvenes con infecciones recurrentes, particularmente, amigdalitis estreptocócica, también pueden correr un riesgo mayor.
  • Estrés. Ya que el estrés puede afectar tu sistema inmunitario, los niveles elevados de estrés pueden aumentar el riesgo de desarrollar psoriasis.
  • Obesidad. El exceso de peso aumenta el riesgo de presentar psoriasis. Las lesiones (placas) asociadas con todos los tipos de psoriasis a menudo se presentan en los pliegues y en las arrugas de la piel.
  • Fumar. Fumar tabaco no solo aumenta el riesgo de padecer psoriasis, sino que también puede aumentar la gravedad de la enfermedad. Fumar también puede interferir en el progreso inicial de la enfermedad.

Complicaciones

Si sufres psoriasis, corres más riesgo de contraer ciertas enfermedades. Algunas de ellas son:

  • Artritis psoriásica. Esta complicación de la psoriasis puede provocar daño en las articulaciones y la pérdida de la función en algunas de ellas, que puede ser debilitante.
  • Enfermedades oculares. Ciertos trastornos oculares, como la conjuntivitis, la blefaritis y la uveítis, son más frecuentes en personas con psoriasis.
  • Obesidad. Las personas que padecen psoriasis, especialmente si la enfermedad es extensa, son más propensas a la obesidad. Sin embargo, no está claro cómo se vinculan estas enfermedades. La inflamación relacionada con la obesidad puede intervenir en la aparición de la psoriasis. O puede ser que las personas con psoriasis sean más propensas a aumentar de peso, posiblemente porque son menos activas a causa de su psoriasis.
  • Diabetes tipo 2. El riesgo de padecer diabetes tipo 2 aumenta para las personas que tienen psoriasis. Cuanto más grave es la psoriasis, mayor es la probabilidad de contraer diabetes tipo 2.
  • Presión arterial alta. Las probabilidades de tener presión arterial alta son mayores para las personas que padecen psoriasis.
  • Enfermedad cardiovascular. Para las personas que tienen psoriasis, el riesgo de tener una enfermedad cardiovascular es casi el doble que para aquellos que no padecen la enfermedad. La psoriasis y algunos tratamientos también aumentan el riesgo de tener latidos del corazón irregulares, un accidente cerebrovascular, colesterol alto y ateroesclerosis.
  • Síndrome metabólico. Es un grupo de trastornos, entre ellos, presión arterial alta, niveles elevados de insulina y niveles de colesterol anormales, que aumentan el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas.
  • Otras enfermedades autoinmunitarias. Es más probable que la celiaquía, la esclerosis y la enfermedad intestinal inflamatoria llamada «enfermedad de Crohn» afecten a personas con psoriasis.
  • Enfermedad de Parkinson. Esta enfermedad neurológica crónica es más probable que ocurra en las personas con psoriasis.
  • Enfermedad renal. La psoriasis grave a moderada se ha relacionado con un mayor riesgo de enfermedad renal.
  • Problemas emocionales. La psoriasis también puede afectar tu calidad de vida. La psoriasis está asociada a la depresión y la baja autoestima. También podrías aislarte socialmente.

Diagnóstico

En la mayoría de los casos, el diagnóstico de psoriasis es bastante sencillo.

  • Exploración física e historia clínica. Por lo general, el médico puede diagnosticar la psoriasis con tu historia clínica y examinándote la piel, el cuero cabelludo y las uñas.
  • Biopsia de piel. En raras ocasiones, tu médico puede tomar una pequeña muestra de piel (biopsia). Es probable que primero te administre anestesia local. La muestra se examina con microscopio para determinar el tipo exacto de psoriasis y descartar otros trastornos.

Tratamiento

Los tratamientos para la psoriasis reducen la inflamación y aclaran la piel. Los tratamientos pueden dividirse en tres tipos principales: tratamientos tópicos, fototerapia y medicamentos sistémicos.

Tratamientos tópicos

Si se usan solas, las cremas y los ungüentos que aplicas en la piel son eficaces para tratar la psoriasis leve a moderada. Cuando la enfermedad es más extensa, es probable que las cremas se combinen con medicamentos orales o fototerapia. Los tratamientos tópicos para la psoriasis comprenden:

  • Corticoesteroides tópicos. Estos medicamentos son los que se recetan con mayor frecuencia para tratar la psoriasis leve a moderada. Reducen la inflamación y alivian la picazón, y se pueden utilizar con otros tratamientos.

    Usualmente, se recomiendan ungüentos con corticoesteroides suaves para las zonas sensibles, como la cara o los pliegues cutáneos, y para tratar manchas extendidas de piel dañada.

    Es posible que tu médico te recete un ungüento con corticoesteroides más potente para zonas pequeñas, menos sensibles o más difíciles de tratar.

    El uso prolongado o excesivo de corticoesteroides potentes puede causar adelgazamiento de la piel. Con el tiempo, los corticoesteroides tópicos pueden dejar de hacer efecto. Por lo general, lo conveniente es usar corticoesteroides tópicos como tratamiento a corto plazo durante exacerbaciones.

  • Análogos de la vitamina D. Estas formas sintéticas de vitamina D desaceleran el crecimiento de las células cutáneas. El calcipotriol (Dovonex) es una crema o solución recetada que contiene un análogo de la vitamina D y se utiliza para tratar la psoriasis leve a moderada junto con otros tratamientos. El calcipotriol podría irritar la piel. El calcitriol (Vectical) es costoso, pero puede ser igualmente eficaz y posiblemente sea menos irritante que el calcipotriol.
  • Antralina. Este medicamento contribuye a desacelerar el crecimiento de las células cutáneas. La antralina (Dritho-Scalp) también puede eliminar las escamas y suavizar la piel. Sin embargo, la antralina puede irritar la piel, y mancha casi cualquier cosa con la que entra en contacto. Generalmente, se aplica durante un período breve y luego se retira con agua.
  • Retinoides tópicos. Estos son derivados de la vitamina A que pueden disminuir la inflamación. El efecto secundario más frecuente es la irritación cutánea. Estos medicamentos también pueden aumentar la sensibilidad a la luz solar, razón por la cual debe aplicarse protector solar antes de salir al aire libre mientras se usa el medicamento.

    El riesgo de defectos congénitos es mucho menor para los retinoides tópicos que para los retinoides orales. Sin embargo, el tazaroteno (Tazorac, Avage) no se recomienda si estás embarazada o en período de lactancia, o si tienes intención de quedar embarazada.

  • Inhibidores de la calcineurina. Los inhibidores de la calcineurina, tacrólimus (Prograf) y pimecrólimus (Elidel), reducen la inflamación y la acumulación de placa.

    Los inhibidores de calcineurina no se recomiendan para el uso prolongado o continuo, debido a un potencial aumento del riesgo de cáncer de piel y linfoma. Pueden ser especialmente útiles en regiones de piel delgada, como alrededor de los ojos, donde las cremas de esteroides o retinoides son demasiado irritantes o pueden causar efectos nocivos.

  • Ácido salicílico. Disponible en la modalidad de venta libre (sin receta), el ácido salicílico promueve el desprendimiento de las células muertas de la piel y reduce la formación de escamas. En ocasiones, se combina con otros medicamentos, como los corticoesteroides tópicos o el alquitrán de hulla, para aumentar su eficacia. Para tratar la psoriasis del cuero cabelludo, el ácido salicílico está disponible en champús medicinales y soluciones para el cuero cabelludo.
  • Alquitrán de hulla. Derivado del carbón, el alquitrán de hulla reduce la formación de escamas, la picazón y la inflamación. El alquitrán de hulla puede irritar la piel. También es sucio, mancha las prendas de vestir y la ropa de cama, y tiene un olor fuerte.

    El alquitrán de hulla está disponible en champús, cremas y aceites de venta libre. También puede adquirirse en concentraciones mayores con receta. Este tratamiento no se recomienda para mujeres embarazadas o en período de lactancia.

  • Cremas humectantes. Las cremas humectantes no curan la psoriasis por sí solas, pero pueden reducir la picazón, la formación de escamas y la sequedad. Las cremas humectantes en una base de ungüento son generalmente más eficaces que las cremas y lociones más ligeras. Se deben aplicar inmediatamente después del baño o la ducha para que retengan la humedad.

Terapia con luz (fototerapia)

Este tratamiento usa luz ultravioleta natural o artificial. La forma más simple y sencilla de la fototerapia consiste en exponer la piel a cantidades controladas de luz solar natural.

Otras formas de fototerapia comprenden el uso de luz artificial ultravioleta A o ultravioleta B, ya sea sola o combinada con medicamentos.

  • Luz solar. La exposición a los rayos ultravioleta de la luz solar o de la luz artificial desacelera el recambio de las células cutáneas, y reduce la inflamación y la formación de escamas. Las exposiciones breves y diarias a cantidades pequeñas de luz solar pueden mejorar la psoriasis, pero una exposición intensa al sol puede empeorar los síntomas y causar daño a la piel. Antes de comenzar un régimen de luz solar, pregúntale al médico cuál es la manera más segura de usar la luz solar natural para el tratamiento de la psoriasis.
  • Fototerapia de luz ultravioleta B. Las dosis controladas de luz ultravioleta B de una fuente de luz artificial pueden mejorar los síntomas de la psoriasis de extensión leve a moderada. La fototerapia de luz ultravioleta B, también denominada «fototerapia de luz ultravioleta B de banda ancha», puede usarse para tratar manchas aisladas, psoriasis extendida y psoriasis resistente a los tratamientos tópicos. Los efectos secundarios a corto plazo pueden comprender enrojecimiento, picazón y sequedad de la piel. El uso de una crema humectante puede ayudar a disminuir estos efectos secundarios.
  • Fototerapia de luz ultravioleta B de banda estrecha. La fototerapia de luz ultravioleta B de banda estrecha es un tipo nuevo de tratamiento para la psoriasis que puede ser más eficaz que el tratamiento de luz ultravioleta B de banda ancha. Por lo general, se administra 2 o 3 veces por semana hasta que la piel mejora y luego el mantenimiento puede requerir solo sesiones semanales. Sin embargo, la fototerapia de luz ultravioleta B de banda estrecha puede provocar quemaduras más graves y duraderas.
  • Terapia de Goeckerman. Algunos médicos combinan el tratamiento con luz ultravioleta B y el tratamiento con alquitrán de hulla, lo cual se conoce como «tratamiento de Goeckerman». Las dos terapias combinadas son más eficaces que cualquiera de ellas por separado, ya que el alquitrán de hulla aumenta la receptividad de la piel a la luz ultravioleta B.
  • Psoraleno más luz ultravioleta A. Esta forma de fotoquimioterapia consiste en tomar un medicamento sensibilizante a la luz (psoraleno) antes de la exposición a la luz ultravioleta A. La luz ultravioleta A penetra en la piel con mayor profundidad que la luz ultravioleta B, y el psoraleno mejora la respuesta de la piel a la exposición a la luz ultravioleta A.

    Este tratamiento de mayor agresividad mejora la piel de manera uniforme y se usa a menudo en casos más graves de psoriasis. Los efectos secundarios a corto plazo comprenden náuseas, dolor de cabeza, ardor y picazón. Los efectos secundarios a largo plazo comprenden piel seca y arrugada, pecas, sensibilidad elevada al sol y un mayor riesgo de tener cáncer de piel, como melanoma.

  • Láser de excímeros. Esta forma de fototerapia, usada en la psoriasis leve a moderada, trata solamente la piel afectada sin dañar la piel sana. Un haz controlado de luz ultravioleta B se dirige a las placas de psoriasis para controlar la descamación y la inflamación. La terapia láser de excímeros requiere menos sesiones que la fototerapia tradicional, porque se usa una luz ultravioleta B más potente. Los efectos secundarios comprenden enrojecimiento y formación de ampollas.

Medicamentos orales o inyectables

Si tienes psoriasis extensa o resistente a otros tipos de tratamiento, el médico puede recetarte medicamentos orales o inyectables. Esto se conoce como «tratamiento sistémico». Debido a los efectos secundarios graves, algunos de estos medicamentos se usan solamente por períodos breves y pueden alternarse con otras formas de tratamiento.

  • Retinoides. Si tienes psoriasis grave que no responde a otras terapias, este grupo de medicamentos relacionados con la vitamina A puede ser de ayuda. Los efectos secundarios pueden comprender inflamación de los labios y caída del cabello. Y dado que los retinoides, tales como la acitretina (Soriatane), pueden provocar defectos congénitos graves, las mujeres deben evitar el embarazo durante al menos tres años después de tomar el medicamento.
  • Metotrexato. El metotrexato (Rheumatrex) se administra por vía oral y ayuda a la psoriasis al disminuir la producción de células cutáneas y reducir la inflamación. En algunas personas, también puede desacelerar la progresión de la artritis psoriásica. Generalmente, el metotrexato es bien tolerado en dosis bajas, aunque puede causar malestar estomacal, pérdida de apetito y fatiga. Cuando se usa durante períodos largos, puede causar una serie de efectos secundarios graves, que comprenden daño hepático grave y disminución de la producción de plaquetas y glóbulos rojos y blancos.
  • Ciclosporina. La ciclosporina (Gengraf, Neoral) inhibe el sistema inmunitario y su eficacia es similar a la del metotrexato, pero solo puede tomarse durante un corto plazo. Al igual que otros medicamentos inmunodepresores, la ciclosporina aumenta el riesgo de contraer infección y padecer otros problemas de salud, incluso el cáncer. La ciclosporina también te hace más sensible a problemas de riñón y presión arterial alta; el riesgo aumenta con dosis más altas y la terapia a largo plazo.
  • Medicamentos que alteran el sistema inmunitario (biosimilares). Para el tratamiento de la psoriasis moderada a grave se han aprobado varios de estos medicamentos. Estos comprenden etanercept (Enbrel), infliximab (Remicade), adalimumab (Humira), ustekinumab (Stelara), golimumab (Simponi), apremilast (Otezla), secukinumab (Cosentyx) e ixekizumab (Taltz). La mayoría de estos medicamentos son inyectables (el apremilast se administra por vía oral) y, normalmente, se usan en personas que no han respondido a la terapia tradicional o que tienen artritis psoriásica asociada. Los medicamentos biológicos deben usarse con precaución, ya que tienen efectos intensos en el sistema inmunitario y pueden ocasionar infecciones que ponen en peligro la vida. En particular, las personas que siguen estos tratamientos deben someterse a una prueba de detección de tuberculosis.
  • Otros medicamentos. La tioguanina (Tabloid) y la hidroxiurea (Droxia, Hydrea) son medicamentos que pueden usarse cuando no pueden administrarse otros.

Consideraciones de tratamiento

Aunque los médicos eligen tratamientos en función del tipo y la extensión de la psoriasis y las regiones de la piel afectadas, el enfoque tradicional radica en comenzar con los tratamientos más leves —cremas tópicas y fototerapia con luz ultravioleta— en los pacientes con lesiones de la piel típicas (placas) y luego progresar hacia los más potentes, solo si es necesario. En general, los pacientes con psoriasis eritrodérmica, pustulosa o asociada con artritis necesitan tratamiento sistémico desde el comienzo. El objetivo es encontrar la manera más efectiva de desacelerar el recambio celular con la menor cantidad posible de efectos secundarios.

Medicina alternativa

Existen distintos tratamientos alternativos que afirman aliviar los síntomas de la psoriasis, como dietas especiales, cremas, suplementos dietéticos y hierbas. No está comprobada la eficacia de ninguno de estos tratamientos. Pero algunos tratamientos alternativos se consideran, por lo general, seguros y pueden ser útiles para algunas personas al reducir los signos y síntomas, como la picazón y la descamación. Estos tratamientos serían más adecuados para las personas con la enfermedad más leve, en placa, pero no para aquellas con pústulas, eritrodermia o artritis.

  • Aloe vera. La crema con extracto de aloe, tomado de la planta de aloe vera, puede reducir el enrojecimiento, la descamación, la picazón y la inflamación. Puede que debas usar la crema varias veces por día durante un mes o más para notar mejorías en la piel.
  • Aceite de pescado. Los ácidos grasos omega-3 que contienen los suplementos de aceite de pescado pueden reducir la inflamación causada por la psoriasis, aunque los resultados de los estudios no son concluyentes. Tomar 3 gramos o menos de aceite de pescado por día suele considerarse seguro y puede ser beneficioso.
  • Uva de Oregón. La uva de Oregón, también llamada «bérbero», tiene aplicaciones tópicas que pueden reducir la inflamación y aliviar los síntomas de la psoriasis.

Si estás considerando la posibilidad de usar suplementos dietéticos u otros tratamientos alternativos para aliviar los síntomas de la psoriasis, consulta con el médico. Él puede ayudarte a analizar las ventajas y las desventajas de tratamientos alternativos específicos.

Estilo de vida y remedios caseros

Aunque las medidas de autocuidado no curan la psoriasis, pueden contribuir a mejorar el aspecto y la sensación de la piel dañada. Estas medidas pueden ser beneficiosas:

  • Toma baños todos los días. Al bañarte todos los días, eliminas las escamas y alivias la piel inflamada. Agrega aceite para baño, avena coloidal, sulfato de magnesia natural o sales del mar Muerto al agua y sumérgete. Evita el agua caliente y los jabones abrasivos, que pueden empeorar los síntomas; usa agua tibia y jabones suaves con aceites y grasas agregados. Sumérgete durante unos 10 minutos y después seca la piel con golpecitos suaves.
  • Usa crema humectante. Después de bañarte, aplica un humectante pesado a base de ungüento mientras la piel aún está húmeda. Para pieles muy secas, son preferibles los aceites, ya que tienden a permanecer por más tiempo que las cremas o las lociones, y son más eficaces para evitar que el agua se evapore de la piel. En climas fríos y secos, tendrás que aplicar una crema humectante varias veces por día.
  • Expón la piel a pequeñas cantidades de luz solar. Una cantidad controlada de luz solar puede mejorar la psoriasis, pero demasiado sol puede desencadenar o empeorar los brotes y aumentar el riesgo de tener cáncer de piel. Primero pregúntale al médico cuál es la mejor manera de usar la luz solar natural para tratar la piel. Registra el tiempo que pasas al sol y usa protector solar en las zonas de la piel que no estén afectadas por la psoriasis.
  • En lo posible, evita los desencadenantes de la psoriasis. Averigua qué desencadena o empeora la psoriasis en tu caso y toma medidas para prevenir o evitar estos detonantes. Las infecciones, las lesiones en la piel, el estrés, el cigarrillo y la exposición solar intensa pueden empeorar la psoriasis.
  • Evitar consumir alcohol. El consumo de alcohol puede reducir la eficacia de algunos tratamientos para la psoriasis. Si tienes psoriasis, evita el consumo de alcohol. Si bebes, hazlo de forma moderada.

Estrategias de afrontamiento, y apoyo

Afrontar la psoriasis puede ser todo un desafío, en especial, si la enfermedad afecta extensas zonas del cuerpo o aparece en lugares que los demás ven fácilmente, como la cara o las manos. La naturaleza continua y persistente de la enfermedad y las dificultades de su tratamiento solo aumentan el problema.

A continuación, encontrarás algunas maneras que te ayudarán a afrontarla y a sentir que puedes controlarla:

  • Infórmate. Busca toda la información que puedas sobre la enfermedad e investiga las opciones de tratamiento. Comprende cuáles son los posibles desencadenantes de esta enfermedad para prevenir las exacerbaciones. Informa a los que te rodean (entre ellos, familiares y amigos) para que puedan identificar, reconocer y apoyar tus esfuerzos para lidiar con esta enfermedad.
  • Sigue las recomendaciones del médico. Si el médico recomienda ciertos tratamientos y cambios en el estilo de vida, asegúrate de seguirlos. Pregunta si algo no te parece claro.
  • Busca un grupo de apoyo. Considera la posibilidad de unirte a un grupo de apoyo con otras personas que tengan la enfermedad y sepan lo que estás atravesando. Puede ser reconfortante compartir tu experiencia y tu lucha, y conocer a personas que se enfrentan a desafíos similares. Pídele información al médico sobre grupos de apoyo de la psoriasis en donde vives o virtuales.
  • Usa prendas que te cubran cuando sientas que es necesario. Aquellos días en los que te sientas particularmente acomplejado, cúbrete la psoriasis con ropa o con productos cosméticos especiales, como maquillaje corporal o un corrector. Estos productos pueden disimular las placas psoriásicas y el enrojecimiento. Sin embargo, pueden irritar la piel y no deben usarse en llagas, cortes o lesiones que aún no han sanado.

Preparación antes de la cita

Es probable que primero veas a tu médico de familia o a un médico general. En algunos casos, pueden derivarte directamente a un especialista en enfermedades de la piel (dermatólogo).

Aquí tienes información que te ayudará a prepararte para la consulta y a saber qué esperar del médico.

Qué puedes hacer

Haz una lista de lo siguiente:

  • Los síntomas que tienes, incluso los que parezcan no tener relación con el motivo por el cual programaste la consulta
  • Todos los medicamentos, las vitaminas y las hierbas que tomas, y sus dosis
  • Preguntas para hacerle al médico

Para la psoriasis, las preguntas básicas que podrías hacerle al médico son:

  • ¿Qué puede estar provocando mis signos y síntomas?
  • ¿Necesito pruebas de diagnóstico?
  • ¿Qué tratamientos hay disponibles y cuáles me recomiendas?
  • ¿Qué tipos de efectos secundarios puedo esperar?
  • ¿El tratamiento recomendado hará que mis síntomas entren en remisión?
  • ¿En cuánto tiempo puedo esperar resultados?
  • ¿Cuáles son las alternativas al enfoque principal que sugieres?
  • Tengo otros problemas de salud. ¿Cómo puedo controlarlos en forma conjunta?
  • ¿Qué rutina y productos para el cuidado de la piel son los recomendados para mejorar mis síntomas?

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga varias preguntas, como las siguientes:

  • ¿Cuándo comenzaste a tener los síntomas?
  • ¿Con qué frecuencia presentas estos síntomas?
  • ¿Los síntomas han sido continuos u ocasionales?
  • ¿Hay algo que parezca mejorar los síntomas?
  • ¿Existe algo que, al parecer, esté empeorando los síntomas?

Last Updated Mar 13, 2019


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