Seudotumor cerebral

Perspectiva general

El seudotumor cerebral tiene lugar cuando la presión dentro del cráneo (presión intracraneal) aumenta sin ninguna razón evidente.

Los síntomas se parecen a los de un tumor cerebral, pero no existe ningún tumor. El seudotumor cerebral puede ocurrir en niños y adultos, pero es más frecuente en mujeres en edad fértil que presentan obesidad.

Cuando no se puede encontrar una causa oculta del aumento de la presión intracraneal, el seudotumor cerebral también puede llamarse hipertensión intracraneal idiopática.

El aumento de la presión intracraneal vinculado al seudotumor cerebral puede hacer que el nervio óptico se hinche y, por lo tanto, provocar una pérdida de la visión. A menudo, los medicamentos pueden disminuir esta presión; sin embargo, en algunos casos, se debe realizar una cirugía.

Síntomas

Los signos y síntomas del seudotumor cerebral pueden incluir los siguientes:

  • Cefaleas de moderadas a intensas que pueden originarse detrás de los ojos y empeorar con el movimiento de estos
  • Zumbido en los oídos que late al mismo ritmo que los latidos del corazón (tinnitus pulsátil)
  • Náuseas, vómitos o mareos
  • Visión borrosa o atenuada
  • Episodios breves de invidencia que duran solo algunos segundos y afectan un solo ojo o ambos (oscurecimientos visuales)
  • Dificultad para ver al costado
  • Visión doble (diplopía)
  • Visión de destellos (fotopsia)
  • Dolor de cuello, hombros o espalda

Causas

La causa exacta de los pseudotumores cerebrales en la mayoría de las personas es desconocida, pero se puede asociar con un exceso de cantidad de líquido cerebroespinal dentro de los límites óseos del cráneo.

El cerebro y la médula espinal se encuentran rodeados de líquido cerebroespinal, que actúa como un colchón para proteger a estos tejidos vitales de las lesiones. Este líquido se produce en el cerebro y, a la larga, es absorbido por el torrente sanguíneo. La presión intracraneal que aumenta por los pseudotumores cerebrales puede ser el resultado de un problema en el proceso de absorción.

En general, la presión intracraneal aumenta cuando los contenidos del cráneo exceden su capacidad. Por ejemplo, un tumor cerebral generalmente aumenta la presión intracraneal porque no hay espacio para el tumor. Lo mismo ocurre si el cerebro se inflama o si tienes demasiado líquido cerebroespinal.

Distintos estudios indican que muchas personas con pseudotumores cerebrales tienen un estrechamiento (estenosis) en los dos grandes senos del cerebro (senos transversos). Los estudios determinarán si esto es un efecto o una causa de la afección.

Factores de riesgo

Los factores que se presentan a continuación se han vinculado al seudotumor cerebral:

Obesidad

La obesidad se ha vinculado al seudotumor cerebral, el que ocurre en 1 a 2 personas cada 100.000. En el caso de las mujeres obesas, alrededor de 4 a 21 cada 100.000 desarrollan la afección. Las mujeres que tienen menos de 44 años y son obesas son más propensas a desarrollar el trastorno.

Medicamentos

Las sustancias que se han vinculado al seudotumor cerebral incluyen las siguientes:

  • Hormona del crecimiento
  • Tetraciclina
  • Exceso de vitamina A

Otros medicamentos podrían estar asociados con el seudotumor cerebral, pero es necesario que se realicen más investigaciones.

Problemas de salud

Las afecciones y las enfermedades que se presentan a continuación se han vinculado al seudotumor cerebral:

  • Enfermedad de Addison
  • Anemia
  • Síndrome de Behcet
  • Problemas de coagulación de la sangre
  • Lupus
  • Enfermedad renal
  • Síndrome de ovario poliquístico
  • Apnea del sueño
  • Glándulas paratiroides hipoactivas
  • Uremia

Complicaciones

Algunas personas que padecen pseudotumores cerebrales tienen empeoramiento progresivo de la visión y pueden finalmente quedar ciegos.

Incluso si tus síntomas se han resuelto, pueden reaparecer meses o hasta años después.

Diagnóstico

Para diagnosticar tu enfermedad, el médico revisará tus síntomas y tu historia clínica, te realizará un examen físico y otros estudios.

Exámenes oculares

Un médico que cuente con capacitación en afecciones de los ojos (oftalmólogo) posiblemente lleve a cabo un examen ocular.

Si se sospecha que tienes seudotumor cerebral, el oftalmólogo intentará detectar un tipo distintivo de hinchazón que afecta al nervio óptico, llamada papiledema, en la parte posterior del ojo.

También deberás someterte a un examen del campo visual para verificar si existen puntos ciegos en tu visión más allá del llamado punto ciego normal de cada ojo donde el nervio óptico entra en la retina.

Diagnóstico por imágenes del cerebro

Tu médico puede indicarte una resonancia magnética o una tomografía computada. Estas pruebas permiten descartar otros problemas que causan síntomas similares, como tumores cerebrales y coágulos sanguíneos.

Punción lumbar

Puede que el médico te indique hacerte una punción lumbar para medir la presión en el interior del cráneo y los niveles de glucosa y proteínas.

En esta prueba, un especialista introduce una aguja entre dos vértebras de la parte inferior de la espalda y extrae una pequeña cantidad de líquido cefalorraquídeo para analizarla en el laboratorio.

Tratamiento

El objetivo del tratamiento para el seudotumor cerebral es mejorar tus síntomas y evitar que tu vista empeore. Según tu estado, el médico puede recetarte medicamentos o recomendarte que te sometas a una cirugía para controlar tus síntomas.

Medicamentos

  • Medicamentos para el glaucoma. Uno de los primeros medicamentos que se prueba es la acetazolamida (Diamox), un medicamento para el glaucoma. Este medicamento puede reducir la producción de líquido cefalorraquídeo. Además, se ha demostrado que mejora los síntomas en un 47 a 67 por ciento de las personas.

    Los posibles efectos secundarios son malestar estomacal, fatiga, hormigueo en la boca, en los dedos de las manos y del pie, y cálculos renales.

  • Diuréticos. Si la acetazolamida sola no es eficaz, a veces se combina con furosemida (Lasix), un diurético potente que reduce la retención de líquido al aumentar la producción de orina.
  • Medicamentos para la migraña. Los medicamentos generalmente recetados para aliviar la migraña pueden, a veces, aliviar las cefaleas intensas que a menudo acompañan a los seudotumores cerebrales.

Si tu vista empeora, es posible que requieras una cirugía para reducir la presión alrededor del nervio óptico o para disminuir la presión intracraneal.

Cirugía

  • Fenestración de la vaina del nervio óptico. En este procedimiento, el cirujano corta una ventana en la membrana que rodea el nervio óptico. Esto permite que salga el exceso de líquido cefalorraquídeo.

    En la mayoría de los casos la visión se estabiliza o mejora. La mayoría de las personas a las que se les realiza este procedimiento en un ojo notan una mejoría en ambos ojos. Sin embargo, la cirugía no siempre resulta exitosa e incluso pueden aumentar los problemas de visión.

  • Derivación de líquido cefalorraquídeo. En otro tipo de cirugía, el médico inserta un tubo largo y delgado (fístula) en el cerebro o la parte baja de la columna vertebral para poder drenar el exceso de líquido cefalorraquídeo.

  • El tubo se mete debajo de la piel en tu abdomen, donde la fístula despide el exceso de líquido. Los síntomas pueden mejorar en algunas personas que se realizan este procedimiento.

    Sin embargo, las fístulas se pueden obstruir y a menudo requieren cirugías adicionales para que puedan seguir trabajando correctamente. Algunas complicaciones pueden incluir cefaleas por hipotensión e infecciones.

    Este procedimiento generalmente solo es una opción de tratamiento si otros tratamientos no aliviaron tu afección.

Si eres obeso, el médico te recomendará que pierdas peso. Puedes trabajar con un dietista para que te ayude a alcanzar tus objetivos con respecto a la pérdida de peso. Perder peso puede mejorar tus síntomas. Algunas personas con obesidad mórbida pueden beneficiarse de los programas o de la cirugía gástrica para perder peso.

Si has tenido pseudotumores cerebrales deberías controlarte la visión regularmente.

Estilo de vida y remedios caseros

La obesidad aumenta significativamente el riesgo de las mujeres jóvenes de padecer pseudotumores cerebrales. De hecho, incluso en mujeres que no son obesas un aumento de peso moderado puede incrementar el riesgo.

Perder unos kilos extras y mantener un peso saludable puede ayudarte a reducir tus posibilidades de desarrollar este trastorno potencialmente dañino para la visión.

Preparación antes de la cita

Aunque en primer lugar analices tus síntomas con tu médico de cabecera, él te derivará a un médico especialista en enfermedades del cerebro y el sistema nervioso (neurólogo) o a un especialista en enfermedades de la vista (oftalmólogo) para realizar más estudios.

Para aprovechar al máximo tu consulta, es buena idea ir preparado. A continuación, te proporcionamos información para ayudarte a prepararte.

Qué puedes hacer

  • Toma nota de cualquier síntoma que tengas, incluso los que puedan parecer no tener relación con el motivo por el cual programaste la consulta.
  • Anota tu información personal más importante e incluye cualquier situación que te haya generado estrés importante o cambios recientes en tu vida.
  • Haz una lista de todos los medicamentos, vitaminas o suplementos que tomas.
  • Si es posible, pide a un familiar o a un amigo que te acompañe. A veces puede resultar difícil asimilar toda la información que se recibe en una consulta. Un acompañante puede recordar algún detalle que hayas olvidado o pasado por alto.
  • Anota preguntas para hacerle a tu médico.

Preparar una lista de preguntas te ayudará a aprovechar al máximo tu tiempo con el médico. Estas son, entre otras, las preguntas que puedes hacer al médico sobre el seudomotor cerebral.

  • ¿Cuál puede ser la causa de mi síntoma o afección?
  • Además de la causa más probable, ¿cuáles son otras causas posibles de mis síntomas o afección?
  • ¿Qué tipo de pruebas necesito hacerme?
  • ¿Esta afección suele ser temporal o crónica?
  • ¿Cuál sería la mejor línea de acción?
  • ¿Cuáles son las alternativas al abordaje primario que me sugiere?
  • ¿Bajar de peso sería beneficioso para mi afección?
  • Tengo estas otras afecciones. ¿Cuál es la mejor manera de controlarlas de manera conjunta?
  • ¿Debo respetar alguna restricción?
  • ¿Debería consultar a un especialista?
  • ¿Existe alguna alternativa genérica al medicamento que me recetaron?
  • ¿Hay algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web me recomienda?

No dudes en hacer otras preguntas que se te surjan durante la consulta.

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga una serie de preguntas, por ejemplo:

  • ¿Cuándo comenzaste a experimentar los síntomas?
  • ¿Los síntomas han sido continuos u ocasionales?
  • ¿Qué tan intensos son los síntomas?
  • ¿Existe algo que, al parecer, mejore los síntomas?
  • ¿Existe algo que, al parecer, empeore los síntomas?

Last Updated Nov 17, 2017


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