Aborto espontáneo

Perspectiva general

El aborto espontáneo es la pérdida espontánea de un embarazo antes de la semana 20. Alrededor del 10 al 20 por ciento de los embarazos conocidos terminan en un aborto espontáneo. Pero el número verdadero probablemente sea mayor, ya que muchos abortos espontáneos ocurren en una etapa tan temprana del embarazo, que una mujer no llega a saber que estaba embarazada.

El término aborto espontáneo es insidioso, porque posiblemente sugiere que algo se hizo mal mientras estabas embarazada. Esto es cierto solo en raras ocasiones. La mayoría de los abortos espontáneos ocurren debido a que el feto no se está desarrollando normalmente.

El aborto espontáneo es una experiencia relativamente frecuente, pero eso no hace que sea más fácil de sobrellevar. Para dar un paso hacia tu sanación emocional, infórmate sobre las causas de un aborto espontáneo, cuáles son los motivos que aumentan los riesgos y qué atención médica podrías necesitar.

Síntomas

La mayoría de los abortos espontáneos ocurren antes de la semana 12 del embarazo.

Los síntomas y signos de un aborto espontáneo incluyen los siguientes:

  • Manchado o sangrado vaginal
  • Dolor o calambres en el abdomen o la parte inferior de la espalda
  • Fluidos o tejidos que salen por la vagina

Si ha salido tejido fetal por la vagina, colócalo en un recipiente limpio y llévalo al consultorio de tu profesional de salud o al hospital para que se lo analice.

Recuerda que la mayoría de las mujeres que presentan manchado o sangrado vaginal durante el primer trimestre continúan teniendo embarazos exitosos.

Causas

Genes o cromosomas anormales

La mayoría de los abortos espontáneos ocurren porque el feto no se está desarrollando normalmente. Alrededor del 50 por ciento de los abortos están asociados a la falta o el exceso de cromosomas. Con mucha frecuencia, los problemas cromosómicos son el resultado de errores que ocurren por casualidad a medida que el embrión se divide y crece, no de problemas heredados de los padres.

Las anomalías cromosómicas podrían llevar a:

  • Ovocito marchito. El óvulo marchito se produce cuando no se forma ningún embrión.
  • Fallecimiento fetal intrauterino. En esta situación, se forma un embrión pero deja de desarrollarse y muere antes de que se presenten síntomas de pérdida del embarazo.
  • Embarazo molar y embarazo molar parcial. Con un embarazo molar, ambos conjuntos de cromosomas provienen del padre. Un embarazo molar está asociado con un crecimiento anormal de la placenta; por lo general, no hay desarrollo fetal.

    Un embarazo molar parcial se produce cuando los cromosomas de la madre permanecen, pero el padre proporciona dos juegos de cromosomas. Un embarazo molar parcial generalmente se asocia con anomalías de la placenta y un feto anormal.

    Los embarazos molares y molares parciales no son embarazos viables. Los embarazos molares y molares parciales a veces pueden estar asociados con cambios cancerosos de la placenta.

Afecciones de salud materna

En algunos casos, la madre puede tener una afección que puede provocar un aborto. Por ejemplo:

  • Diabetes no controlada
  • Infecciones
  • Problemas hormonales
  • Problemas del útero o del cuello uterino
  • Enfermedad de la tiroides

Lo que NO causa un aborto espontáneo

Estas actividades de rutina no provocan abortos espontáneos:

  • Ejercicio, incluidas actividades de gran intensidad, como trotar y andar en bicicleta.
  • Relaciones sexuales.
  • Trabajar, siempre y cuando no estés expuesta a productos químicos o radiación dañinos. Habla con el médico si te preocupan los riesgos relacionados con el trabajo.

Factores de riesgo

Diversos factores aumentan el riesgo de tener un aborto espontáneo, entre ellos, los siguientes:

  • La edad. Las mujeres que tienen más de 35 años presentan un mayor riesgo de tener un aborto espontáneo que las mujeres más jóvenes. A los 35 años, presentas un riesgo de un 20 % aproximadamente. A los 40 años, el riesgo es de alrededor de un 40 %. Y, a los 45 años, es de un 80 % aproximadamente.
  • Abortos espontáneos anteriores. Las mujeres que han tenido dos o más abortos espontáneos consecutivos presentan un mayor riesgo de tener un aborto espontáneo.
  • Afecciones crónicas. Las mujeres que padecen una afección crónica, como una diabetes no controlada, presentan un mayor riesgo de tener un aborto espontáneo.
  • Problemas del útero o el cuello uterino. Ciertas anomalías en el útero o tejidos débiles en el cuello uterino (insuficiencia de cuello uterino) podrían aumentar el riesgo de tener un aborto espontáneo.
  • Fumar y consumir alcohol y drogas ilegales. Las mujeres que fuman durante el embarazo presentan un mayor riesgo de tener un aborto espontáneo que aquellas que no fuman. El consumo excesivo de alcohol y el consumo de drogas ilegales también aumentan el riesgo de tener un aborto espontáneo.
  • El peso. Tener un peso menor al saludable o tener sobrepeso también son factores que han sido vinculados a un mayor riesgo de tener un aborto espontáneo.
  • Estudios prenatales invasivos. Algunos estudios genéticos prenatales invasivos, como los análisis de vellosidades coriónicas y la amniocentesis, conllevan un pequeño riesgo de tener un aborto espontáneo.

Complicaciones

Algunas mujeres que sufren un aborto espontáneo presentan infección uterina, también llamada aborto séptico. Los signos y síntomas de esta infección incluyen los siguientes:

  • Fiebre
  • Escalofríos
  • Sensibilidad en la parte baja del abdomen
  • Secreción vaginal con mal olor

Prevención

A menudo, no hay nada que puedas hacer para prevenir un aborto espontáneo. Solo concéntrate en el cuidado adecuado de tu persona y del bebé:

  • Acude con regularidad a las consultas de atención prenatal.
  • Evita los factores de riesgo conocidos del aborto espontáneo como fumar, beber alcohol y consumir drogas ilegales.
  • Toma un complejo multivitamínico diario.
  • Limita el consumo de cafeína. Un estudio reciente reveló que beber más de dos bebidas con cafeína por día parecía estar relacionado con un riesgo mayor de tener un aborto espontáneo.

Si tienes una afección crónica, trabaja con el equipo de atención médica para poder controlarla.

Diagnóstico

Tu profesional de salud puede realizarte una variedad de exámenes:

  • Examen pélvico. El profesional de salud podría controlar si el cuello del útero se empezó a dilatar.
  • Ecografía. Durante una ecografía, el profesional de salud controlará los latidos cardíacos fetales y determinará si el embrión se está desarrollando normalmente. Si no se puede hacer un diagnóstico, es posible que debas realizarte otra ecografía en aproximadamente una semana.
  • Análisis de sangre. Tu profesional de salud podría revisar el nivel de la hormona del embarazo, la coriogonadotropina humana, en la sangre y compararla con mediciones anteriores. Si el patrón de cambios en el nivel de la coriogonadotropina humana es anormal, podría ser indicativo de un problema. Tu profesional de salud podría hacerte análisis parar ver si estás anémica, lo que podría ocurrir si has experimentado sangrado abundante, y puede que también determine tu grupo sanguíneo.
  • Análisis de tejidos. Si has expulsado tejido, puede que se lo envíe a un laboratorio para confirmar que se ha producido un aborto espontáneo y que los síntomas no están relacionados con otra causa.
  • Estudios cromosómicos. Si has sufrido dos o más abortos espontáneos previos, puede que tu profesional de salud indique análisis de sangre para ti y tu pareja para determinar si los cromosomas son un factor.

Los posibles diagnósticos incluyen:

  • Amenaza de aborto. Si tienes sangrado pero el cuello del útero no empezó a dilatarse, existe amenaza de aborto. Esos embarazos a menudo prosiguen sin otras complicaciones.
  • Aborto inevitable. Si presentas sangrado, calambres y tienes el cuello del útero dilatado, se considera que el aborto es inevitable.
  • Aborto incompleto. Si expulsas restos de feto o placenta pero una parte de ese material queda en el útero, el aborto se considera incompleto.
  • Aborto retenido. En un aborto retenido, los tejidos de la placenta y del embrión permanecen en el útero, pero el embrión ha muerto y nunca llegó a formarse.
  • Aborto completo. Si has expulsado todos los tejidos producto de la concepción, el aborto se considera completo. Esto es frecuente en los abortos que ocurren antes de las 12 semanas de gestación.
  • Aborto séptico. Si sufres una infección en el útero, se produce un aborto séptico. Esta infección puede ser grave y requiere atención inmediata.

Tratamiento

Amenaza de aborto espontáneo

Ante la amenaza de un aborto espontáneo, el profesional de salud podría recomendarte que hagas reposo hasta que el sangrado o el dolor desaparezcan. No se ha comprobado la eficacia del reposo en cama para evitar abortos espontáneos; sin embargo, se prescribe como medida de protección. Además, quizás te pidan que evites realizar ejercicio y mantener relaciones sexuales. A pesar de que no se ha comprobado la eficacia de estas medidas para disminuir el riesgo de tener un aborto espontáneo, podrían mejorar tu bienestar.

En algunos casos, también es una buena idea posponer los viajes, especialmente a zonas donde podría ser difícil recibir atención médica de inmediato. Pregúntale a tu médico si considera que es prudente postergar cualquier viaje próximo que hayas planificado.

Aborto espontáneo

Con una ecografía, ahora es mucho más fácil determinar si un embrión ha muerto o si nunca se ha formado. En cualquiera de los dos casos, un aborto espontáneo tendrá lugar. Si te encuentras en esta situación, puedes tener varias opciones:

  • Control expectante. Si no presentas signos de infección, podrías optar por esperar que el aborto espontáneo suceda naturalmente. Generalmente, esto sucede dentro del transcurso de un par de semanas desde que se determinó que el embrión ha muerto. Desafortunadamente, podría tardar de tres a cuatro semanas. Este tiempo puede ser difícil a nivel emocional. Si la expulsión no sucede por sí sola, se necesitará tratamiento médico o quirúrgico.
  • Tratamiento médico. En caso de que, después del diagnóstico de una cierta pérdida de embarazo, prefieras acelerar el proceso, algunos medicamentos pueden hacer que el cuerpo expulse el tejido del embarazo y la placenta. El medicamento puede tomarse por vía oral o insertarse en la vagina. Es probable que el profesional de salud te recomiende que te insertes el medicamento en la vagina para aumentar su eficacia y minimizar los efectos secundarios, como las náuseas y la diarrea. En el caso de un 70 % a un 90 % de las mujeres, este tratamiento actúa dentro de un lapso de 24 horas.
  • Tratamiento quirúrgico. Otra opción es un procedimiento quirúrgico menor llamado dilatación y legrado por aspiración. Durante este procedimiento, el profesional de salud dilata el cuello uterino y extrae el tejido del interior del útero. Las complicaciones son poco frecuentes, pero podrían incluir daño al tejido conjuntivo del cuello uterino o la pared del útero. El tratamiento quirúrgico es necesario si tienes un aborto espontáneo acompañado de sangrado intenso o signos de una infección.

Recuperación física

En la mayoría de los casos, la recuperación física después de un aborto espontáneo lleva solo unas pocas horas o un par de días. Durante este tiempo, comunícate con el profesional de salud si experimentas sangrado intenso, fiebre o dolor abdominal.

Es posible que ovules en tan solo dos semanas después de un aborto espontáneo. Espera que tu menstruación regrese dentro de cuatro a seis semanas. Puedes comenzar a utilizar cualquier tipo de método anticonceptivo de inmediato después de tener un aborto espontáneo. Sin embargo, debes evitar mantener relaciones sexuales o colocarte algo en la vagina (como un tampón) durante dos semanas después de tener un aborto espontáneo.

Embarazos futuros

Es posible quedar embarazada durante el ciclo menstrual inmediatamente después de un aborto espontáneo. Sin embargo, si con tu pareja deciden intentar otro embarazo, asegúrate de estar preparada física y emocionalmente. Pídele asesoramiento a tu profesional de salud acerca de cuándo puedes intentar concebir.

Recuerda que el aborto espontáneo generalmente ocurre una sola vez. La mayoría de las personas que sufren abortos espontáneos tienen un embarazo saludable luego del aborto. Menos del 5 por ciento de las mujeres tienen dos abortos espontáneos consecutivos, y solo el 1 por ciento tiene tres o más abortos espontáneos consecutivos.

Si sufres varios abortos espontáneos, generalmente dos o tres seguidos, considera la opción de realizarte un análisis para identificar causas ocultas, como anomalías uterinas, problemas de coagulación o anomalías cromosómicas. Si no se puede identificar la causa de los abortos espontáneos, no pierdas las esperanzas. Alrededor del 60 al 80 por ciento de las mujeres con abortos espontáneos seguidos sin causa aparente tienen embarazos saludables.

Estrategias de afrontamiento, y apoyo

La sanación emocional puede demorar mucho más que la sanación física. El aborto espontáneo puede ser una pérdida desgarradora que las personas cercanas a ti tal vez no comprendan. Tus emociones pueden variar desde el enojo y la culpa hasta la desesperación. Date tiempo para asumir la pérdida del embarazo, y busca ayuda de tus seres queridos.

Probablemente nunca te olvides las esperanzas y los sueños relacionados a este embarazo, pero con el tiempo la aceptación puede aliviar tu dolor. Consulta con tu profesional de salud si sientes tristeza o depresión profundas.

Preparación antes de la cita

Si tienes signos o síntomas de aborto espontáneo, comunícate de inmediato con tu profesional de salud. Dependiendo de las circunstancias, podrías necesitar atención médica inmediata.

A continuación encontrarás información que te ayudará a prepararte para la consulta y a saber qué esperar de tu profesional de salud.

Qué puedes hacer

Antes de tu consulta, quizás quieras realizar lo siguiente:

  • Pregunta acerca de las restricciones que debes respetar antes de la consulta. En la mayoría de los casos, te atenderán de inmediato. Si no sucede así, pregunta si debes restringir tus actividades mientras esperas tu consulta.
  • Busca a un ser querido o un amigo que puede acompañarte a la consulta. Es posible que debido al miedo y la ansiedad no puedas concentrarte en lo que el profesional de salud te diga. Acude con alguien que pueda ayudarte a recordar toda la información.
  • Anota las preguntas que quieras hacerle al profesional de salud. De esta forma, no te olvidarás de nada importante que quieras preguntar y podrás aprovechar al máximo el tiempo con el profesional de salud.

A continuación te presentamos algunas preguntas básicas que puedes hacerle al profesional de salud acerca del aborto espontáneo:

  • ¿Qué opciones de tratamiento existen?
  • ¿Qué tipo de pruebas necesito hacerme?
  • ¿Puedo continuar realizando mis actividades habituales?
  • ¿Qué signos o síntomas deberían impulsarme a llamarte o acudir al hospital?
  • ¿Sabes cuál fue la causa del aborto espontáneo?
  • ¿Qué posibilidades tengo de lograr un embarazo exitoso en el futuro?

Además de las preguntas que hayas preparado, no dudes en hacerle otras preguntas durante la consulta, especialmente, si necesitas que te aclare algo o no entiendes algo.

Qué esperar del médico

Es probable que el profesional de salud te haga varias preguntas también. Por ejemplo:

  • ¿Cuándo fue tu último período menstrual?
  • ¿Usaste algún método anticonceptivo al momento que probablemente quedaste embarazada?
  • ¿Cuándo notaste los signos o síntomas por primera vez?
  • ¿Los síntomas han sido continuos o aislados?
  • En comparación con los días más intensos de flujo menstrual, ¿el sangrado es mayor, menor o igual?
  • ¿Has sufrido un aborto espontáneo antes?
  • ¿Has tenido alguna complicación en un embarazo anterior?
  • ¿Tienes otras afecciones?
  • ¿Sabes tu grupo sanguíneo?

Last Updated Dec 14, 2019


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