Accidente cerebrovascular

Perspectiva general

Un accidente cerebrovascular ocurre cuando el suministro de sangre a una parte del cerebro se interrumpe o se reduce, lo que impide que el tejido cerebral reciba oxígeno y nutrientes. Las células cerebrales comienzan a morir en minutos.

Un accidente cerebrovascular es una emergencia médica, y el tratamiento oportuno es crucial. La acción temprana puede reducir el daño cerebral y otras complicaciones.

La buena noticia es que actualmente muchos menos estadounidenses mueren a causa de un accidente cerebrovascular que en el pasado. Los tratamientos efectivos también pueden ayudar a prevenir la discapacidad por un accidente cerebrovascular.

Síntomas

Si tú o alguien con quien estás puede estar sufriendo un accidente cerebrovascular, presta especial atención al momento en que comenzaron los síntomas. Algunas opciones de tratamiento son más eficaces cuando se administran poco después de que comienza el accidente cerebrovascular.

Los signos y síntomas del accidente cerebrovascular incluyen:

  • Dificultad para hablar y entender lo que otros están diciendo. Se puede experimentar confusión, dificultar para articular las palabras o para entender lo que se dice.
  • Parálisis o entumecimiento de la cara, el brazo o la pierna. Puedes desarrollar entumecimiento súbito, debilidad o parálisis en la cara, el brazo o la pierna. Esto a menudo afecta solo un lado del cuerpo. Trata de levantar ambos brazos sobre la cabeza al mismo tiempo. Si un brazo comienza a caer, es posible que estés sufriendo un accidente cerebrovascular. Además, un lado de su boca puede caerse cuando trates de sonreír.
  • Problemas para ver en uno o ambos ojos. Repentinamente, puedes tener visión borrosa o ennegrecida en uno o ambos ojos, o puedes ver doble.
  • Dolor de cabeza. Un dolor de cabeza súbito y grave, que puede estar acompañado de vómitos, mareos o alteración del conocimiento, puede indicar que estás teniendo un accidente cerebrovascular.
  • Problemas para caminar. Puedes tropezar o perder el equilibrio. También puedes tener mareos repentinos o pérdida de coordinación.

Cuándo consultar al médico

Busca atención médica de inmediato si notas cualquier signo o síntoma de un accidente cerebrovascular, incluso si parece que vienen y se van, o desaparecen por completo. Verifica lo siguiente:

  • Cara. Pídele a la persona que sonría. ¿Se cae un lado de la cara?
  • Brazos. Pídele a la persona que levante ambos brazos. ¿Un brazo tiende a caer? ¿O no puede levantar un brazo?
  • Habla. Pídele a la persona que repita una frase simple. ¿Arrastra las palabras o habla de manera extraña?
  • Tiempo. Si observas cualquiera de estos signos, llama al 911 o a un servicio de emergencias médicas de inmediato.

Llama al 911 o al número local de emergencias de inmediato. No esperes a ver si los síntomas desaparecen. Cada minuto cuenta. Cuanto más tiempo se demore en tratar un accidente cerebrovascular, mayores serán las posibilidades de daño cerebral y discapacidad.

Si sospechas que la persona con la que te encuentras está teniendo un accidente cerebrovascular, vigílala cuidadosamente mientras esperas la ayuda de emergencia.

Causas

Existen dos causas principales de accidente cerebrovascular: una arteria bloqueada (accidente cerebrovascular isquémico) o filtración o ruptura de un vaso sanguíneo (accidente cerebrovascular hemorrágico). Algunas personas pueden tener solo una interrupción temporal del flujo sanguíneo al cerebro, conocida como un ataque isquémico transitorio (AIT), que no causa síntomas duraderos.

Accidente cerebrovascular isquémico

Este es el tipo más común de accidente cerebrovascular. Ocurre cuando los vasos sanguíneos del cerebro se estrechan o se bloquean, y causan una importante reducción del flujo sanguíneo (isquemia). Los vasos sanguíneos se bloquean o se estrechan debido a la acumulación de depósitos de grasa o de coágulos sanguíneos u otros desechos que viajan a través de la sangre y se alojan en los vasos sanguíneos del cerebro.

Accidente cerebrovascular hemorrágico

El accidente cerebrovascular hemorrágico ocurre cuando un vaso sanguíneo en el cerebro gotea o se rompe. Las hemorragias cerebrales pueden ser el resultado de muchas afecciones que afectan los vasos sanguíneos. Los factores relacionados con el accidente cerebrovascular hemorrágico incluyen lo siguiente:

  • Presión arterial alta no controlada
  • Sobretratamiento con anticoagulantes
  • Protuberancias en puntos débiles de las paredes de los vasos sanguíneos (aneurismas)
  • Traumatismo (como un accidente automovilístico)
  • Depósitos de proteínas en las paredes de los vasos sanguíneos que provocan una debilidad en la pared del vaso (angiopatía amiloide cerebral)
  • Accidente cerebrovascular isquémico que causa hemorragia

Una causa menos común de sangrado en el cerebro es la ruptura de una maraña anómala de vasos sanguíneos de paredes delgadas (malformación arteriovenosa).

Accidente isquémico transitorio

Un accidente isquémico transitorio, a veces conocido como mini accidente cerebrovascular, es un período temporal de síntomas similares a los que se presentan en un accidente cerebrovascular. Un accidente isquémico transitorio no causa daño permanente. Se produce por una disminución temporal del suministro de sangre a una parte del cerebro, que puede durar tan solo cinco minutos.

Al igual que con el accidente cerebrovascular isquémico, el accidente isquémico transitorio ocurre cuando un coágulo o restos reducen o bloquean el flujo sanguíneo a una parte del sistema nervioso.

Busca atención de emergencia incluso si crees que has tenido un accidente isquémico transitorio porque tus síntomas mejoraron. No es posible saber si estás teniendo un accidente cerebrovascular o un accidente isquémico transitorio basándose únicamente en tus síntomas. Si has tenido un accidente isquémico transitorio, significa que puedes tener una arteria parcialmente bloqueada o estrechada que va al cerebro. Tener un accidente isquémico transitorio aumenta el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular posteriormente.

Accidente cerebrovascular isquémico

El accidente cerebrovascular isquémico ocurre cuando un coágulo sanguíneo bloquea o estrecha una arteria que conduce al cerebro. Por lo general, un coágulo sanguíneo se forma en las arterias dañadas por acumulación de placas (ateroesclerosis). Puede ocurrir en la arteria carótida del cuello, así como en otras arterias.

Factores de riesgo

Muchos factores pueden aumentar el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular. Los factores de riesgo de accidente cerebrovascular potencialmente tratables incluyen:

Factores de riesgo relacionados con el estilo de vida

  • Tener sobrepeso u obesidad
  • Inactividad física
  • Beber en exceso o darse atracones de bebida
  • Uso de drogas ilegales como la cocaína y la metanfetamina

Factores de riesgo médicos

  • Presión arterial alta
  • Fumar cigarrillos o exposición al humo de segunda mano
  • Colesterol alto
  • Diabetes
  • Apnea obstructiva del sueño
  • Enfermedad cardiovascular, incluidos insuficiencia cardíaca, defectos cardíacos, infección cardíaca o ritmo cardíaco anormal, como fibrilación auricular
  • Antecedentes personales o familiares de accidente cerebrovascular, ataque cardíaco o ataque isquémico transitorio

Otros factores asociados con un riesgo más alto de accidente cerebrovascular incluyen:

  • Edad: Las personas de 55 años de edad o mayores tienen un riesgo más alto de accidente cerebrovascular que las personas más jóvenes.
  • Raza: Los afroamericanos tienen un riesgo más alto de accidente cerebrovascular que las personas de otras razas.
  • Sexo: Los hombres tienen un riesgo más alto de accidente cerebrovascular que las mujeres. Las mujeres generalmente son mayores cuando tienen accidentes cerebrovasculares y tienen más probabilidades de morir de ellos que los hombres.
  • Hormonas: El uso de píldoras anticonceptivas o terapias hormonales que incluyen estrógeno aumenta el riesgo.

Complicaciones

Un accidente cerebrovascular a veces puede causar discapacidades temporales o permanentes, según cuánto tiempo el cerebro carece de flujo sanguíneo y qué parte fue afectada. Las complicaciones pueden ser las siguientes:

  • Parálisis o pérdida del movimiento muscular. Puedes quedar paralizado de un lado del cuerpo o perder el control de ciertos músculos, como los de un lado de la cara o de un brazo.
  • Dificultad para hablar o tragar. Un accidente cerebrovascular puede afectar el control de los músculos de la boca y la garganta, dificultando que puedas hablar con claridad, tragar o comer. También puedes tener dificultad con el lenguaje, incluido hablar o entender el habla, leer o escribir.
  • Pérdida de memoria o dificultades para pensar. Muchas personas que han tenido accidentes cerebrovasculares experimentan algo de pérdida de memoria. Otras pueden tener dificultades para pensar, razonar, opinar y comprender conceptos.
  • Problemas emocionales. Las personas que han tenido accidentes cerebrovasculares pueden tener más dificultad para controlar sus emociones o pueden sufrir depresión.
  • Dolor. Se puede presentar dolor, entumecimiento u otras sensaciones inusuales en las partes del cuerpo afectadas por el accidente cerebrovascular. Por ejemplo, si un accidente cerebrovascular hace que pierdas la sensibilidad en el brazo izquierdo, puedes desarrollar una sensación de hormigueo incómoda en ese brazo.
  • Cambios en la conducta y en la capacidad de cuidado personal. Las personas que han tenido accidentes cerebrovasculares pueden volverse más retraídas. Es posible que necesiten ayuda con el aseo personal y las tareas diarias.

Prevención

Conocer tus factores de riesgo de accidente cerebrovascular, seguir las recomendaciones de tu médico y adoptar un estilo de vida saludable son los mejores pasos que puedes tomar para prevenir esta afección. Si has tenido un accidente cerebrovascular o un ataque isquémico transitorio (AIT), estas medidas podrían ayudar a prevenir otro accidente cerebrovascular. Los cuidados de seguimiento que recibas en el hospital y después también pueden jugar un papel.

Muchas estrategias de prevención de accidentes cerebrovasculares son las mismas que las estrategias de prevención de enfermedades cardíacas. En general, las recomendaciones para un estilo de vida saludable incluyen:

  • Controlar la presión arterial alta (hipertensión). Esta es una de las cosas más importantes que puedes hacer para reducir tu riesgo de accidente cerebrovascular. Si has tenido un accidente cerebrovascular, bajar tu presión arterial puede ayudar a prevenir un accidente isquémico transitorio o un accidente cerebrovascular posteriores. Con frecuencia, se utilizan cambios en el estilo de vida y medicamentos saludables para tratar la hipertensión arterial.
  • Reducir la cantidad de colesterol y grasas saturadas en tu dieta. Comer menos colesterol y grasas, especialmente grasas saturadas y grasas trans, puede reducir la acumulación en tus arterias. Si no puedes controlar tu colesterol solo a través de cambios en la dieta, tu médico te puede recetar un medicamento para bajar el colesterol.
  • Dejar de fumar. Fumar aumenta el riesgo de apoplejía para fumadores y no fumadores expuestos al humo de segunda mano. Dejar de fumar reduce el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular.
  • Controlar la diabetes. La dieta, el ejercicio y la pérdida de peso pueden ayudarte a mantener tu nivel de glucosa sanguínea dentro de un rango saludable. Si los factores del estilo de vida no parecen ser suficientes para controlar tu diabetes, tu médico puede recetarte medicamentos para la diabetes.
  • Mantener un peso saludable. El sobrepeso contribuye a otros factores de riesgo de accidente cerebrovascular, como la presión arterial alta, las enfermedades cardiovasculares y la diabetes.
  • Consumir una dieta rica en frutas y verduras. Una dieta que contenga cinco o más porciones diarias de frutas o verduras puede reducir tu riesgo de accidente cerebrovascular. La dieta mediterránea, que hace hincapié en el aceite de oliva, las frutas, las nueces, las verduras y los cereales integrales, puede ser útil.
  • Hacer ejercicio en forma regular. El ejercicio aeróbico reduce tu riesgo de accidente cerebrovascular en muchas maneras. El ejercicio puede reducir tu presión arterial, aumentar tus niveles de colesterol bueno y mejorar la salud general de tus vasos sanguíneos y tu corazón. También te ayuda a perder peso, controlar la diabetes y reducir el estrés. Haz gradualmente hasta por lo menos 30 minutos de actividad física moderada, como caminar, trotar, nadar o andar en bicicleta la mayoría de los días de la semana, si no en todos.
  • Beber alcohol con moderación, si es que lo haces. El consumo excesivo de alcohol aumenta el riesgo de hipertensión arterial, accidentes cerebrovasculares isquémicos y hemorrágicos. El alcohol también puede interactuar con otros medicamentos que estés tomando. Sin embargo, beber cantidades pequeñas a moderadas de alcohol, como una bebida al día, puede ayudar a prevenir el accidente cerebrovascular isquémico y disminuir la tendencia a la coagulación de la sangre. Habla con tu médico acerca de lo que es apropiado para ti.
  • Tratar la apnea obstructiva del sueño (AOS). El médico puede recomendar un estudio del sueño si tienes síntomas de apnea obstructiva del sueño, un trastorno del sueño que hace que dejes de respirar por períodos cortos repetidamente mientras duermes. El tratamiento para la apnea obstructiva del sueño incluye un dispositivo que administra presión positiva en las vías respiratorias a través de una máscara para mantenerlas abiertas mientras duermes.
  • Evitar las drogas ilegales. Ciertas drogas callejeras, como la cocaína y la metanfetamina, son factores de riesgo establecidos para un accidente isquémico transitorio o un accidente cerebrovascular.

Medicamentos preventivos

Si has tenido un accidente cerebrovascular isquémico o un accidente isquémico transitorio, el médico puede recomendar medicamentos para ayudar a reducir el riesgo de sufrir otro accidente cerebrovascular. Estos incluyen:

  • Medicamentos antiplaquetarios. Las plaquetas son células en la sangre que forman coágulos. Los medicamentos antiplaquetarios hacen que estas células sean menos pegajosas y menos propensas a coagularse. El medicamento antiplaquetario más comúnmente utilizado es la aspirina. Tu médico te puede ayudar a determinar la dosis correcta de aspirina para ti.

    Tu médico también podría prescribirte Aggrenox, una combinación de aspirina en dosis bajas y el medicamento antiplaquetario dipiridamol para reducir el riesgo de coagulación de la sangre. Después de un accidente isquémico transitorio o un accidente cerebrovascular menor, el médico puede administrarte aspirina y un fármaco antiplaquetario como clopidogrel (Plavix) durante un tiempo para reducir el riesgo de otro accidente cerebrovascular. Si no puedes tomar aspirina, tu médico puede prescribir clopidogrel solo.

  • Anticoagulantes. Estos medicamentos reducen la coagulación de la sangre. La heparina es de acción rápida y se puede utilizar a corto plazo en el hospital.

    La warfarina de acción más lenta (Coumadin, Jantoven) se puede usar a largo plazo. La warfarina es un medicamento poderoso para anticoagular la sangre, por lo que deberás tomarla exactamente como se indica y estar atento a los efectos secundarios. También necesitarás hacerte análisis de sangre regulares para controlar los efectos de la warfarina.

    Existen varios medicamentos anticoagulantes más nuevos para prevenir los accidentes cerebrovasculares en personas que tienen un alto riesgo. Estos medicamentos incluyen dabigatrán (Pradaxa), rivaroxabán (Xarelto), apixabán (Eliquis) y edoxabán (Savaysa). Son de acción más corta que la warfarina y por lo general no requieren exámenes de sangre regulares ni monitoreo por parte de tu médico. Estos medicamentos también se asocian con un menor riesgo de complicaciones hemorrágicas.

Diagnóstico

Las cosas pasarán muy rápido una vez que llegues al hospital, mientras tu equipo de emergencia trata de determinar qué tipo de derrame cerebral estás teniendo. Esto significa que te harán una tomografía computarizada u otra prueba de imágenes poco después de tu llegada. Los médicos también necesitan descartar otras causas posibles de tus síntomas, como un tumor cerebral o una reacción a un medicamento.

Algunas de las pruebas que te pueden hacer incluyen:

  • Exploración física. Tu médico te hará una serie de pruebas con las que estás familiarizado, tales como escuchar tu corazón y revisar tu presión arterial. También se te realizará un examen neurológico para ver cómo un posible accidente cerebrovascular está afectando tu sistema nervioso.
  • Análisis de sangre. Te pueden hacer varios exámenes de sangre, incluidos exámenes para verificar qué tan rápido coagula tu sangre, si tu nivel de glucosa sanguínea es demasiado alto o bajo, y si tienes una infección.
  • Exploración por tomografía computarizada. Una tomografía computarizada utiliza una serie de radiografías para crear una imagen detallada de tu cerebro. Una tomografía computarizada puede mostrar sangrado en el cerebro, un accidente cerebrovascular isquémico, un tumor u otras afecciones. Los médicos pueden inyectar una sustancia de contraste en el torrente sanguíneo para observar los vasos sanguíneos del cuello y el cerebro con mayor detalle (angiografía por tomografía computarizada).
  • Imágenes por resonancia magnética. Una resonancia magnética utiliza ondas de radio poderosas e imanes para crear una imagen detallada del cerebro. Una resonancia magnética puede detectar tejido cerebral dañado por un accidente cerebrovascular isquémico y por hemorragias cerebrales. El médico puede inyectar una sustancia de contraste en un vaso sanguíneo para observar las arterias y venas, y resaltar el flujo sanguíneo (angiografía por resonancia magnética o venografía por resonancia magnética).
  • Ecografía de la carótida. En este examen, las ondas sonoras crean imágenes detalladas del interior de las arterias carótidas en el cuello. Este examen muestra acumulación de depósitos de grasa (placas) y flujo sanguíneo en las arterias carótidas.
  • Angiografía cerebral. En esta prueba poco común, el médico inserta un tubo delgado y flexible (sonda) a través de una pequeña incisión, generalmente en la ingle, y la guía a través de las arterias principales hasta la carótida o la arteria vertebral. Luego, el médico inyecta una sustancia de contraste en los vasos sanguíneos para hacerlos visibles mediante imágenes de radiografías. Este procedimiento proporciona una visión detallada de las arterias del cerebro y el cuello.
  • Ecocardiografía. Una ecocardiografía utiliza ondas sonoras para crear imágenes detalladas de tu corazón. Una ecocardiografía puede encontrar una fuente de coágulos en tu corazón que pueden haber viajado desde tu corazón hasta tu cerebro y provocado tu accidente cerebrovascular.
Tejido cerebral dañado por accidente cerebrovascular

Tomografía computarizada que muestra el tejido cerebral dañado por un accidente cerebrovascular

Angiografía cerebral

Una angiografía cerebral que muestra un aneurisma de la arteria carótida asociado con un accidente cerebrovascular.

Tratamiento

El tratamiento de emergencia para el accidente cerebrovascular depende de si estás teniendo un accidente cerebrovascular isquémico o un accidente cerebrovascular que implique sangrado dentro del cerebro (hemorrágico).

Accidente cerebrovascular isquémico

Para tratar un accidente cerebrovascular isquémico, los médicos deben restablecer rápidamente el flujo sanguíneo al cerebro. Esto se puede hacer con:

  • Medicamentos de emergencia por vía intravenosa. La terapia con medicamentos que pueden disolver un coágulo debe administrarse dentro de las 4,5 horas a partir del momento en que se iniciaron los síntomas, si se administra por vía intravenosa. Cuanto antes se administren estos medicamentos, mejor. El tratamiento rápido no solo mejora las posibilidades de supervivencia, sino que también puede reducir las complicaciones.

    Una inyección intravenosa de activador tisular recombinante del plasminógeno (tPA, por sus siglas en inglés), también llamado alteplasa (Activase), es el tratamiento de referencia para el accidente cerebrovascular isquémico. Por lo general, se aplica una inyección de tPA a través de una vena del brazo durante las primeras tres horas. Algunas veces, el tPA se puede administrar hasta 4,5 horas después de que los síntomas del derrame cerebral comenzaron.

    Este medicamento restablece el flujo de la sangre al disolver el coágulo sanguíneo que causa el accidente cerebrovascular. Al eliminar rápidamente la causa del accidente cerebrovascular, puede ayudar a que las personas se recuperen más completamente de un accidente de este tipo. Tu médico considerará ciertos riesgos, como el sangrado potencial en el cerebro, para determinar si el tPA es apropiado para ti.

  • Procedimientos endovasculares de emergencia. Los médicos a veces tratan los accidentes cerebrovasculares isquémicos directamente dentro del vaso sanguíneo bloqueado. Se ha demostrado que el tratamiento endovascular mejora significativamente los resultados y reduce la discapacidad a largo plazo después del accidente cerebrovascular isquémico. Estos procedimientos deben realizarse lo antes posible:
    • Medicamentos administrados directamente en el cerebro. Los médicos insertan un tubo largo y delgado (catéter) a través de una arteria de la ingle y lo llevan hasta el cerebro para administrar el tPA directamente donde se está produciendo el accidente cerebrovascular. El margen de tiempo para este tratamiento es algo más largo que para el tPA inyectado, pero sigue siendo limitado.
    • Extracción del coágulo con un recuperador de estent. Los médicos pueden usar un dispositivo conectado a un catéter para extraer directamente el coágulo del vaso sanguíneo bloqueado en el cerebro. Este procedimiento es particularmente beneficioso para las personas con coágulos grandes que no se pueden disolver completamente con tPA. Este procedimiento a menudo se realiza en combinación con el tPA inyectado.

El margen de tiempo en el que se pueden considerar estos procedimientos se ha ido ampliando debido a la nueva tecnología de imagenología. Los médicos pueden pedir exámenes imagenológicos de perfusión (realizados con tomografía computarizada o resonancia magnética) para que ayuden a determinar qué tan probable es que alguien pueda beneficiarse de la terapia endovascular.

Otros procedimientos

Para disminuir el riesgo de sufrir otro accidente cerebrovascular o un ataque isquémico transitorio, el médico puede recomendar un procedimiento para abrir una arteria que se haya estrechado debido a una placa. Las opciones varían según tu situación, pero incluyen:

  • Endarterectomía carotídea. Las arterias carótidas son los vasos sanguíneos que corren a lo largo de cada lado del cuello y que suministran sangre al cerebro (arterias carótidas). Esta cirugía quita la placa que bloquea una arteria carótida y puede reducir tu riesgo de apoplejía isquémica. Una endarterectomía carotídea también implica riesgos, especialmente para las personas con cardiopatía u otras afecciones médicas.
  • Angioplastia y estents. En una angioplastia, un cirujano introduce un catéter en las arterias carótidas a través de una arteria en la ingle. Luego, se infla un globo para expandir la arteria estrechada. A continuación puede insertarse un estent para mantener la arteria abierta.

Accidente cerebrovascular hemorrágico

El tratamiento de emergencia del accidente cerebrovascular hemorrágico se centra en controlar el sangrado y reducir la presión en el cerebro causada por el exceso de líquido. Algunas opciones de tratamiento son:

  • Medidas de emergencia. Si tomas medicamentos anticoagulantes para prevenir coágulos sanguíneos, se te pueden administrar medicamentos o transfusiones de productos sanguíneos para contrarrestar los efectos de los anticoagulantes. También se te pueden administrar medicamentos para reducir la presión en el cerebro (presión intracraneal), disminuir la presión arterial, prevenir espasmos de los vasos sanguíneos y prevenir convulsiones.
  • Cirugía. Si el área del sangrado es grande, el médico puede realizar una cirugía para extraer la sangre y aliviar la presión en el cerebro. La cirugía también se puede utilizar para reparar problemas vasculares asociados con accidentes cerebrovasculares hemorrágicos. El médico puede recomendar uno de estos procedimientos después de un accidente cerebrovascular o si un aneurisma, una malformación arteriovenosa (AVM, por sus siglas en inglés) u otro tipo de problema vascular causaron el accidente cerebrovascular hemorrágico:
  • Recorte quirúrgico. Un cirujano coloca una pequeña pinza en la base del aneurisma para detener el flujo sanguíneo hacia él. Esta pinza puede evitar que el aneurisma estalle o puede evitar que un aneurisma que haya sufrido recientemente una hemorragia vuelva a sangrar.
  • Coiling (embolización endovascular). Por medio de un catéter insertado en una arteria de la ingle y guiado hasta el cerebro, el cirujano colocará diminutos espirales desmontables en el aneurisma para rellenarlo. Esto bloquea el flujo sanguíneo hacia el aneurisma y hace que la sangre se coagule.
  • Extirpación quirúrgica de la malformación arteriovenosa. Los cirujanos pueden extirpar una malformación arteriovenosa (AVM, por sus siglas en inglés) más pequeña si está ubicada en un área accesible del cerebro. Esto elimina el riesgo de ruptura y reduce el riesgo de accidente cerebrovascular hemorrágico. Sin embargo, no siempre es posible extirpar una malformación arteriovenosa si está localizada en lo profundo del cerebro, si es grande o si su extirpación causaría un impacto excesivo en la función cerebral.
  • Radiocirugía estereotáctica Al aplicar múltiples haces de radiación altamente enfocada, la radiocirugía estereotáctica es un tratamiento avanzado mínimamente invasivo usado para reparar malformaciones de los vasos sanguíneos.

Recuperación y rehabilitación de accidentes cerebrovasculares

Después del tratamiento de emergencia, se te vigilará de cerca durante al menos un día. Después de eso, el cuidado del accidente cerebrovascular se enfoca en ayudarte a recuperar la mayor cantidad de funciones posibles y regresar a la vida independiente. El impacto de tu accidente cerebrovascular depende del área del cerebro afectada y de la cantidad de tejido dañado.

Si el accidente cerebrovascular afectó el lado derecho del cerebro, el movimiento y la sensibilidad del lado izquierdo del cuerpo pueden verse afectados. Si el accidente cerebrovascular dañó el tejido cerebral del lado izquierdo del cerebro, el movimiento y la sensibilidad del lado derecho del cuerpo pueden verse afectados. El daño cerebral en el lado izquierdo del cerebro puede causar trastornos del habla y del lenguaje.

La mayoría de los sobrevivientes de un derrame cerebral van a un programa de rehabilitación. Tu médico te recomendará el programa de terapia más riguroso que puedas manejar según tu edad, tu estado general de salud y el grado de discapacidad que tengas a causa de tu accidente cerebrovascular. Tu médico tendrá en cuenta tu estilo de vida, tus intereses y prioridades, y la disponibilidad de familiares u otros cuidadores.

La rehabilitación puede comenzar antes de que salgas del hospital. Después del alta, puedes continuar tu programa en una unidad de rehabilitación del mismo hospital, otra unidad de rehabilitación o centro de enfermería especializada, como paciente ambulatorio o en su casa.

La recuperación del accidente cerebrovascular es diferente para cada persona. Según tu afección, tu equipo de tratamiento puede incluir:

  • Médico entrenado en afecciones cerebrales (neurólogo)
  • Médico de rehabilitación (fisiatra)
  • Enfermera de rehabilitación
  • Dietista
  • Fisioterapeuta
  • Terapeuta ocupacional
  • Terapeuta recreativo
  • Patólogo del habla
  • Trabajador social o administrador de casos
  • Psicólogo o psiquiatra
  • Capellán
Conexiones de los hemisferios cerebrales

Conexiones del hemisferio cerebral

Estrategias de afrontamiento, y apoyo

Un accidente cerebrovascular es un evento que cambia la vida y que puede afectar tu bienestar emocional tanto como tu función física. A veces puedes sentirte impotente, frustrado, deprimido y apático. También puedes tener cambios de humor y un menor deseo sexual.

Mantener tu autoestima, tus conexiones con los demás y tu interés en el mundo son partes esenciales de tu recuperación. Varias estrategias pueden ayudarte a ti y a tus cuidadores, entre ellas las siguientes:

  • No seas duro contigo mismo. Acepta que la recuperación física y emocional implicará un trabajo duro y que llevará tiempo. Apunta a una "nueva normalidad" y celebra tu progreso. Date tiempo para descansar.
  • Únete a un grupo de apoyo. Reunirte con otras personas que están lidiando con un accidente cerebrovascular te permite salir y compartir experiencias, intercambiar información y construir nuevas amistades.
  • Hazle saber a tus amigos y familiares lo que necesitas. La gente puede querer ayudar, pero no saber qué hacer. Explícales cómo pueden hacerlo; por ejemplo, trayendo una comida y quedándose a comer y charlar contigo, o asistiendo a eventos sociales o actividades religiosas contigo.

Desafíos de comunicación

Los problemas con el habla y el lenguaje pueden ser especialmente frustrantes. Aquí hay algunos consejos para que tú y tus cuidadores puedan lidiar con los desafíos de la comunicación:

  • Práctica. Trata de tener una conversación al menos una vez al día. Así podrás saber qué funciona mejor para ti. También podrás sentirte conectado y reconstruir tu confianza.
  • Relájate y tómate tu tiempo. Hablar puede ser más fácil y agradable en una situación relajante cuando no se tiene prisa. Algunos sobrevivientes de un accidente cerebrovascular descubren que después de la cena es un buen momento.
  • Dilo a tu manera. Cuando te estás recuperando de un accidente cerebrovascular, es posible que necesites usar menos palabras, confiar en los gestos o usar tu timbre de voz para comunicarte.
  • Usa accesorios y ayudas de comunicación. Tal vez te sea útil usar tarjetas con palabras de uso frecuente o imágenes de amigos cercanos y miembros de la familia, un programa de televisión favorito, el baño u otros deseos y necesidades habituales.

Preparación antes de la cita

Por lo general, un accidente cerebrovascular en curso se diagnostica en un hospital. Si estás teniendo un accidente cerebrovascular, tu cuidado médico inmediato se enfocará en minimizar el daño cerebral. Si aún no has tenido un accidente cerebrovascular pero estás preocupado por tu riesgo futuro, puedes hablar de tus inquietudes con el médico en la próxima cita programada.

Qué esperar del médico

En la sala de emergencias, puedes ver a un especialista en medicina de emergencia o a un médico capacitado en afecciones cerebrales (neurólogo), así como a enfermeras y técnicos médicos.

La principal prioridad del equipo de emergencia será estabilizar los síntomas y la afección general. Entonces el equipo determinará si estás teniendo un accidente cerebrovascular. Los médicos tratarán de encontrar la causa del accidente cerebrovascular para determinar el tratamiento más apropiado.

Si estás buscando el consejo del médico durante una cita programada, el médico evaluará los factores de riesgo de accidente cerebrovascular y enfermedad cardíaca. El análisis se centrará en evitar estos factores de riesgo, como no fumar o consumir drogas ilegales. El médico también te hablará de estrategias de estilo de vida o medicamentos para controlar la presión arterial alta, el colesterol y otros factores de riesgo de accidente cerebrovascular.

Last Updated Feb 7, 2020


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