Cólera

Perspectiva general

El cólera es una enfermedad bacteriana que, por lo general, se propaga a través del agua contaminada. El cólera provoca diarrea intensa y deshidratación. Si no se trata, el cólera puede ser mortal en cuestión de horas, incluso en personas que anteriormente eran sanas.

El tratamiento moderno del agua y de las aguas residuales prácticamente ha eliminado el cólera en los países industrializados. El último brote importante que se produjo en los Estados Unidos data de 1911. No obstante, el cólera continúa presente en África, el sudeste asiático y Haití. El mayor riesgo de que se produzca una epidemia de cólera se presenta cuando la pobreza, la guerra o los desastres naturales fuerzan a las personas a vivir en condiciones de hacinamiento sin una higiene adecuada.

El cólera se trata fácilmente. La muerte se produce a causa de una deshidratación grave que puede evitarse con una solución de rehidratación simple y económica.

Síntomas

La mayoría de las personas que quedan expuestas a la bacteria del cólera (Vibrio cholerae) no se enferman y nunca se enteran de que se han infectado. Sin embargo, como eliminan la bacteria del cólera en las heces durante siete a 14 días, igualmente pueden infectar a otras personas a través del agua contaminada. La mayoría de los casos sintomáticos de cólera provocan diarrea leve o moderada que es difícil de distinguir de la diarrea provocada por otros problemas.

Solo alrededor de 1 de cada 10 personas infectadas manifiestan los signos y síntomas más graves del cólera; por lo general, dentro de unos pocos días de haber contraído la infección.

Los síntomas de la infección por cólera pueden comprender:

  • Diarrea. La diarrea relacionada con el cólera aparece de repente y puede provocar rápidamente una pérdida de líquidos peligrosa —hasta un cuarto de galón (aproximadamente 1 litro) por hora. La diarrea producida por el cólera a menudo tiene un aspecto pálido y lechoso que se asemeja al agua en la que se ha enjuagado arroz (heces tipo agua de arroz).
  • Náuseas y vómitos. Los vómitos se producen especialmente en las primeras etapas del cólera y pueden continuar por horas.
  • Deshidratación. La deshidratación puede manifestarse unas horas después de la aparición de los síntomas del cólera. Según la cantidad de líquidos corporales que se haya perdido, la deshidratación puede oscilar entre leve y grave. Una pérdida del 10 por ciento o más del peso corporal total indica deshidratación grave.

    Los signos y síntomas de deshidratación por cólera consisten en irritabilidad, letargo, ojos hundidos, sequedad de boca, sed extrema, piel seca y arrugada que tarda en recuperar su forma cuando se la pellizca, producción escasa de orina o ausencia de esta, presión arterial baja y latidos del corazón irregulares (arritmia).

La deshidratación puede conducir a una pérdida rápida de minerales en la sangre (electrolitos) que mantienen el equilibrio de líquidos en el cuerpo. Esto se denomina «desequilibrio de electrolitos».

Desequilibrio de electrolitos

Un desequilibrio de electrolitos puede provocar signos y síntomas graves, como los siguientes:

  • Calambres musculares. Se producen por la pérdida rápida de sales, como el sodio, el cloruro y el potasio.
  • Choque. Esta es una de las complicaciones más graves de la deshidratación. Se produce cuando un volumen bajo de sangre genera una caída de la presión arterial y una caída en la cantidad de oxígeno en el cuerpo. Si no se trata, el choque hipovolémico grave puede provocar la muerte en cuestión de minutos.

Signos y síntomas del cólera en niños

En general, los niños con cólera tienen los mismos signos y síntomas que los adultos, pero son particularmente propensos a tener un nivel bajo de azúcar en sangre (hipoglucemia) a causa de la pérdida de líquidos, lo que puede provocar lo siguiente:

  • Estado alterado del conocimiento
  • Convulsiones
  • Coma

Cuándo consultar al médico

El riesgo de tener cólera es leve en las naciones industrializadas; incluso en las regiones endémicas, es poco probable que te contagies si sigues las recomendaciones de seguridad alimentaria. Igualmente, en todo el mundo se presentan casos esporádicos de cólera. Si manifiestas diarrea intensa después de visitar una región con cólera activo, consulta con tu médico.

Si tienes diarrea, especialmente diarrea intensa, y piensas que puedes haber estado expuesto al cólera, busca tratamiento de inmediato. La deshidratación grave es una emergencia médica que requiere atención de inmediato independientemente de la causa.

Causas

La bacteria que causa la infección por cólera se denomina «Vibrio cholerae». No obstante, los efectos mortales de la enfermedad son el resultado de una potente toxina llamada «toxina del cólera» que la bacteria produce en el intestino delgado. La toxina del cólera se une a las paredes del intestino, donde afecta el flujo normal de sodio y cloruro. Esto hace que el organismo segregue enormes cantidades de agua, lo cual genera diarrea y una rápida pérdida de líquidos y sales (electrolitos).

Las fuentes de agua contaminada son la principal fuente de la infección por cólera, aunque los mariscos crudos, las frutas y los vegetales sin cocinar, y otros alimentos también pueden alojar la V. cholerae.

Las bacterias del cólera tienen dos ciclos de vida distintos: uno en el medio ambiente y otro en los seres humanos.

Bacterias del cólera en el medio ambiente

Las bacterias del cólera se presentan naturalmente en las aguas costeras, donde se unen a diminutos crustáceos llamados «copépodos». Las bacterias del cólera viajan con sus huéspedes y se diseminan por todo el mundo, ya que los crustáceos persiguen su fuente de alimento (ciertos tipos de algas y plancton que crecen vertiginosamente cuando aumenta la temperatura del agua). La proliferación de algas es estimulada aún más por la urea que se encuentra en las aguas residuales y la escorrentía agrícola.

Bacterias del cólera en las personas

Cuando los seres humanos ingieren las bacterias del cólera, es posible que no enfermen, aunque aun así transmiten las bacterias a través de las heces. Cuando la materia fecal humana contamina los alimentos y los suministros de agua, ambos pueden convertirse en el caldo de cultivo ideal para las bacterias del cólera.

Dado que para causar la enfermedad se necesitan más de un millón de bacterias del cólera (aproximadamente la cantidad que encontrarías en un vaso de agua contaminada), el cólera no suele transmitirse a través del contacto casual entre las personas.

Las fuentes más frecuentes de infección por cólera son el agua estancada y ciertos tipos de alimentos, como los mariscos, las frutas y los vegetales crudos, y los granos.

  • Agua superficial o de pozo. Las bacterias del cólera pueden permanecer inactivas en el agua durante largos períodos, y los pozos públicos contaminados son fuentes frecuentes de brotes de cólera a gran escala. Las personas que viven en condiciones de hacinamiento sin la higiene adecuada corren mayor riesgo de contraer cólera.
  • Mariscos. Comer mariscos crudos o poco cocidos, especialmente crustáceos, provenientes de determinados lugares puede exponerte a las bacterias del cólera. Los casos más recientes de cólera que se produjeron en los Estados Unidos se han atribuido a mariscos provenientes del Golfo de México.
  • Frutas y vegetales crudos. Las frutas y los vegetales crudos sin pelar son una fuente frecuente de infección por cólera en regiones en las que el cólera es endémico. En los países en desarrollo, los fertilizantes a base de estiércol sin compostar o el agua para irrigación que contiene aguas residuales pueden contaminar la producción en el campo.
  • Granos. En regiones donde el cólera está extendido, los granos como el arroz y el mijo que se contaminan luego de la cocción y que permanecen a temperatura ambiente durante varias horas se transforman en un medio para la proliferación de bacterias del cólera.

Factores de riesgo

Todos estamos expuestos al cólera, excepto los bebés que se hagan inmunes al mamar de madres que hayan tenido cólera previamente. Aun así, ciertos factores pueden hacerte más vulnerable a la enfermedad o más propenso a manifestar signos y síntomas graves. Los factores de riesgo del cólera son:

  • Malas condiciones de higiene. Es más probable que el cólera surja en situaciones en las que es difícil mantener un entorno higiénico, lo que comprende un suministro de agua potable. Dichas condiciones son frecuentes en los campos de refugiados, en países empobrecidos y en zonas devastadas por el hambre, la guerra y los desastres naturales.
  • Reducción o falta de ácido gástrico (hipoclorhidria o aclorhidria). Las bacterias del cólera no sobreviven en un entorno ácido, por lo que el ácido gástrico normal suele actuar como una primera línea de defensa contra las infecciones. Sin embargo, las personas con niveles bajos de ácido gástrico, tales como los niños, los adultos mayores y quienes toman antiácidos, bloqueadore H2 o inhibidores de la bomba de protones, no tienen esta protección, por lo que presentan un mayor riesgo de contraer cólera.
  • Exposición en el hogar. Tienes un riesgo de cólera significativamente mayor si vives con alguien que padece la enfermedad.
  • Grupo sanguíneo 0. Por motivos que no son completamente claros, las personas con grupo sanguíneo 0 tienen el doble de posibilidad de padecer cólera en comparación con las personas con otros grupos sanguíneos.
  • Mariscos crudos o poco cocidos. Aunque ya no se presentan brotes de cólera de gran escala en las naciones industrializadas, el consumo de mariscos de aguas que contienen las bacterias aumenta el riesgo de manera considerable.

Complicaciones

El cólera puede ser mortal de manera rápida. En los casos más graves, la pérdida veloz de grandes cantidades de líquidos y electrolitos puede conducir a la muerte entre dos y tres horas. En situaciones menos extremas, las personas que no reciben tratamiento pueden morir de deshidratación y choque entre horas y días después de la primera aparición de los síntomas del cólera.

Aunque el choque y la deshidratación grave son las complicaciones más devastadoras del cólera, pueden surgir otros problemas, tales como:

  • Nivel bajo de azúcar en sangre (hipoglucemia). Pueden producirse niveles peligrosamente bajos de azúcar en sangre (glucosa), la principal fuente de energía del cuerpo, cuando las personas están demasiado enfermas como para comer. Los niños están en mayor riesgo de esta complicación, que puede causar convulsiones, inconsciencia e incluso la muerte.
  • Niveles bajos de potasio (hipopotasemia). Las personas con cólera pierden grandes cantidades de minerales en sus heces, como el potasio. Los niveles muy bajos de potasio interfieren en el corazón y la actividad nerviosa, y son potencialmente mortales.
  • Insuficiencia renal. Cuando los riñones pierden su capacidad de filtrado, se acumulan en el cuerpo cantidades excesivas de líquidos, algunos electrolitos y desechos, lo que constituye un estado potencialmente mortal. En las personas con cólera, la insuficiencia renal a menudo acompaña al choque.

Prevención

El cólera es poco frecuente en Estados Unidos, y los pocos casos de cólera que hay se asocian con viajes al extranjero o con el consumo de mariscos de las aguas de la costa del Golfo contaminados o mal cocidos.

Si vas a viajar a zonas endémicas de cólera, el riesgo de contraer la enfermedad es extremadamente bajo si tomas las siguientes medidas de precaución:

  • Lávate las manos con agua y jabón con frecuencia, especialmente luego de utilizar el baño y antes de tocar alimentos. Después de enjabonarte las manos mojadas, frótalas entre sí durante al menos 15 segundos antes de enjuagarlas. Si no dispones de agua ni jabón, utiliza un desinfectante de manos a base de alcohol.
  • Consume solo agua potable, como agua embotellada o que tú mismo hayas hervido o desinfectado. Usa agua embotellada para cepillarte los dientes. Generalmente, las bebidas calientes son seguras, al igual que las enlatadas o embotelladas, pero limpia la parte exterior antes de abrirlas. Evita agregar hielo a las bebidas, a menos que uses agua potable.
  • Come alimentos que estén completamente cocidos y calientes, y, de ser posible, evita los alimentos de vendedores ambulantes. Si le compras comida a un vendedor ambulante, asegúrate de que la cocinen frente a ti y la sirvan caliente.
  • Evita el sushi, así como el pescado crudo o mal cocido y cualquier tipo de marisco.
  • Consume frutas y vegetales que puedas pelar, tales como las bananas, las naranjas y los aguacates. Evita las ensaladas y las frutas que no se pelan, como las uvas y las bayas.
  • Desconfía de los lácteos, entre ellos, del helado, que muchas veces está contaminado y contiene leche no pasteurizada.

Vacunas contra el cólera

Actualmente, hay una vacuna disponible en los Estados Unidos para los adultos que viajan a zonas afectadas por el cólera. Hace poco tiempo, la Administración de Alimentos y Medicamentos (Food and Drug Administration) de los Estados Unidos aprobó la vacuna Vaxchora para la prevención del cólera. Es una dosis líquida que se toma por vía oral al menos 10 días antes de viajar.

Asimismo, algunos países ofrecen vacunas orales. Comunícate con tu médico o con el consultorio local de salud pública para obtener más información sobre estas vacunas. Ten en cuenta que ningún país exige vacunación contra el cólera como condición para ingresar.

Diagnóstico

Aunque los signos y síntomas del cólera grave pueden ser inconfundibles en zonas endémicas, la única manera de confirmar el diagnóstico es identificar las bacterias en una muestra de heces.

Actualmente, existen pruebas rápidas con tiras reactivas para detectar cólera, lo cual les permite a los proveedores de atención médica de zonas alejadas confirmar el diagnóstico de cólera más temprano. Una confirmación más pronta ayuda a disminuir las tasas de mortalidad al comienzo de los brotes de cólera y da como resultado intervenciones más tempranas en la salud pública para controlar el brote.

Tratamiento

En casos de cólera, se necesita tratamiento inmediato ya que la enfermedad puede causar la muerte en pocas horas.

  • Rehidratación. El objetivo es reemplazar los líquidos y los electrolitos perdidos con una solución de rehidratación simple: sales de rehidratación oral. La solución de sales de rehidratación oral es un polvo que se puede reconstituir en agua hervida o embotellada. Sin rehidratación, aproximadamente la mitad de las personas con cólera muere. Con tratamiento, la cantidad de muertes disminuye a menos del 1 por ciento.
  • Líquidos intravenosos. Durante una epidemia de cólera, se puede ayudar a la mayoría de las personas solo con la rehidratación oral, pero las que presenten deshidratación grave probablemente también necesiten líquidos intravenosos.
  • Antibióticos. Aunque los antibióticos no son necesariamente parte del tratamiento para el cólera, algunos de estos medicamentos pueden reducir tanto la cantidad como la duración de la diarrea provocada por el cólera en personas que están gravemente enfermas.
  • Suplementos de cinc. Diversas investigaciones han demostrado que el cinc puede disminuir la diarrea y acortar su duración en niños con cólera.

Preparación antes de la cita

Busca atención médica inmediata si tienes diarrea o vómitos intensos y estás en un país donde hay cólera o has regresado de uno recientemente.

Si crees que puedes haber estado expuesto al cólera, pero tus síntomas no son intensos, comunícate con tu médico de familia. Asegúrate de decirle que sospechas que tu enfermedad puede ser cólera.

La siguiente información te ayudará a prepararte y a saber qué esperar del médico.

Información para reunir con anticipación

  • Restricciones previas a la consulta. Cuando pidas la consulta, pregunta si hay alguna restricción que debas seguir durante el período previo a la visita.
  • Antecedentes de los síntomas. Anota los síntomas que hayas tenido y su duración.
  • Exposición reciente a posibles fuentes de infección. Al médico le interesará saber en especial si has viajado recientemente al exterior y adónde.
  • Historia clínica. Haz una lista con tu información médica importante, como otras enfermedades para las cuales estés recibiendo tratamiento y cualquier medicamento, vitamina o suplemento que estés tomando.
  • Preguntas para hacerle al médico. Anota una lista de preguntas con anticipación para que puedas aprovechar al máximo tu tiempo con el médico.

En la lista siguiente se sugieren preguntas para hacer al médico sobre el cólera.

  • ¿Tengo cólera?
  • ¿Existen otras causas posibles de mis síntomas?
  • ¿Qué tipo de pruebas necesito hacerme?
  • ¿Qué enfoque de tratamiento me recomiendas?
  • ¿Los medicamentos que tomaré tienen posibles efectos secundarios?
  • ¿Cuánto tiempo después de iniciar el tratamiento comenzaré a sentirme mejor?
  • ¿En cuánto tiempo crees que me recuperaré por completo?
  • ¿Cuándo puedo regresar al trabajo o a la escuela?
  • ¿Hay riesgos de que el cólera tenga complicaciones a largo plazo?
  • ¿Puedo contagiar a otras personas? ¿Cómo puedo reducir el riesgo de transmitir mi enfermedad a otros?

Además de las preguntas que preparaste para hacerle al médico, no dudes en hacer preguntas cada vez que no entiendas algo durante la consulta.

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga una serie de preguntas. Estar preparado para responderlas puede dejar tiempo para tratar los temas sobre los que desees hablar en detalle. El médico puede preguntarte lo siguiente:

  • ¿Qué síntomas tienes?
  • ¿Adónde y cuándo viajaste?
  • ¿Cuándo comenzaste a tener los síntomas?
  • ¿Has tenido diarrea acuosa? ¿De qué intensidad?
  • ¿Has notado alguna otra cosa inusual en el aspecto de las heces?
  • ¿Has tenido vómitos?
  • ¿Has tenido síntomas de deshidratación, como sed intensa, calambres musculares o fatiga?
  • ¿Has podido tolerar alimentos o líquidos?
  • ¿Qué otros signos o síntomas te preocupan?
  • ¿Has comido recientemente mariscos crudos, como ostras?
  • ¿Estás embarazada?
  • ¿Cuál es tu grupo sanguíneo, si lo sabes?
  • ¿Recibes tratamiento por alguna otra enfermedad?
  • ¿Actualmente tomas algún medicamento?

Qué puedes hacer mientras tanto

Durante el período previo a la consulta, asegúrate de mantenerte bien hidratado. En el caso de diarrea y vómitos que puedan estar relacionados con el cólera, las bebidas como el agua, los jugos y los refrescos no reponen adecuadamente los líquidos y electrolitos. En su lugar, usa una solución de rehidratación oral, como Pedialyte.

En la mayoría de los países en desarrollo, puedes comprar paquetes de sales de rehidratación oral en polvo elaboradas originalmente por la Organización Mundial de la Salud para tratar la diarrea y la deshidratación en bebés con cólera. Rehidrata el polvo en agua potable limpia o hervida, según las instrucciones del paquete.

Si no tienes soluciones de rehidratación oral disponibles, puedes preparar una al combinar 1 cuarto de galón (aproximadamente 1 litro) de agua embotellada o hervida con 6 cucharaditas al ras (aproximadamente 30 mililitros) de azúcar de mesa y 1/2 cucharadita al ras (aproximadamente 2,5 mililitros) de sal de mesa.

Last Updated Mar 9, 2017


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