Cáncer de garganta

Perspectiva general

El término «cáncer de garganta» se refiere a tumores cancerosos que se forman en la garganta (faringe), la laringe o las amígdalas.

La garganta es un tubo muscular que comienza detrás de la nariz y termina en el cuello. El cáncer de garganta generalmente se origina en las células planas que revisten el interior de la garganta.

La laringe se encuentra justo debajo de la garganta, y también está expuesta al cáncer de garganta. Está formada por cartílagos y contiene las cuerdas vocales, que vibran para producir sonidos cuando hablas.

El cáncer de garganta también puede afectar el trozo de cartílago (epiglotis) que actúa como tapa de la tráquea. El cáncer de amígdalas, otra forma de cáncer de garganta, afecta las amígdalas, que están ubicadas en la parte posterior de la garganta.

Partes de la garganta (faringe)

La garganta (faringe) es un tubo muscular que comienza en la parte posterior de la nariz y continúa hasta el cuello. Contiene tres secciones: la nasofaringe, la orofaringe y la laringofaringe, que también se denomina hipofaringe.

Anatomía de la garganta

La garganta incluye el esófago, la tráquea, la laringe, las amígdalas y la epiglotis.

Síntomas

Los signos y síntomas del cáncer de garganta pueden comprender los siguientes:

  • Tos
  • Cambios en la voz, como ronquera y dificultad para hablar con claridad
  • Dificultad para tragar
  • Dolor de oído
  • Un bulto o llaga que no se cura
  • Dolor de garganta
  • Adelgazamiento

Cuándo consultar al médico

Pide una consulta con el médico si notas nuevos signos o síntomas que son persistentes. La mayoría de los síntomas del cáncer de garganta no son específicos del cáncer; por lo tanto, es probable que el médico investigue otras causas más frecuentes primero.

Causas

El cáncer de garganta se produce cuando las células de la garganta presentan mutaciones genéticas. Estas mutaciones provocan que las células crezcan sin control y continúen viviendo cuando las células sanas normalmente morirían. La acumulación de células puede formar un tumor en la garganta.

No está claro qué causa las mutaciones que provocan cáncer de garganta. Sin embargo, los médicos identificaron algunos factores que pueden aumentar el riesgo.

Tipos de cáncer de garganta

«Cáncer de garganta» es un término general que se aplica al cáncer que se presenta en la garganta (cáncer faríngeo) o en la laringe (cáncer laríngeo). La garganta y la laringe están estrechamente conectadas; la laringe se encuentra justo debajo de la garganta.

Si bien la mayoría de los tipos de cáncer de garganta se relacionan con los mismos tipos de células, se utilizan términos específicos para diferenciar la parte de la garganta en donde se originan.

  • El cáncer nasofaríngeo se origina en la nasofaringe, que es la parte de la garganta que se encuentra justo detrás de la nariz.
  • El cáncer orofaríngeo comienza en la orofaringe, que es la parte de la garganta que se encuentra justo detrás de la boca y contiene las amígdalas.
  • El cáncer hipofaríngeo (cáncer laringofaríngeo) se origina en la hipofaringe (laringofaringe), que es la parte inferior de la garganta que se encuentra justo encima del esófago y la tráquea.
  • El cáncer de glotis comienza en las cuerdas vocales.
  • El cáncer de supraglotis se origina en la parte superior de la laringe y comprende el cáncer que afecta la epiglotis, un trozo de cartílago que evita el paso de los alimentos a la tráquea.
  • El cáncer de subglotis comienza en la parte inferior de la laringe, debajo de las cuerdas vocales.

Factores de riesgo

Los factores que pueden aumentar el riesgo de padecer cáncer de garganta son los siguientes:

  • Consumo de tabaco, incluso fumar y masticar tabaco
  • Consumo excesivo de alcohol
  • Un virus de transmisión sexual denominado «virus del papiloma humano»
  • Dieta sin frutas ni vegetales
  • Enfermedad por reflujo gastroesofágico

Prevención

No existe una manera segura de prevenir el cáncer de garganta. Sin embargo, a fin de reducir el riesgo de padecer cáncer de garganta, puedes seguir los siguientes consejos:

  • Deja de fumar o no comiences a hacerlo. Si fumas, deja de hacerlo. Si no fumas, no empieces a hacerlo ahora. Dejar de fumar puede ser muy difícil; por lo tanto, busca ayuda. El médico puede hablarte sobre los beneficios y riesgos de las diversas estrategias para dejar de fumar, como medicamentos, productos de reemplazo de la nicotina y apoyo psicológico.
  • Si bebes alcohol, hazlo únicamente con moderación. Si optas por beber alcohol, hazlo con moderación. Para los adultos sanos, esto significa hasta una copa por día para las mujeres de todas las edades y para los hombres mayores de 65 años, y hasta dos copas por día para los hombres de 65 años o menores.
  • Sigue una dieta saludable con muchas frutas y vegetales. Las vitaminas y los antioxidantes presentes en las frutas y en los vegetales pueden reducir el riesgo de tener cáncer de garganta. Come una variedad de frutas y vegetales coloridos.
  • Protégete del virus del papiloma humano. Se cree que algunos tipos de cáncer de garganta se deben al virus del papiloma humano (VPH), una infección de transmisión sexual. Puedes reducir el riesgo de contraer VPH al limitar la cantidad de parejas sexuales y utilizar un preservativo cada vez que tengas relaciones sexuales. También puedes vacunarte contra el VPH. Esta vacuna está disponible para niños, niñas, y mujeres y hombres jóvenes.

Diagnóstico

Para diagnosticar el cáncer de garganta, el médico puede recomendar lo siguiente:

  • Usar un instrumento para examinar con más detalle la garganta. El médico puede utilizar un instrumento especial con luz (endoscopio) para examinar con más detalle la garganta durante un procedimiento llamado «endoscopia». Una pequeña cámara al final del endoscopio transmite imágenes a una pantalla de video que el médico observa para detectar los signos de anomalías en la garganta.

    También es posible insertar otro tipo de instrumento (laringoscopio) en la laringe. Utiliza una lente de aumento para ayudar al médico a examinar las cuerdas vocales. Este procedimiento se denomina «laringoscopia».

  • Extracción de una muestra de tejido para análisis. Si se encuentran anomalías durante una endoscopia o una laringoscopia, el médico puede introducir instrumentos quirúrgicos por el endoscopio o el laringoscopio para recolectar una muestra de tejido (biopsia). La muestra se envía a un laboratorio para su análisis. El médico también puede pedir una muestra de un ganglio linfático inflamado con una técnica llamada «aspiración con aguja fina».
  • Pruebas de diagnóstico por imágenes. Las pruebas de diagnóstico por imágenes, entre ellas las radiografías, las tomografías computarizadas (TC), las resonancias magnéticas (RM) y las tomografías por emisión de positrones (TEP), pueden ayudar al médico a determinar la extensión del cáncer más allá de la superficie de la garganta o de la laringe.

Estadificación

Una vez que se diagnostica cáncer de garganta, el siguiente paso consiste en determinar su extensión (estadio). Conocer el estadio ayuda a determinar las opciones de tratamiento.

El estadio del cáncer de garganta se identifica con números romanos del I al IV. Cada subtipo de cáncer de garganta tiene sus propios criterios para cada estadio. En general, si el cáncer de garganta se encuentra en el estadio I, se trata de un tumor más pequeño confinado a una sola zona de la garganta. Los estadios posteriores indican un caso de cáncer más avanzado, siendo el estadio IV el más avanzado de todos.

Tratamiento

Las opciones de tratamiento se basan en muchos factores, como la ubicación y el estadio del cáncer de garganta, el tipo de células involucradas, tu estado de salud general y tus preferencias personales. Consulta con tu médico sobre los beneficios y los riesgos de cada una de tus opciones. Juntos pueden determinar qué tratamientos serán los más adecuados para ti.

Radioterapia

La radioterapia usa haces de energía de gran potencia, de fuentes como los rayos X o los protones, para administrar radiación en las células cancerosas y destruirlas.

La radioterapia puede provenir de una máquina de gran tamaño ubicada fuera del cuerpo (radioterapia de haz externo) o de semillas y cables radioactivos pequeños que se colocan en el interior del cuerpo, cerca del cáncer (braquirradioterapia).

Para los tipos de cáncer de garganta en estadio temprano, la radioterapia puede ser el único tratamiento necesario. Para los tipos de cáncer de garganta más avanzados, la radioterapia se puede combinar con quimioterapia o cirugía. En los casos de cáncer de garganta muy avanzados, la radioterapia se puede utilizar para aliviar los signos y síntomas, y para que te sientas más cómodo.

Cirugía

Los tipos de procedimientos quirúrgicos que puedes considerar para tratar el cáncer de garganta dependen de la ubicación y el estadio del cáncer. Estas son algunas opciones:

  • Cirugía por cáncer de garganta de estadio temprano. El cáncer de garganta confinado a la superficie de la garganta o las cuerdas vocales puede tratarse quirúrgicamente con endoscopia. Tu médico puede introducir un endoscopio hueco en la garganta o laringe y luego pasar herramientas quirúrgicas especiales o un láser a través de la sonda. Con estas herramientas, tu médico puede raspar, quitar o, en el caso del láser, vaporizar tipos de cáncer muy superficiales.
  • Cirugía para extirpar la totalidad o parte de la laringe (laringectomía). En el caso de los tumores más pequeños, tu médico puede extirpar la parte de la laringe afectada por el cáncer y dejar la mayor parte posible de laringe. Tu médico quizás pueda preservar tu capacidad de hablar y respirar normalmente.

    En el caso de los tumores más grandes y más amplios, quizás sea necesario extirpar toda la laringe. Por esto, la tráquea se conectará a un orificio (estoma) en la garganta para permitirte respirar (traqueotomía). Si se extirpa toda la laringe, tienes varias opciones para recuperar el habla. Puedes trabajar con un patólogo del habla para aprender a hablar sin la laringe.

  • Cirugía para extirpar parte de la garganta (faringectomía). Los tipos de cáncer de garganta más pequeños tal vez requieran extirpar solo pequeñas partes de la garganta durante la cirugía. Las partes que se extirpan pueden reconstruirse con el fin de permitirte tragar alimentos con normalidad.

    La cirugía para extirpar más de la garganta generalmente también incluye la extirpación de la laringe. El médico quizás pueda reconstruir la garganta para permitirte tragar alimentos.

  • Cirugía para extirpar ganglios linfáticos cancerosos (disección de cuello). Si el cáncer de garganta se ha diseminado hacia lo profundo del cuello, tu médico quizás recomiende una cirugía para extirpar todos o algunos ganglios linfáticos para ver si contienen células cancerosas.

La cirugía conlleva el riesgo de infección y sangrado. Otras posibles complicaciones, como dificultad para hablar o tragar, dependerán del procedimiento específico al que te sometas.

Quimioterapia

En la quimioterapia, se utilizan medicamentos para destruir las células cancerosas.

Generalmente se usa junto con la radioterapia en el tratamiento del cáncer de garganta. Ciertos medicamentos quimioterápicos hacen que las células cancerosas sean más sensibles a la radioterapia. Sin embargo, los tratamientos que combinan la quimioterapia y la radiación incrementan los efectos secundarios de ambos.

Analiza con tu médico los efectos secundarios que probablemente tendrás y si los tratamientos combinados ofrecerán beneficios que superen estos efectos.

Terapia dirigida con medicamentos

Los medicamentos dirigidos tratan el cáncer de garganta al aprovechar los defectos específicos de las células cancerosas que potencian el crecimiento de las células.

Por ejemplo, el medicamento Cetuximab (Erbitux) es una terapia dirigida aprobada para tratar el cáncer de garganta en determinadas situaciones. Cetuximab detiene la acción de una proteína que se encuentra en muchos tipos de células sanas, pero prevalece más en determinados tipos de células del cáncer de garganta.

Se están analizando otros medicamentos dirigidos disponibles en ensayos clínicos. Los medicamentos dirigidos pueden administrarse solos o en combinación con quimioterapia o radioterapia.

Rehabilitación después del tratamiento

El tratamiento para el cáncer de garganta a menudo causa complicaciones que pueden requerir trabajar con especialistas para recuperar la capacidad de tragar, comer alimentos sólidos y hablar. Durante el tratamiento para el cáncer de garganta y después de este, tu médico quizás te recomiende buscar ayuda para lo siguiente:

  • El cuidado de un orificio quirúrgico en tu garganta (estoma) en caso de tener una traqueotomía
  • Dificultades para comer
  • Dificultades para tragar
  • Rigidez y dolor en el cuello
  • Problemas en el habla

El médico puede analizar los posibles efectos secundarios y complicaciones de tus tratamientos contigo.

Estilo de vida y remedios caseros

Dejar de fumar

El cáncer de garganta está estrechamente relacionado con el hábito de fumar. No todas las personas que tienen cáncer de garganta son fumadoras. Sin embargo, si fumas, es el momento de dejarlo, ya que:

  • Fumar reduce la eficacia del tratamiento.
  • Fumar dificulta la recuperación del cuerpo después de la cirugía.
  • Fumar aumenta el riesgo de padecer otro tipo de cáncer en el futuro.

Dejar de fumar puede ser muy difícil. Además, es mucho más difícil cuando enfrentas una situación estresante, como el diagnóstico de cáncer. El médico puede explicarte todas tus opciones, como medicamentos, productos de reemplazo de la nicotina y asesoramiento psicológico.

Deja de tomar alcohol

El alcohol, particularmente en combinación con fumar o masticar tabaco, aumenta en gran medida el riesgo de tener cáncer de boca. Si consumes alcohol, deja de hacerlo ahora mismo. Puede ayudarte a reducir el riesgo de tener un segundo cáncer. Dejar de beber también puede ayudarte a tolerar mejor los tratamientos oncológicos para el cáncer de garganta.

Medicina alternativa

Los tratamientos alternativos no han resultado eficaces para tratar el cáncer de garganta. Sin embargo, algunos tratamientos complementarios y alternativos pueden ayudarte a afrontar el diagnóstico y los efectos secundarios del tratamiento de este tipo de cáncer. Habla con el médico sobre tus opciones.

Algunos tratamientos alternativos que puedes encontrar útiles son los siguientes:

  • Acupuntura
  • Masoterapia
  • Meditación
  • Técnicas de relajación

Estrategias de afrontamiento, y apoyo

Recibir un diagnóstico de cáncer puede ser devastador. El cáncer de garganta afecta una parte del cuerpo que es fundamental para las actividades diarias, como respirar, comer y hablar. Además de preocuparte acerca de cómo se pueden ver afectadas estas actividades básicas, posiblemente, también tengas inquietudes con respecto a los tratamientos y las probabilidades de sobrevivir.

Aunque sientas que la vida —tu supervivencia— se te escapa de las manos, puedes tomar medidas para sentir que tienes más control y afrontar el diagnóstico de cáncer de garganta. Para afrontarlo, intenta lo siguiente:

  • Infórmate lo suficiente acerca del cáncer de garganta para poder tomar decisiones relativas al tratamiento. Escribe una lista de preguntas para hacerle al médico en tu próxima consulta. Pregúntale al médico sobre fuentes de información acerca de tu tipo de cáncer. Saber más acerca de tu enfermedad en particular te puede ayudar a que te sientas más cómodo al momento de tomar decisiones en relación con el tratamiento.
  • Busca a alguien con quien hablar. Busca fuentes de apoyo que te puedan ayudar a lidiar con las emociones que estás sintiendo. Quizás tengas algún familiar o amigo cercano que sepa escuchar. Otras opciones pueden ser miembros del clero o asesores. Piensa sobre la idea de unirte a un grupo de apoyo para personas con cáncer. Ponte en contacto con la delegación local de la Sociedad Americana contra el Cáncer (American Cancer Society) o Support for People with Oral and Head and Neck Cancer (Apoyo para las Personas con Cáncer de Boca y de Cabeza y Cuello). La Red de Sobrevivientes del Cáncer (Cancer Survival Network) de la Sociedad Americana contra el Cáncer ofrece foros de mensajes y salas de chat que puedes utilizar para comunicarte con otras personas con cáncer de garganta.
  • Cuídate durante el tratamiento oncológico. Haz que mantener tu cuerpo saludable durante el tratamiento sea una prioridad. Evita las situaciones de estrés adicional. Duerme lo suficiente por las noches para despertarte descansado. Sal a caminar o busca tiempo para hacer ejercicio cuando sientas que puedes hacerlo. Tómate tiempo para realizar actividades relajantes, como escuchar música o leer un libro.
  • Asiste a todas las consultas de seguimiento. El médico programará pruebas de seguimiento cada algunos meses durante los primeros dos años de tratamiento y, con menor frecuencia, después de ese período. Estas pruebas le permiten al médico controlar tu recuperación y verificar que el cáncer no vuelva a aparecer.

    Las pruebas de seguimiento pueden ponerte nervioso, dado que pueden traerte recuerdos de tu diagnóstico y tratamiento iniciales. Puedes sentir temor de que el cáncer haya reaparecido. Es normal sentir un poco de ansiedad cerca del momento de cada consulta de seguimiento. Planifica con anticipación al buscar actividades relajantes que te puedan ayudar a distraer la mente de tus miedos.

Preparación antes de la cita

Pide una consulta con tu médico de familia si tienes algún signo o síntoma que te preocupe. Si el médico sospecha que puedes padecer cáncer u otra enfermedad que afecta la garganta, es posible que te derive a un especialista en enfermedades y afecciones que afectan la garganta, nariz y oídos (otorrinolaringólogo).

Como las consultas pueden ser breves y suele haber mucho por hablar, es aconsejable ir bien preparado. A continuación, encontrarás información que te ayudará a prepararte para la consulta y a saber qué debes esperar del médico.

Qué puedes hacer

  • Ten en cuenta cualquier restricción previa a la consulta. Cuando programes la consulta, asegúrate de preguntar si hay algo que debas hacer con anticipación, como restringir tu dieta.
  • Anota cualquier síntoma que tengas, incluso los que parezcan no tener relación con el motivo por el cual programaste la consulta.
  • Anota tu información personal más importante, incluso lo que te genere mayor estrés o cualquier cambio reciente en tu vida.
  • Haz una lista de todos los medicamentos, las vitaminas y los suplementos que estés tomando.
  • Considera pedirle a un familiar o a un amigo de confianza que te acompañe. En ocasiones, puede ser difícil recordar toda la información que se proporciona durante una consulta. La persona que te acompañe puede recordar algún detalle que hayas pasado por alto u olvidado.
  • Escribe preguntas para hacerle al médico.

Tu tiempo con el médico es limitado; por eso, preparar una lista de preguntas te puede ayudar a aprovechar al máximo el tiempo juntos. Ordena las preguntas de la más importante a la menos importante, por si se acaba el tiempo. En el caso del cáncer de garganta, estas son algunas preguntas básicas para hacerle al médico:

  • ¿Qué podría estar provocando mis síntomas o mi enfermedad?
  • ¿Existen otras causas posibles de mis síntomas o de mi enfermedad?
  • ¿Qué tipo de pruebas necesito hacerme?
  • ¿Cuáles serían las mejores medidas para tomar?
  • ¿Cuáles son las alternativas al enfoque que sugieres?
  • Tengo otros problemas de salud. ¿Cuál es la mejor manera de controlarlos en forma conjunta?
  • ¿Debo respetar alguna restricción?
  • ¿Debería consultar a un especialista? ¿Cuánto costará? ¿Lo cubrirá mi seguro?
  • ¿Existe alguna alternativa genérica al medicamento que me recetas?
  • ¿Hay algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web me recomiendas?
  • ¿Qué determinará si debo programar una visita de seguimiento?

Además de las preguntas que preparaste para hacerle al médico, no dudes en hacer cualquier otra pregunta que se te ocurra.

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga una serie de preguntas. Estar listo para responderlas puede dejar tiempo para repasar los puntos a los que quieras dedicarles más tiempo. El médico puede preguntarte lo siguiente:

  • ¿Cuándo comenzaste a tener los síntomas?
  • ¿Los síntomas han sido continuos u ocasionales?
  • ¿Cuán intensos son los síntomas?
  • ¿Existe algo que, al parecer, esté mejorando los síntomas?
  • ¿Existe algo que, al parecer, esté empeorando los síntomas?

Qué puedes hacer mientras tanto

Si consumes tabaco, deja de hacerlo. Evita hacer cosas que empeoren los síntomas. Si tienes dolor de garganta, evita alimentos y bebidas que provoquen más irritación. Si tienes dificultad al comer por el dolor de garganta, considera las bebidas de suplementos nutricionales. Estas pueden ser menos irritantes para la garganta y, a su vez, ofrecen las calorías y los nutrientes que necesitas.

Last Updated Aug 11, 2018


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