Cáncer de próstata

Perspectiva general

El cáncer de próstata es un cáncer que se produce en la próstata, glándula pequeña con forma de nuez que genera el líquido seminal que alimenta y transporta el esperma.

El cáncer de próstata es uno de los tipos más frecuentes de cáncer en los hombres. Por lo general, el cáncer de próstata crece lentamente y, en principio, permanece limitado a la glándula prostática, donde es posible que no cause un daño grave. No obstante, si bien algunos tipos de cáncer de próstata crecen lentamente y pueden necesitar un tratamiento mínimo o incluso no necesitar tratamiento, otros tipos son agresivos y se pueden diseminar con rapidez.

El cáncer de próstata que se detecta en forma temprana, cuando todavía está limitado a la glándula prostática, tiene mejores probabilidades de tener un tratamiento exitoso.

Imagen que muestra una próstata normal en comparación con una próstata con un tumor

El cáncer de próstata se presenta en la glándula prostática, que está ubicada justo debajo de la vejiga del hombre y rodea la porción superior del tubo que drena la orina desde la vejiga (uretra). Esta ilustración muestra una próstata normal y una próstata con un tumor.

Síntomas

El cáncer de próstata puede no provocar signos ni síntomas en sus primeros estadios.

El cáncer de próstata que está más avanzado puede provocar signos y síntomas, como:

  • Problemas para orinar
  • Disminución en la fuerza del flujo de la orina
  • Presencia de sangre en el semen
  • Molestia en la zona pélvica
  • Dolor en los huesos
  • Disfunción eréctil

Cuándo consultar al médico

Pide una cita con el médico si tienes algún signo o síntoma que te preocupe.

El debate acerca de los riesgos y beneficios de los análisis para la detección de cáncer de próstata continúa, y las recomendaciones de las organizaciones médicas difieren. Habla acerca del análisis para la detección del cáncer de próstata con tu médico. Juntos podrán decidir qué es lo mejor para ti.

Causas

Las causas del cáncer de próstata no son claras.

Los médicos saben que el cáncer de próstata comienza cuando algunas células en la próstata se vuelven anormales. Las mutaciones en el ADN de células anormales causan que estas crezcan y se dividan de manera más rápida que las células normales. Las células anormales continúan viviendo cuando otras células morirían. La acumulación de células anormales forma un tumor que puede crecer e invadir el tejido cercano. Además, algunas células anormales pueden desprenderse y esparcirse (hacer metástasis) hacia otras partes del cuerpo.

Glándula prostática

La glándula prostática está ubicada justo debajo de la vejiga y rodea la parte superior del conducto que drena orina de la vejiga (uretra). La función principal de la próstata es producir el líquido que nutre y transporta esperma (líquido seminal).

Factores de riesgo

Los factores que pueden aumentar el riesgo de padecer cáncer de próstata son los siguientes:

  • Edad. El riesgo de tener cáncer de próstata aumenta con la edad.
  • Raza. Por motivos que aún no se determinaron, los hombres afroamericanos tienen un mayor riesgo de padecer cáncer de próstata que los hombres de otras razas. En los hombres afroamericanos, el cáncer de próstata también tiene más probabilidades de ser agresivo o avanzado.
  • Antecedentes familiares. Si algún hombre de tu familia tuvo cáncer de próstata, tu riesgo puede ser mayor. Además, si tienes antecedentes familiares de genes que aumentan el riesgo de padecer cáncer de mama (BRCA1 o BRCA2) o un antecedente familiar importante de cáncer de mama, tu riesgo de tener cáncer de próstata puede ser mayor.
  • Obesidad. Los hombres obesos que padecen cáncer de próstata pueden tener más probabilidades de desarrollar la enfermedad en un estadio avanzado que es más difícil de tratar.

Complicaciones

Las complicaciones del cáncer de próstata y sus tratamientos son:

  • Cáncer que se propaga (metástasis). El cáncer de próstata puede propagarse a órganos cercanos, como la vejiga, o extenderse por el torrente sanguíneo o el sistema linfático hasta los huesos u otros órganos. El cáncer de próstata que se propaga a los huesos puede provocar dolor en los huesos y fracturas. Una vez que el cáncer de próstata se propagó a otras zonas del cuerpo, todavía puede responder al tratamiento y puede controlarse, pero no es probable que se cure.
  • Incontinencia. El cáncer de próstata y su tratamiento pueden causar incontinencia urinaria. El tratamiento para la incontinencia depende del tipo que tengas, la gravedad y la probabilidad de que mejore con el tiempo. Entre las opciones de tratamiento se encuentran los medicamentos, el sondaje y la cirugía.
  • Disfunción eréctil. La disfunción eréctil se puede producir como resultado del cáncer de próstata o su tratamiento, por ejemplo, una cirugía, radiación o tratamientos con hormonas. Están disponibles medicamentos, dispositivos de vacío que ayudan a lograr la erección y cirugías para tratar la disfunción eréctil.

Prevención

Puedes reducir el riesgo de padecer cáncer de próstata de la siguiente manera:

  • Sigue una dieta saludable con muchas frutas y vegetales. Evita los alimentos con un alto contenido de grasas y, en lugar de ello, céntrate en elegir una variedad de frutas, vegetales y cereales integrales. Las frutas y los vegetales contienen muchas vitaminas y nutrientes que pueden contribuir a mejorar tu salud.

    Aún debe probarse de manera concluyente si es posible evitar el cáncer de próstata a través de la dieta. Pero seguir una dieta saludable con una variedad de frutas y vegetales puede mejorar tu estado de salud general.

  • Elige alimentos saludables en lugar de suplementos. No existen estudios que hayan demostrado que los suplementos desempeñan una función en la reducción del riesgo de padecer cáncer de próstata. Mejor, elige alimentos ricos en vitaminas y minerales para que puedas mantener niveles saludables de vitaminas en el cuerpo.
  • Haz ejercicio la mayoría de los días de la semana. El ejercicio mejora el estado de salud general, te ayuda a mantener el peso y mejora tu estado de ánimo. Existen algunas evidencias de que los hombres que no hacen ejercicio tienen niveles de antígeno prostático específico más elevados, mientras que los hombres que se ejercitan pueden tener un riesgo menor de padecer cáncer de próstata.

    Trata de hacer ejercicio la mayoría de los días de la semana. Si nunca has hecho ejercicio, comienza despacio y aumenta gradualmente el tiempo de ejercitación cada día.

  • Mantén un peso saludable. Si tu peso actual es saludable, trabaja para mantenerlo haciendo ejercicio la mayoría de los días de la semana. Si necesitas bajar de peso, aumenta la cantidad de ejercicio y reduce la cantidad de calorías que comes a diario. Pídele a tu médico que te ayude a crear un plan para adelgazar de manera saludable.
  • Consulta con tu médico sobre el mayor riesgo de padecer cáncer de próstata. Los hombres que corren un alto riesgo de padecer cáncer de próstata pueden considerar tomar medicamentos o hacer otros tratamientos para reducir su riesgo. Algunos estudios indican que tomar inhibidores de la 5-alfa-reductasa, incluso la finasterida (Propecia, Proscar) y la dutasterida (Avodart), pueden reducir el riesgo general de contraer cáncer de próstata. Estos medicamentos se toman para controlar el agrandamiento de la glándula prostática y la caída del cabello en los hombres.

    Sin embargo, algunas pruebas indican que los hombres que toman estos medicamentos pueden correr un mayor riesgo de tener una forma más grave del cáncer de próstata (cáncer de próstata de alto grado). Si estás preocupado por el riesgo que tienes de contraer cáncer de próstata, habla con el médico.

Diagnóstico

Análisis para detección del cáncer de próstata

Hacer análisis en hombres saludables sin síntomas para detectar el cáncer de próstata es controvertido. Las organizaciones médicas no concuerdan sobre el tema de los análisis para la detección y si estos ofrecen beneficios.

Algunas organizaciones médicas recomiendan a los hombres que consideren el análisis para detección del cáncer de próstata a los 50 años, o antes para los hombres que tienen factores de riesgo de cáncer de próstata.

Discute tu situación particular y los beneficios y riesgos del análisis de detección con el médico. Juntos podrán decidir si el análisis para detección del cáncer de próstata es lo que más te conviene.

Los exámenes de detección para el cáncer de próstata podrían ser los siguientes:

  • Examen digital del recto. Durante el tacto rectal, el médico inserta un dedo con guante lubricado en el recto para examinar la próstata, que está situada al lado del recto. Si el médico encuentra alguna anomalía en la textura, la forma o el tamaño de la glándula, podrías necesitar más análisis.
  • Análisis de antígeno prostático específico. Se extrae una muestra de sangre de una vena del brazo y se analiza para detectar la presencia del antígeno prostático específico, una sustancia que produce naturalmente la glándula prostática. Es normal que haya una pequeña cantidad de antígeno prostático específico en el torrente sanguíneo. Sin embargo, si se encuentra un nivel superior al normal, podría indicar una infección, una inflamación o un agrandamiento de la próstata o cáncer.

El análisis de antígeno prostático específico en combinación con el tacto rectal ayuda a identificar casos de cáncer de próstata en estadios más tempranos. Por lo tanto, el debate en torno a los análisis para la detección del cáncer de próstata continúa.

Diagnóstico de cáncer de próstata

Si se detecta una anormalidad durante un tacto rectal o de antígeno prostático específico, quizás tu doctor recomiende hacer más exámenes para determinar si tienes cáncer de próstata, como ser:

  • Ultrasonido. Si los otros exámenes detectan algo anormal, tu doctor puede usar un ultrasonido transrectal para una evaluación más avanzada de tu próstata. Una sonda pequeña, del tamaño y forma aproximados de un cigarro, se inserta en el recto. La sonda usa ondas de sonido para crear una imagen de la próstata.
  • Extracción de una muestra de tejido de la próstata.Si los resultados iniciales del examen sugieren cáncer de próstata, tu doctor tal vez recomiende un procedimiento para extraer una muestra de células de la próstata (biopsia de próstata). La biopsia de próstata con frecuencia se realiza usando una aguja fina que se inserta en la próstata para extraer tejido. Las muestras de tejido se analizan en un laboratorio para determinar si hay células cancerosas.
  • Fusión de imágenes por resonancia magnética. Mientras que todavía se está desarrollando a nivel mundial, la fusión de imágenes por resonancia magnética se está usando cada vez más.

Para determinar si el cáncer de próstata es agresivo

Cuando una biopsia confirma la presencia de cáncer, el próximo paso es determinar el nivel de agresividad (grado) de las células cancerosas. Un patólogo en el laboratorio examina una muestra de tu cáncer para determinar en cuánto se diferencian las células cancerosas de las normales. Un grado más alto indica un cáncer más agresivo que es más probable se extenderá con rapidez.

La escala más común usada para evaluar el grado de las células del cáncer de próstata se conoce como puntaje de Gleason. El puntaje de Gleason combina dos números y puede variar de 2 (cáncer no agresivo) a 10 (cáncer muy agresivo).

Además, el examen genético se está usando cada vez más para evaluar el riesgo con más precisión y detectar el cáncer de próstata agresivo.

Determinar cuánto se ha extendido el cáncer

Una vez que se ha diagnosticado el cáncer de próstata, tu doctor se esfuerza en determinar la magnitud (etapa) del cáncer. Si tu doctor sospecha que tu cáncer puede haberse extendido más allá de la próstata, quizás recomiende una o más de las siguientes exploraciones por imágenes:

  • Exploración ósea
  • Ultrasonido
  • Exploración por tomografía computarizada
  • Imágenes por resonancia magnética
  • Exploración con tomografía por emisión de positrones

No todas las personas deberán hacerse todos los exámenes. Tu doctor te ayudará a determinar qué exámenes son mejores para tu caso individual.

Tu médico usa la información que resulte de estos procedimientos para asignar una etapa a tu cáncer. Las etapas de cáncer de próstata se indican con números romanos del 0 al IV. Las etapas con número más bajo indican que el cáncer está limitado a la próstata. En la etapa IV, el cáncer ha crecido más allá de la próstata y puede haberse extendido a otras partes del cuerpo.

El sistema de etapas para el cáncer continúa evolucionando y se está volviendo más complejo al mejorar los médicos el diagnóstico y tratamiento del cáncer. Tu doctor usa tu etapa de cáncer para seleccionar los tratamientos que son mejores para ti.

Ilustración de un examen rectal digital

Durante un examen rectal digital, tu médico introduce uno de sus dedos cubierto con un guante lubricado en tu recto para palpar la pared posterior de la glándula prostática y ver si está agrandada, sensible, si tiene bultos o puntos duros.

Ilustración de un examen rectal digital

Durante un examen rectal digital, tu médico introduce uno de sus dedos cubierto con un guante lubricado en tu recto para palpar la pared posterior de la glándula prostática y ver si está agrandada, sensible, si tiene bultos o puntos duros.

Biopsia transrectal de próstata

Durante una biopsia transrectal, una pistola de biopsia inserta rápidamente una aguja fina en las áreas sospechosas de la próstata y retira pequeñas secciones de tejido para analizarlas.

Tratamiento

Las opciones para el tratamiento de tu cáncer de próstata dependen de varios factores, como ser, la rapidez con que está creciendo el cáncer, cuánto se ha extendido, y tu salud en general, así como los beneficios o efectos secundarios potenciales del tratamiento.

El tratamiento inmediato puede no ser necesario.

El tratamiento inmediato puede no ser necesario para hombres diagnosticados con un cáncer de próstata de bajo riesgo. Algunos hombres quizás nunca necesiten tratamiento. En lugar de eso, los doctores a veces recomiendan vigilancia activa.

En la vigilancia activa, exámenes de sangre de seguimiento regulares, exámenes rectales y posiblemente biopsias se pueden hacer para vigilar la progresión de tu cáncer. Si los exámenes muestran que tu cáncer está progresando, puedes optar por un tratamiento para cáncer de próstata como cirugía o radioterapia.

La vigilancia activa puede ser una opción para el cáncer que no está causando síntomas, se espera que crezca muy lentamente, y está confinado a un área pequeña de la próstata. La vigilancia activa también puede considerarse para alguien que tiene otro trastorno grave de salud o que es de edad avanzada, lo que hace que el tratamiento del cáncer sea más difícil.

La vigilancia activa presenta el riesgo que el cáncer crezca y se extienda entre un examen y otro, lo que hará que sea menos probable curar el cáncer.

Cirugía para extirpar la próstata

La cirugía para cáncer de próstata implica extirpar la glándula prostática (prostatectomía radical), parte del tejido cercano, y algunos nódulos linfáticos. La prostatectomía radical se puede realizar de varias maneras:

  • Usando un robot para asistir con la cirugía. Durante la cirugía asistida por robot, los instrumentos se conectan a un dispositivo mecánico (el robot) y se insertan en tu abdomen a través de varias pequeñas incisiones. El cirujano se sienta frente a un panel y usa controles manuales para guiar al robot para que mueva los instrumentos. La prostatectomía robótica quizás permita que el cirujano haga movimientos más precisos con los instrumentos quirúrgicos de lo que es posible con la cirugía mínimamente invasiva tradicional.
  • Se hace una incisión en tu abdomen. Durante la cirugía retropúbica, la glándula prostática se extrae a través de una incisión en la parte inferior del abdomen.

Habla con tu doctor sobre qué tipo de cirugía es mejor para tu situación específica.

La prostatectomía radical implica un riesgo de incontinencia urinaria y de disfunción eréctil. Pídele al doctor que te explique cuáles son los riesgos a los que te enfrentarás basados en tu situación, el tipo de procedimiento que selecciones, tu edad, tu tipo de cuerpo, y tu salud en general.

Radioterapia

La radioterapia usa haces de rayos X de alta potencia para eliminar las células cancerosas. La radioterapia para el cáncer de próstata se puede aplicar de dos maneras:

  • por radiación que viene del exterior de tu cuerpo (haces de radiación externa). Durante esta radioterapia, te acuestas sobre una mesa mientras que una máquina se mueve alrededor de tu cuerpo, dirigiendo a tu cáncer de próstata haces de rayos de alta potencia, como rayos X o protones. Típicamente te haces tratamientos con haces de radiación externa cinco días a la semana por varias semanas.
  • Radiación colocada dentro de tu cuerpo (braquiterapia). La braquiterapia implica colocar muchas semillas radioactivas del tamaño de granos de arroz en el tejido de tu próstata. Las semillas radioactivas emiten una dosis baja de radiación por un largo período de tiempo. Tu doctor implanta las semillas radioactivas en la próstata usando una aguja guiada por imágenes de ultrasonido. Eventualmente las semillas implantadas dejan de emitir radiación y no necesitan ser extraídas.

Los efectos secundarios de la radioterapia pueden incluir micción dolorosa, micción frecuente o urgente, y también síntomas rectales como materias fecales muy blandas o dolor al evacuar. La disfunción eréctil también puede ocurrir.

Terapia hormonal

La terapia hormonal es un tratamiento para hacer que tu cuerpo deje de producir la hormona masculina testosterona. Las células del cáncer de próstata necesitan la testosterona para que las ayude a crecer. Detener la testosterona quizás haga que las células cancerosas mueran o crezcan más lentamente.

Las opciones para terapia hormonal incluyen:

  • Medicamentos que hacen que tu cuerpo deje de producir testosterona.Los medicamentos conocidos como agonistas de la hormona liberadora de hormona luteinizante evita que los testículos reciban mensajes para producir testoterona. Los medicamentos usados típicamente en este tipo de terapia hormonal incluyen leuprolida (Lupron, Eligard), goserelina (Zoladex), triptorelina (Trelstar) e histrelina (Vantas). Otros medicamentos que a veces se usan incluyen ketoconazol y abiraterone (Zytiga).
  • Medicamentos que bloquean la testosterona para que llegue a las células cancerosas. Los medicamentos conocidos como antiandrógenos hacen que la testosterona no llegue a las células cancerosas. Ejemplos incluyen bicalutamida (Casodex), nilutamida (Nilandron) y flutamida. El medicamento enzalutamida (Xtandi) quizás sea una opción cuando otras terapias hormonales ya no tengan eficacia.
  • Cirugía para extirpar los testículos (orquiectomía).Extirpar los testículos reduce los niveles de testosterona en el cuerpo.

La terapia hormonal se usa en los hombres con cáncer de próstata avanzado para reducir el cáncer y hacer más lento el crecimiento de los tumores. En los hombres con cáncer de próstata en una etapa temprana, la terapia hormonal se puede usar para reducir tumores antes de la radioterapia, aumentando la probabilidad que la radioterapia tenga éxito.

Los efectos secundarios de la terapia hormonal pueden incluir disfunción eréctil, bochornos, pérdida de masa ósea, reducción del impulso sexual, y aumento de peso.

Congelamiento de tejido de la próstata

La criocirugía (o crioablación) supone congelar tejidos para destruir células cancerosas.

Durante la criocirugía para el cáncer de próstata, se insertan agujas pequeñas en la próstata guiadas con ecografías. Se coloca un gas muy frío en las agujas, lo que hace que el tejido circundante se congele. Después se coloca un segundo gas en las agujas para recalentar el tejido. Los ciclos de congelación y de descongelación destruyen las células cancerosas, así como parte del tejido sano circundante.

Los primeros intentos de usar criocirugía para el cáncer de próstata generaron altos índices de complicaciones y efectos secundarios inaceptables. Sin embargo, las tecnologías más nuevas redujeron los índices de complicaciones, mejoraron el control del cáncer e hicieron que el procedimiento sea más fácil de tolerar. La criocirugía se usa con más frecuencia como tratamiento de último recurso para los hombres que no se sometieron a la radioterapia.

Quimioterapia

La quimioterapia usa medicamentos para destruir las células que crecen con rapidez, incluyendo las células cancerosas. La quimioterapia se puede administrar a través de una vena en el brazo, en forma de píldoras, o de ambas maneras.

La quimioterapia puede ser una opción de tratamiento para hombres con cáncer de próstata que se ha extendido a partes alejadas del cuerpo. La quimioterapia también puede ser una opción para los cánceres que no responden a la terapia hormonal.

Terapia biológica

La terapia biológica (inmunoterapia) usa el sistema inmunitario de tu cuerpo para combatir las células cancerosas. Un tipo de terapia biológica conocida como sipuleucel-T (Provenge) se ha desarrollado para tratar cáncer de próstata avanzado y recurrente.

Este tratamiento toma algunas de tus células inmunitarias, las altera en un laboratorio con ingeniería genética para combatir el cáncer de próstata, y luego las inyecta de vuelta a tu cuerpo por una vena. Algunos hombres responden a esta terapia con alguna mejora en su cáncer, pero es muy caro y se requieren múltiples tratamientos.

Braquirradioterapia prostática permanente

La braquiterapia permanente de la próstata consiste en colocar muchas semillas radiactivas dentro de la próstata para tratar el cáncer de próstata. Durante el procedimiento, se coloca una sonda ecográfica en el recto para guiar la colocación de las semillas. Las semillas emiten radiación que se disipa en unos meses.

Medicina alternativa

Ningún tratamiento complementario o alternativo curará el cáncer de próstata. Sin embargo, los tratamientos complementarios y alternativos contra el cáncer de próstata pueden ayudarte a afrontar los efectos secundarios del cáncer y de su tratamiento.

Casi todas las personas a las que se les diagnostica cáncer sienten cierta angustia en algún momento. Si estás angustiado, puedes sentirte triste, enojado o ansioso. Es posible que tengas dificultades para dormir o te encuentres constantemente pensando sobre el cáncer que padeces.

Existen diversas técnicas medicinales complementarias que pueden ayudarte a afrontar la angustia, como las siguientes:

  • Terapia de arte
  • Terapia de baile o de movimiento
  • Ejercicio
  • Meditación
  • Terapia musical
  • Técnicas de relajación
  • Espiritualidad

Habla sobre tus sentimientos y tus preocupaciones con el médico. En algunos casos, el tratamiento para la angustia puede requerir medicamentos.

Estrategias de afrontamiento, y apoyo

Cuando recibes un diagnóstico de cáncer de próstata, puedes tener una variedad de sentimientos, como incredulidad, miedo, ira, ansiedad y depresión. Con el tiempo, cada hombre encuentra su propia manera de afrontar el diagnóstico de cáncer de próstata.

Hasta que descubras qué es lo que funciona para ti, prueba hacer lo siguiente:

  • Aprende lo suficiente sobre el cáncer de próstata como para sentirte cómodo al tomar decisiones relacionadas con el tratamiento. Aprende todo lo que necesites saber sobre el cáncer que padeces y su tratamiento a fin de comprender qué debes esperar del tratamiento y de la vida después de este. Pídele al médico, al personal de enfermería o a otro profesional del cuidado de la salud que te recomienden algunas fuentes confiables de información para comenzar.
  • Mantén la compañía de tus familiares y amigos. Tus amigos y familiares pueden brindarte apoyo durante el tratamiento y después de este. Pueden estar deseosos de ayudarte con las pequeñas tareas para las que no tendrás energía durante el tratamiento. Y tener un amigo o un familiar cercano para hablar puede ser útil cuando te sientas estresado o abrumado.
  • Ponte en contacto con otros sobrevivientes de cáncer. Tus amigos y familiares no siempre pueden entender lo que es enfrentar el cáncer. Otros sobrevivientes del cáncer pueden brindarte una red de apoyo única. Pregúntales a los profesionales de salud sobre grupos u organizaciones comunitarias que puedan ponerte en contacto con otros sobrevivientes de cáncer. Organizaciones como la Sociedad Americana contra el Cáncer (American Cancer Society) ofrecen salas de chat y foros de debate en línea.
  • Cuídate. Cuídate durante el tratamiento oncológico con una dieta que contenga muchas frutas y vegetales. Trata de hacer ejercicio la mayoría de los días de la semana. Duerme lo suficiente por las noches para despertarte descansado.
  • Continúa con la expresión sexual. Si sufres disfunción eréctil, tu reacción natural puede ser evitar todo tipo de contacto sexual. Sin embargo, considera el contacto, las demostraciones de afecto, los abrazos y las caricias como maneras de continuar compartiendo la sexualidad con tu pareja.

Preparación antes de la cita

Si presentas signos o síntomas que te preocupan, comienza por consultar a tu médico de cabecera o a un doctor en medicina general.

Si tu doctor sospecha que puedas tener un problema con la próstata, quizás te derive a un especialista en el tracto urinario (urólogo). Si te diagnostican con cáncer de próstata, quizás te deriven a un especialista en cáncer (oncólogo) o a un especialista que usa radioterapia para tratar el cáncer (oncólogo radioterapeuta).

Como las citas pueden ser breves y con frecuencia hay muchos temas de qué hablar, es una buena idea estar preparado. Aquí sigue un poco de información para ayudarte a estar listo y saber qué esperar de tu doctor.

Qué puedes hacer

  • Ten en cuenta cualquier restricción previa a la cita médica. Cuando programes la cita médica, asegúrate de preguntar si hay algo que debas hacer con anticipación, como restringir tu dieta.
  • Anota cualquier síntoma que tengas, incluso los que parezcan no tener relación con el motivo por el cual programaste la cita médica.
  • Anota tu información personal más importante, incluso los factores de estrés o los cambios recientes en tu vida que consideres importantes.
  • Haz una lista de todos los medicamentos, las vitaminas y los suplementos que estés tomando.
  • Considera pedirle a un familiar o a un amigo de confianza que te acompañe. En ocasiones, puede ser difícil recordar toda la información que recibes durante una cita médica. La persona que te acompañe puede recordar algún detalle que hayas pasado por alto u olvidado.
  • Escribe preguntas para hacerle al médico.

Tu tiempo con el médico es limitado; por eso, preparar una lista de preguntas te puede ayudar a aprovechar al máximo el tiempo juntos. Ordena las preguntas de la más importante a la menos importante, por si se acaba el tiempo. En cuanto al cáncer de próstata, algunas preguntas básicas para hacerle al médico son:

  • ¿Tengo cáncer de próstata?
  • ¿Cuán grande es el cáncer de próstata?
  • ¿Se diseminó más allá de la próstata?
  • ¿Qué puntuación tengo en la clasificación de Gleason?
  • ¿Qué nivel de antígeno prostático específico tengo?
  • ¿Necesitaré hacerme más pruebas?
  • ¿Cuáles son mis opciones de tratamiento?
  • ¿Hay alguna opción de tratamiento que creas que es la más adecuada para mí?
  • ¿Necesito seguir un tratamiento oncológico de inmediato, o es posible esperar y ver si el cáncer crece?
  • ¿Cuáles son los posibles efectos secundarios de cada tratamiento?
  • ¿Cuál es la probabilidad de que el cáncer de próstata se cure con el tratamiento?
  • ¿Qué le recomendarías a un amigo o familiar en mi situación?
  • ¿Debería consultar a un especialista? ¿Cuánto costará? ¿Lo cubrirá mi seguro?
  • ¿Hay algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web me recomiendas?

Además de las preguntas que hayas preparado para hacerle al médico, no dudes en hacerle otras durante la cita médica.

Qué esperar de tu doctor

Es probable que el doctor te haga varias preguntas. Estar preparado para responderlas puede darte más tiempo para hablar sobre otros temas de los que quieras hablar. Quizás tu doctor te pregunte:

  • ¿Cuándo comenzaste a experimentar síntomas?
  • Tus síntomas, ¿han sido continuos u ocasionales?
  • ¿Cómo son de serios tus síntomas?
  • ¿Hay algo que parezca mejorarlos?
  • ¿Hay algo que parezca empeorarlos?

Last Updated Apr 17, 2019


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