Cáncer de vejiga

Perspectiva general

El cáncer de vejiga es uno de los tipos de cáncer más frecuentes y afecta a alrededor de 68.000 adultos por año en los Estados Unidos. El cáncer de vejiga se presenta con mayor frecuencia en hombres que en mujeres y, generalmente, afecta a adultos mayores, aunque puede aparecer a cualquier edad.

El cáncer de vejiga comienza con mayor frecuencia en las células (células uroteliales) que revisten el interior de la vejiga, el órgano muscular y hueco que almacena la orina y que está ubicado en la parte inferior del abdomen. Aunque se da con mayor frecuencia en la vejiga, este mismo tipo de cáncer puede presentarse en otras partes del sistema de drenaje de las vías urinarias.

Alrededor de 7 de cada 10 casos de cáncer de vejiga diagnosticados comienzan en un estadio temprano, cuando el cáncer de vejiga es altamente tratable. Sin embargo, incluso los tumores de vejiga en estadios tempranos pueden reaparecer. Por esta razón, las personas con cáncer de vejiga generalmente necesitan someterse a pruebas de seguimiento durante años después del tratamiento, para detectar el cáncer de vejiga que reaparece o que avanza a un estadio superior.

Aparato urinario femenino

El sistema urinario, que comprende los riñones, los uréteres, la vejiga y la uretra, es responsable de eliminar los desechos del cuerpo a través de la orina. Los riñones, que están ubicados hacia la espalda en la parte superior del abdomen, producen orina al filtrar los desechos y líquidos de la sangre. La orina viaja por los uréteres hasta la vejiga, donde se almacena hasta que la puedas eliminar en el momento adecuado.

Aparato urinario masculino

El sistema urinario, que comprende los riñones, los uréteres, la vejiga y la uretra, es responsable de eliminar los desechos del cuerpo a través de la orina. Los riñones, que están ubicados hacia la espalda en la parte superior del abdomen, producen orina al filtrar los desechos y líquidos de la sangre. La orina viaja por los uréteres hasta la vejiga, donde se almacena hasta que la puedas eliminar en el momento adecuado.

Síntomas

Algunos signos y síntomas del cáncer de vejiga pueden ser:

  • Sangre en la orina (hematuria)
  • Dolor al orinar
  • Dolor pélvico

Si tienes hematuria, la orina puede verse de color rojo intenso o amarronado. A veces, la orina no se ve distinta, pero se puede detectar sangre mediante un examen microscópico de la orina.

Las personas con cáncer de vejiga también pueden tener:

  • Dolor de espalda
  • Necesidad de orinar a menudo

Sin embargo, estos síntomas muchas veces se producen por otras causas distintas al cáncer de vejiga.

Cuándo consultar al médico

Si tienes sangre en la orina (hematuria), pide una consulta con el médico para que la examine. También solicita una consulta si tienes otros signos o síntomas que te preocupen.

Causas

El cáncer de vejiga aparece cuando las células de la vejiga comienzan a multiplicarse de forma anormal. En lugar de crecer y dividirse de manera organizada, estas células presentan mutaciones que hacen que se multipliquen sin control y que no mueran. Estas células anormales forman un tumor.

Las causas del cáncer de vejiga comprenden:

  • Tabaquismo y otros consumos de tabaco
  • Exposición a sustancias químicas, especialmente, el hecho de tener un trabajo que requiera la exposición a ellas
  • Exposición a la radiación en el pasado
  • Irritación crónica del revestimiento de la vejiga
  • Infecciones parasitarias, particularmente, en las personas originarias de ciertas zonas fuera de los Estados Unidos o que viajaron a esos lugares

Las causas del cáncer de vejiga no siempre están claras, y algunas personas que lo padecen no tienen factores de riesgo evidentes.

Tipos de cáncer de vejiga

Hay diferentes tipos de células en la vejiga que pueden volverse cancerosas. El tipo de célula de la vejiga en la que comienza el cáncer determina el tipo de cáncer de vejiga. El tipo de cáncer de vejiga determina qué tratamientos pueden ser los mejores para ti.

Los tipos de cáncer de vejiga comprenden:

  • Carcinoma urotelial. El carcinoma urotelial, anteriormente denominado «carcinoma de células transicionales», se presenta en las células que recubren el interior de la vejiga. Las células uroteliales se expanden cuando la vejiga está llena y se contraen cuando se vacía. Estas mismas células recubren el interior de los uréteres y la uretra, y en esos lugares también pueden formarse tumores. El carcinoma urotelial es el tipo más frecuente de cáncer de vejiga en los Estados Unidos.
  • Carcinoma epidermoide. El carcinoma epidermoide está relacionado con la irritación crónica de la vejiga, por ejemplo, debido a una infección o al uso prolongado de un catéter urinario. El cáncer de vejiga de células epidermoides es poco frecuente en Estados Unidos. Es más frecuente en los lugares del mundo en donde una causa habitual de las infecciones de la vejiga es una determinada infección por parásitos (esquistosomosis).
  • Adenocarcinoma. El adenocarcinoma comienza en las células que componen las glándulas secretoras de mucosidad en la vejiga. El adenocarcinoma de vejiga es poco frecuente en Estados Unidos.

Algunos tipos de cáncer de vejiga implican más de un tipo de célula.

Tumor en la pared de la vejiga

El cáncer de vejiga aparece cuando las células de la vejiga comienzan a multiplicarse de forma anormal y forman un tumor en la vejiga.

Factores de riesgo

Los factores que pueden aumentar el riesgo de cáncer de vejiga comprenden:

  • Fumar. Fumar cigarrillos, cigarros o pipas puede aumentar el riesgo de padecer cáncer de vejiga, dado que provoca que se acumulen químicos nocivos en la orina. Cuando fumas, tu cuerpo procesa las sustancias químicas presentes en el humo y excreta algunas de ellas en tu orina. Estos químicos nocivos pueden dañar el revestimiento de tu vejiga, lo que puede aumentar el riesgo de cáncer.
  • Edad avanzada. El riesgo de padecer cáncer de vejiga aumenta con la edad. El cáncer de vejiga puede aparecer a cualquier edad, pero es raro en personas menores de 40 años.
  • Ser de raza blanca. Las personas de raza blanca tienen mayor riesgo de padecer cáncer de vejiga que las personas de otras razas.
  • Ser del sexo masculino. Los hombres son más propensos a padecer cáncer de vejiga que las mujeres.
  • Exposición a ciertas sustancias químicas. Los riñones tienen un papel fundamental en filtrar sustancias químicas nocivas del torrente sanguíneo y trasladarlas a la vejiga. Por este motivo, se cree que el hecho de estar cerca de ciertas sustancias químicas puede aumentar el riesgo de padecer cáncer de vejiga. El arsénico y las sustancias químicas utilizadas en la fabricación de tintes, cauchos, cueros, productos textiles y pinturas son algunos de los químicos relacionados con el riesgo de cáncer de vejiga.
  • Tratamientos oncológicos previos. El tratamiento con ciclofosfamida, un medicamento contra el cáncer, aumenta el riesgo de padecer cáncer de vejiga. Las personas que han recibido tratamientos de radiación dirigidos a la pelvis debido a un cáncer previo tienen un mayor riesgo de padecer cáncer de vejiga.
  • Inflamación crónica de la vejiga. Las infecciones o inflamaciones urinarias (cistitis) crónicas o repetidas, como las que pueden ocurrir con el uso prolongado de un catéter urinario, pueden aumentar el riesgo de padecer carcinoma epidermoide de vejiga. En algunas regiones del mundo, el carcinoma epidermoide se relaciona con una inflamación crónica de la vejiga ocasionada por una infección parasitaria conocida como «esquistosomosis».
  • Antecedentes personales o familiares de cáncer. Si has tenido cáncer de vejiga, eres más propenso a volver a padecerlo. Si uno o más de tus familiares de primer grado (uno de tus padres, un hermano o un hijo) tienen antecedentes de cáncer de vejiga, puedes tener un riesgo mayor de contraer esta enfermedad, aunque es raro que el cáncer de vejiga sea hereditario. Tener antecedentes familiares de cáncer colorrectal hereditario no poliposo, también denominado «síndrome de Lynch», puede aumentar el riesgo de tener cáncer en el aparato urinario, así como también en el colon, el útero, los ovarios y otros órganos.

Prevención

Aunque no hay una forma garantizada de prevenir el cáncer de vejiga, puedes tomar medidas para ayudar a reducir el riesgo. Por ejemplo:

  • No fumes. No fumar significa que las sustancias químicas presentes en el humo que causan cáncer no se pueden acumular en la vejiga. Si no fumas, no empieces a hacerlo. Si fumas, habla con tu médico acerca de un plan que te ayude a dejar de fumar. Los grupos de apoyo, los medicamentos y otros métodos pueden ayudarte a dejar de fumar.
  • Ten cuidado con las sustancias químicas. Si trabajas con sustancias químicas, sigue todas las instrucciones de seguridad para evitar la exposición.
  • Elige una variedad de frutas y de vegetales. Elige una dieta rica en una variedad de frutas y de vegetales coloridos. Los antioxidantes presentes en las frutas y en los vegetales pueden ayudar a reducir el riesgo de cáncer.

Diagnóstico

Diagnóstico de cáncer de vejiga

Los exámenes y procedimientos usados para diagnosticar el cáncer de vejiga pueden incluir:

  • Cistoscopia. Para realizar una cistoscopia, tu doctor inserta un tubo pequeño y estrecho (cistoscopio) por la uretra. El cistoscopio tiene una lente que le permite al doctor ver el interior de tu uretra y tu vejiga para examinar estas estructuras y detectar signos de enfermedad.
  • Biopsia. Durante la cistoscopia, quizás tu doctor pase un instrumento especial a través del cistoscopio y al interior de la vejiga para recolectar una muestra de las células (biopsia) para analizarlas. Este procedimiento a veces se llama resección transuretral del tumor de vejiga. La resección transuretral del tumor de vejiga también puede ser usada para tratar el cáncer de vejiga.
  • Citología de la orina. En un procedimiento llamado citología de la orina se analiza una muestra de orina bajo el microscopio para detectar células cancerosas.
  • Exploraciones por imágenes. Las exploraciones por imágenes, como el urograma o el pielograma retrógrado por tomografía computarizada permiten que tu doctor examine las estructuras de tu tracto urinario.

    Durante un urograma por tomografía computarizada, se inyecta una tinta de contraste a una vena en tu mano. Esta tinta eventualmente fluye a tus riñones, uréteres, y vejiga. Las imágenes de rayos X tomadas durante el examen proporcionan un panorama detallado de tu tracto urinario y ayudan a tu doctor a identificar cualquier área que pueda ser cáncer.

    El pielograma retrógrado es un examen de rayos X usado para obtener un panorama detallado del tracto urinario superior. Durante este examen, tu doctor pasa un tubo fino (catéter) por tu uretra y al interior de tu vejiga para inyctar una tinta de contraste en tus uréteres. La tinta circula a tus riñones mientras se capturan las imágenes de los rayos X.

Para determinar la magnitud del cáncer

Luego de confirmar que tienes cáncer de vejiga, quizás tu doctor recomiende exámenes adicionales para determinar si el cáncer se ha extendido a tus nódulos linfáticos o a otras áreas de tu cuerpo.

Los exámenes pueden incluir:

  • exploración por tomografía computarizada
  • imágenes por resonancia magnética
  • exploración ósea
  • rayos X del pecho

Tu médico usa la información que resulte de estos procedimientos para asignar una etapa a tu cáncer. Las etapas de cáncer de vejiga se indican con números romanos del 0 al IV. Las etapas con números más pequeños indican un cáncer limitado a las capas interiores de la vejiga y que no ha crecido hasta afectar la pared de músculos de la vejiga. La etapa IV, que es el número más alto, indica que el cáncer se ha extendido a los nódulos linfáticos o a órganos en partes alejadas del cuerpo.

El sistema de etapas para el cáncer continúa evolucionando y se está volviendo más complejo al mejorar los médicos el diagnóstico y tratamiento del cáncer. Tu doctor usa tu etapa de cáncer para seleccionar los tratamientos que son mejores para ti.

Grado de cáncer de vejiga

Los tumores de cáncer en la vejiga se clasifican a su vez basados en cómo se ven las células cancerosas cuando se las mira a través de un microscopio. Esto se conoce como grado del tumor, y tu doctor puede describir el cáncer de vejiga como de bajo grado o alto grado:

  • Tumor de vejiga de bajo grado. Este tipo de tumor tiene células que están más cerca en apariencia y organización a las células normales (bien diferenciadas). Un tumor de bajo grado generalmente crece más lentamente y es menos probable que invada la pared muscular de la vejiga que un tumor de alto grado.
  • Tumor de vejiga de alto grado. Este tipo de tumor tiene células con apariencia anormal, y que no se parecen en nada a los tejidos normales (mal diferenciadas). Un tumor de alto grado tiende a crecer más agresivamente que un tumor de bajo grado, y es más probable que se extienda a la pared muscular de la vejiga y a otros tejidos y órganos.
Cistoscopia para mujeres

Durante una cistoscopia, el médico inserta un dispositivo delgado y flexible llamado «cistoscopio» a través de la uretra hacia la vejiga. La cistoscopia le permite al médico observar la parte inferior de las vías urinarias en busca de anomalías en la uretra y en la vejiga. Si es necesario, se pueden pasar herramientas quirúrgicas a través del cistoscopio para tratar algunos trastornos.

Cistoscopia para hombres

Durante una cistoscopia, el médico inserta un dispositivo delgado y flexible llamado «cistoscopio» a través de la uretra hacia la vejiga. La cistoscopia le permite al médico observar la parte inferior de las vías urinarias en busca de anomalías en la uretra y en la vejiga. Si es necesario, se pueden pasar herramientas quirúrgicas a través del cistoscopio para tratar algunos trastornos.

Tratamiento

Las opciones de tratamiento para el cáncer de vejiga dependen de varios factores, incluyendo el tipo de cáncer, su grado y etapa, que se consideran a la vez que tu salud en general y tus preferencias de tratamiento.

El tratamiento para el cáncer de vejiga puede incluir:

  • Cirugía, para extirpar tejido canceroso
  • Quimioterapia en la vejiga (quimioterapia intravesical), para tratar tumores que están limitados al revestimiento de la vejiga pero presentan un alto riesgo de reaparecer o progresar a una etapa más alta
  • Reconstrucción, para crear una nueva manera para que la orina salga del cuerpo después de extirpar la vejiga
  • Quimioterapia para todo el cuerpo (quimioterapia sistémica), para aumentar la posibilidad de cura en una persona que se haga cirugía para extirpar la vejiga, o como tratamiento primario en casos en que la cirugía no es una opción
  • Radioterapia, para destruir las células cancerosas, con frecuencia usada como tratamiento primario en casos en que la cirugía no es una opción o no se desea hacer
  • Inmunoterapia, para desencadenar el sistema inmunitario del cuerpo para combatir la células cancerosas en la vejiga o en todo el cuerpo

Una combinación de tratamientos puede ser recomendada por tu doctor y los miembros de tu equipo de atención médica.

Cirugía para cáncer de vejiga

Los enfoques para la cirugía para cáncer de vejiga pueden incluir:

  • Resección transuretral de tumor de vejiga. Este es un procedimiento para extirpar cánceres de vejiga que están limitados al revestimiento interno de la vejiga y que todavía no son músculo-invasivos. Durante el procedmiento, un cirujano pasa un pequeño lazo de alambre a través de un cistoscopio y al interior de la vejiga. El lazo de alambre quema las células cancerosas usando corriente eléctrica. Alternativamente, un láser de alta potencia puede usarse para destruir las células cancerosas.

    La resección transuretral de tumor de vejiga se realiza con anestesia local — cuando la medicación adormece solamente la parte inferior de tu cuerpo — o anestesia general — cuando la medicación te duerme durante la cirugía. Como los médicos realizan el procedimiento a través de la uretra, no vas a tener cortes (incisiones) en el abdomen.

    Como parte del procedimiento de resección transuretral de tumor de vejiga, tu doctor quizás recomiende una sola inyección de medicamentos para destruir el cáncer (quimioterapia) directamente en la vejiga para matar cualquier célula cancerosa que haya quedado y para prevenir la reaparición del tumor. El medicamento permanece en tu vejiga por hasta una hora y luego se drena.

  • Cistectomía . La cistectomía es la cirugía para extirpar toda la vejiga o parte de esta. Durante una cistectomía parcial, tu cirujano extirpa solamente la parte de la vejiga que contiene un solo tumor canceroso. Una cistectomía parcial quizás solo sea una opción si el cáncer está limitado a un área de la vejiga que puede extirparse con facilidad sin dañar la función de la vejiga.

    Una cistectomía radical es una operación para extirpar toda la vejiga, parte de los uréteres y los nódulos linfáticos que los rodean. En los hombres, una cistectomía radical típicamente implica extirpar la próstata y las vesículas seminales. En las mujeres, la cistectomía radical también implica extirpar el útero, los ovarios, y parte de la vagina.

    La cistectomía radical se puede realizar a través de una sola incisión en la parte inferior del abdomen, o con varias incisiones pequeñas usando cirugía robótica. Durante la cirugía robótica, el cirujano se sienta frente a un panel cercano y usa controles manuales para guiar con precisión los instrumentos quirúrgicos robóticos.

    La cistectomía implica un riesgo de infección y sangrado. En los hombres, extirpar la próstata y las vesículas seminales puede causar disfunción eréctil. Pero tu cirujano quizás pueda salvar los nervios necesarios para una erección. En las mujeres, extirpar los ovarios causa infertilidad y menopausia prematura.

  • Reconstrucción de la neovejiga. Después de una cistectomía radical, tu cirujano debe crear una manera nueva para que la orina salga de tu cuerpo (desviación urinaria). Una opción para la desviación urinaria es la reconstrucción de neovejiga. Tu cirujano crea un depósito con forma de esfera usando una parte de tu intestino. Este depósito, con frecuencia denominado neovejiga, está colocado dentro de tu cuerpo y se junta a tu uretra. En la mayoría de los casos, la neovejiga te permite orinar normalmente. Un pequeño número de personas con neovejiga tienen dificultad para vaciarla y quizás tengan que usar un catéter periódicamente para drenar toda la orina de la neovejiga.
  • Conducto ileal. Para este tipo de desviación urinaria, tu cirujano crea un tubo (conducto ileal) usando una parte de tu intestino. El tubo sale de tus uretras, que vacían los riñones, al exterior de tu cuerpo, donde la orina se vacía a una bolsa (bolsa de urostomía) que llevas en el abdomen.
  • Depósito urinario continente. Durante este tipo de procedimiento de desviación urinaria, tu cirujano usa una sección de intestino para crear una pequeña bolsa (depósito), ubicado dentro de tu cuerpo, para retener la orina. La orina drena del recipiente a través de una abertura en tu abdomen usando un catéter varias veces por día.

Quimioterapia

La quimioterapia usa medicamentos para eliminar las células cancerosas. El tratamiento de quimioterapia para el cáncer de vejiga usualmente implica dos medicamentos de quimioterapia o más usados en combinación.

Los medicamentos de quimioterapia se pueden dar:

  • Por una vena en el brazo (vía intravenosa)
  • Por un tubo que pasa por la uretra directamente a la vejiga (terapia intravesical)

Con frecuencia se usa la quimioterapia antes de una cirugía para extirpar la vejiga para aumentar las probabilidades de curar el cáncer. La quimioterapia también puede usarse para eliminar las células cancerosas que quizás queden después de la cirugía. A veces la quimioterapia se combina con radioterapia en casos muy selectos como alternativa a la cirugía.

La quimioterapia intravesical puede ser el tratamiento primario en el caso de un cáncer de vejiga superficial, donde las células cancerosas afectan sólo el revestimiento de la vejiga y no el tejido de los músculos más profundos. O a veces la inmunoterapia se puede administrar como terapia intravesical en el caso de un cáncer de vejiga superficial.

Radioterapia

La radioterapia usa haces de rayos de alta potencia dirigidos a tu cáncer para eliminar las células cancerosas. La radioterapia para el cáncer de vejiga generalmente se recibe de una máquina que se mueve alrededor de tu cuerpo, dirigiendo los haces de energía a puntos precisos.

En casos seleccionados, la radioterapia a veces se combina con la quimioterapia como alternativa a la cirugía o cuando la cirugía no es una opción.

Inmunoterapia

La inmunoterapia, también conocida como terapia biológica, funciona dando señales al sistema inmunitario de tu cuerpo para que combata las células cancerosas.

La inmunoterapia para cáncer de vejiga con frecuencia se administra a través de la uretra y directamente a la vejiga (terapia intravesical). Uno de estos medicamentos de inmunoterapia usados para tratar el cáncer de vejiga es el BCG (bacilo de Calmette-Guerin), que es una vacuna usada para proteger contra la tuberculosis. Otro medicamento de inmunoterapia es una versión sintética del interferón, que es una proteína que tu sistema inmunitario fabrica para ayudar a combatir infecciones. La versión sintética, llamada interferón alfa-2b (Intron A) a veces se usa en combinación con el BCG.

El atezolizumab (Tecentriq) es una nueva opción de inmunoterapia para cáncer de vejiga localmente avanzado o metastásico que no respondió a la quimioterapia o que empeoró después de esta. Como medicamento intravenoso, la medicación desencadena la respuesta del sistema inmunitario del cuerpo de atacar el tumor canceroso. El atezolizumab también se está estudiando como una posible terapia de primera línea para las personas con cáncer de vejiga que no son elegibles para la quimioterapia.

Preservación de la vejiga

Usar un triple enfoque para tratamiento quizás preserve la vejiga en ciertos casos de una enfermedad músculo-invasiva. Conocida como una terapia trimodal, el enfoque del tratamiento incluye resección transuretral de tumor de vejiga, quimioterapia y radioterapia.

Primero el cirujano realiza un procedimiento para resección transuretral de tumor de vejiga para extirpar cuanto tejido canceroso sea posible y al mismo tiempo mantener la función de la vejiga. Después de la resección transuretral de tumor de vejiga, haces un régimen de quimioterapia junto con radioterapia, con ambas teniendo lugar dentro de las primeras semanas después de la cirugía.

Si después de la terapia trimodal el cáncer no ha desaparecido totalmente, o si reaparece el cáncer músculo-invasivo, tu cirujano quizás recomiende una cistectomía radical.

Enfermedad del tracto urinario superior

El mismo tipo de cáncer (cáncer urotelial) que causa la mayoría de los cánceres de vejiga también puede ocurrir en el tracto urinario superior, afectando:/p>

  • los tubos delgados que drenan la orina de los riñones a la vejiga (uréteres)
  • el área del riñón donde se acumula la orina antes de vaciarse al uréter (pelvis renal)
  • otras estructuras del tracto urinario dentro del riñón, donde comienza el proceso de la producción de orina

De manera similar al tratamiento para el cáncer de vejiga, el tratamiento para el tracto urinario superior depende de muchos factores, como el tamaño del tumor, su ubicación, tu salud en general, y tus preferencias.

El cáncer del tracto urinario superior generalmente implica cirugía para extirpar el cáncer combinada con quimioterapia o radioterapia como tratamientos de seguimiento para eliminar cualquier célula cancerosa que quede y prevenir la recurrencia.

La cirugía puede hacer que solo te quede un riñón que funcione si es necesario extirpar uno de tus riñones. Si esto ocurre, tu doctor probablemente recomiende exámenes regulares de la función de tu riñón para vigilar cómo trabaja el que te queda.

Después del tratamiento para cáncer de vejiga

El cáncer de vejiga puede reaparecer. A causa de esto, las personas con cáncer de vejiga necesitan hacerse exámenes de seguimiento por años después de un tratamiento con éxito. Qué exámenes deberás hacerte y con qué frecuencia depende, entre otros factores, de tu tipo de cáncer de vejiga y cómo se trató.

Pídele a tu doctor que haga un plan de seguimiento para ti. En general, los médicos recomiendan un examen del interior de la uretra y la vejiga (cistoscopia) cada tres a seis meses por los primeros años después del tratamiento para cáncer de vejiga. Luego de algunos años de vigilancia sin detectar la reaparición del cáncer, probablemente necesitarás una cistoscopia solamente una vez por año. Tu doctor quizás también recomiende otros exámenes a intervalos regulares.

Las personas con cánceres agresivos quizás tengan que hacerse exámenes más frecuentes. Los que tienen cánceres menos agresivos quizás tengan que hacerse exámenes con menos frecuencia.

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Parte del intestino delgado utilizado para la reconstrucción de la neovascula

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En el procedimiento del conducto ileal, el cirujano crea un conducto nuevo a partir de una porción de intestino que permite el drenaje de los riñones y la eliminación de la orina a través de una pequeña abertura denominada «estoma».

Estrategias de afrontamiento, y apoyo

Si permanentemente te preocupa que el cáncer de vejiga reaparezca, terminarás sintiendo que tienes poco control sobre tu futuro. Pero mientras no haya manera de asegurarse de que el cáncer de vejiga no reaparecerá, puedes tomar algunas medidas para controlar el estrés.

Con el tiempo descubrirás qué es lo que funciona para ti, pero hasta ese momento, puedes hacer lo siguiente:

  • Sigue un cronograma de las pruebas de seguimiento y asiste a todas las consultas. Cuando termines el tratamiento para el cáncer de vejiga, pídele a tu médico que cree un cronograma personalizado de las pruebas de seguimiento. Antes de cada cistoscopia de seguimiento, seguramente sentirás cierta ansiedad. Puedes sentir temor de que el cáncer haya reaparecido o preocuparte por lo molesto del examen. No dejes que esto te impida ir a la consulta. Por el contrario, piensa en formas de enfrentar tu preocupación. Anota tus pensamientos en un diario, habla con un amigo o practica técnicas de relajación, como la meditación.
  • Cuídate a fin de estar listo para combatir el cáncer, si es que regresa. Cuídate y modifica tu dieta; asegúrate de que incluya abundantes frutas, vegetales y cereales integrales. Realiza ejercicio la mayoría de los días de la semana durante, por lo menos, treinta minutos. Duerme lo suficiente para despertar sintiéndote renovado.
  • Habla con otras personas que hayan sobrevivido al cáncer de vejiga. Conéctate con personas que hayan sobrevivido al cáncer de vejiga y que tengan los mismos temores que tú. Ponte en contacto con tu delegación local de la Sociedad Americana contra el Cáncer (American Cancer Society) para conocer acerca de grupos de apoyo para el cáncer en tu zona.

Preparación antes de la cita

Comienza por hacer una cita con tu médico de cabecera o de atención primaria si tienes cualquier signo o síntoma que te preocupe. Tu médico puede sugerir exámenes y procedimientos para investigar tus signos y síntomas.

Si tu médico sospecha que puedes tener cáncer de vejiga, quizás te derive a un doctor que se especializa en tratar enfermedades y afecciones del tracto urinario (urólogo). En algunos casos, te pueden derivar a otros especialistas, como doctores que tratan cáncer (oncólogos).

Aquí sigue un poco de información para ayudarte a estar listo, y saber qué esperar de tu doctor.

Qué puedes hacer

  • Ten en cuenta cualquier restricción previa a la cita. Cuando hagas la cita, pregunta si hay algo que debes hacer previamente, como restringir tu dieta.
  • Anota cualquier síntoma que estés experimentando, incluyendo cualquiera que parezca no estar relacionado a la razón por la que pediste la cita.
  • Anota información personal clave, incluyendo cualquier estrés de importancia o cambios recientes en tu vida.
  • Haz una lista de todos los medicamentos, vitaminas o suplementos que estés tomando y las dosis.
  • Considera llevar contigo a un familiar o a un amigo. Algunas veces es difícil recordar toda la información recibida durante una cita médica. Una persona que te acompañe puede recordar algo que pasaste por alto o que olvidaste.
  • Anota preguntas para hacerle a tu doctor.

Preparar una lista de preguntas puede ayudarte a aprovechar al máximo el tiempo que pasas con tu doctor. Para el cáncer de vejiga, algunas preguntas básicas para hacerle a tu doctor incluyen:

    ¿Tengo cáncer de vejiga, u otro trastorno podría estar causando mis síntomas?
  • ¿En qué etapa está mi cáncer?
  • ¿Voy a necesitar otros exámenes?
  • ¿Cuáles son mis opciones de tratamiento?
  • ¿Hay algún tratamiento que cure mi cáncer de vejiga?
  • ¿Cuáles son los posibles riesgos de cada tratamiento?
  • ¿Hay un tratamiento que usted piensa es el mejor para mí?
  • ¿Debo consultar a un especialista?
  • ¿Cuánto va a costar, y lo cubrirá mi seguro de salud?
  • ¿Hay alguna alternativa genérica para los medicamentos que me está recetando?
  • ¿Hay algunos folletos u otros materiales impresos que pueda llevarme? ¿Qué sitios de web me recomienda?
  • ¿Qué va a determinar si tengo que hacer planes para una visita de seguimiento?

Además de las preguntas que hayas preparado para hacerle al doctor, no dudes en preguntar otras que surjan en la consulta.

Qué esperar de tu doctor

Es probable que el doctor te haga varias preguntas. Estar preparado para responderlas puede darte más tiempo para hablar sobre otros temas. Quizás tu doctor te pregunte:

  • ¿Cuándo comenzaste a experimentar síntomas?
  • Tus síntomas, ¿han sido continuos u ocasionales?
  • ¿Cómo son de serios tus síntomas?
  • ¿Hay algo que parezca mejorarlos?
  • ¿Hay algo que parezca empeorarlos?

Last Updated Dec 22, 2017


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