Carcinoma lobulillar in situ

Perspectiva general

El carcinoma lobulillar in situ es una afección poco común en la que se forman células anormales en las glándulas mamarias (lobulillos). El carcinoma lobulillar in situ no es cáncer. Recibir un diagnóstico de carcinoma lobulillar in situ, sin embargo, indica que tienes un mayor riesgo de sufrir cáncer mamario.

El carcinoma lobulillar in situ no suele aparecer en las mamografías. Generalmente, la afección se descubre como resultado de una biopsia mamaria realizada por otro motivo, como un bulto sospechoso en la mama o una mamografía anormal.

Las mujeres con carcinoma lobulillar in situ tienen un mayor riesgo de sufrir cáncer mamario invasivo en cualquiera de las mamas. Si te diagnostican carcinoma lobulillar in situ, el médico puede recomendar que te realices otros exámenes de detección de cáncer mamario y es posible que te solicite considerar tratamientos médicos para reducir el riesgo de sufrir cáncer mamario invasivo.

Carcinoma lobulillar in situ

El carcinoma lobulillar in situ (CLIS) se desarrolla en una glándula productora de leche (lóbulo) y no se propaga al tejido mamario cercano.

Síntomas

El carcinoma lobulillar in situ no causa signos ni síntomas. Más bien, el médico podría descubrir que tienes carcinoma lobulillar in situ por accidente; por ejemplo, después de una biopsia para evaluar un nódulo mamario o una zona anormal que se detectaron en una mamografía.

Cuándo debes consultar con un médico

Solicita una consulta con el médico si notas un cambio en tus mamas, como un bulto, un área de piel arrugada o inusual, una región engrosada debajo de la piel o una secreción del pezón.

Pregúntale al médico cuándo debes realizarte un examen para detección del cáncer de mama y con qué frecuencia debes repetirlo. La mayoría de los expertos recomienda comenzar con los exámenes de rutina para la detección del cáncer de mama a partir de los 40 años. Habla con el médico sobre lo que es más adecuado para ti.

Causas

No queda claro cuál es la causa del carcinoma lobulillar localizado. El carcinoma lobulillar localizado comienza cuando las células en una glándula productora de leche (lobulillo) de una mama presentan mutaciones genéticas que hacen que las células tengan un aspecto anormal. Las células anormales permanecen en el lobulillo y no se expanden al tejido mamario circundante ni lo invaden.

Si en una biopsia de mama se detecta un carcinoma lobulillar localizado, no significa que tengas cáncer. Sin embargo, tener un carcinoma lobulillar localizado aumenta el riesgo de sufrir cáncer mamario e incrementa las probabilidades de padecer cáncer de mama invasivo.

Se cree que el riesgo de sufrir cáncer mamario en mujeres a las que se les diagnosticó carcinoma lobulillar localizado es de aproximadamente un 20 por ciento. En otras palabras, de cada 100 mujeres a las que se les diagnostica carcinoma lobulillar localizado, a 20 se les diagnosticará cáncer mamario y a 80 no se les diagnosticará cáncer de mama. Se cree que el riesgo de padecer cáncer mamario para las mujeres en general es del 12 por ciento. En otras palabras, de cada 100 mujeres en la población general, a 12 se les diagnosticará cáncer mamario.

Tu riesgo individual de sufrir cáncer mamario se basa en muchos factores. Habla con tu médico para comprender mejor tu riesgo individual de sufrir cáncer mamario.

Mama, con ganglios linfáticos, lóbulos y conductos

Cada mama contiene entre 15 y 20 lóbulos de tejido glandular, ubicados como los pétalos de una margarita. Los lóbulos están subdivididos en lóbulos más pequeños que producen leche para amamantar. Conductos pequeños llevan la leche a un reservorio que se encuentra justo debajo del pezón.

Diagnóstico

El carcinoma lobulillar in situ puede presentarse en una o las dos mamas, pero generalmente no es visible en una mamografía. El diagnóstico de esta afección es usualmente producto de un hallazgo casual cuando se hace una biopsia para evaluar otra zona de la mama que genera preocupación.

Los tipos de biopsia mamaria que pueden hacerse comprenden:

  • Biopsia por punción con aguja gruesa. Un radiólogo o un cirujano utiliza una aguja delgada y hueca para extraer varias muestras diminutas de tejido. A menudo se utilizan técnicas por imágenes, como la ecografía o la resonancia magnética para ayudar a orientar la aguja utilizada en la biopsia por punción con aguja gruesa.
  • Biopsia quirúrgica. Un cirujano puede realizar una operación para extraer las células sospechosas y examinarlas.

El tejido extraído durante la biopsia se envía a un laboratorio donde los médicos especializados en el análisis de la sangre y los tejidos corporales (patólogos) examinan detenidamente las células para determinar si tienes un carcinoma lobulillar in situ.

Biopsia con aguja gruesa

Una biopsia con aguja gruesa utiliza un tubo largo y hueco para extraer una muestra de tejido. Aquí, se realiza una biopsia de un bulto sospechoso en la mama. La muestra se envía a un laboratorio para analizarla.

Tratamiento

Hay varios factores que se deben tener en cuenta, entre ellos, tus preferencias personales, a la hora de decidir si te someterás a un tratamiento para el carcinoma lobulillar in situ.

Hay tres enfoques principales para abordar el tratamiento:

  • Observación cuidadosa
  • Medicamento para reducir el riesgo de padecer cáncer (tratamiento preventivo)
  • Cirugía

Observación

Si te diagnosticaron carcinoma lobulillar in situ, el médico puede recomendar que te realices exámenes más frecuentes para controlar atentamente las mamas en busca de signos de cáncer. Esto puede incluir lo siguiente:

  • Autoexámenes de mama mensuales para familiarizarte con las mamas y descubrir en ellas cualquier cambio inusual
  • Exámenes de mama anuales con un proveedor de atención médica
  • Mamografías de detección anuales
  • Otras técnicas de diagnóstico por imágenes, como la resonancia magnética o las imágenes moleculares de las mamas, especialmente si tienes otros factores de riesgo de cáncer mamario, como fuertes antecedentes familiares de dicha enfermedad

Terapia preventiva

La terapia preventiva (quimioprevención) implica tomar un medicamento para reducir el riesgo de sufrir cáncer mamario.

Las opciones de la terapia preventiva incluyen:

  • Medicamentos que impiden que las hormonas se unan a las células cancerosas. Los medicamentos moduladores selectivos del receptor de estrógeno bloquean los receptores de estrógeno en las células mamarias para que el estrógeno no pueda unirse a estos receptores. Esto ayuda a reducir o prevenir el desarrollo y el crecimiento de los diferentes tipos de cáncer mamario.

    El tamoxifeno es un modulador selectivo del receptor de estrógeno aprobado para reducir el riesgo de sufrir cáncer mamario en mujeres premenopáusicas y posmenopáusicas. El raloxifeno (Evista) está aprobado para las mujeres posmenopáusicas con el fin de reducir el riesgo de sufrir cáncer mamario y también para prevenir y tratar la osteoporosis.

  • Medicamentos que impiden que el organismo produzca estrógeno después de la menopausia. Los inhibidores de la aromatasa son una clase de medicamentos que reducen la cantidad de estrógeno producido en el cuerpo, lo cual hace que las células del cáncer mamario no reciban las hormonas que necesitan para crecer y desarrollarse.

    Los inhibidores de aromatasa anastrozol (Arimidex) y exemestano (Aromasin) son otra opción para reducir el riesgo de sufrir cáncer mamario en las mujeres posmenopáusicas. Los estudios han descubierto que estos medicamentos pueden reducir el riesgo de sufrir cáncer mamario en mujeres con un alto riesgo, pero no están aprobados para ese uso por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés).

Analiza con el médico los riesgos y beneficios de tomar un medicamento para la prevención del cáncer mamario a fin de saber si es el mejor tratamiento para ti. Existen ventajas y desventajas de los diferentes medicamentos, y tu médico puede discutir cuál es el mejor medicamento para ti según tus antecedentes médicos.

Cirugía

En ciertas situaciones, se puede recomendar una cirugía. Por ejemplo, esto ocurre con frecuencia en un tipo específico de carcinoma lobulillar in situ llamado carcinoma lobulillar in situ pleomórfico. Se cree que este tipo presenta un mayor riesgo de cáncer mamario que el tipo clásico más común.

El carcinoma lobulillar in situ pleomórfico se detecta con una mamografía. Si el análisis de la biopsia confirma que tienes este tipo de carcinoma, el médico recomendará que te sometas a una cirugía. Otras opciones son una operación en la que se extirpa el área del carcinoma lobulillar in situ pleomórfico (lumpectomía) o una en la que se extirpa todo el tejido de la mama (mastectomía). Para determinar qué tratamiento es el adecuado, el médico considera cuánto tejido afectó el carcinoma lobulillar in situ pleomórfico, la extensión de las anomalías detectadas en la mamografía, si tienes considerables antecedentes familiares de cáncer y tu edad.

En ciertas situaciones, es posible que el médico recomiende radioterapia después de una lumpectomía. Quizás te remitan a un médico especializado en radiación para tratar el cáncer (oncólogo radioterápico) para que revise tu situación en particular y te explique qué opciones tienes.

Otra opción para tratar el carcinoma lobulillar in situ es la mastectomía preventiva (profiláctica). En esta cirugía se extirpan ambas mamas (no solo la mama con el carcinoma lobulillar in situ) para reducir el riesgo de padecer cáncer mamario invasivo. Para obtener de la cirugía el mejor beneficio de protección posible, se extirpan ambas mamas, ya que el carcinoma lobulillar in situ aumenta el riesgo de padecer cáncer mamario en cualquiera de ellas. Esta quizás sea una buena opción si tienes otros factores de riesgo de cáncer mamario, como mutación genética heredada que aumenta el riesgo o fuertes antecedentes familiares de la enfermedad.

Ensayos clínicos

Si tienes carcinoma lobulillar in situ, tal vez consideres participar en un ensayo clínico con el que se investigará una nueva terapia para la prevención del cáncer mamario. Pregúntale al médico si serías candidato para los ensayos clínicos actuales.

Estilo de vida y remedios caseros

Si estás preocupada por el riesgo a padecer cáncer de mama, toma medidas para reducirlo, como las siguientes:

  • Haz ejercicio la mayoría de los días de la semana. Ten como objetivo realizar al menos 30 minutos de actividad física la mayoría de los días de la semana. Si últimamente no has estado activa, consulta con tu médico si está de acuerdo y comienza despacio.
  • Mantén un peso saludable. Si tienes un peso saludable, intenta mantenerlo. Si necesitas bajar de peso, pregúntale al médico sobre estrategias saludables para lograrlo.

    Reduce la cantidad de calorías que consumes por día y, poco a poco, aumenta la cantidad de actividad física que realizas. Plantéate una pérdida de peso paulatina de alrededor de 1 o 2 libras (aproximadamente entre 0.5 kg y 1 kg) por semana.

  • No fumes. Si fumas, deja de hacerlo. Si has tratado de dejar anteriormente, pero no pudiste, pide ayuda a tu médico. Hay medicamentos, asesoramiento y otras opciones disponibles para ayudarte a dejar de fumar definitivamente.
  • Si bebes alcohol, que sea con moderación. Si decides beber alcohol, limita la cantidad de alcohol que ingieres a un vaso por día.
  • Limita el tratamiento hormonal para tratar la menopausia. Si optas por tomar medicamentos de terapia hormonal para tratar los signos y síntomas de la menopausia, limita su uso a la dosis más baja durante el plazo más corto necesario para proporcionarte alivio.

Estrategias de afrontamiento, y apoyo

Aunque el carcinoma lobulillar in situ no es cáncer, puede generarte una preocupación sobre el mayor riesgo de padecer cáncer mamario en el futuro. Lidiar con el diagnóstico significa encontrar una manera a largo plazo de controlar tu temor e incertidumbre.

Estas sugerencias pueden ayudarte a afrontar un diagnóstico de carcinoma lobulillar in situ:

  • Obtén información suficiente sobre el carcinoma lobulillar in situ para tomar decisiones sobre tu atención médica. Pregúntale al médico sobre tu diagnóstico y lo que este implica en relación con el riesgo de sufrir cáncer mamario. Usa esta información para investigar tus opciones de tratamiento.

    Busca fuentes de información confiables, como el Instituto Nacional del Cáncer, para obtener más información. Esto puede hacerte sentir más segura al tomar decisiones sobre tu atención médica.

  • Asiste a todas las citas de detección. Antes de los exámenes de detección del cáncer mamario puedes experimentar cierta ansiedad. No dejes que la ansiedad te impida asistir a todas las citas médicas. En cambio, planifica y prevé que estarás ansiosa.

    Para afrontar la ansiedad, los días previos a la cita, dedica tiempo a cosas que disfrutes. Pasa tiempo con amigos o con tu familia, o bien busca un momento tranquilo para ti misma.

  • Controla lo que puedes con respecto a tu salud. Haz cambios saludables en tu estilo de vida, para que puedas sentirte lo mejor posible. Mantén una alimentación sana basada en frutas, verduras y cereales integrales.

    Trata de hacer actividad física durante 30 minutos la mayoría de los días de la semana. Duerme lo suficiente por las noches, de manera que te despiertes descansada. Encuentra maneras de afrontar el estrés en tu vida.

Preparación antes de la cita

Pide una consulta con el médico si notas un bulto o cualquier cambio inusual en tus mamas.

Si un médico ya te ha evaluado a causa de una anomalía y pediste una consulta para recibir una segunda opinión, lleva contigo las imágenes de diagnóstico originales y los resultados de la biopsia a la nueva consulta. Esto debe incluir las imágenes de la mamografía, el CD con la ecografía y los portaobjetos de vidrio de la biopsia de mama.

Lleva estos resultados a la nueva consulta, o solicita al consultorio donde te examinaron en primer lugar que los envíe al médico donde obtendrás una segunda opinión.

A continuación, presentamos información para ayudarte a que te prepares para la consulta y para que sepas qué debes esperar del médico.

Lo que puedes hacer

  • Anota todo síntoma que experimentes y su duración. Si tienes un bulto, el médico querrá saber cuándo fue la primera vez que lo detectaste y si parece haber crecido.
  • Anota tu información médica, incluso los detalles sobre biopsias de mama anteriores u otras enfermedades benignas de las mamas que te hayan diagnosticado. También menciona la radioterapia que hayas recibido, aunque hayan pasado varios años.
  • Anota cualquier antecedente familiar de cáncer de mama u otro tipo de cáncer, en especial si este ocurrió en familiares de primer grado, como tu madre o una hermana. El médico querrá saber la edad de tu familiar cuando recibió el diagnóstico, como también el tipo de cáncer que tuvo.
  • Haz una lista de los medicamentos que tomas. Incluye todos los medicamentos recetados o de venta libre que tomas, como así también las vitaminas, los suplementos y los remedios a base de hierbas. Si tomas o has tomado terapia de reemplazo hormonal, díselo al médico.

Qué esperar de tu médico

Es probable que el médico te haga varias preguntas. Estar preparado para responderlas puede ahorrarte tiempo para revisar los puntos sobre los que quieres hablar en detalle. El médico podría hacerte estas preguntas:

  • ¿Tienes un bulto en el seno que puedes sentir?
  • ¿Cuándo notaste por primera vez este bulto?
  • ¿El bulto ha crecido o cambiado con el tiempo?
  • ¿Has notado algún otro cambio inusual en tu seno, como secreción, hinchazón o dolor?
  • ¿Has atravesado la menopausia?
  • ¿Estás tomando o tomaste medicamentos o suplementos para aliviar los síntomas de la menopausia?
  • ¿Tienes otras enfermedades de la mama diagnosticadas previamente, incluidos trastornos no cancerosos?
  • ¿Te diagnosticaron alguna otra enfermedad?
  • ¿Tienes antecedentes familiares de cáncer mamario?
  • ¿Alguna vez tú o tus familiares cercanos de sexo femenino fueron examinadas por las mutaciones de los genes BRCA?
  • ¿Alguna vez recibiste radioterapia?
  • ¿Cuál es tu dieta diaria típica (incluido el consumo de alcohol)?
  • ¿Haces actividad física?

Si tu biopsia revela un carcinoma lobulillar localizado, es probable que tengas una consulta de seguimiento con tu médico. Algunas de las preguntas que puedes hacerle al médico sobre el carcinoma lobulillar localizado son:

  • ¿Aumenta el carcinoma lobulillar localizado el riesgo de padecer cáncer mamario?
  • ¿Tengo algún factor de riesgo adicional para el cáncer mamario?
  • ¿Con qué frecuencia debería hacerme análisis para detectar el cáncer mamario?
  • ¿Qué tipos de tecnología de análisis para detección son los más eficaces en mi caso?
  • ¿Soy candidata para medicamentos que reduzcan el riesgo de cáncer mamario?
  • ¿Cuáles son los posibles efectos secundarios o complicaciones de estos medicamentos?
  • ¿Qué medicamento me recomienda y por qué?
  • ¿Cómo supervisará los efectos secundarios del tratamiento?
  • ¿Soy candidata para una cirugía preventiva?
  • En general, ¿cuál es la eficacia del tratamiento que recomienda en mujeres con un diagnóstico similar al mío?
  • ¿Qué cambios de estilo de vida pueden ayudarme a reducir el riesgo de cáncer?
  • ¿Debo buscar una segunda opinión?
  • ¿Debo consultar a un asesor genético?

Last Updated Nov 19, 2020


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