Caspas

Perspectiva general

La caspa es una afección crónica y frecuente del cuero cabelludo caracterizada por una descamación de la piel del cuero cabelludo. La caspa no es contagiosa ni grave. Aunque puede ser embarazosa y, a veces, difícil de tratar.

Las buenas noticias son que la caspa generalmente se puede controlar. Puede que los casos leves de caspa no necesiten más que un champú diario con un producto suave. Los casos de caspa más resistentes frecuentemente responden a champús medicinales.

Síntomas

En el caso de la mayoría de los adolescentes y los adultos, es sencillo detectar los síntomas de la caspa: hojuelas blancas con aspecto grasoso de piel muerta que se esparcen en el cabello y los hombros, y posiblemente, picazón y descamación en el cuero cabelludo. Es posible que la afección empeore durante el otoño y el invierno, cuando la calefacción de los espacios interiores puede contribuir al resecamiento de la piel, y mejore en el verano.

Un tipo de caspa llamado costra láctea puede afectar a los bebés. Este trastorno, que provoca descamación y costras en el cuero cabelludo, es más frecuente en recién nacidos, pero puede tener lugar en cualquier momento de la infancia. A pesar de que puede ser alarmante para los padres, la costra láctea no es peligrosa y, normalmente, desaparece por sí sola.

Cuándo consultar con el médico

En la mayoría de los casos de caspa no es necesario recibir atención médica. Sin embargo, si los champús para la caspa de venta libre no son útiles o si el cuero cabelludo se enrojece o se inflama, consulta con tu médico o con un médico que se especialice en afecciones de la piel (dermatólogo). Puedes tener dermatitis seborreica u otra afección que se asemeje a la caspa.

Causas

La caspa puede tener distintas causas, entre las que se pueden incluir las siguientes:

  • Piel irritada y grasosa (dermatitis seborreica). Esta afección, que es una de las causas más frecuentes de la caspa, se destaca por la piel enrojecida y grasosa cubierta con escamas blancas o amarillas. La dermatitis seborreica puede afectar el cuero cabelludo y otras áreas con abundantes glándulas sebáceas, como las cejas, los lados de la nariz y la parte posterior de las orejas, el esternón, el área de la ingle y, a veces, las axilas.
  • No lavarse con champú con la frecuencia suficiente. Si no te lavas regularmente el cabello, la grasa y las células cutáneas del cuero cabelludo se pueden acumular, produciendo caspa.
  • Un hongo tipo levadura (malassezia). El hongo malassezia vive en la mayoría de los cueros cabelludos de las personas adultas. Sin embargo, en algunos casos, irrita el cuero cabelludo y puede hacer que crezcan más células cutáneas.

    Las células cutáneas adicionales se mueren y caen sobre el cabello y la ropa, con apariencia de escamas blancas. Se desconoce el motivo por el que el malassezia irrita solamente a algunos cueros cabelludos.

  • Piel seca. Las hojuelas de la piel seca suelen ser más pequeñas y menos grasosas que otras que producen caspa. Además, no es probable que haya enrojecimiento o inflamación. Es probable que tengas piel seca en otras áreas del cuerpo también, como las piernas y los brazos.
  • Sensibilidad a los productos para el cuidado del cabello (dermatitis de contacto). En ocasiones, la sensibilidad a ciertos ingredientes de los productos para el cuidado del cabello o tintes de cabello pueden producir el enrojecimiento del cuero cabelludo, además de picazón y descamación.

Factores de riesgo

La mayoría de las personas pueden tener caspa, pero ciertos factores pueden hacerte más susceptible a ella:

  • Edad. Generalmente, la caspa comienza en la adultez temprana y continúa durante la mediana edad. Eso no significa que los adultos mayores no tengan caspa. En el caso de algunas personas, este problema puede durar toda la vida.
  • Ser varón. Dado que la proporción de varones que tienen caspa es mayor que la de las mujeres, algunos investigadores piensan que las hormonas tienen un papel importante.
  • Cabello y cuero cabelludo grasos. Los hongos malassezia se alimentan de la grasa del cuero cabelludo. Por esa razón, tener una piel y un cabello excesivamente grasos te hacen más propenso a la caspa.
  • Ciertas enfermedades. Por razones que no están claras, los adultos con enfermedades neurológicas, como la enfermedad de Parkinson, son más propensos a desarrollar dermatitis seborreica y caspa. Lo mismo sucede con las personas con infección por VIH o con aquellos que presentan sistemas inmunitarios comprometidos a causa de otras afecciones.

Diagnóstico

A menudo, el médico puede diagnosticar el problema solo con mirar tu cabello y cuero cabelludo.

Tratamiento

La caspa se puede controlar en la mayoría de los casos, pero el tratamiento puede implicar realizar varias pruebas antes de encontrar el más eficaz. En general, la limpieza diaria con un champú suave para reducir la oleosidad y la acumulación de células cutáneas puede ayudar frecuentemente con la caspa leve.

Cuando los champús normales no producen los efectos esperados, puedes probar con los champús para la caspa que se compran en farmacias. Sin embargo, los champús para la caspa no son todos iguales, y es posible que necesites probar varios hasta que encuentres el adecuado para ti.

Si tienes picazón, escozor, enrojecimiento o ardor por causa de algún producto, suspende su uso. Si tienes una reacción alérgica, como erupción cutánea, urticaria o dificultad para respirar, solicita atención médica de inmediato.

Los champús para la caspa se clasifican de acuerdo con el medicamento que contienen:

  • Champús con piritionato de zinc (como Head & Shoulders, Jason Dandruff Relief 2 in 1). Estos contienen piritionato de zinc, un agente antibiótico y antifúngico. Este tipo de champú puede reducir los hongos del cuero cabelludo que causan la caspa y la dermatitis seborreica.
  • Champús con base en derivados del alquitrán (como Neutrogena T/Gel). El alquitrán mineral, un producto derivado del proceso de manufactura de la hulla, es eficaz a la hora de tratar afecciones como la caspa, la dermatitis seborreica y la psoriasis. Lentifica la velocidad con que las células cutáneas del cuero cabelludo mueren y se descascaran. Si tienes un color de cabello claro, este tipo de champú puede producir cambios de color.
  • Champús que contienen ácido salicílico (como Neutrogena T/Sal). Estos «exfoliantes del cuero cabelludo» ayudan a eliminar las escamas, pero pueden dejarte el cuero cabelludo seco, lo que provoca más descamación. Usar un acondicionador después del champú puede ayudar a aliviar la sequedad.
  • Champús con sulfuro de selenio (como Selsun Blue). Estos champús lentifican la muerte de las células cutáneas y también pueden reducir el malassezia. Debido a que pueden producir cambios de color en el cabello rubio, gris o decolorado con químicos, asegúrate de usarlos según las instrucciones y enjuágate bien después de aplicar el champú.
  • Champús con ketoconazol (como Nizoral). El ketoconazol es un agente antifúngico de amplio espectro que puede funcionar bien cuando otros champús no son eficaces. Es de venta libre, aunque también está disponible con receta.

Intenta usar uno de estos champús a diario o día por medio hasta que la caspa esté bajo control; luego reduce su uso a dos o tres veces por semana, según sea necesario. Si un tipo de champú funciona por un tiempo y luego parece perder eficacia, intenta alternarlo con otros dos tipos de champús para la caspa.

Lee y sigue las instrucciones en cada botella de champú que pruebes. Algunos requieren que los dejes actuar durante algunos minutos, mientras que otros se deben enjuagar de inmediato.

Si te has aplicado champú durante varias semanas y aún tienes restos de caspa en tus hombros, consulta con tu médico o dermatólogo. Puede que necesites una receta para un champú más fuerte o un tratamiento con una loción a base de esteroides.

Estilo de vida y remedios caseros

Además de aplicar champú normal, puedes tomar medidas para reducir el riesgo de desarrollar caspa:

  • Aprende a controlar el estrés. El estrés afecta tu salud en general y te hace propenso a sufrir varias afecciones y enfermedades. Incluso puede ayudar a provocar caspa o empeorar los síntomas existentes.
  • Lava tu cabello con champú a menudo. Si tiendes a tener cuero cabelludo grasoso, es posible que los lavados diarios con champú ayuden a prevenir la caspa.
  • Recibe un poco de sol. La luz del sol puede ser buena para la caspa. Sin embargo, debido a que la exposición a la luz ultravioleta daña la piel y aumenta el riesgo de sufrir cáncer de piel, evita tomar sol.

    Por el contrario, pasa un poco de tiempo al aire libre. Y asegúrate de usar protector solar en la cara y el cuerpo.

Medicina alternativa

Aunque deben realizarse más estudios, algunos revelaron que el aceite de árbol de té puede reducir las caspas.

El aceite de árbol de té, que proviene de las hojas del árbol de té australiano (Melaleuca alternifolia), se ha usado durante siglos como agente antiséptico, antibiótico y antifúngico. Ahora se incluye en varios champús que se pueden encontrar en tiendas de alimentos naturales. El aceite puede provocar reacciones alérgicas en algunas personas.

Preparación antes de la cita

No necesitas ninguna preparación especial para una consulta para el diagnóstico de caspa. Tu médico puede diagnosticar caspa y su causa simplemente si observa tu cuero cabelludo y tu piel. Si empezaste a usar algún producto para el cuidado del pelo, lleva las botellas a la consulta o recuerda comentarle al médico sobre estos, para que pueda determinar si esos productos están causando la caspa.

Last Updated Jul 14, 2016


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