Cifosis

Perspectiva general

La cifosis es una curvatura exagerada hacia delante de la espalda. Puede ocurrir a cualquier edad, pero es más común en las mujeres mayores.

La cifosis relacionada con la edad a menudo se debe a la debilidad de los huesos de la columna vertebral, que hace que se fracturen y compriman. En niños o adolescentes, pueden aparecer otros tipos de cifosis causados por la malformación de la columna vertebral o la fractura en cuña de los huesos de la columna vertebral con el tiempo.

La cifosis leve ocasiona pocos problemas. La cifosis grave puede ocasionar dolor y desfiguración. El tratamiento de la cifosis depende de la edad, la causa y los efectos de la curvatura.

Cifosis

Una gran curvatura convexa en la parte superior de la columna vertebral se denomina cifosis.

Síntomas

La cifosis leve quizás no presente signos o síntomas notorios. Sin embargo, algunas personas sienten dolor y rigidez en la espalda, sumados a una curvatura anormal de la columna vertebral.

Cuándo debes consultar a un médico

Pide una consulta con el médico si notas un aumento de la curvatura de la parte de arriba de tu espalda o en la de tu hijo.

Causas

Los huesos individuales (vértebras) que conforman una columna vertebral saludable se asemejan a cilindros apilados en forma de columna. La cifosis ocurre cuando las vértebras de la parte superior de la espalda toman forma de cuña.

Las vértebras anormales pueden producirse a causa de los siguientes factores:

  • Fracturas. Las vértebras fracturadas o aplastadas (fracturas por compresión) pueden ocasionar la curvatura de la columna vertebral. A menudo, las fracturas por compresión no generan signos o síntomas notorios.
  • Osteoporosis. Este trastorno que adelgaza los huesos puede causar la curvatura de la columna, en especial si las vértebras debilitadas generan fracturas por compresión. La osteoporosis es más frecuente entre las mujeres de edad avanzada o las personas que consumen corticosteroides durante largos períodos.
  • Degeneración de los discos. Existen discos suaves y circulares que actúan como amortiguación entre las vértebras de la columna. Con la edad, estos discos se secan y se encogen, lo que puede empeorar la cifosis.
  • Enfermedad de Scheuermann. También conocida como cifosis de Scheuermann, esta enfermedad suele aparecer durante el “estirón” que ocurre antes de la pubertad. Los varones son más propensos que las niñas.
  • Anomalías congénitas. Los huesos de la columna que no se desarrollan de la manera correcta antes del nacimiento pueden ocasionar cifosis.
  • Síndromes. La cifosis presente entre los niños también se puede asociar con algunos síndromes, como el de Ehlers-Danlos y el de Marfan.
  • Cáncer y tratamientos oncológicos. El cáncer de la columna vertebral puede debilitar las vértebras y hacerlas más propensas a fracturas por compresión, al igual que la quimioterapia y los tratamientos oncológicos con radiación.

Complicaciones

Además del dolor de espalda, la cifosis puede causar lo siguiente:

  • Problemas de respiración. La cifosis grave puede presionar los pulmones.
  • Funciones físicas limitadas. La cifosis se asocia con el debilitamiento de los músculos de la espalda y la dificultad para realizar tareas como caminar y pararse después de estar en una silla. La curvatura de la columna vertebral también puede dificultar el mirar hacia arriba y conducir, y puede causar dolor cuando te acuestas.
  • Problemas digestivos. La cifosis grave puede comprimir el sistema digestivo y causar problemas como el reflujo ácido y la dificultad para tragar.
  • Problemas con la imagen corporal. Las personas que tienen cifosis, en especial los adolescentes, pueden dejar que se desarrolle una mala imagen corporal por tener la espalda redondeada o por el uso de dispositivos de inmovilización que corrigen la enfermedad. En el caso de las personas mayores, la mala imagen corporal puede llevarlos al aislamiento social.

Diagnóstico

Por lo general, el médico te hará un examen físico completo, incluso medirá tu altura. Te pedirá que inclines el torso hacia adelante mientras te observa la columna vertebral desde un costado. El médico también puede realizarte un examen neurológico para comprobar tus reflejos y la fuerza muscular.

Luego de evaluar tus signos y síntomas, el médico puede recomendarte las siguientes pruebas:

  • Radiografías o tomografías. Las radiografías pueden determinar el grado de la curvatura y detectar deformidades en las vértebras. Si el médico necesita un estudio más minucioso, podría solicitarte una tomografía computarizada.
  • Resonancia magnética. Estas imágenes pueden detectar una infección o un tumor en tu columna vertebral.
  • Pruebas neurológicas. Si notas algún tipo de entumecimiento o debilidad muscular, el médico puede recomendarte varias pruebas que pueden determinar cuán bien se desplazan los impulsos nerviosos entre la médula espinal y las extremidades.
  • Prueba de densidad ósea. Los huesos con poca densidad ósea pueden empeorar la cifosis.

Tratamiento

El tratamiento de la cifosis depende de la causa y gravedad de la enfermedad.

Tu médico puede sugerir medicamentos, que incluyen los siguientes:

  • Analgésicos. Si los medicamentos de venta libre, como el acetaminofeno (Tylenol, otros), el ibuprofeno (Advil, Motrin IB, otros) o el naproxeno sódico (Aleve), no son suficientes, hay disponibles medicamentos analgésicos más fuertes con receta médica.
  • Medicamentos para la osteoporosis. Los medicamentos para el fortalecimiento de los huesos pueden ayudar a prevenir fracturas adicionales en la columna vertebral que podrían empeorar la cifosis.

La terapia puede ayudar a controlar ciertos tipos de cifosis. Tu médico puede recomendar lo siguiente:

  • Ejercicios. Los ejercicios de estiramiento pueden mejorar la flexibilidad espinal y aliviar el dolor de espalda.
  • Inmovilización. Los niños que tienen la enfermedad de Scheuermann pueden detener la progresión de la cifosis mediante el uso de un soporte corporal mientras sus huesos siguen creciendo.

El médico podría recomendar una cirugía para la cifosis severa que pellizca la médula espinal o las raíces nerviosas. La fusión espinal es el procedimiento más frecuente para reducir el grado de la curvatura. El cirujano introduce piezas óseas entre las vértebras y luego sujeta las vértebras con barras y tornillos de metal hasta que la columna vertebral cicatrice en una posición corregida.

Para ayudar a mantener una buena densidad ósea, tu médico puede recomendar lo siguiente:

  • Llevar una alimentación rica en calcio y vitamina D
  • Evitar el consumo de tabaco
  • Limitar el consumo de bebidas alcohólicas

Preparación antes de la cita

En algunos casos, puede que te deriven a un médico especializado en el diagnóstico y tratamiento de enfermedades de la columna vertebral (cirujano ortopédico).

Lo que puedes hacer

  • Ten en cuenta las restricciones previas a la consulta, como las restricciones en la dieta.
  • Anota los síntomas que tengas, incluidos aquellos que quizás no parezcan relacionados con el motivo de la consulta.
  • Haz una lista de los medicamentos, las vitaminas y los suplementos que tomes.
  • Anota tu información médica esencial, incluidas otras enfermedades diagnosticadas.
  • Anota información personal esencial, incluso episodios de estrés o cambios recientes en tu vida.
  • Anota preguntas para hacerle al médico.
  • Pídele a un familiar o a un amigo que te acompañen para ayudarte a recordar lo que diga el médico.

Preguntas para hacerle al médico

  • ¿Qué análisis necesito? ¿Existe alguna preparación especial para estos?
  • ¿Necesitaré tratamiento? ¿Cuáles son las opciones, y cuáles son los riesgos y beneficios de cada opción?
  • Tengo otros problemas de salud. ¿Cómo puedo controlar mejor estas enfermedades en conjunto?

Además de las preguntas que has preparado para hacerle al médico, no dudes en hacerle otras preguntas que se te ocurran durante la consulta.

Qué esperar de tu médico

Es probable que el médico te haga varias preguntas. Estar preparado para responderlas te permitirá reservar tiempo para repasar los puntos sobre los que quieras hablar en profundidad. Es posible que te pregunten lo siguiente:

  • ¿Cuándo comenzaste a tener los síntomas? ¿Qué tan graves son?
  • ¿Tus síntomas han sido continuos u ocasionales?
  • ¿Hay algo que parezca mejorar o empeorar tus síntomas?

Last Updated May 23, 2018


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