Claudicación

Perspectiva general

La claudicación es un dolor causado por un flujo sanguíneo demasiado bajo a los músculos durante el ejercicio. Lo más frecuente es que este dolor se produzca en las piernas después de caminar a un cierto ritmo y durante un cierto tiempo, según la gravedad de la afección.

La afección también se llama claudicación intermitente porque el dolor no suele ser constante. Comienza durante el ejercicio y termina con el descanso. Sin embargo, a medida que la claudicación empeora, el dolor puede ocurrir durante el descanso.

La claudicación es técnicamente un síntoma de enfermedad, con mayor frecuencia la enfermedad arterial periférica, un estrechamiento de las arterias en las extremidades que restringe el flujo sanguíneo.

Los tratamientos se centran en reducir los riesgos de enfermedades vasculares, disminuir el dolor, aumentar el movimiento y prevenir el daño a los tejidos.

Claudicación

La claudicación es un dolor causado debido a poco flujo sanguíneo en las piernas o brazos. Por lo general, esto es un síntoma de la enfermedad arterial periférica, donde las arterias que suministran sangre a las extremidades se estrechan, normalmente por aterosclerosis. La aterosclerosis se genera cuando las arterias se engrosan y endurecen debido a una acumulación de depósitos grasos (placas) en las paredes de la arteria.

Síntomas

La claudicación se refiere al dolor muscular debido a la falta de oxígeno que se desencadena con la actividad y se alivia con el descanso. Los síntomas incluyen lo siguiente:

  • Dolor, malestar o fatiga en los músculos cada vez que los usas
  • Dolor en las pantorrillas, muslos, glúteos, caderas o pies
  • Con menos frecuencia, dolor en los hombros, bíceps y antebrazos
  • Dolor que mejora poco después de descansar

El dolor puede volverse más intenso con el tiempo. Quizá incluso empieces a sentir dolor en reposo.

Los signos o síntomas de la enfermedad arterial periférica, generalmente en etapas más avanzadas, incluyen:

  • Piel fría
  • Dolor intenso y constante que avanza hasta el entumecimiento
  • Cambio de color de la piel
  • Heridas que no se curan

Cuándo debes consultar con un médico

Habla con tu médico si tienes dolor en las piernas o en los brazos cuando haces ejercicio. La claudicación puede llevar a un ciclo que genera un empeoramiento de la salud cardiovascular. El dolor puede hacer que el ejercicio sea intolerable, y la falta de ejercicio provoca peor salud.

La enfermedad de las arterias periféricas es un signo de mala salud cardiovascular y de un mayor riesgo de ataque cardíaco y de accidente cerebrovascular.

Otras afecciones que afectan a la sangre, los nervios y los huesos pueden contribuir al dolor de las piernas y los brazos durante el ejercicio. Es importante tener un examen completo y las pruebas apropiadas para diagnosticar las posibles causas del dolor.

Causas

La claudicación es con mayor frecuencia un síntoma de la enfermedad arterial periférica. Las arterias periféricas son los grandes vasos que llevan la sangre a la red de vasos de las piernas y los brazos.

La enfermedad arterial periférica es el daño a una arteria que restringe el flujo sanguíneo en un brazo o una pierna (un miembro). Cuando estás en reposo, el flujo sanguíneo limitado es generalmente suficiente. Sin embargo, cuando estás activo, los músculos no reciben suficiente oxígeno y nutrientes para trabajar bien y mantenerse sanos.

El daño a las arterias periféricas suele ser causado por la ateroesclerosis. Es la acumulación de colesterol y otras grasas, células sanguíneas y otros restos celulares en estructuras anormales (placas) en el revestimiento de una arteria.

Las placas causan un estrechamiento y endurecimiento de la arteria, lo que limita el flujo sanguíneo. Si las placas se rompen, se puede formar un coágulo sanguíneo, lo que reduce aún más el flujo sanguíneo.

Desarrollo de aterosclerosis

La ateroesclerosis es un proceso en el cual las grasas de la sangre, como el colesterol y otras sustancias, se acumulan en las paredes de las arterias. Con el tiempo, se pueden formar depósitos llamados placas. Los depósitos pueden estrechar u obstruir las arterias. Estas placas también pueden romperse, lo que causa un coágulo de sangre.

Factores de riesgo

Los factores de riesgo de la enfermedad arterial periférica y la claudicación son los siguientes:

  • Fumar
  • Colesterol alto
  • Hipertensión arterial
  • Obesidad (un índice de masa corporal, o IMC, de más de 30)
  • Diabetes
  • Enfermedad renal crónica
  • Tener más de 70 años de edad
  • Tener más de 50 años de edad si además se fuma o se padece diabetes
  • Antecedentes familiares de ateroesclerosis, enfermedad arterial periférica o claudicación

Complicaciones

La claudicación se considera generalmente una advertencia de ateroesclerosis significativa en el sistema circulatorio, lo que indica un mayor riesgo de ataque cardíaco o accidente cerebrovascular. Las complicaciones adicionales de la enfermedad de la arteria periférica debido a la ateroesclerosis incluyen las siguientes:

  • Lesiones de la piel que no se curan
  • Muerte de los tejidos musculares y de la piel (gangrena)
  • Amputación de un miembro

Prevención

La mejor manera de prevenir la claudicación es mantener un estilo de vida saludable y controlar ciertas afecciones médicas. Esto significa:

  • Dejar de fumar si es que lo haces
  • Hacer ejercicio regularmente
  • Llevar una alimentación saludable y equilibrada
  • Mantener un peso saludable
  • Si tienes diabetes, mantener bajo control la glucosa sanguínea
  • Mantener el colesterol y la presión arterial dentro de los valores normales

Diagnóstico

Es posible que no se diagnostique la claudicación porque muchas personas consideran que el dolor es una parte no deseada pero típica del envejecimiento. Algunas personas simplemente reducen su nivel de actividad para evitar el dolor.

El diagnóstico de claudicación y enfermedad de las arterias periféricas se basa en una revisión de los síntomas, un examen físico, una evaluación de la piel de las extremidades afectadas y pruebas para comprobar el flujo sanguíneo.

Algunas pruebas comunes utilizadas para diagnosticar la claudicación pueden incluir:

  • Medición del pulso en las palmas de las manos o los pies para evaluar el flujo sanguíneo en toda la extremidad
  • Índice tobillo-brazo: una comparación de la presión sanguínea en los tobillos con la presión arterial en los brazos
  • Medición de la presión sanguínea segmentaria: una serie de mediciones de la presión arterial en diferentes áreas del brazo o la pierna para ayudar a determinar la cantidad y ubicación del daño arterial
  • Prueba de ejercicio para determinar la máxima distancia que puedes caminar o el máximo esfuerzo sin dolor
  • Ecografía Doppler para ver el flujo de sangre
  • Resonancia magnética o angiografía por tomografía computarizada para buscar vasos sanguíneos estrechos

Tratamiento

Los objetivos del tratamiento de la claudicación y de la enfermedad arterial periférica son reducir el dolor y controlar los factores de riesgo que contribuyen a la enfermedad vascular.

Ejercicio

El ejercicio reduce el dolor, permite ejercitarse por más tiempo, mejora la salud vascular de las extremidades afectadas y contribuye al control del peso y a una mejora general de la calidad de vida.

Los programas de caminata recomendados incluyen:

  • Caminar hasta sentir un dolor moderado
  • Descansar para aliviar el dolor
  • Caminar de nuevo
  • Repetir el ciclo de caminata-descanso-caminata durante 30 a 45 minutos
  • Caminar tres o más días a la semana

Se recomienda el ejercicio supervisado para comenzar el tratamiento, pero el ejercicio a largo plazo en casa es importante para el control continuo de la enfermedad.

Medicamentos para controlar los factores de riesgo

El médico puede recetarte uno o más medicamentos para controlar el dolor y manejar los factores de riesgo de la enfermedad vascular. Entre ellas, se incluyen los medicamentos para controlar lo siguiente:

  • Dolor. La droga cilostazol, que mejora el flujo sanguíneo, puede reducir el dolor durante el ejercicio y permitirte caminar más.
  • Colesterol alto. Las estatinas son una clase de drogas que ayudan a reducir el colesterol, un factor clave en la formación de placas en las arterias. Tomar estatinas puede mejorar la distancia en las caminatas.
  • Presión arterial alta. Se pueden recetar varias clases diferentes de medicamentos para reducir la presión arterial y disminuir el riesgo de ataque cardíaco o accidente cerebrovascular.
  • Otros riesgos cardiovasculares. Los medicamentos antiplaquetarios, que ayudan a prevenir la formación de coágulos sanguíneos, pueden reducir el riesgo de ataque cardíaco, accidente cerebrovascular o coágulos que bloquean el flujo sanguíneo a las extremidades. Estos medicamentos incluyen la aspirina, el clopidogrel (Plavix) y otras clases de drogas.

Habla con el médico sobre los medicamentos de venta libre, suplementos u otros medicamentos que no debes tomar con tu tratamiento prescrito.

Cirugía

Cuando la enfermedad arterial periférica es grave y otras intervenciones no funcionan, puede ser necesario recurrir a la cirugía. Estas son algunas opciones:

  • Angioplastia. Este es un procedimiento para mejorar el flujo sanguíneo mediante el ensanchamiento de una arteria dañada. Un médico guía un tubo estrecho a través de los vasos sanguíneos e introduce un globo inflable que expande la arteria. Una vez que se ensancha la arteria, el médico puede colocar un pequeño tubo de malla metálica o plástica (estent) en la arteria para mantenerla abierta.
  • Cirugía vascular. Durante este tipo de cirugía, el médico toma un vaso sanguíneo sano de otra parte del cuerpo para reemplazar el vaso que está causando la claudicación. Esto permite que la sangre circule alrededor de la arteria obstruida o estrechada.

Estilo de vida y remedios caseros

Un estilo de vida saludable es esencial para mejorar los resultados del tratamiento y reducir los riesgos asociados con la claudicación y la enfermedad de las arterias periféricas. Los cambios recomendados en el estilo de vida incluyen lo siguiente:

  • Tabaquismo. Si fumas, deja de hacerlo. Fumar aumenta enormemente el riesgo de complicaciones de la enfermedad arterial periférica. Habla con el médico si necesitas ayuda para dejar de fumar.
  • Haz ejercicio. Sigue el plan de ejercicios recomendado por el médico. El ejercicio regular es importante para el control del peso y la buena salud del corazón.
  • Seguir una dieta saludable. Coma muchas verduras, frutas y cereales integrales de bajo contenido de almidón, y modestas porciones de carnes magras, aves de corral, pescado y lácteos bajos en grasas.
  • Atención médica de los pies. Habla con el médico sobre los cuidados médicos adecuados de los pies. Descubre cómo inspeccionar sus pies para asegurar un tratamiento adecuado y rápido de las lesiones. Usa calcetines y zapatos apropiados para apoyar y proteger sus pies.

Medicina alternativa

Los investigadores han estudiado tratamientos alternativos para la claudicación y la arteria periférica, incluidos los siguientes:

  • Ginkgo biloba
  • L-arginina
  • Vitamina E
  • Vitaminas del complejo B
  • Terapia de quelación

Hasta la fecha, estos estudios han producido resultados negativos, no concluyentes o contradictorios. Habla con tu médico antes de comenzar cualquier tipo de alternativa para asegurarte de que es seguro para ti.

Estrategias de afrontamiento, y apoyo

Puede ser preocupante saber que la razón por la que tienes dolor es que tus vasos sanguíneos se están estrechando. Aprender todo lo que puedas sobre la causa de la claudicación puede ayudarte a tomar el control y saber exactamente qué medidas tomar para aliviar el dolor.

Algunas personas encuentran que conversar con otros que se encuentran en la misma situación puede ser muy útil. Puedes encontrar apoyo, consejos y hasta uno o dos compañeros para hacer ejercicio en un grupo de apoyo. Pregúntale a tu médico si hay algún grupo de apoyo en tu zona.

Preparación antes de la cita

Probablemente, consultes en primer lugar con el médico de cabecera. Sin embargo, es posible te remitan a un médico capacitado en enfermedades cardiovasculares (cardiólogo) o a un cirujano vascular.

Para aprovechar al máximo la cita, prepárate para responder las siguientes preguntas:

  • ¿Cuándo comenzaron los síntomas?
  • ¿Tienes dolor cuando caminas o haces ejercicio, cuando estás en reposo, o en ambos casos?
  • En una escala del 1 al 10 (donde 10 es lo más intenso), ¿cómo calificarías el dolor?
  • ¿Hay algo que parezca mejorar tus síntomas, como por ejemplo el descanso?
  • ¿Necesitas sentarte para aliviar los síntomas, o se alivian al detenerte y pararte en un lugar?
  • ¿Hay algo que parezca empeorar los síntomas?
  • ¿El dolor te impide hacer ejercicio de manera regular o realizar tus actividades diarias normales?
  • ¿Tienes algún otro síntoma?
  • ¿Has comenzado o dejado de tomar recientemente algún medicamento o suplemento?
  • ¿Tienes antecedentes personales o familiares de hipertensión arterial, colesterol alto, diabetes, enfermedad cardíaca o accidente cerebrovascular?

Lo que puedes hacer

También se te preguntará sobre los medicamentos que tomas, incluidos los de venta libre y los suplementos. Antes de tu cita, anota el nombre de cada medicamento, la dosis, la razón por la que lo tomas y el nombre del médico que lo prescribió. Lleva la lista a tu cita.

Otras estrategias para ayudarte a utilizar bien la hora de la cita son las siguientes:

  • Trae a un amigo para que te apoye, tome notas y haga preguntas de aclaración.
  • Durante tu cita, pregunta al médico sobre cualquier cosa que no entiendas.
  • Toma notas o pide un documento impreso que describa los próximos pasos para programar pruebas o citas adicionales.

Last Updated Jan 11, 2020


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