Convulsión del lóbulo temporal

Perspectiva general

Las convulsiones del lóbulo temporal comienzan en los lóbulos temporales del cerebro, los cuales procesan las emociones y son importantes para la memoria a corto plazo. Algunos síntomas de la convulsión del lóbulo temporal pueden relacionarse con estas funciones, que comprenden tener sensaciones extrañas (por ejemplo, euforia), déjà vu o temor.

Las convulsiones del lóbulo temporal, a veces, se llaman «convulsiones focales con alteración de la conciencia». Algunas personas continúan conscientes de lo que sucede, aunque durante las convulsiones más intensas, podrías parecer consciente pero no estarlo. Es probable que los labios y las manos hagan movimientos repetitivos y sin objeto.

Las convulsiones del lóbulo temporal pueden provenir de un defecto anatómico o una cicatriz en el lóbulo temporal, aunque a menudo se desconoce la causa. Las convulsiones del lóbulo temporal se tratan con medicación. Para algunas personas que no responden a la medicación, la cirugía puede ser una alternativa.

Síntomas

Una sensación poco común (aura) puede preceder a una convulsión del lóbulo temporal, lo que actúa como una advertencia. No todas las personas que tienen convulsiones del lóbulo temporal tienen auras, y no todos los que las tienen las recuerdan.

El aura es la primera parte de una convulsión focal antes de que se vea afectado el conocimiento. Estos son algunos ejemplos de auras son:

  • Una sensación repentina de temor o de alegría no provocados
  • Una experiencia de déjà vu, una sensación de que lo que está sucediendo ya ha ocurrido con anterioridad
  • Un olor o sabor repentino o extraño
  • Una sensación ascendente desde el abdomen, similar a la que se siente en una montaña rusa

A veces, las convulsiones del lóbulo temporal afectan la capacidad para responder a otras personas. Este tipo de convulsiones del lóbulo temporal suele durar de 30 segundos a 2 minutos. Los signos y síntomas característicos son los siguientes:

  • Pérdida de la conciencia del entorno
  • Ausencias
  • Chasquido de labios
  • Tragar y masticar repetidas veces
  • Movimientos poco comunes con los dedos, como movimientos de recolección

Después de una convulsión del lóbulo temporal, podrías tener lo siguiente:

  • Un período de confusión y de dificultad para hablar
  • Incapacidad para recordar lo que ocurrió durante la convulsión
  • Desconocimiento de haber tenido una convulsión
  • Somnolencia extrema

En casos extremos, lo que comienza como una convulsión del lóbulo temporal evoluciona a una convulsión tonicoclónica generalizada (epilepsia mayor), que presenta convulsiones y pérdida del conocimiento.

Cuándo consultar al médico

Busca ayuda médica inmediata en los siguientes casos:

  • La convulsión dura más de cinco minutos.
  • La respiración o el conocimiento no retornan una vez que finaliza la convulsión.
  • Se produce una segunda convulsión de inmediato.
  • La recuperación no se completa una vez que termina la convulsión.
  • La recuperación es más lenta de lo habitual una vez que termina la convulsión.
  • Tienes fiebre alta.
  • Sufres agotamiento por calor.
  • Estás embarazada.
  • Tienes diabetes.
  • Sufriste una lesión durante la convulsión.

Si tienes una convulsión por primera vez, busca asesoramiento médico.

Busca asesoramiento médico en estas circunstancias:

  • Si crees que tú o tu hijo están teniendo convulsiones
  • Cuando la cantidad o la gravedad de las convulsiones aumenta significativamente sin explicación
  • Cuando aparecen nuevos signos o síntomas de convulsiones

Causas

Con frecuencia, la causa de las convulsiones del lóbulo temporal se desconoce. Sin embargo, pueden ser resultado de varios factores, entre ellos:

  • Lesión cerebral traumática
  • Infecciones, como encefalitis o meningitis, o antecedentes de esas infecciones
  • Un proceso de cicatrización (gliosis) en una parte del lóbulo temporal llamado «hipocampo»
  • Malformación de los vasos sanguíneos en el cerebro
  • Accidente cerebrovascular
  • Tumores cerebrales
  • Síndromes genéticos

Durante el sueño y mientras estás despierto, las neuronas cerebrales producen una actividad eléctrica variable. Si la actividad eléctrica en muchas neuronas cerebrales se torna anormalmente sincronizada, se puede producir una convulsión o ataque.

Si esto sucede en solo una zona del cerebro, el resultado son convulsiones localizadas. Una convulsión del lóbulo temporal es una convulsión localizada que se origina en uno de los lóbulos temporales.

Lóbulos del cerebro

Cada lado de tu cerebro posee cuatro lóbulos. El lóbulo frontal es importante para las funciones cognitivas y el control de la actividad o el movimiento voluntario. El lóbulo parietal procesa información relacionada con la temperatura, el gusto, el tacto y el movimiento; mientras que el lóbulo occipital es el responsable de la visión. El lóbulo temporal procesa los recuerdos y los integra con las sensaciones del gusto, el oído, la vista y el tacto.

Complicaciones

A lo largo del tiempo las convulsiones del lóbulo temporal pueden causar que la parte del cerebro que es responsable de aprender y de recordar (hipocampo) se achique. La pérdida de células del cerebro (neuronas) en esta zona puede causar problemas de memoria.

Diagnóstico

Después de una convulsión, el médico analizará minuciosamente tus síntomas y tu historia clínica. El médico puede solicitar varias pruebas para determinar la causa de la convulsión y evaluar las probabilidades de que se repita.

Estas son algunas de las pruebas:

  • Examen neurológico. El médico puede evaluar tu conducta, tus habilidades motoras y tu función mental para determinar si tienes un problema en el cerebro o en el sistema nervioso.
  • Análisis de sangre. El médico puede tomar una muestra de sangre para detectar signos de infecciones, afecciones genéticas o desequilibrios en los niveles de azúcar en sangre o electrolitos.
  • Electroencefalograma (EEG). Los electrodos que se adhieren al cuero cabelludo registran la actividad eléctrica del cerebro, que se representa mediante líneas onduladas en el registro del electroencefalograma. El electroencefalograma puede revelar un patrón que les indica a los médicos si es probable que la convulsión se repita o no, además de ayudar a descartar otras afecciones similares a la epilepsia.
  • Exploración por tomografía computarizada (TC). Una exploración por tomografía computarizada usa rayos X para obtener imágenes transversales del cerebro. Las exploraciones por tomografía computarizada pueden revelar anomalías en el cerebro que podrían provocar convulsiones, como tumores, sangrado y quistes.
  • Resonancia magnética (RM). Una resonancia magnética usa poderosas ondas de radio e imanes para crear una vista detallada del cerebro. El médico puede detectar lesiones o anomalías en el cerebro que podrían causar convulsiones.
  • Tomografía por emisión de positrones (TEP). Esta exploración utiliza una pequeña cantidad de material radioactivo en dosis baja que se inyecta en una vena para ayudar a visualizar áreas activas del cerebro y detectar anomalías.
  • Tomografía computarizada por emisión de fotón único (SPECT). En una tomografía computarizada por emisión de fotón único, se utiliza una pequeña cantidad de material radioactivo en dosis baja, que se inyecta en una vena para crear un mapa tridimensional detallado de la actividad del flujo sanguíneo en el cerebro durante una convulsión. Los médicos también pueden llevar a cabo una forma de SPECT denominada «sustracción de la SPECT ictal corregistrada con imágenes por resonancia magnética (SISCOM)», que puede brindar resultados aún más detallados.
Actividad cerebral registrada por electroencefalograma

Un electroencefalograma registra la actividad eléctrica de tu cerebro a través de electrodos que se fijan en tu cuero cabelludo. Los resultados del electroencefalograma muestran cambios en la actividad cerebral que pueden ser útiles para el diagnóstico de trastornos cerebrales, especialmente para la epilepsia y otros trastornos convulsivos.

Ilustración que muestra la colocación de electrodos en una electroencefalografía de alta densidad

Durante una electroencefalografía de alta densidad, te colocan electrodos en el cuero cabelludo muy cerca unos de otros. Al igual que el electroencefalograma convencional, el electroencefalograma de alta densidad registra la actividad cerebral. Una electroencefalografía de alta densidad puede ayudar al médico a localizar el área del cerebro donde ocurren las convulsiones.

Tomógrafo computarizado

Las exploraciones por tomografía computarizada permiten a los médicos observar imágenes de exploración por tomografía computarizada transversales (cortes) de tu cuerpo.

Imágenes de ejemplo de exploraciones del cerebro para identificar la ubicación de la convulsión

Este ejemplo muestra una exploración mediante tomografía computarizada por emisión monofotónica (SPECT) realizada durante y entre convulsiones. Las diferencias representan zonas donde el flujo sanguíneo aumenta durante la convulsión. Una vez que se identifica, se ubica el área en una resonancia magnética del cerebro.

Tratamiento

No todas las personas que tuvieron una convulsión tendrán otra. Debido a que una convulsión puede ser un incidente aislado, es posible que el médico no decida iniciar un tratamiento hasta que se produzca más de una.

El objetivo óptimo en el tratamiento de las convulsiones es encontrar la mejor terapia posible para detener las convulsiones con la menor cantidad de efectos secundarios.

Medicamentos

Existen muchos medicamentos para tratar las convulsiones del lóbulo temporal. Sin embargo, muchas personas no logran controlar las convulsiones solo con medicamentos y los efectos secundarios, tales como la fatiga, el aumento de peso y los mareos, son frecuentes.

Conversa con el médico acerca de los posibles efectos secundarios cuando decidan las opciones de tratamiento. También pregúntale qué efectos pueden tener entre ellos los medicamentos para las convulsiones y los otros medicamentos que estás tomando, como los anticonceptivos orales.

Procedimientos quirúrgicos y otros

Cuando los medicamentos anticonvulsivos no resultan eficaces, otros tratamientos podrían ser una opción, entre ellos:

  • Cirugía. El objetivo de la cirugía es impedir que se produzcan convulsiones. Generalmente se realiza mediante una cirugía tradicional, en la que los cirujanos operan para extraer el área del cerebro en donde se originan las convulsiones. Para determinadas personas, es posible que los cirujanos puedan utilizar terapia láser guiada por imágenes por resonancia magnética como un modo menos invasivo para destruir el área de tejido dañado que provoca las convulsiones.

    La cirugía funciona mejor en las personas con convulsiones que siempre se originan en el mismo lugar del cerebro. Por lo general, la cirugía no es una opción si las convulsiones provienen de más de un área del cerebro, si las convulsiones no se pueden identificar o si provienen de una parte del cerebro que desempeña funciones vitales.

  • Estimulación del nervio vago. Un dispositivo que se implanta debajo de la piel del pecho estimula el nervio vago en el cuello y envía señales al cerebro para inhibir las convulsiones. Con la estimulación del nervio vago, es posible que debas seguir tomando medicamentos, pero se podrían reducir las dosis.
  • Neuroestimulación sensible. En la neuroestimulación sensible, se implanta un dispositivo en la superficie del cerebro o dentro del tejido cerebral que detecta la actividad convulsiva y descarga una estimulación eléctrica a la zona detectada para detener la convulsión.
  • Terapia nutricional. Seguir una dieta con alto contenido de grasa y bajo contenido de hidratos de carbono, que se conoce como «dieta cetogénica», puede mejorar el control de las convulsiones. Es posible que las variantes de una dieta con alto contenido de grasa y bajo contenido de hidratos de carbono, como la dieta de bajo índice glucémico y la dieta de Atkins modificada, sean menos eficaces. Sin embargo, no son tan restrictivas como la dieta cetogénica, y pueden proporcionar algún beneficio.

Embarazo y convulsiones

En general, las mujeres que han sufrido convulsiones logran tener embarazos saludables. En ocasiones, pueden ocurrir defectos de nacimiento asociados a determinados medicamentos.

Particularmente, el ácido valproico (Depakene), medicamento que se puede utilizar para tratar las convulsiones generalizadas, se ha relacionado con deficiencias cognitivas y defectos del tubo neural, como la espina bífida. La American Academy of Neurology (Academia Estadounidense de Neurología) recomienda evitar el uso de ácido valproico en mujeres embarazadas debido a que presenta riesgos para el bebé.

Analiza estos riesgos con tu médico. Debido al riesgo de que ocurran defectos de nacimiento, y ya que el embarazo puede alterar los niveles de los medicamentos, la planificación anterior a la concepción resulta particularmente importante para las mujeres que sufrieron convulsiones.

En algunos casos, podría ser conveniente modificar la dosis del medicamento anticonvulsivo antes o durante el embarazo. En casos excepcionales, se pueden cambiar los medicamentos.

Anticoncepción y medicamentos anticonvulsivos

También es importante tener en cuenta que algunos medicamentos anticonvulsivos pueden alterar la efectividad de los anticonceptivos orales y que algunos anticonceptivos orales pueden acelerar la absorción de los medicamentos anticonvulsivos. Si la anticoncepción es una prioridad, consulta con tu médico para evaluar si el medicamento que estás tomando interactúa con tu anticonceptivo oral y si se deberían considerar otros métodos anticonceptivos.

Colocación del dispositivo en la estimulación del nervio vago

En la estimulación del nervio vago, un generador de pulsos implantado y un cable conductor estimulan el nervio vago, lo que produce la estabilización de la actividad eléctrica anormal en el cerebro.

Colocación de electrodos y ubicación del dispositivo en la estimulación cerebral profunda

La estimulación cerebral profunda consiste en implantar un electrodo dentro del cerebro. La cantidad de estimulación generada por el electrodo se controla mediante un dispositivo similar a un marcapasos colocado bajo la piel del pecho. Un cable que se encuentra bajo la piel conecta el dispositivo con el electrodo.

Estilo de vida y remedios caseros

A continuación, te damos algunas medidas que puedes tomar para controlar las convulsiones:

  • Toma los medicamentos correctamente. No modifiques la dosis antes de hablar con el médico. Si sientes que tus medicamentos deberían cambiarse, háblalo con el médico.
  • Duerme lo suficiente. La falta de sueño puede desencadenar convulsiones. Asegúrate de descansar adecuadamente todas las noches.
  • Utiliza un brazalete de alerta médica. Esto ayudará a que el personal de emergencias sepa cómo tratarte de la manera correcta si tienes otra convulsión.
  • Pregúntale al médico si tienes restricciones para conducir. Las personas con un trastorno convulsivo deben permanecer sin sufrir convulsiones durante períodos de tiempo razonables (los intervalos varían según el estado) para poder conducir.

Seguridad personal

Las convulsiones no suelen producir lesiones graves, pero si tienes convulsiones recurrentes, es posible que sufras lesiones. Estos pasos pueden ayudarte a evitar lesiones durante una convulsión:

  • Ten cuidado si estás cerca del agua. No salgas a nadar solo ni te relajes en un bote sin que haya alguien cerca.
  • Usa casco para protegerte durante las actividades, como andar en bicicleta o practicar deportes.
  • Dúchate en lugar de bañarte, a menos que alguien esté cerca de ti.
  • Modifica tu muebles. Cubre las esquinas con almohadillas, compra muebles con bordes redondeados y elige sillas con brazos que no te permitan caerte. Considera usar alfombras gruesas para que te proteja si te caes.
  • Exhibe información de primeros auxilios para convulsiones en un lugar donde la gente pueda verla con facilidad. También incluye allí todos los números de teléfono importantes.

Primeros auxilios para las convulsiones

Es útil saber qué hacer si ves que alguien está teniendo una convulsión. Si corres riesgo de tener convulsiones en el futuro, comparte esta información con tu familia, amigos y colegas para que sepan qué hacer si tienes una convulsión.

Para ayudar a una persona que está sufriendo una convulsión, haz lo siguiente:

  • Gira suavemente a la persona hacia un lado
  • Colócale algo blando debajo de la cabeza
  • Afloja las prendas que ajusten el cuello
  • No pongas los dedos u otros objetos en la boca de la persona
  • No intentes sujetar a una persona que está teniendo una convulsión
  • Si la persona se está moviendo, aleja los objetos peligrosos
  • Quédate con la persona hasta que llegue el personal médico
  • Observa a la persona detenidamente para que puedas brindarle detalles sobre lo que ocurrió
  • Controla la duración de la convulsión
  • Mantente tranquilo

Estrategias de afrontamiento, y apoyo

Aun cuando las convulsiones estén controladas, pueden afectar tu vida. Las convulsiones del lóbulo temporal pueden representar mucho más que el desafío de vivir con ellas, puesto que el comportamiento inusual podría no ser reconocido como una convulsión. Los niños pueden ser objeto de bromas o sentirse avergonzados por esta afección, y tanto los niños como los adultos pueden sentirse frustrados por tener que vivir con la amenaza constante de otra convulsión.

En casa

Tu familia puede brindarte el apoyo que tanto necesitas. Diles lo que sepas sobre tu trastorno convulsivo. Diles que pueden hacerte preguntas y sé abierto para conversar sobre sus preocupaciones. Ayúdalos a entender tu enfermedad compartiendo con ellos los materiales educativos u otros recursos que el médico te haya dado.

En el trabajo

Reúnete con tu supervisor, y habla con él sobre tu trastorno convulsivo y sobre cómo te afecta. Habla sobre lo que necesitas que tu supervisor o tus colegas hagan si tienes una convulsión en el trabajo. Considera hablar con tus colegas sobre los trastornos convulsivos; puedes ampliar tu sistema de apoyo, y lograr aceptación y comprensión.

No estás solo

Recuerda, no tienes que afrontarlo solo. Busca el apoyo de tu familia y de tus amigos. Pregúntale al médico acerca de grupos de apoyo locales o únete a una comunidad de apoyo en línea. No tengas miedo de pedir ayuda. Contar con un sistema de apoyo fuerte es importante para convivir con cualquier enfermedad.

Preparación antes de la cita

En algunos casos, las convulsiones requieren atención médica inmediata, y no siempre hay tiempo para prepararse para una cita médica.

En otros casos, la primera cita médica para evaluar las convulsiones puede ser con el médico de familia o un médico general. También es posible que te deriven a un especialista, como un médico capacitado en trastornos del cerebro y el sistema nervioso (neurólogo) o un neurólogo especializado en epilepsia (epileptólogo).

Ten en cuenta las cosas que puedes hacer para prepararte para la cita médica y comprende qué puedes esperar del médico.

Qué puedes hacer

  • Registra información sobre la convulsión. Anota la hora, el lugar, los síntomas que tuviste y cuánto tiempo duraron, si lo sabes. Busca el aporte de personas que puedan haber observado tus convulsiones, como familiares, amigos y colegas, para que puedas anotar información que, tal vez, desconozcas.
  • Ten en cuenta cualquier restricción previa a la consulta. Cuando programes la consulta, pregunta si debes hacer algo con anticipación a fin de estar listo para realizarte pruebas o exámenes médicos.
  • Anota tu información personal más importante, incluso lo que te genere mayor estrés o cualquier cambio reciente en tu vida.
  • Haz una lista de todos los medicamentos, vitaminas y suplementos que estés tomando, incluso las dosis.
  • Lleva a un familiar o a un amigo para que te ayude a recordar toda la información proporcionada durante la consulta. Además, debido a que puede que no sepas todo lo que sucede cuando estás teniendo una convulsión, es posible que el médico quiera hacerle preguntas a quien te haya visto en ese momento.
  • Anota las preguntas que desees hacerle al médico. Preparar una lista de preguntas te ayudará a aprovechar al máximo tu tiempo con el médico.

En el caso de las convulsiones, estas son algunas preguntas básicas para hacerle al médico:

  • ¿Qué crees que provocó mi convulsión?
  • ¿Debo someterme a algún examen?
  • ¿Qué enfoque de tratamiento me recomiendas?
  • ¿Cuáles son las alternativas al enfoque principal que sugieres?
  • ¿Cuáles son las probabilidades de que tenga otra convulsión?
  • ¿Cómo puedo asegurarme de no lastimarme si tengo otra convulsión?
  • Tengo otros problemas de salud. ¿Cuál es la mejor manera de controlarlos en forma conjunta?
  • ¿Debo respetar alguna restricción?
  • ¿Debería consultar a un especialista? ¿Cuánto costará? ¿Lo cubrirá mi seguro?
  • ¿Existe alguna alternativa genérica al medicamento que me recetas?
  • ¿Hay algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web me recomiendas?

Además de las preguntas que preparaste para hacerle al médico, no dudes en hacer preguntas cada vez que no entiendas algo durante la consulta.

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga una serie de preguntas:

  • ¿Puedes describir la convulsión?
  • ¿Dónde estabas y qué sucedió inmediatamente antes de que comenzara?
  • ¿Alguien presenció lo ocurrido?
  • ¿Qué sensaciones recuerdas haber tenido justo antes de la convulsión? ¿Y después de la convulsión?
  • ¿Qué síntomas tuviste?
  • ¿Cuánto duraron las convulsiones?
  • ¿Alguna vez tuviste una convulsión u otro problema neurológico en el pasado?
  • ¿Tienes algún familiar a quien le hayan diagnosticado un trastorno convulsivo o epilepsia?
  • ¿Has viajado fuera del país recientemente?

Last Updated Jun 18, 2019


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