Crisis de ausencia

Perspectiva general

Las crisis de ausencia consisten en períodos de conocimiento breves y repentinos. Son más frecuentes en niños que en adultos.

Una persona que tiene una crisis de ausencia luce como si estuviera mirando fijo a la nada durante unos segundos. Luego, regresa rápidamente a un nivel de alerta normal. Este tipo de convulsión generalmente no produce lesiones físicas.

Las crisis de ausencia, por lo general, se pueden controlar con medicamentos anticonvulsivos. Algunos niños que las sufren también manifiestan otras convulsiones. Muchos niños superan las crisis de ausencia en su adolescencia.

Síntomas

Un indicador de una crisis de ausencia simple es una mirada vacía, que se puede confundir con falta de atención, y que dura alrededor de 10 segundos, aunque puede durar hasta 20 segundos, sin ninguna desorientación, dolor de cabeza o somnolencia posterior. Los signos y síntomas de la crisis de ausencia son los siguientes:

  • Interrupción repentina de un movimiento sin caerte
  • Chasquido de labios
  • Aleteo de los párpados
  • Movimientos de masticación
  • Fricción de los dedos
  • Pequeños movimientos con ambas manos

Después, no hay recuerdo del incidente. Algunas personas tienen muchos episodios diarios que interfieren en las actividades escolares o cotidianas.

Un niño puede tener crisis de ausencia durante algún tiempo antes de que el adulto lo note, porque son muy breves. El primer signo de este trastorno puede ser un deterioro en la capacidad de aprendizaje del niño. Es posible que los profesores realicen comentarios sobre la incapacidad del niño de prestar atención o sobre que el niño, a menudo, sueña despierto.

Cuándo consultar al médico

Consulta a tu médico:

  • La primera vez que notes una convulsión
  • Si este es un tipo nuevo de convulsión
  • Qué hacer si las convulsiones continúan a pesar de haber tomado medicamentos anticonvulsivos

Comunícate con el 911 o con los servicios de emergencia de tu área:

  • Si observas comportamientos automáticos durante minutos u horas, actividades como comer o moverte sin tomar conciencia de ello, o una desorientación prolongada, son posibles síntomas de un trastorno llamado «estado epiléptico de ausencia»
  • Después de cualquier convulsión que dure más de cinco minutos

Causas

Muchos niños parecen tener una predisposición genética a las crisis de ausencia.

En general, las convulsiones son causadas por impulsos eléctricos anormales de las neuronas (células nerviosas) en el cerebro. Las neuronas del cerebro, normalmente, envían señales eléctricas y químicas a través de las sinapsis que conectan las células.

Las personas que sufren convulsiones tienen la actividad eléctrica del cerebro alterada. Durante una crisis de ausencia, estas señales eléctricas se repiten una y otra vez en patrones de tres segundos.

Las personas que sufren convulsiones también pueden tener niveles alterados de los mensajeros químicos que ayudan a las neuronas a comunicarse entre sí (neurotransmisores).

Factores de riesgo

Ciertos factores son frecuentes entre los niños con crisis de ausencia, como los siguientes:

  • Edad. Las crisis de ausencia son más frecuentes en niños de 4 a 14 años.
  • Sexo. Las crisis de ausencia son más frecuentes en las niñas.
  • Familiares con convulsiones. Aproximadamente la mitad de los niños con crisis de ausencia tienen un familiar directo que sufre convulsiones.

Complicaciones

Si bien la mayoría de los niños supera las crisis de ausencia, a algunos les ocurre lo siguiente:

  • Deben tomar medicamentos anticonvulsivos de por vida para prevenir las convulsiones
  • Con el tiempo, presentan convulsiones completas, como crisis tonicoclónicas generalizadas.

Otras complicaciones pueden consistir en lo siguiente:

  • Dificultades de aprendizaje
  • Problemas de conducta
  • Aislamiento social

Diagnóstico

Tu médico te pedirá una descripción detallada de las convulsiones y te realizará una exploración física. Estas son algunas de las pruebas:

  • Electroencefalografía (EEG). Este procedimiento indoloro mide las ondas de actividad eléctrica en el cerebro. Las ondas cerebrales se transmiten a una máquina de EEG a través de pequeños electrodos adheridos al cuero cabelludo con una pasta o un gorro elástico.

    La respiración rápida (hiperventilación) durante una electroencefalografía puede desencadenar una crisis de ausencia. Durante una convulsión, el patrón en la EEG es diferente al patrón normal.

  • Exploraciones del cerebro. Durante una crisis de ausencia, los estudios por imágenes del cerebro, como una resonancia magnética, serán normales. Sin embargo, mediante pruebas, como una resonancia magnética, se pueden producir imágenes detalladas del cerebro, lo que puede ayudar a descartar otros problemas; por ejemplo, un accidente cerebrovascular o un tumor cerebral. Como tu hijo tendrá que quedarse quieto durante largos períodos, pregúntale al médico sobre el posible uso de sedación.
Actividad cerebral registrada por electroencefalograma

Un electroencefalograma registra la actividad eléctrica de tu cerebro a través de electrodos que se fijan en tu cuero cabelludo. El electroencefalograma muestra resultados que permiten ver los cambios en la actividad cerebral y esto puede ser útil para el diagnóstico de trastornos cerebrales, especialmente la epilepsia y otros trastornos convulsivos.

Tratamiento

Tu médico probablemente comience con la menor dosis posible de medicamentos anticonvulsivos, e incremente la dosis a medida que sea necesario para controlar las convulsiones. Los niños pueden reducir gradualmente los medicamentos anticonvulsivos con supervisión del médico cuando no hayan tenido convulsiones durante dos años.

Los medicamentos recetados para las crisis de ausencia son los siguientes:

  • Etosuximida (Zarontin). Este es el medicamento con el que comienzan la mayoría de los médicos para las crisis de ausencia. En la mayoría de los casos, las convulsiones responden bien a este medicamento. Los posibles efectos secundarios comprenden náuseas, vómitos, somnolencia, trastornos del sueño e hiperactividad.
  • Ácido valproico (Depakene). Las niñas que continúan necesitando medicación en la adultez deben consultar los posibles riesgos del ácido valproico con los médicos. El ácido valproico se ha asociado con un mayor riesgo de padecer defectos congénitos en bebés, por lo que los médicos no les recomiendan a las mujeres que usen este medicamento durante el embarazo o cuando están tratando de concebir.

    Los médicos pueden recomendar el uso de ácido valproico en niños que tienen crisis de ausencia o convulsiones de la epilepsia mayor (crisis tonicoclónica).

  • Lamotrigina (Lamictal). Algunos estudios demuestran que este medicamento es menos eficaz que la etosuximida o que el ácido valproico, pero tiene menos efectos secundarios. Los efectos secundarios pueden comprender erupción cutánea y náuseas.

Estilo de vida y remedios caseros

Terapia nutricional

Seguir una dieta con alto contenido de grasa y bajo contenido de hidratos de carbono, que se conoce como «dieta cetogénica», puede mejorar el control de las convulsiones. Esto se utiliza solo si las convulsiones no se pueden controlar con los medicamentos tradicionales.

Esta dieta no es fácil de mantener, pero logra reducir las convulsiones en algunas personas. Las variaciones en una dieta rica en grasas y baja en hidratos de carbono, como las dietas de índice glucémico y las dietas de Atkins modificadas, aunque son menos eficaces, no son tan restrictivas como la dieta cetogénica y también pueden ofrecer beneficios.

Opciones adicionales

A continuación, te damos otras medidas que podrías tomar para ayudar a controlar las convulsiones:

  • Toma los medicamentos correctamente. No modifiques la dosis antes de hablar con el médico. Si sientes que tus medicamentos deberían cambiarse, háblalo con el médico.
  • Duerme lo suficiente. La falta de sueño puede desencadenar convulsiones. Asegúrate de descansar adecuadamente todas las noches.
  • Utiliza un brazalete de alerta médica. Esto ayudará a que el personal de emergencias sepa cómo tratarte de la manera correcta si tienes otra convulsión.
  • Pregúntale al médico sobre las restricciones para manejar o realizar actividades recreativas. Las personas con un trastorno convulsivo deben permanecer sin sufrir convulsiones durante períodos de tiempo razonables (los intervalos varían según el estado) para poder conducir. No te bañes ni nades, a menos que alguien más se encuentre para ayudarte en caso de que lo necesites.

Estrategias de afrontamiento, y apoyo

Si convives con un trastorno convulsivo, es posible que sientas ansiedad o estrés por lo que te depara el futuro. El estrés puede afectar tu salud mental, por lo que es importante que hables con el médico acerca de tus sentimientos y busques recursos para obtener ayuda.

En casa

Tus familiares pueden brindarte el apoyo que tanto necesitas. Diles lo que sepas sobre el trastorno convulsivo. Diles que pueden hacerte preguntas y sé abierto para conversar sobre sus preocupaciones. Ayúdalos a entender la enfermedad compartiendo con ellos los materiales educativos u otros recursos que el médico te haya dado.

En la escuela

Habla con los profesores y entrenadores de tu hijo acerca de su trastorno convulsivo y la manera en la que lo afecta en la escuela. Habla acerca de lo que tu hijo puede necesitar de ellos si tiene convulsiones en la escuela.

No estás solo.

Recuerda, no tienes que afrontarlo solo. Busca el apoyo de tu familia y de tus amigos. Pregúntale al médico acerca de grupos de apoyo locales o únete a una comunidad de apoyo en línea. No tengas miedo de pedir ayuda. Contar con un sistema de apoyo fuerte es importante para convivir con cualquier enfermedad.

Preparación antes de la cita

Es probable que comiences por ver a tu médico de cabecera o a un médico clínico. Sin embargo, probablemente te deriven a un médico especializado en trastornos del sistema nervioso (neurólogo).

A continuación, te proporcionamos información para ayudarte a prepararte para la consulta.

Qué puedes hacer

  • Toma nota de cualquier síntoma que observes, incluso los que puedan parecer no tener relación con las convulsiones.
  • Haz una lista de todos los medicamentos, las vitaminas y los suplementos que tú o tu hijo toman.
  • Anota las preguntas que desees hacerle al médico.

Preparar una lista de preguntas te ayudará a aprovechar al máximo tu tiempo con el médico. En caso de crisis de ausencia, algunas preguntas básicas para hacerle a tu médico son:

  • ¿Cuál es la causa más probable de estos síntomas?
  • ¿Qué pruebas se necesitan? ¿Estas pruebas requieren alguna preparación especial?
  • ¿Esta enfermedad es temporal o de larga duración?
  • ¿Qué tratamientos hay disponibles, y cuál me recomiendas?
  • ¿Cuáles son los efectos secundarios del tratamiento?
  • ¿Existe alguna alternativa genérica al medicamento que me recetas?
  • ¿Mi hijo también podría tener convulsiones de epilepsia mayor?
  • ¿Las restricciones de actividad son necesarias? ¿Está bien realizar actividades físicas, como jugar al fútbol o al fútbol americano y hacer natación?
  • ¿Tiene algún folleto u otro material impreso que pueda llevar? ¿Qué sitios web me recomiendas?

No dudes en hacer otras preguntas que tengas.

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga una serie de preguntas, tales como las siguientes:

  • ¿Cuándo comenzaron los síntomas?
  • ¿Con qué frecuencia se produjeron los síntomas?
  • ¿Puedes describir una convulsión típica?
  • ¿Cuánto duran las convulsiones?
  • ¿Eres consciente de lo que sucedió después de la convulsión?

Last Updated Jun 18, 2019


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