Degeneración macular húmeda

Perspectiva general

La degeneración macular húmeda es una enfermedad ocular crónica que provoca visión borrosa o un punto ciego en el campo visual. Suele producirse por vasos sanguíneos anormales que tienen pérdida de líquido o sangre en la mácula. La mácula es la parte de la retina que se encarga de la visión central.

La degeneración macular húmeda es uno de los dos tipos de degeneración macular relacionada con la edad. El otro tipo, la degeneración macular seca, es más frecuente y menos grave. El tipo húmedo siempre comienza como el tipo seco.

La detección y el tratamiento a tiempo de la degeneración macular húmeda puede ayudar a reducir la pérdida de la vista y, en algunos casos, a recuperarla.

Representación de visión normal y visión con degeneración macular

A medida que se desarrolla la degeneración macular, la visión normal y clara (imagen de la izquierda) se ve afectada por una imagen borrosa y distorsionada con áreas faltantes. Con la degeneración macular avanzada, se forma una mancha ciega, por lo general en el centro del campo visual (imagen de la derecha).

Síntomas

Los síntomas de degeneración macular húmeda suelen aparecer repentinamente y empeorar rápidamente. Pueden incluir los siguientes:

  • Distorsiones visuales, como líneas rectas que parecen curvadas
  • Visión central reducida en uno o ambos ojos
  • Disminución de la intensidad o el brillo de los colores
  • Presencia de un punto borroso o un punto ciego bien definido en el campo de visión
  • Una turbiedad general en la visión general
  • Inicio brusco y empeoramiento rápido de los síntomas

La degeneración macular no afecta la visión lateral (periférica), por lo que rara vez causa ceguera total.

Cuándo debes consultar con un médico

Consulta al oftalmólogo en los siguientes casos:

  • Si has notado cambios en la visión central
  • Tu capacidad para ver colores y detalles finos se deteriora

Estos cambios pueden ser el primer indicio de degeneración macular, especialmente si tiene más de 50 años.

Causas

Nadie conoce la causa exacta de la degeneración macular exudativa, pero se desarrolla en personas que han tenido degeneración macular seca. De todas las personas con degeneración macular que se relaciona con la edad, alrededor del 10 % padece el tipo exudativo.

La degeneración macular exudativa se puede desarrollar de distintas maneras:

  • Pérdida de visión que se produce por un crecimiento anormal de los vasos sanguíneos. A veces, vasos sanguíneos nuevos y anormales crecen desde la coroides hasta debajo y dentro de la mácula (neovascularización de coroides). La coroides es la capa de vasos sanguíneos que está entre la retina y la capa firme exterior del ojo (la esclerótica). Por estos vasos sanguíneos anormales puede filtrarse líquido o sangre, lo que interfiere en la función de la retina.
  • Pérdida de la visión que se produce por la acumulación de líquido en la parte posterior del ojo. Cuando se filtra líquido de la coroides, este se puede acumular entre la fina capa celular llamada epitelio pigmentario de la retina y la retina. Esto puede generar un bulto en la mácula, lo que resulta en la pérdida o la distorsión de la visión.
Partes del ojo interno

Ubicada en la parte posterior del ojo, en el centro de la retina, una mácula sana permite una agudeza visual central normal. La mácula está compuesta por células fotosensibles agrupadas en gran cantidad llamadas conos y bastones. Los conos son responsables de la visión del color, y los bastones te permiten ver tonos de gris.

Factores de riesgo

Los factores que pueden aumentar el riesgo de padecer degeneración macular son los siguientes:

  • La edad. Esta enfermedad es más común en personas mayores de 50 años.
  • Historia clínica familiar. La enfermedad tiene un componente hereditario. Los investigadores han identificado varios genes vinculados con el desarrollo de la enfermedad.
  • Raza. La degeneración macular es más frecuente en personas blancas.
  • Tabaquismo. Fumar o estar expuesto de manera regular al humo del cigarrillo aumenta significativamente el riesgo de degeneración macular.
  • Obesidad. Las investigaciones han demostrado que la obesidad aumenta las posibilidades de que una degeneración macular temprana o intermedia evolucione hacia una forma más grave de la enfermedad.
  • Enfermedad cardiovascular. Si padeces enfermedades que afectan el corazón y los vasos sanguíneos, tienes más probabilidades de presentar degeneración macular.

Complicaciones

Aquellas personas cuya degeneración macular evolucionó y causó la pérdida de la visión central tienen mayor riesgo de sufrir depresión y aislamiento social. En los casos de pérdida de vista profunda, las personas pueden experimentar alucinaciones visuales (síndrome de Charles Bonnet).

Prevención

Es importante realizar exámenes oculares de rutina para identificar signos tempranos de degeneración macular. Las siguientes medidas pueden ayudar a reducir el riesgo de desarrollar degeneración macular húmeda:

  • Controla tus otras enfermedades. Por ejemplo, si padeces una enfermedad cardiovascular o presión arterial alta, toma tu medicamento y sigue las instrucciones del médico para controlar la enfermedad.
  • No fumes. Los fumadores tienen más probabilidades de padecer degeneración macular que los no fumadores. Pídele al médico que te ayude a dejar de fumar.
  • Mantén un peso saludable y haz ejercicio de forma regular. Si necesitas perder peso, reduce la cantidad de calorías que consumes y aumenta la cantidad de ejercicio que haces diariamente.
  • Elige una dieta saludable. Incluí frutas, verduras de hojas verdes, frutos secos y pescados altos en ácidos grasos omega 3, como el salmón.

Diagnóstico

El médico revisará tu historia clínica y la de tu familia, y llevará a cabo un examen ocular completo. Para confirmar el diagnóstico de degeneración macular, es posible que te indique realizar otras pruebas, entre ellas las siguientes:

  • Un examen del fondo del ojo. El oftalmólogo te colocará gotas en los ojos para dilatarlos y utilizará un instrumento especial para examinar el fondo del ojo. Buscará indicios de presencia de líquido o sangre, o de un aspecto moteado que se genera por las drusas. Las personas con degeneración macular, por lo general, tienen muchas drusas (depósitos amarillos que se forman debajo de la retina).
  • Pruebas para detectar defectos en el centro de la vista. Durante un examen de la visión, el oftalmólogo puede usar una rejilla de Amsler para verificar los defectos en el centro de la vista. Si tienes degeneración macular, algunas de las líneas rectas de la rejilla se verán descoloridas, rotas o distorsionadas.
  • Angiografía fluoresceínica. Durante esta prueba, el médico te inyecta un tinte de color en una vena del brazo. El tinte se desplaza hasta los vasos sanguíneos del ojo y los resalta. Una cámara especial toma varias fotos a medida que el tinte se desplaza a través de los vasos sanguíneos. Las imágenes mostrarán si tienes vasos sanguíneos anormales, con derrames o si tienes cambios en la retina.
  • Angiografía con verde de indocianina. Al igual que la angiografía fluoresceínica, en esta prueba se utiliza un tinte inyectado. Se puede usar para confirmar los resultados de una angiografía fluoresceínica o para identificar los vasos sanguíneos anormales más profundos en la retina.
  • Tomografía de coherencia óptica. Esta prueba de diagnóstico por imágenes no invasiva muestra imágenes transversales detalladas de la retina. Identifica zonas de adelgazamiento, engrosamiento o inflamación de la retina. Esta prueba también se emplea para ayudar a controlar la respuesta de la retina a los tratamientos para la degeneración macular.
Máculas que muestran drusas

La aparición de drusas —depósitos amarillos— en la retina indica el desarrollo de una degeneración macular seca en etapa temprana (izquierda). A medida que la afección progresa a la etapa avanzada (derecha), las drusas aumentan de tamaño, se presenta sangrado y las células sensibles a la luz que componen la mácula desarrollan cicatrices.

Grilla de Amsler

Al observar una grilla de Amsler en una degeneración macular avanzada, es posible que veas líneas de la cuadrícula distorsionadas o un espacio en blanco cerca del centro de la grilla (derecha).

Tratamiento

Se encuentran disponibles algunos tratamientos que pueden ayudar a retardar la progresión de la enfermedad, preservar la visión existente y, si se comienzan a tiempo, recuperar parte de la visión perdida.

Medicamentos

Los medicamentos pueden ayudar a detener el desarrollo de nuevos vasos sanguíneos al anular los efectos de las señales de crecimiento que envía el cuerpo para generar nuevos vasos sanguíneos. Estos medicamentos se consideran la primera línea de tratamiento para todas las etapas de la degeneración macular húmeda.

Los medicamentos utilizados para tratar la degeneración macular húmeda incluyen los siguientes:

  • Bevacizumab (Avastin)
  • Ranibizumab (Lucentis)
  • Aflibercept (Eylea)

El médico inyecta estos medicamentos en el ojo afectado. Es posible que necesites inyecciones cada cuatro semanas para mantener el efecto beneficioso del medicamento. En algunos casos, puedes recuperar parcialmente la vista a medida que se encogen los vasos sanguíneos y se absorbe el líquido debajo de la retina, lo que permite que las células de la retina recuperen parte de su función.

Los posibles riesgos de las inyecciones oculares incluyen hemorragia conjuntival, dolor ocular, cuerpos flotantes, aumento de la presión ocular, infección e inflamación ocular. Algunos de estos medicamentos pueden aumentar el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular.

Terapias

  • Terapia fotodinámica. En ocasiones, este procedimiento se utiliza para tratar vasos sanguíneos anómalos en el centro de la mácula. Durante la terapia fotodinámica, el médico inyecta un medicamento denominado verteporfina (Visudyne) en una vena del brazo, que viaja a los vasos sanguíneos del ojo. El médico ilumina con una luz focalizada de un láser especial los vasos sanguíneos anómalos del ojo. Esto activa el medicamento y provoca que los vasos sanguíneos anómalos se cierren, lo cual detiene la fuga.

    La terapia fotodinámica puede mejorarte la vista y reducir la tasa de pérdida de visión. Es posible que debas repetir los tratamientos con el tiempo, ya que los vasos sanguíneos tratados pueden volver a abrirse.

    Luego de la terapia fotodinámica, deberás evitar la luz solar directa y las luces brillantes hasta que el medicamento haya desaparecido de tu cuerpo, lo cual puede demorar algunos días.

  • Fotocoagulación. Durante la terapia de fotocoagulación, el médico utiliza un rayo láser de alta energía para sellar vasos sanguíneos anómalos debajo de la mácula. El láser produce cicatrices que pueden crear un punto ciego, pero el procedimiento se utiliza para detener el sangrado de los vasos con el objetivo de minimizar un daño mayor a la mácula. Incluso con este tratamiento, los vasos sanguíneos pueden volver a crecer, lo cual requiere un tratamiento adicional.

    Pocas personas con degeneración macular húmeda son candidatas para realizarse este tratamiento. Por lo general, no es una opción si tienes vasos sanguíneos anómalos directamente debajo del centro de la mácula. Además, cuanto más dañada esté la mácula, menor será la probabilidad de éxito.

  • Rehabilitación para la reducción de la vista. La degeneración macular relacionada con la edad no afecta la visión lateral (periférica) y, por lo general, no causa ceguera total. Sin embargo, puede reducir o eliminar la visión central, la cual se necesita para conducir, leer y reconocer las caras de las personas. Puede ser beneficioso para ti trabajar con un especialista en rehabilitación para la reducción de la vista, un terapeuta ocupacional, tu oculista y otras personas capacitadas en rehabilitación para la reducción de la vista. Pueden ayudarte a encontrar formas de adaptarte a tu visión cambiante.

Estilo de vida y remedios caseros

Incluso después de recibir un diagnóstico de degeneración macular húmeda, puedes tomar medidas que pueden ayudarte a disminuir la pérdida de la vista.

  • No fumes. Si fumas, pídele a tu médico que te ayude a dejarlo.
  • Elige una dieta saludable. Las vitaminas antioxidantes en frutas y verduras contribuyen a la salud ocular. La col rizada, las espinacas, el brócoli, la calabaza y otras verduras contienen altos niveles de antioxidantes, como luteína y zeaxantina, que pueden beneficiar a las personas con degeneración macular. Los alimentos que contienen altos niveles de zinc también pueden ser de particular valor en pacientes con degeneración macular. Estos incluyen alimentos ricos en proteínas, como carne de res, cerdo y cordero. Las fuentes distintas a la carne incluyen la leche, el queso, el yogur, los cereales integrales y el pan integral.

    Otra buena opción son las grasas insaturadas saludables, como el aceite de oliva. Además, los estudios de investigación han demostrado que una dieta rica en ácidos grasos omega-3, como los que se encuentran en el salmón, el atún y las nueces, puede reducir el riesgo de degeneración macular avanzada. No obstante, el mismo beneficio no se muestra al tomar suplementos de omega-3, como las píldoras de aceite de pescado.

  • Controla las otras afecciones médicas. Si padeces una enfermedad cardiovascular o presión arterial alta, por ejemplo, toma tu medicamento y sigue las instrucciones de tu médico para controlar el trastorno.
  • Mantén un peso saludable y haz ejercicio regularmente. Si necesitas perder peso, reduce la cantidad de calorías que consumes y aumenta la cantidad de ejercicio que haces diariamente.
  • Realízate exámenes de la vista de rutina. Pregúntale a tu oftalmólogo sobre el calendario recomendado para los exámenes de seguimiento. Entre las revisiones, puedes realizar una autoevaluación de la vista con una cuadrícula de Amsler.

Suplementos vitamínicos

Según American Academy of Ophthslmology (Academia Americana de Oftalmología), tomar una fórmula de dosis alta de vitaminas antioxidantes y minerales puede ayudar a reducir el riesgo de pérdida de la visión de las personas con una enfermedad intermedia o avanzada. La investigación muestra que existen beneficios en una fórmula que incluye:

  • 500 miligramos (mg) de vitamina C
  • 400 unidades internacionales (UI) de vitamina E
  • 10 mg de luteína
  • 2 mg de zeaxantina
  • 80 mg de cinc (como óxido de cinc)
  • 2 mg de cobre (como óxido cúprico)

Las dosis altas de vitamina E pueden aumentar el riesgo de sufrir insuficiencia cardíaca y otras complicaciones. Pregúntale al médico si tomar suplementos es apropiado para ti.

Estrategias de afrontamiento, y apoyo

La pérdida de la visión producto de la degeneración macular puede afectar tu capacidad para realizar actividades como leer, reconocer rostros y conducir. Estos consejos pueden ayudarte a sobrellevar los cambios en la vista:

  • Pídele a tu oftalmólogo que revise tus anteojos recetados. Si usas lentes de contacto o anteojos, asegúrate de que la receta esté actualizada. Si las gafas nuevas no ayudan, pide una derivación a un especialista en visión deficiente.
  • Utiliza lentes de aumento. Una variedad de dispositivos de aumento puede ayudarte con la lectura y otros trabajos de primer plano, como la costura. Dichos dispositivos incluyen lentes de aumento de mano o lentes de aumento para utilizarlos como anteojos.

    También puedes usar un sistema de televisión de circuito cerrado con una cámara de vídeo para ampliar el material de lectura y proyectarlo en una pantalla de vídeo.

  • Cambia la pantalla de tu computadora y agrega sistemas de audio. Ajusta el tamaño de fuente en la configuración de tu computadora. Y ajusta tu monitor para mostrar más contraste. También puedes agregar sistemas de salida de voz u otras tecnologías a tu computadora.
  • Utiliza ayudas de lectura electrónica y la interfaz de voz. Prueba libros de letras grandes, tabletas y audiolibros. Algunas aplicaciones de la tableta y el teléfono inteligente están diseñadas para ayudar a las personas con baja visión. Y muchos de estos dispositivos ahora vienen con una función de reconocimiento de voz.
  • Selecciona aparatos especiales hechos para las personas con baja visión. Algunos relojes, radios, teléfonos y otros aparatos tienen números extragrandes. Es posible que te resulte más fácil ver un televisor con una pantalla de alta definición más grande, o puede que desees sentarte más cerca de la pantalla.
  • Usa luces más brillantes en tu hogar. Una mejor iluminación ayuda con la lectura y otras actividades diarias, y también puede reducir el riesgo de sufrir caídas.
  • Considera tus opciones de transporte. Si manejas, consulta con el médico para ver si es seguro continuar haciéndolo. Ten mucho cuidado en ciertas situaciones, como conducir de noche, con mucho tráfico o con mal tiempo. Usa el transporte público o pide ayuda a un amigo o un familiar, especialmente con la conducción nocturna. Haz arreglos para usar los servicios locales de van o traslados, redes de conducción de voluntarios o viajes compartidos.
  • Obtén apoyo. Tener degeneración macular puede ser difícil y es posible que debas hacer cambios en tu vida. Puedes atravesar muchas emociones a medida que te adaptas. Considera hablar con un consejero o unirte a un grupo de apoyo. Pasa tiempo con familiares y amigos que te apoyen.

Preparación antes de la cita

Para determinar si tienes degeneración macular, generalmente se necesita un examen de los ojos con dilatación. Solicita una consulta con un médico especialista en ojos, es decir, un optometrista o un oftalmólogo. El médico puede realizar un examen completo de los ojos.

Qué puedes hacer

Antes de la consulta:

  • Cuando programes la consulta, pregunta si debes hacer algo para prepararte.
  • Haz una lista de los síntomas que tienes, incluidos aquellos que no parecen estar relacionados con el problema en la visión.
  • Haz una lista de todos los medicamentos, las vitaminas y los complementos que tomas, incluidas las dosis.
  • Pídele a un familiar o a un amigo que te acompañe. La dilatación de las pupilas del examen ocular te afectará la visión durante un rato, por lo que puedes necesitar que alguien conduzca o te acompañe después de la consulta.
  • Haz una lista de preguntas para el médico.

En el caso de la degeneración macular, las preguntas para hacerle a tu médico incluyen lo siguiente:

  • ¿Tengo degeneración macular seca o húmeda?
  • ¿Cuán avanzada está la degeneración macular?
  • ¿Corro riesgos si conduzco?
  • ¿Seguiré perdiendo la visión?
  • ¿Puede tratarse esta afección?
  • ¿Tomar una vitamina o un complemento mineral me ayudará a evitar que siga perdiendo la visión?
  • ¿Cuál es la mejor forma de controlarme la visión para detectar algún cambio?
  • ¿Cuáles son los cambios en los síntomas que justifican que te llame?
  • ¿Qué dispositivos de ayuda para la visión baja podrían ser útiles para mí?
  • ¿Qué cambios en la forma de vida puedo hacer para proteger mi visión?

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga una serie de preguntas, tales como:

  • ¿Cuándo notaste tu problema de visión por primera vez?
  • ¿Te afecta un solo ojo o ambos?
  • ¿Tienes dificultades para ver objetos cercanos, a distancia o ambos casos?
  • ¿Fumas o fumabas? Si la respuesta es sí, ¿cuánto?
  • ¿Qué tipo de alimentos comes?
  • ¿Tienes algún otro problema médico, como colesterol alto, presión arterial alta o diabetes?
  • ¿Tienes antecedentes familiares de degeneración macular?

Last Updated Aug 13, 2019


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