Diarrea del viajero

Perspectiva general

La diarrea del viajero es un trastorno del tracto digestivo que generalmente produce heces blandas y calambres abdominales. Aparece al comer alimentos contaminados o al beber agua contaminada. Por suerte, la diarrea del viajero normalmente no es grave, sino que simplemente es molesta.

Cuando visites un lugar donde el clima o las prácticas sanitarias sean diferentes de las de tu hogar, tienes un mayor riesgo de desarrollar diarrea del viajero.

A fin de reducir el riesgo de tener diarrea del viajero, ten cuidado con lo que comes y bebes mientras estés de viaje. Si no desarrollas diarrea del viajero, tienes la posibilidad de que se resuelva sin tratamiento. Sin embargo, es una buena idea llevar los medicamentos aprobados por el médico cuando viajes a zonas de alto riesgo en el caso de que la diarrea persista.

Tracto gastrointestinal

Tu sistema digestivo se extiende desde la boca hasta el ano. Incluye todos los órganos necesarios para digerir los alimentos y procesar los desechos.

Síntomas

La diarrea del viajero usualmente comienza de forma abrupta durante un viaje o a tu regreso. La mayoría de los casos mejoran en el plazo de uno o dos días sin tratamiento y desaparecen por completo en una semana. Sin embargo, puedes tener varios episodios de diarrea del viajero durante un mismo viaje.

Los signos y síntomas más comunes de diarrea del viajero son los siguientes:

  • Comienzo abrupto de episodios de diarrea tres o más veces al día
  • Una necesidad urgente de defecar
  • Calambres abdominales
  • Náuseas
  • Vómitos
  • Fiebre

En algunos casos, quienes la sufren pueden experimentar deshidratación moderada a grave, vómitos persistentes, fiebre alta, heces con sangre o fuertes dolores en el abdomen o el recto. Si tú o uno de tus hijos sufre cualquiera de estos signos o síntomas, o si la diarrea dura más de un par de días, es tiempo de ver a un médico.

Causas

Es posible que la diarrea del turista derive del estrés de viajar o de un cambio en la alimentación. Sin embargo, casi siempre es culpa de un agente infeccioso.

Generalmente, la diarrea del turista se produce después de consumir alimentos o agua contaminados con organismos provenientes de la materia fecal. Estos organismos son agentes infecciosos —incluidas distintas bacterias, virus y parásitos— que ingresan al tubo digestivo y derriban los mecanismos de defensa, lo cual provoca los signos y síntomas de la diarrea del turista.

La causa más frecuente de la diarrea del turista es la bacteria enterotoxigénica E. coli. Estas bacterias se adhieren a las paredes del intestino y liberan una toxina que provoca diarrea y calambres abdominales.

Entonces, ¿por qué los nativos de países de alto riesgo no tienen los mismos síntomas? Por lo general, su organismo ya está acostumbrado a las bacterias y ha desarrollado inmunidad frente a ellas.

Tracto gastrointestinal

Tu sistema digestivo se extiende desde la boca hasta el ano. Incluye todos los órganos necesarios para digerir los alimentos y procesar los desechos.

Factores de riesgo

Cada año, millones de viajeros internacionales sufren la diarrea del turista. Los destinos con alto riesgo de padecer diarrea del turista incluyen muchas zonas de América Central y del Sur, México, África, Medio Oriente y la mayor parte de Asia.

Viajar a Europa Oriental y a algunas islas del Caribe también plantea algunos riesgos. Sin embargo, el riesgo de diarrea del turista generalmente es bajo en Europa del Norte y del Oeste, Japón, Canadá, Australia, Nueva Zelanda y los Estados Unidos.

Las probabilidades de contraer diarrea del turista están determinadas principalmente por el destino. Sin embargo, determinados grupos de personas corren más riesgo de presentar la afección. Estas incluyen lo siguiente:

  • Adultos jóvenes. La afección es ligeramente más frecuente en los turistas adultos jóvenes. Aunque no están claras las razones, es posible que se deba a que los adultos jóvenes no han adquirido inmunidad. Quizás sean más aventureros que las personas de edad más avanzada en lo que respecta a los viajes y las elecciones de alimentos, o puede que estén menos pendientes y no eviten los alimentos contaminados.
  • Personas con el sistema inmunitario debilitado. El sistema inmunitario debilitado aumenta la vulnerabilidad a las infecciones.
  • Personas con diabetes, enfermedad intestinal inflamatoria o cirrosis en el hígado. Estas afecciones pueden aumentar la propensión a la infección o aumentar el riesgo de sufrir una infección más grave.
  • Personas que toman bloqueadores de ácido o antiácidos. El ácido estomacal tiende a destruir los organismos, por lo que la reducción de dicho ácido puede dar lugar a más oportunidades de supervivencia bacteriana.
  • Personas que viajan durante determinadas estaciones. El riesgo de diarrea del turista varía según la estación en determinadas partes del mundo. Por ejemplo, el riesgo es mayor en Asia del Sur durante los meses de calor, justo antes de los monzones.

Complicaciones

Debido a que pierdes líquidos, sales y minerales vitales durante un episodio de diarrea del viajero, es posible que te deshidrates. La deshidratación es particularmente peligrosa en el caso de los niños, los adultos mayores y las personas con sistemas inmunitarios debilitados.

La deshidratación que es consecuencia de tener diarrea puede acarrear complicaciones graves, entre ellas, daño de un órgano, choque o coma. Entre los signos y los síntomas de la deshidratación se incluyen sequedad excesiva de la boca, sed intensa, micción escasa o nula, y debilidad extrema.

Prevención

Presta atención a lo que comes

La regla general cuando viajas a otro país es: hiérvelo, cocínalo, pélalo u olvídalo. Sin embargo, algunos estudios demostraron que igual puedes enfermarte aunque sigas esta regla. Recuerda estos consejos para disminuir el riesgo de enfermarte:

  • No consumas alimentos vendidos en la calle.
  • Evita la leche y los productos lácteos sin pasteurizar, incluido el helado.
  • Evita la carne, el pescado y los mariscos crudos o poco cocidos.
  • Mantente lejos de alimentos húmedos a temperatura ambiente, como salsas y bufés.
  • Come alimentos que estén bien cocidos y que se sirvan calientes.
  • Limítate a comer frutas y vegetales que puedas pelar tú mismo, como bananas, naranjas y aguacates. Evita las ensaladas y las frutas que no se pelan, como uvas y bayas.
  • Ten en cuenta que el alcohol en una bebida no te protege contra agua o hielo que estén contaminados.

No bebas el agua del lugar

Cuando visites países de alto riesgo, ten en cuenta los siguientes consejos:

  • Evita el agua no esterilizada: agua del grifo, de pozo o de ríos y arroyos. Si necesitas consumir agua local, hiérvela durante 3 minutos.
  • Evita cubitos de hielo elaborados en el lugar o jugos de fruta preparados con agua del grifo.
  • Ten cuidado con frutas cortadas que puedan haberse lavado con agua contaminada.
  • No nades en agua que pueda estar contaminada.
  • Mantén la boca cerrada cuando te duchas.
  • Puedes consumir bebidas enlatadas o embotelladas en sus envases originales, como agua, gaseosas o refrescos, cerveza o vino, cuando quieras, siempre y cuando rompas los precintos o las destapes tú mismo. Limpia todas las latas o botellas antes de beber o servir.
  • Usa agua embotellada para cepillarte los dientes.
  • Usa agua embotellada o hervida para preparar leche maternizada para bebés.
  • Pide bebidas calientes, como café o té, y asegúrate de que estén bien calientes.

Si no es posible comprar agua embotellada ni hervir el agua que vas a tomar, consigue algún medio para purificar el agua. Considera una bomba purificadora que permita eliminar microorganismos pequeños mediante microfiltrado.

También puedes desinfectar el agua químicamente con yodo o cloro. El yodo suele ser más eficaz, pero es mejor para viajes cortos, ya que en grandes cantidades puede ser perjudicial para el organismo. Puedes comprar pastillas o cristales de yodo en farmacias y tiendas que venden artículos para acampar. Asegúrate de seguir las instrucciones que figuran en el envase.

Consejos adicionales para seguir

A continuación te mostramos otras maneras de reducir el riesgo de padecer diarrea del viajero.

  • Asegúrate de que los platos, cubiertos y utensilios de cocina estén limpios y secos antes de usarlos.
  • Lávate las manos con frecuencia y siempre antes de comer. Si no puedes lavarte las manos, usa algún gel sanitizante o desinfectante de manos a base de alcohol, que tenga por lo menos un 60 % de alcohol, para limpiarte las manos antes de comer.
  • Busca alimentos que requieran poca manipulación para prepararlos.
  • Evita que los niños se lleven objetos, y también las manos sucias, a la boca. De ser posible, evita que los niños pequeños gateen en lugares con pisos sucios.
  • Ata una cinta de color alrededor del grifo del baño para recordarte que no debes beber agua del grifo ni usarla para cepillarte los dientes.

Otras medidas preventivas

Los expertos en salud pública por lo general no recomiendan tomar antibióticos para prevenir la diarrea del viajero, porque hacerlo puede contribuir a la aparición de bacterias resistentes a antibióticos.

Los antibióticos no proporcionan ninguna protección contra virus y parásitos, pero pueden darles a los viajeros una falsa sensación de seguridad con respecto a los riesgos de consumir alimentos y bebidas locales. También pueden tener efectos secundarios desagradables, como erupciones cutáneas, reacciones de la piel al sol y candidosis vaginal.

Como medida preventiva, algunos médicos sugieren tomar subsalicilato de bismuto (Pepto-Bismol), ya que se ha comprobado que disminuye las probabilidades de tener diarrea. Sin embargo, no tomes este medicamento durante más de 3 semanas y no lo tomes si estás embarazada, si tienes alergia a la aspirina o si tomas ciertos medicamentos, como anticoagulantes.

Algunos efectos secundarios frecuentes e inofensivos del subsalicilato de bismuto incluyen la coloración negra de la lengua y heces oscuras. En algunos casos, puede provocar estreñimiento, náuseas y, rara vez, zumbido en los oídos (tinnitus).

Tratamiento

Debido a que la diarrea del viajero tiende a resolverse sola, te puedes mejorar sin ningún tratamiento. Es importante tratar de estar hidratado con líquidos seguros, como agua embotellada. Si te parece que no estás mejorando rápidamente, existen algunos medicamentos que pueden ayudar a aliviar los síntomas.

  • Agentes para evitar la motilidad. Estos medicamentos, que incluyen loperamida (Imodium A-D) y los que contienen difenoxilato (Lomotil, Lonox), proporcionan un alivio inmediato aunque temporario, al reducir los espasmos musculares en el tubo digestivo, lentificando el tiempo de tránsito a través del sistema digestivo y permitiendo más tiempo para la absorción.

    Los medicamentos que evitan la motilidad no están recomendados para bebés o personas con fiebre o diarrea con sangre, ya que pueden demorar la eliminación de los organismos infecciosos y empeorar la enfermedad.

    Además, se debe interrumpir el uso de los agentes que evitan la motilidad después de 48 horas si tienes dolor abdominal o si los signos y síntomas empeoran y la diarrea persiste. En estos casos, consulta con tu médico.

  • Subsilicato de bismuto (Pepto-Bismol). Este medicamento de venta libre puede disminuir la frecuencia de tus evacuaciones y acortar la duración de la enfermedad. Sin embargo, no está recomendado para niños, mujeres embarazadas o personas que tienen alergia a la aspirina.
  • Antibióticos. Si tienes más de cuatro deposiciones de heces blandas por día o síntomas graves, incluidos fiebre o sangre, pus o mucosidad en las heces, el médico podrá indicarte un ciclo de antibióticos.

Antes de irte de viaje, consulta con tu médico sobre los medicamentos adecuados para llevar así no tendrás que comprar medicamentos para la diarrea mientras estés de viaje. Es posible que algunos de los medicamentos disponibles en otros países no sean seguros. Incluso puede que algunos estén prohibidos en los Estados Unidos.

Cómo evitar la deshidratación

La deshidratación es la complicación más probable de la diarrea del viajero, así que es importante tratar de mantenerse bien hidratado.

Una solución preparada con sales de hidratación oral es la mejor manera de reponer los líquidos perdidos. Estas soluciones contienen agua y sales en proporciones específicas para reponer líquidos y electrolitos. También contienen glucosa para optimizar la absorción en el intestino.

Se venden productos envasados de rehidratación oral en farmacias y tiendas en zonas desarrolladas, y muchas farmacias tienen su propia marca. Puedes encontrar paquetes de sales de rehidratación oral en polvo, con la etiqueta de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la sigla SRO (en inglés, WHO-ORS) en tiendas, farmacias y organismos de salud en la mayoría de los países. Prepara la solución con agua embotellada o hervida, según las instrucciones del paquete.

Si no logras conseguir estos productos, puedes preparar tu propia solución rehidratante en caso de emergencia. Para eso, mezcla:

  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato de sodio
  • 4 cucharadas de azúcar
  • 1 litro de agua potable segura

Tú o tu hijo pueden beber la solución en pequeñas cantidades durante todo el día, como complemento de alimentos sólidos o leche maternizada, siempre que la deshidratación persista. Las cantidades pequeñas reducen las probabilidades de vómitos. Los lactantes también pueden beber la solución, pero se los debe continuar amamantando a demanda.

Si los síntomas de deshidratación no mejoran, busca atención médica de inmediato. Las sales de rehidratación oral son solo para uso a corto plazo en caso de necesidad urgente.

Estilo de vida y remedios caseros

En el caso de que sí tengas diarrea del viajero, evita consumir cafeína y productos lácteos, ya que pueden empeorar los síntomas o aumentar la pérdida de líquido. Pero sigue tomando líquido.

Bebe jugos de frutas en latas, té suave, sopa, gaseosa sin cafeína o bebidas deportivas para reemplazar el líquido y los minerales perdidos. Posteriormente, a medida que la diarrea mejore, prueba con una dieta de carbohidratos complejos fácil de servir, por ejemplo, galletas saladas, cereales blandos, bananas, puré de manzana, tostadas secas o pan tostado, arroz, papas y fideos planos.

Una vez que la diarrea desaparezca, puedes volver a la dieta habitual. Simplemente asegúrate de agregar los productos lácteos, las bebidas con cafeína y los alimentos ricos en fibras de a poco.

Preparación antes de la cita

Llama a un médico si tienes diarrea que es intensa, dura más de unos días o presenta sangre. Si estás de viaje, llama a una embajada o consulado para que te ayuden a encontrar un médico. Otros signos de que deberías buscar atención médica incluyen: fiebre de 102 °F (39 °C) o superior, vómitos persistentes y signos de hidratación grave, como sequedad de boca, calambres musculares, menor cantidad de orina o fatiga.

Si tienes diarrea y recién volviste a casa de un viaje al extranjero, informa sobre tu viaje cuando llames para pedir una consulta con el médico.

A continuación, encontrarás información que te ayudará a prepararte y saber qué esperar del médico.

Información a recopilar con anticipación

  • Instrucciones previas a la consulta. Cuando vayas a tu consulta, pregunta si hay pasos de cuidado personal inmediatos que puedas seguir para recuperarte más rápidamente.
  • Antecedentes de síntomas. Anota los síntomas que has experimentado y por cuánto tiempo los has tenido.
  • Historia clínica. Haz una lista de tu información médica más importante, que incluya otras afecciones médicas para las cuales recibes tratamiento y los medicamentos, las vitaminas o los suplementos que estés tomando actualmente.
  • Preguntas para hacerle a tu médico. Anota las preguntas con anticipación para aprovechar al máximo el tiempo con el médico.

La lista a continuación sugiere preguntas para hacerle a tu médico acerca de la diarrea del viajero.

  • ¿Qué causa los síntomas?
  • ¿Existen otras causas posibles de los síntomas?
  • ¿Qué tipo de pruebas necesito hacerme?
  • ¿Qué enfoque de tratamiento me recomienda?
  • ¿Existen posibles efectos secundarios con los medicamentos que esté tomando?
  • ¿La diarrea o su tratamiento afectarán las otras afecciones médicas que tenga? ¿Cuál es la mejor manera de controlarlos de manera conjunta?
  • ¿Cuál es la manera más segura de rehidratarme?
  • ¿Qué restricciones alimentarias debería seguir y durante cuánto tiempo?
  • ¿Qué tan pronto después de empezar el tratamiento comenzaré a sentirme mejor?
  • ¿En cuánto tiempo cree que se logre una recuperación completa?
  • ¿Puedo contagiar? ¿Cómo puedo reducir el riesgo de transmitir mi enfermedad a otros?
  • ¿Qué puedo hacer para reducir el riesgo de esta afección en el futuro?

Además de las preguntas que hayas preparado para hacerle a tu médico, no dudes en hacer más preguntas a medida que surjan durante la consulta.

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga una serie de preguntas. Estar listo para responderlas puede dejar tiempo para repasar los puntos a los que quieres dedicarle más tiempo. El médico puede preguntarte:

  • ¿Qué síntomas tienes?
  • ¿Cuándo comenzaste a experimentar los síntomas?
  • ¿Has viajado últimamente?
  • ¿A dónde fuiste?
  • ¿Los síntomas han mejorado o empeorado?
  • ¿Has observado sangre en las heces?
  • ¿Has tenido síntomas de deshidratación, como calambres musculares o fatiga?
  • ¿Qué tratamientos has probado hasta el momento?
  • ¿Has podido comer o beber sin vomitar?
  • ¿Estás embarazada?
  • ¿Te están tratando por alguna otra enfermedad?

Last Updated May 16, 2019


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