Disección aórtica

Perspectiva general

Una disección aórtica es una enfermedad grave por la cual se desgarra la capa interna de la aorta, que es el vaso sanguíneo grande que se ramifica hacia afuera del corazón. La sangre sale expulsada a través de la rasgadura, lo que provoca que la capa interna y las capas medias de la aorta se separen (disección). Si el canal lleno de sangre se rompe y esta pasa a través de la pared exterior de la aorta, la disección aórtica suele ser mortal.

La disección aórtica es relativamente poco frecuente. Por lo general, les ocurre a los hombres de entre 60 y 70 años. Los síntomas de la disección aórtica pueden ser similares a los de otras enfermedades, lo que suele retrasar el diagnóstico. Sin embargo, cuando la disección aórtica se detecta en forma temprana y se trata de inmediato, las posibilidades de sobrevivir mejoran mucho.

Ilustración en la que se observan una disección aórtica y un aneurisma aórtico

Un aneurisma aórtico se produce cuando un punto débil en la pared de la aorta comienza a abultarse (izquierda). Esto puede ocurrir en cualquier parte de la aorta. Tener un aneurisma aumenta el riesgo de sufrir una ruptura o una disección aórtica, un desgarro en el revestimiento de la aorta, como se observa en la imagen de la derecha. Esta imagen muestra un aneurisma aórtico torácico.

Síntomas

Los síntomas de la disección aórtica pueden ser similares a aquellos de otros problemas del corazón, como un ataque cardíaco. Los signos y síntomas típicos comprenden los siguientes:

  • Dolor intenso y repentino de pecho o de la zona superior de la espalda, que se describen con frecuencia como una sensación lacerante, desgarrante o cizallante que se extiende hacia el cuello o la espalda
  • Dolor abdominal intenso y repentino
  • Pérdida del conocimiento
  • Falta de aire
  • Dificultad repentina para hablar, pérdida de visión, debilidad o parálisis de un lado del cuerpo, que se asemejan a las de un accidente cerebrovascular
  • Pulso débil en un brazo o en un muslo en comparación con el otro
  • Dolor de pierna
  • Dificultad para caminar
  • Parálisis en las piernas

Cuándo consultar al médico

Si tienes signos o síntomas como dolor intenso de pecho, desmayos, falta de aire que comienza súbitamente o síntomas de un accidente cerebrovascular, llama al 911 o a la asistencia médica de urgencia. Estos signos y síntomas no siempre son indicios de un problema grave, pero es mejor hacerse examinar rápidamente. La detección temprana y el tratamiento pueden salvarte la vida.

Causas

Una disección aórtica sucede en una zona debilitada de la pared aórtica. La presión arterial alta crónica puede debilitar el tejido aórtico y hacerlo más propenso al desgarro. También es posible que hayas nacido con una enfermedad asociada a una aorta debilitada o agrandada, como el síndrome de Marfan, válvula aórtica bicúspide u otra enfermedad poco frecuente asociada a los vasos sanguíneos con paredes debilitadas. Rara vez, las disecciones aórticas son el resultado de una lesión traumática en la zona del pecho, como en un accidente automovilístico.

Las disecciones aórticas se dividen en dos grupos, dependiendo de la parte de la aorta que esté afectada:

  • Tipo A. Este tipo es el más frecuente y más peligroso que implica un desgarro en la parte de la aorta que sale del corazón o un desgarro en la aorta superior o ascendente, el cual se puede extender hasta el abdomen.
  • Tipo B. Este tipo implica un desgarro únicamente en la aorta inferior o descendente, el cual también se puede extender hasta el abdomen.

Factores de riesgo

Los factores de riesgo de la disección aórtica son los siguientes:

  • Presión arterial alta (hipertensión) no controlada
  • Endurecimiento de las arterias (aterosclerosis)
  • Arteria debilitada y protuberante (aneurisma aórtico preexistente)
  • Un defecto de la válvula aórtica (válvula aórtica bicúspide)
  • Un estrechamiento de la aorta en el nacimiento (coartación aórtica)

Padecer algunas enfermedades genéticas aumenta el riesgo de tener una disección aórtica, entre ellas las siguientes:

  • El síndrome de Turner. La presión arterial alta, los problemas cardíacos y una serie de otras afecciones pueden deberse a este trastorno.
  • Síndrome de Marfan. Esta es una afección en la que el tejido conectivo, que sostiene varias estructuras en el cuerpo, es débil. Las personas que padecen este trastorno a menudo suelen tener antecedentes familiares de aneurismas de la aorta y de otros vasos sanguíneos o antecedentes familiares de disección aórtica.
  • Otros trastornos del tejido conectivo. Algunos de ellos son el síndrome de Ehlers-Danlos, un grupo de trastornos del tejido conectivo por los que la piel se cubre de moretones y se lastima con facilidad, las articulaciones se aflojan y los vasos sanguíneos se debilitan; y el síndrome de Loeys-Dietz, por el que las arterias se tuercen, especialmente en el cuello.
  • Afecciones inflamatorias o infecciosas. Entre ellos se puede mencionar a la arteritis de células gigantes, que consiste en la inflamación de las arterias, y la sífilis, una infección de transmisión sexual.

Otros factores de riesgo potenciales son los siguientes:

  • Sexo. Los hombres tienen casi el doble de incidencia de disección aórtica.
  • Edad. La incidencia de disección aórtica aumenta al máximo a los 60 y 80 años.
  • Consumo de cocaína. Esta droga puede ser un factor de riesgo para la disección aórtica, ya que aumenta temporalmente la presión arterial.
  • Embarazo. Con poca frecuencia, se producen disecciones aórticas en mujeres sanas durante el embarazo.
  • Levantamiento de pesas de alta intensidad. Este y otros entrenamientos de resistencia extenuantes pueden aumentar el riesgo de disección aórtica, ya que la presión arterial aumenta durante la actividad.

Complicaciones

La disección aórtica puede llevar a lo siguiente:

  • La muerte por sangrado interno grave
  • Daño en los órganos, como insuficiencia renal o daño intestinal potencialmente mortal
  • Accidente cerebrovascular
  • Daño en la válvula aórtica (regurgitación aórtica) o rotura del recubrimiento que rodea el corazón (taponamiento cardíaco)

Prevención

A continuación te damos algunos consejos para reducir el riesgo de disección aórtica:

  • Contrólate la presión arterial. Si tienes presión arterial alta, consigue un tensiómetro para el hogar para ayudarte a controlar la presión arterial.
  • No fumes. Si fumas, toma medidas para dejar de hacerlo.
  • Mantén un peso ideal. Sigue una dieta baja en sal, con muchas frutas, vegetales y cereales integrales, y haz ejercicio en forma regular.
  • Usa el cinturón de seguridad. Esto reduce el riesgo de sufrir una lesión traumática en la zona del tórax.
  • Trabaja con tu médico. Cuéntale al médico si tienes antecedentes familiares de disección aórtica, un trastorno del tejido conjuntivo o una válvula aórtica bicúspide. Si tienes un aneurisma de la aorta, averigua con qué frecuencia necesitas controlarlo y si es necesario realizar una cirugía para reparar el aneurisma.

    Si tienes una enfermedad genética que aumenta el riesgo de disección aórtica, tu médico puede recomendarte medicamentos, incluso si la presión arterial es normal.

Diagnóstico

La detección de una disección aórtica puede ser complicada porque los síntomas son similares a los de diversos problemas de salud. Los médicos a menudo sospechan una disección aórtica si se presentan los siguientes signos y síntomas:

  • Dolor lacerante o desgarrador y repentino en el pecho
  • Ensanchamiento de la aorta en la radiografía de tórax
  • Diferencia de presión arterial entre los brazos derecho e izquierdo

Si bien estos signos y síntomas sugieren una disección aórtica, se necesitan técnicas por imágenes más sensibles. Los procedimientos por imágenes utilizados con mayor frecuencia comprenden los siguientes:

  • Ecocardiograma transesofágico. Esta prueba utiliza ondas sonoras agudas para generar una imagen del corazón. Se trata de un tipo especial de ecocardiograma en el que se inserta una sonda ecográfica a través del esófago. La sonda ecográfica se coloca cerca del corazón y de la aorta, lo que proporciona una imagen más clara del corazón que un ecocardiograma normal.
  • Exploración por tomografía computarizada (TC). La tomografía computarizada utiliza rayos X para generar imágenes transversales del cuerpo. La tomografía computarizada de tórax se utiliza para diagnosticar una disección aórtica, posiblemente mediante la inyección de un líquido de contraste. El contraste hace que el corazón, la aorta y otros vasos sanguíneos sean más visibles en las imágenes de la tomografía computarizada.
  • Angiografía por resonancia magnética. La resonancia magnética utiliza un campo magnético y pulsos de energía de onda de radio para generar imágenes del cuerpo. Una angiografía por resonancia magnética utiliza esta técnica para observar los vasos sanguíneos.

Tratamiento

Una disección aórtica es una urgencia médica que requiere tratamiento de inmediato. El tratamiento puede comprender una cirugía o medicación, según la zona de la aorta afectada.

Disección aórtica tipo A

El tratamiento para la disección aórtica tipo A consiste en lo siguiente:

  • Cirugía. Los cirujanos extirpan la mayor parte posible de la aorta diseccionada, obstruyen la entrada de sangre en la pared aórtica y la reconstruyen utilizando un conducto sintético llamado «injerto». Si la válvula aórtica tiene pérdidas debido a que la aorta está dañada, puede reemplazarse en la misma cirugía. La válvula nueva se ubica dentro del injerto utilizado para reconstruir la aorta.
  • Medicamentos. Algunos medicamentos, como los betabloqueantes y el nitroprusiato (Nitropress), reducen el ritmo cardíaco y la presión arterial, lo que evita la disección aórtica empeore. Se les pueden suministrar a quienes tienen una disección aórtica tipo A para estabilizar la presión arterial antes de la cirugía.

Disección aórtica tipo B

El tratamiento para la disección aórtica tipo B comprende lo siguiente:

  • Medicamentos. Los mismos medicamentos que se utilizan para tratar la disección aórtica tipo A pueden utilizarse sin cirugía para tratar las disecciones aórticas tipo B.
  • Cirugía. El procedimiento es similar al que se usa para corregir la disección aórtica tipo A. Muchas veces, pueden colocarse stents —tubos pequeños de malla metálica que actúan como una especie de armazón— en la aorta para reparar las disecciones aórticas tipo B complicadas.

Después del tratamiento, podría ser necesario que tomes medicamentos de por vida para reducir la presión arterial. Asimismo, es posible que necesites realizarte tomografías computarizadas o resonancias magnéticas de seguimiento en forma periódica para controlar tu trastorno.

Last Updated Jun 13, 2018


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