Ectasia de los conductos mamarios

Perspectiva general

La ectasia de los conductos mamarios ocurre cuando un conducto galactóforo debajo del pezón se ensancha, las paredes del conducto se engrosan y el conducto se llena de líquido. El conducto galactóforo puede bloquearse u obstruirse con una sustancia espesa y pegajosa. El trastorno a menudo no causa síntomas, aunque algunas mujeres pueden presentar secreción por el pezón, sensibilidad en la mama o inflamación del conducto obstruido (mastitis periductal).

La ectasia de los conductos mamarios se presenta con mayor frecuencia en mujeres premenopáusicas (entre los 45 y los 55 años), aunque también puede ocurrir luego de la menopausia. En ocasiones, la enfermedad mejora sin tratamiento. Si los síntomas persisten, es posible que necesites antibióticos o una cirugía para extraer el conducto galactóforo afectado.

Si bien es normal preocuparse sobre cualquier cambio en las mamas, la ectasia de los conductos mamarios y la mastitis periductal no son factores de riesgo de cáncer de mama.

Ilustración de un conducto mamario obstruido en la ectasia de conducto mamario

La ectasia de conducto mamario se produce cuando el conducto mamario detrás del pezón se ensancha (dilata) y se llena de líquido. El conducto mamario puede bloquearse o taparse con una sustancia gruesa y pegajosa. La ectasia de conducto mamario no suele provocar signos ni síntomas, pero algunas mujeres pueden experimentar secreciones del pezón, sensibilidad en la mama o inflamación del conducto obstruido.

Síntomas

La ectasia de los conductos mamarios no suele producir ningún signo ni síntoma. Si experimentas signos y síntomas, puedes notar lo siguiente:

  • Una secreción blanca, gris o negra sucia en un pezón o en ambos
  • Sensibilidad en el pezón o en el tejido que rodea la mama
  • Enrojecimiento del pezón y, en ocasiones, de la región que lo rodea
  • Un nódulo mamario o un engrosamiento cerca del conducto obstruido
  • Un pezón hundido (invertido)

También se puede contraer una infección bacteriana denominada «mastitis» en el conducto galactóforo afectado, que produce sensibilidad en la mama, inflamación alrededor del pezón (areola) y fiebre. Los signos y síntomas de la ectasia de los conductos mamarios pueden mejorar por sí solos.

Cuándo consultar al médico

Pide una consulta con el médico para que te evalúe si observas cambios en los pechos (como un nuevo nódulo mamario, la secreción espontánea de un pezón o un pezón invertido) que sean persistentes o que te preocupen.

Ilustración de un pezón invertido

Un pezón que siempre está dado vuelta (invertido), por lo general, no es un problema médico. Sin embargo, en pezón que se ha invertido recientemente debe ser controlado por un médico.

Causas

Tus mamas están formadas por tejidos conjuntivos que constan de un sistema de conductos galactóforos (pequeños conductos que llevan la leche hacia los pezones). La ectasia de los conductos mamarios ocurre cuando un conducto galactóforo detrás del pezón se ensancha, estos conductos se obstruyen y bloquean con una sustancia pegajosa, y se inflaman.

Los expertos no saben exactamente cuál es la causa de la ectasia de los conductos mamarios. Algunas personas creen que la causa está asociada con lo siguiente:

  • Cambios en el tejido mamario debidos al envejecimiento. A medida que envejeces, la composición del tejido mamario cambia de una mayor proporción de tejido glandular a un predominio de tejido graso. Este proceso se llama «involución». Estos cambios normales de las mamas a veces provocan bloqueos de los conductos galactóforos y, a su vez, la inflamación asociada con la ectasia de los conductos mamarios.
  • Tabaquismo. El tabaquismo puede estar asociado con el ensanchamiento de los conductos galactóforos, estos pueden producir inflamación y una posible ectasia de los conductos mamarios.
  • Inversión del pezón. Un pezón recientemente invertido puede obstruir los conductos galactóforos y causar inflamación e infección. Un pezón que se invirtió recientemente también puede ser un signo de un trastorno no diagnosticado más grave, como cáncer.

Complicaciones

Las complicaciones de la ectasia de los conductos mamarios suelen ser menores y, a menudo, más molestas que graves. Estas pueden ser las siguientes:

  • Secreción por el pezón. La secreción por el pezón que se produce a causa de la ectasia de los conductos mamarios puede ser frustrante. La pérdida de líquido de los pezones puede causar humedad y manchas en la ropa vergonzosas.
  • Molestias en las mamas. La ectasia de los conductos mamarios puede generar enrojecimiento, hinchazón y sensibilidad alrededor de los pezones.
  • Infección. Es posible que se produzca una infección bacteriana (mastitis periductal) en el conducto galactóforo afectado y que esto, a veces, provoque dolor en el pezón o alrededor de este, una sensación de malestar general o fiebre. La infección no tratada podría generar un absceso (acumulación de pus en el tejido mamario), lo cual podría requerir un procedimiento para drenarlo.
  • Preocupación sobre el cáncer de mama. Cuando percibes un cambio en la mama, es posible que te preocupe que sea un signo de cáncer de mama, sobre todo si tienes un bulto duro alrededor del conducto galactóforo afectado por la ectasia de los conductos mamarios. Si bien es importante controlar los signos y síntomas de inmediato, recuerda que la ectasia de los conductos mamarios no aumenta el riesgo de padecer cáncer de mama.

Diagnóstico

En función de la información que le brindas a tu médico y de los resultados de una exploración física, tal vez, necesites análisis adicionales como:

  • Ecografía de diagnóstico del pezón y de la aréola. Una ecografía usa ondas sonoras para producir imágenes del tejido mamario. La ecografía le permite al médico evaluar los conductos galactóforos que están debajo del pezón. Una ecografía de diagnóstico posibilita que el médico se centre en un área sospechosa.
  • Mamografía de diagnóstico. La mamografía proporciona imágenes radiográficas de la mama y puede ayudar al médico a evaluar el tejido mamario. Una mamografía de diagnóstico brinda imágenes más detalladas de un área específica de la mama que una mamografía para detección.

Tratamiento

La ectasia de los conductos mamarios no siempre requiere tratamiento. Sin embargo, si los síntomas son molestos, las opciones de tratamiento pueden comprender:

  • Antibióticos. El médico puede recetarte un antibiótico durante 10 a 14 días para tratar una infección causada por una ectasia de los conductos mamarios. Incluso si tus síntomas mejoran en gran medida o si desaparecen por completo después de iniciar el tratamiento con el antibiótico, es importante que tomes todos los medicamentos según lo recetado.
  • Analgésicos. Podrías probar un analgésico suave, como paracetamol (Tylenol, otros) o ibuprofeno (Advil, Motrin IB u otros), según te resulte necesario para la molestia en las mamas. Sigue la recomendación del médico sobre qué analgésico es mejor para ti.
  • Cirugía. Si los antibióticos y el cuidado personal no funcionan, el conducto galactóforo afectado puede extirparse quirúrgicamente. Este procedimiento se realiza mediante una pequeña incisión en el borde del tejido de color alrededor del pezón (areola). Rara vez se necesita realizar una cirugía para la ectasia de los conductos mamarios.

Estilo de vida y remedios caseros

Para aliviar las molestias relacionadas con la ectasia de los conductos mamarios, puedes probar estas medidas de cuidado personal:

  • Aplica compresas tibias. Una compresa caliente aplicada sobre el pezón y la zona circundante puede aliviar el dolor en el tejido mamario.
  • Usa almohadillas mamarias para la secreción del pezón. Las almohadillas o protectores mamarios pueden evitar que el líquido pase a través de la ropa. Estos protectores se consiguen en farmacias y en muchas tiendas minoristas que venden productos para el cuidado del bebé.
  • Usa un sostén con soporte. Escoge un sostén con un buen soporte para minimizar las molestias en las mamas. Un sostén que ajuste bien también puede ayudar a mantener el apósito mamario en su lugar para que este absorba la secreción del pezón.
  • Duerme sobre el lado opuesto. Evita dormir sobre el mismo lado del cuerpo donde se encuentra la mama afectada para ayudar a prevenir la hinchazón y mayores molestias.
  • Deja de fumar. Fumar puede hacer que resulte más difícil tratar una infección, y fumar de manera continua puede dar lugar a infecciones recurrentes o a un absceso.

Preparación antes de la cita

Para la evaluación de un nuevo bulto en las mamas o si detectas cambios en estas, es probable que comiences por consultar con tu proveedor de atención médica primaria. En algunos casos, según el examen de mama clínico o los hallazgos de la mamografía o de la ecografía, es posible que te deriven a un especialista en salud mamaria.

Qué puedes hacer

La evaluación inicial se centra en tu historia clínica, así como en los signos y síntomas que tienes, incluso cómo se relacionan con tu ciclo menstrual. Para prepararte para esta conversación con tu médico, haz lo siguiente:

  • Anota todos los síntomas, incluso los que parezcan no tener relación con el motivo de la consulta.
  • Revisa tu información personal más importante, incluso lo que te genere mayor estrés o cualquier cambio reciente en tu vida.
  • Haz una lista de todos los medicamentos, las vitaminas y los suplementos que tomas regularmente.
  • Anota las preguntas para el médico, y enuméralas de la más importante a la menos importante, de modo que puedas asegurarte de tratar los temas que más te interesan.

Para la ectasia de los conductos mamarios, a continuación, te ofrecemos algunas preguntas que podrías hacerle al médico:

  • ¿Cuál es la causa de mis síntomas?
  • ¿Esta afección se solucionará sola o necesitaré tratamiento?
  • ¿Qué enfoque de tratamiento me recomiendas?
  • ¿Hay algún medicamento de venta libre que pueda tomar para aliviar el dolor?
  • ¿Qué medidas de cuidado personal puedo tomar?
  • ¿Tienes información impresa que pueda llevarme a casa? ¿Qué sitios web me recomiendas?

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga una serie de preguntas, como:

  • ¿Durante cuánto tiempo has tenido síntomas?
  • ¿Los síntomas han cambiado con el tiempo?
  • ¿Tienes dolor en las mamas? ¿Cuán intenso es?
  • ¿Tienes secreción por el pezón? ¿Cómo describirías el color, la consistencia y la cantidad?
  • ¿Tienes los síntomas en una mama o en ambas?
  • ¿Tuviste fiebre?
  • ¿Cuándo te realizaste la última mamografía?
  • ¿Alguna vez te diagnosticaron una enfermedad mamaria precancerosa?
  • ¿Alguna vez te hiciste una biopsia de mama o te diagnosticaron una enfermedad mamaria benigna?
  • ¿Tu madre, una hermana o cualquier otro familiar tuvieron cáncer de mama?
  • ¿Existe algo que, al parecer, esté mejorando los síntomas?
  • ¿Existe algo que, al parecer, esté empeorando los síntomas?

Last Updated Nov 20, 2018


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