Enfermedad de Buerger

Perspectiva general

La enfermedad de Buerger es una afección poco frecuente de las arterias y las venas de los brazos y las piernas. En la enfermedad de Buerger (también denominada tromboangitis obliterante), los vasos sanguíneos se inflaman, se hinchan y pueden bloquearse con coágulos sanguíneos (trombos).

Esto finalmente daña o destruye los tejidos de la piel y puede conducir a infección y gangrena. La enfermedad de Buerger suele mostrarse primero en las manos y los pies y, con el tiempo, puede afectar zonas más grandes de los brazos y las piernas.

Prácticamente todas las personas a las que se diagnostica la enfermedad de Buerger fuman cigarrillos o consumen otras formas de tabaco, como tabaco para mascar. La única forma de detener la enfermedad de Buerger es dejar todas las formas de tabaco. Para quienes no lo dejan, a veces es necesaria la amputación de toda o parte de una extremidad.

Enfermedad de Buerger

En la enfermedad de Buerger, tus vasos sanguíneos se inflaman y pueden bloquearse con coágulos de sangre (trombos). Esto finalmente daña o destruye los tejidos de la piel y puede generar infección y gangrena. La enfermedad de Buerger suele manifestarse primero en las manos y en los pies, y puede propagarse hasta afectar zonas más grandes de los brazos y piernas.

Síntomas

Los síntomas de la enfermedad de Buerger comprenden:

  • Hormigueo o entumecimiento en las manos o los pies.
  • Pies y manos pálidos, enrojecidos o azulados.
  • Dolor en las piernas y los pies o en los brazos y las manos que puede aparecer y desaparecer. Este dolor puede producirse cuando usas las manos o los pies y se alivia cuando dejas de hacer esa actividad (claudicación) o cuando estás en reposo.
  • Inflamación a lo largo de una vena justo por debajo de la superficie de la piel (debido a un coágulo sanguíneo en la vena).
  • Dedos de los pies y de las manos que se vuelven pálidos cuando se exponen al frío (fenómeno de Raynaud).
  • Llagas dolorosas en los dedos de las manos y de los pies.

Cuándo consultar al médico

Consulta con tu médico si crees que tienes signos y síntomas de la enfermedad de Buerger.

Causas

Se desconoce la causa exacta de la enfermedad de Buerger. Si bien es evidente que el consumo de tabaco desempeña un papel en el desarrollo de la enfermedad de Buerger, se desconoce cómo lo hace. Se cree que los productos químicos en el tabaco pueden irritar el recubrimiento de los vasos sanguíneos, lo que los hace hincharse.

Los expertos sospechan que algunas personas pueden tener una predisposición genética a la enfermedad. También es posible que la enfermedad sea causada por una respuesta autoinmune en la que el sistema inmunitario del cuerpo ataca por error el tejido sano.

Factores de riesgo

Consumo de tabaco

Fumar cigarrillos aumenta, en gran medida, el riesgo de sufrir la enfermedad de Buerger. Pero la enfermedad de Buerger puede producirse en las personas que consumen cualquier forma de tabaco, por ejemplo, cigarros y tabaco para mascar.

Las personas que fuman cigarrillos de liar con tabaco crudo y aquellas que fuman más de un paquete y medio de cigarrillos por día pueden correr el mayor riesgo de enfermedad de Buerger. Las tasas de la enfermedad de Buerger son más altas en las zonas del Mediterráneo, Oriente Medio y Asia, donde es más frecuente fumar mucho.

Enfermedad crónica de las encías

La infección a largo plazo de las encías también se ha vinculado con el desarrollo de la enfermedad de Buerger, aunque la razón de esta conexión aún no está clara.

Sexo

La enfermedad de Buerger es mucho más frecuente en hombres que en mujeres. Sin embargo, esta diferencia puede estar relacionada con mayores tasas de tabaquismo en los hombres.

Edad

La enfermedad a menudo aparece primero en personas menores de 45 años de edad.

Complicaciones

Si la enfermedad de Buerger empeora, disminuye el flujo sanguíneo a los brazos y las piernas. Esto se debe a bloqueos que dificultan la llegada de la sangre a las puntas de los dedos de las manos y de los pies. Los tejidos que no reciben sangre no obtienen el oxígeno y los nutrientes que necesitan para sobrevivir.

Esto puede hacer que la piel y el tejido de los extremos de los dedos de las manos y los pies mueran (gangrena). Los signos y síntomas de la gangrena comprenden piel negra o azul, pérdida de sensación en el dedo de la mano o del pie afectado y olor desagradable de la zona afectada. La gangrena es una afección grave que, por lo general, requiere la amputación del dedo de la mano o del pie afectado.

Prevención

Deja el consumo de tabaco en cualquier forma

Casi todas las personas que tienen la enfermedad de Buerger han consumido alguna forma de tabaco; en su mayoría, cigarrillos. Para evitar la enfermedad de Buerger, es importante no consumir tabaco.

Dejar de fumar puede ser difícil. Si eres como la mayoría de las personas que fuman, es probable que hayas intentado dejar en el pasado. Nunca es tarde para intentar de nuevo. Habla con el médico acerca de las estrategias para ayudarte a dejar de fumar.

Diagnóstico

Si bien ninguna prueba puede confirmar si tienes la enfermedad de Buerger, es probable que tu médico solicite pruebas para descartar otras enfermedades más frecuentes o confirmar la sospecha de la enfermedad de Buerger según tus signos y síntomas. Algunas de las pruebas son:

Análisis de sangre

Los análisis de sangre para buscar determinadas sustancias pueden descartar otras enfermedades que podrían causar signos y síntomas similares. Por ejemplo, los análisis de sangre pueden ayudar a descartar enfermedades autoinmunitarias, como escleroderma o lupus, trastornos de coagulación de la sangre y diabetes.

La prueba de Allen

El médico puede realizar una prueba simple conocida como «prueba de Allen» para verificar el flujo sanguíneo de las arterias que llevan sangre a las manos. En la prueba de Allen, cierras el puño con fuerza para que fluya sangre hacia la mano. El médico presiona las arterias a cada lado de la muñeca para frenar el flujo sanguíneo hacia la mano y que la mano pierda su color normal.

A continuación, abres la mano y el médico libera la presión en una arteria y luego en la otra. El tiempo que tarda la mano en recuperar el color puede dar un indicio general de la salud de las arterias. El flujo sanguíneo reducido hacia la mano puede indicar un problema, como la enfermedad de Buerger.

Angiografía

Una angiografía ayuda a ver el estado de las arterias. Una angiografía puede efectuarse en forma no invasiva mediante tomografías computarizadas o resonancias magnéticas.

O puede hacerse con la inserción de un catéter en una arteria. Durante este procedimiento, se inyecta un tinte especial en la arteria, después de lo cual se realizan una serie de radiografías rápidas. El tinte ayuda a que los bloqueos de las arterias sean más fáciles de ver en las imágenes.

El médico puede pedir angiografías tanto de los brazos como de las piernas, incluso si no tienes signos ni síntomas de la enfermedad de Buerger en todos los miembros. La enfermedad de Buerger casi siempre afecta a más de un miembro, por lo que esta prueba puede detectar los primeros signos de daños en los vasos aunque no tengas signos ni síntomas en las otras extremidades.

Tratamiento

Dejar de fumar

Si bien ningún tratamiento puede curar la enfermedad de Buerger, la forma más eficaz de evitar que la enfermedad empeore es dejar de consumir todos los productos derivados del tabaco. Incluso unos cuantos cigarrillos por día pueden empeorar la enfermedad.

El médico puede asesorarte y recomendarte medicamentos para ayudarte a dejar de fumar y detener la inflamación de los vasos sanguíneos. Necesitarás evitar los productos de reemplazo de la nicotina debido a que suministran nicotina, lo que activa la enfermedad de Buerger. Existen productos sin nicotina que puedes utilizar.

Otra opción es un programa residencial para dejar de fumar. En estos programas, permaneces en un centro de tratamiento, a veces un hospital, durante una cantidad determinada de días o semanas. Durante ese tiempo participas en sesiones de terapia diarias y otras actividades para ayudarte a lidiar con el deseo por los cigarrillos y aprender a vivir sin consumir tabaco.

Otros tratamientos

Existen otros enfoques de tratamiento para la enfermedad de Buerger, pero son menos efectivos que dejar de fumar. Algunas opciones son:

  • Medicamentos para dilatar los vasos sanguíneos, mejorar el flujo sanguíneo o disolver los coágulos sanguíneos
  • Compresión intermitente de los brazos y de las piernas para aumentar el flujo sanguíneo a las extremidades
  • Estimulación de la médula espinal
  • Amputación si se produce infección o gangrena

Posibles tratamientos futuros

  • Cirugía de nervio. Cirugía para cortar los nervios a la zona afectada (simpatectomía quirúrgica) con el fin de controlar el dolor y de aumentar el flujo sanguíneo, aunque este procedimiento es controvertido y no se estudiaron bien los resultados a largo plazo
  • Formación de vasos sanguíneos nuevos. Medicamentos para estimular el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos (angiogénesis terapéutica), enfoque que se considera experimental
  • Bosentan (Tracleer). Este medicamento fue aprobado para el tratamiento de la hipertensión pulmonar. El medicamento mejoró el flujo sanguíneo en pequeños estudios de personas con enfermedad de Buerger.
  • Procedimiento con los vasos sanguíneos. Un catéter delgado colocado en los vasos sanguíneos puede abrirlos y restaurar el flujo sanguíneo. Sin embargo, este procedimiento, denominado terapia endovascular, no se usa ampliamente porque no ha tenido mucho éxito en el pasado. Las técnicas más nuevas pueden ayudar a mejorar el éxito de este procedimiento en el futuro.

Estilo de vida y remedios caseros

Existe una serie de cuestiones que puedes realizar por tu cuenta para mejorar los síntomas, como los siguientes:

  • Haz ejercicio. Realizar actividad física regular puede beneficiarte en una cantidad de formas, incluso puede ayudar a aliviar algunos de los dolores de la enfermedad de Buerger. Trata de realizar al menos 30 minutos de actividad física moderada, como caminar o andar en bicicleta, la mayoría de los días de la semana.
  • Cuidado de la piel. Si tienes la enfermedad de Buerger, cuídate los dedos de las manos y los pies. Contrólate la piel de los brazos y las piernas a diario para ver si tiene cortes y raspaduras, teniendo en cuenta que si perdiste la sensibilidad de algún dedo de las manos o los pies es posible que no sientas, por ejemplo, que sufriste una cortadura. Mantén protegidos los dedos de las manos y los pies y evita que se expongan al frío.
  • Prevención de infecciones. Un flujo de sangre bajo a las extremidades significa que el cuerpo no podría resistir una infección tan fácilmente. Los pequeños cortes y raspaduras pueden convertirse fácilmente en infecciones graves.

    Limpia todo corte con agua y jabón, aplica ungüento antibiótico y tápalo con un vendaje limpio. Observa los cortes y raspaduras para asegurarte de que estén cicatrizando. Si empeoran o cicatrizan lentamente, consulta a tu médico de inmediato.

  • Cuidado de las encías. Visita a tu dentista regularmente para asegurarte de mantener las encías y dientes sanos y prevenir la enfermedad de las encías que, en su forma crónica, está relacionada con la enfermedad de Buerger.
  • Evita el humo de otras personas. Además de no fumar, también es importante evitar el tabaquismo pasivo.

Preparación antes de la cita

Podrías empezar consultando a tu médico de cabecera o a un proveedor de atención primaria que, a la larga, te derivará a un especialista en enfermedades de los vasos sanguíneos (especialista vascular).

Qué puedes hacer

Para aprovechar al máximo tu consulta, ve preparado con información y preguntas para el médico.

  • Anota los síntomas que experimentes, incluidos aquellos que quizás no parezcan relacionados con el motivo de la consulta.
  • Anota tu información personal importante, incluso si alguna vez has fumado y cuántos paquetes por día, o si has estado expuesto a traumatismos reiterados en manos o pies, por ejemplo, por utilizar un taladro u otra herramienta vibratoria.
  • Haz una lista de todos los medicamentos, las vitaminas y los suplementos que estés tomando.
  • Si es posible, pídele a un familiar o a un amigo que te acompañen. A veces puede ser difícil recordar toda la información que se proporciona durante una cita médica. La persona que te acompañe puede recordar algún detalle que hayas pasado por alto u olvidado.
  • Escribe preguntas para hacerle al médico.

Estas son algunas preguntas básicas que puedes hacerle al médico:

  • ¿Cuál es la causa más probable de mis síntomas?
  • ¿Existen otras causas posibles de mis síntomas?
  • ¿Qué tipo de pruebas necesito hacerme?
  • ¿Esta enfermedad suele ser temporal o crónica?
  • ¿Qué opciones de tratamiento hay disponibles, y cuál me recomiendas?
  • Tengo otros problemas de salud. ¿Cómo puedo controlarlos de manera conjunta?
  • ¿Debo respetar alguna restricción?
  • ¿Debería consultar con un especialista?
  • ¿Hay algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web recomiendas visitar?

Además de las preguntas que preparaste para hacerle al médico, no dudes en hacer preguntas durante la consulta.

Qué esperar del médico

El médico puede preguntarte:

  • ¿Cuándo comenzaste a experimentar los síntomas?
  • ¿Los síntomas están presentes todo el tiempo o van y vienen?
  • ¿Cuán intensos son los síntomas?
  • ¿Hay algo que parezca mejorar los síntomas?
  • ¿Existe algo que, al parecer, esté empeorando los síntomas?
  • ¿Hoy consumes tabaco en alguna forma o alguna vez lo consumiste?
  • ¿Los dedos te cambian de color en respuesta al frío?
  • ¿Tuviste traumatismos reiterados en la zona afectada por las herramientas?

Last Updated Jun 20, 2019


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