Enfermedad de Lyme

Perspectiva general

Existen cuatro especies principales de bacterias que causan la enfermedad de Lyme. La borrelia burgdorferi y la borrelia mayonii causan la enfermedad de Lyme en Estados Unidos, mientras que la Borrelia afzelii y la borrelia garinii son las principales causas en Europa y Asia. La enfermedad transmitida por garrapatas más común en estas regiones, la enfermedad de Lyme se transmite a través de la mordedura de una garrapata de patas negras, conocida como la garrapata de los ciervos.

Tienes más probabilidades de contraer la enfermedad de Lyme si vives o pasas tiempo en zonas densamente boscosas o cubiertas de hierbas en las que se desarrollan las garrapatas que transmiten la enfermedad. Es importante tomar precauciones de sentido común en estas zonas infectadas por garrapatas.

Síntomas

Los signos y síntomas de la enfermedad de Lyme varían. Normalmente aparecen en etapas, pero estas pueden coincidir.

Signos y síntomas tempranos

Una pequeña protuberancia roja, similar a la protuberancia generada por una picadura de mosquito, a menudo aparece en el lugar donde se produce la picadura de una garrapata o la remoción de la garrapata y se resuelve en unos días. Esta ocurrencia normal no indica la enfermedad de Lyme.

Sin embargo, estos signos y síntomas pueden aparecer en el período de mes después de haber sido infectado:

  • Erupción en la piel o sarpullido. De tres a treinta días después de una picadura de garrapata infectada, puede aparecer un área roja en expansión que a veces se despeja en el centro, y forma un patrón de ojo de buey. La erupción en la piel o sarpullido (eritema migratorio) se expande lentamente durante días y puede extenderse alrededor de 30 cm (12 in) de ancho. Por lo general, no produce picazón ni dolor, pero puede sentirse caliente al tacto.

    El eritema migratorio es una de las características de la enfermedad de Lyme, aunque no todas las personas con enfermedad de Lyme desarrollan este sarpullido. A algunas personas les sale este sarpullido en más de un lugar en sus cuerpos.

  • Otros síntomas. El sarpullido puede estar acompañado de fiebre, escalofríos, fatiga, dolores corporales, dolor de cabeza, rigidez del cuello y ganglios linfáticos inflamados.

Signos y síntomas posteriores

Si la infección de Lyme no se trata, podrían aparecer nuevos signos y síntomas en las semanas o meses siguientes. Algunos de ellos son los siguientes:

  • Eritema migratorio. La erupción puede aparecer en otras zonas del cuerpo.
  • Dolor en las articulaciones. Es especialmente probable que los episodios de dolor articular intenso e hinchazón te afecten las rodillas, pero el dolor puede cambiar de una articulación a la otra.
  • Problemas neurológicos. Semanas, meses o incluso años después de la infección, podrías tener inflamación de las membranas que rodean el cerebro (meningitis), parálisis temporal de un lado del rostro (parálisis de Bell), entumecimiento o debilidad en las extremidades y movimiento muscular afectado.

Signos y síntomas menos comunes

Varias semanas después de la infección, algunas personas desarrollan lo siguiente:

  • Problemas del corazón, por ejemplo, latidos cardíacos irregulares
  • Inflamación de los ojos
  • Inflamación del hígado (hepatitis)
  • Fatiga grave

Cuándo debes consultar con un médico

Si te ha picado una garrapata y tienes síntomas

Solo una minoría de las picaduras de garrapatas provoca la enfermedad de Lyme. Cuanto más tiempo permanece adherida la garrapata a la piel, mayor es el riesgo de que contraigas la enfermedad. Es improbable que se produzca la infección de Lyme si la garrapata ha estado adherida durante menos de 36 a 48 horas.

Si crees tener una picadura y presentas signos y síntomas de la enfermedad de Lyme (especialmente si vives en una zona donde prevalece la enfermedad de Lyme), comunícate con el médico. El tratamiento para la enfermedad de Lyme es más eficaz si se inicia en la etapa temprana.

Consulta con el médico incluso si los síntomas desaparecen

Es importante que consultes con el médico incluso si los signos y síntomas desaparecen; la ausencia de síntomas no significa que la enfermedad haya desaparecido. Si no se trata, la enfermedad de Lyme puede diseminarse a otras partes del cuerpo varios meses o años luego de la infección y provocar artritis y problemas en el sistema nervioso. Las garrapatas también pueden transmitir otras enfermedades, como babesiosis o fiebre por garrapatas de Colorado.

Fotografía del sarpullido “ojo de buey” característico de la enfermedad de Lyme

Las personas con enfermedad de Lyme pueden experimentar un sarpullido con el aspecto característico del “ojo de buey”. El sarpullido se expande gradualmente a medida que pasan los días y puede llegar a medir hasta 12 pulgadas (30 centímetros) de diámetro.

Causas

En los Estados Unidos, la enfermedad de Lyme es causada por las bacterias Borrelia burgdorferi y Borrelia mayonii, que son portadas principalmente por las garrapatas de patas negras o garrapatas de los ciervos. Las garrapatas marrones inmaduras generalmente son pequeñas como una semilla de amapola, por lo que es casi imposible descubrirlas.

Para contraer la enfermedad de Lyme, debe picarte una garrapata de los ciervos infectada. La bacteria entra en la piel a través de la picadura y luego ingresa en el torrente sanguíneo.

En la mayoría de los casos, la garrapata de los ciervos debe permanecer adherida a la persona entre 36 y 48 horas para transmitir la enfermedad de Lyme. Si encuentras una garrapata adherida que se ve hinchada, es posible que se haya alimentado lo suficiente para transmitir la bacteria. Eliminar la garrapata lo antes posible puede prevenir la infección.

Fotografía de una garrapata de venado

La garrapata de venado (Ixodes scapularis) atraviesa tres etapas de vida. Se muestra de izquierda a derecha: adulta femenina, adulta masculina, ninfa y larva en una escala de un centímetro.

Factores de riesgo

El lugar donde vives o al que vas de vacaciones puede afectar tus probabilidades de contraer la enfermedad de Lyme. Del mismo modo, tu profesión y las actividades al aire libre de las que disfrutas también pueden hacerlo. Los factores de riesgo más frecuentes de la enfermedad de Lyme incluyen los siguientes:

  • Pasar tiempo en zonas boscosas o con mucho césped. En los Estados Unidos, las garrapatas de venado son más frecuentes en las zonas densamente boscosas de las regiones noreste y central. Los niños que pasan mucho tiempo al aire libre en esas regiones están especialmente en riesgo. Los adultos que tienen ocupaciones al aire libre también corren un riesgo mayor.
  • Tener la piel expuesta. Las garrapatas se adhieren fácilmente a la piel desnuda. Si estás en una zona en la que las garrapatas son frecuentes, protégete y protege a tus hijos mediante el uso de prendas de mangas largas y pantalones largos. No permitas que tus mascotas deambulen entre las hierbas y el pasto alto.
  • No quitar las garrapatas de manera inmediata o adecuada. Las bacterias de una picadura de garrapata pueden ingresar al torrente sanguíneo si esta permanece adherida a la piel durante 36 a 48 horas o más. Si te quitas una garrapata dentro de los dos días, el riesgo de contraer la enfermedad de Lyme es bajo.

Complicaciones

La enfermedad de Lyme no tratada puede provocar lo siguiente:

  • Inflamación crónica de la articulación (artritis de Lyme), especialmente de la rodilla.
  • Síntomas neurológicos, como parálisis facial y neuropatías.
  • Defectos cognitivos, como un deterioro de la memoria.
  • Irregularidades en el ritmo cardíaco

Prevención

La mejor manera de prevenir la enfermedad de Lyme es evitar las áreas donde viven las garrapatas de los ciervos, especialmente las zonas boscosas, con muchos arbustos y césped sin cortar. Estas son algunas precauciones simples que puedes tomar para disminuir el riesgo de contraer la enfermedad de Lyme:

  • Cúbrete. Cuando estés en áreas boscosas o con mucho césped, usa zapatos y pantalones largos metidos en las medias, remeras de manga larga, sombrero y guantes. Sigue los senderos y evita caminar a través de arbustos y césped largos. Usa una correa para tu perro.
  • Usa repelente para insectos. Aplícate en la piel repelente para insectos con una concentración de DEET de 20 por ciento o superior. Los padres deben aplicar repelente a los hijos evitando las manos, los ojos y la boca.

    Ten en cuenta que los repelentes químicos pueden ser tóxicos, por lo que debes seguir las indicaciones con atención. Aplica productos con permetrina a la ropa o compra ropa previamente tratada.

  • Haz todo lo posible por eliminar las garrapatas de tu jardín. Elimina los arbustos y las hojas donde viven las garrapatas. Corta el césped periódicamente. Apila la madera de forma ordenada en zonas secas y soleadas para ahuyentar a los roedores que transportan las garrapatas.
  • Busca garrapatas en tu ropa, tus hijos, tus mascotas y en ti mismo. Ten especial atención después de estar en áreas boscosas o con mucha vegetación. Las garrapatas de los ciervos generalmente no son más grandes que la cabeza de un alfiler, por eso es posible que no las descubras a menos que busques detenidamente.

    Es de gran utilidad ducharse tan pronto como se regresa a casa. A menudo, las garrapatas permanecen sobre la piel durante horas antes de agarrarse. Las garrapatas que no están agarradas pueden eliminarse con una ducha en la que usas un paño de baño.

  • No supongas que eres inmune. Puedes padecer la enfermedad de Lyme más de una vez.
  • Elimina las garrapatas cuanto antes con unas pinzas. Sostén a la garrapata cerca de la cabeza o la boca con suavidad. No aplastes a la garrapata, tira de ella con cuidado y sin interrupciones. Una vez que quitaste la garrapata entera, deséchala (colócala en alcohol o arrójala en el inodoro) y aplica un antiséptico en la zona de la picadura.

Diagnóstico

Se pueden encontrar con frecuencia muchos signos y síntomas de la enfermedad de Lyme en otras enfermedades, lo que hace que el diagnóstico sea difícil. Además, las garrapatas que transmiten la enfermedad de Lyme también pueden contagiar otras enfermedades.

Si no tienes el característico sarpullido “ojo de buey” de la enfermedad de Lyme, el médico puede consultarte acerca de tu historia clínica, incluso puede preguntarte si has estado al aire libre en el verano, cuando la enfermedad de Lyme es frecuente, y puede realizar un examen físico.

Los análisis de laboratorio para identificar los anticuerpos contra la bacteria pueden ayudar a confirmar o descartar el diagnóstico. Estas pruebas son más confiables después de que hayan transcurrido algunas semanas desde la infección, es decir, después de que tu cuerpo haya tenido tiempo para desarrollar anticuerpos. Por ejemplo, los siguientes:

  • El ensayo de inmunoabsorción ligado a enzimas (ELISA). ELISA, la prueba utilizada más frecuentemente para detectar la enfermedad de Lyme, detecta los anticuerpos contra la bacteria B. burgdorferi. Sin embargo, ya que a veces puede dar resultados de falso positivo, no se utiliza como único fundamento del diagnóstico.

    Es posible que esta prueba no sea positiva durante la etapa inicial de la enfermedad de Lyme, pero el sarpullido es lo suficientemente característico para determinar el diagnóstico sin realizar análisis adicionales en personas que viven en zonas infestadas de garrapatas que transmiten la enfermedad de Lyme.

  • Prueba de inmunotransferencia. Si el resultado de la prueba ELISA es positivo, se suele realizar esta prueba para confirmar el diagnóstico. En este enfoque de dos pasos, la inmunotransferencia detecta los anticuerpos contra varias proteínas de la B. burgdorferi.

Tratamiento

Se utilizan antibióticos para tratar la enfermedad de Lyme. En general, cuanto antes comience el tratamiento más rápida y completa será la recuperación.

Antibióticos

  • Antibióticos orales. Son el tratamiento estándar para la enfermedad de Lyme en etapa temprana. Por lo general, incluyen doxiciclina para los adultos y niños mayores de 8 años, o amoxicilina o cefuroxima para los adultos, niños más pequeños y mujeres embarazadas o que amamantan.

    Habitualmente, se recomienda un ciclo de antibióticos de 14 a 21 días, pero algunos estudios sugieren que los ciclos que duran de 10 a 14 días tienen la misma eficacia.

  • Antibióticos por vía intravenosa. Si la enfermedad afecta el sistema nervioso central, el médico podría recomendar un tratamiento con antibióticos por vía intravenosa durante entre 14 y 28 días. Esto es eficaz para eliminar la infección, aunque recuperarte de los síntomas podría llevarte algo de tiempo.

    Los antibióticos por vía intravenosa pueden causar varios efectos secundarios, incluidos una disminución en la cantidad de glóbulos blancos, diarrea de leve a abundante, o colonización o infección con otros organismos resistentes a los antibióticos no relacionados con la enfermedad de Lyme.

Después del tratamiento, una cantidad reducida de personas todavía presenta algunos síntomas, como dolores musculares y cansancio. Se desconoce la causa de estos síntomas continuos, conocidos como síndrome postratamiento de la enfermedad de Lyme, y el tratamiento con más antibióticos no es eficaz.

Algunos expertos creen que ciertas personas que padecen la enfermedad de Lyme son propensas a manifestar una respuesta autoinmunitaria que contribuye a la aparición de sus síntomas. Se necesitan más investigaciones.

Medicina alternativa

Los antibióticos son el único tratamiento comprobado para combatir la enfermedad de Lyme. Algunas personas que experimentan signos y síntomas inexplicables o alguna enfermedad crónica podrían creer que padecen la enfermedad de Lyme incluso si no se ha diagnosticado. Existen distintos tratamientos alternativos a los que pueden recurrir en busca de alivio las personas que padecen la enfermedad de Lyme o las que creen que la tienen.

Desafortunadamente, la evidencia científica no ha demostrado la efectividad de estos tratamientos ni han sido probados. En muchos casos, pueden ser dañinos, incluso mortales. Si estás considerando realizar cualquier otro tratamiento alternativo para combatir la enfermedad de Lyme, primero consulta con el médico.

Preparación antes de la cita

Probablemente, lo primero que harás será consultar a tu médico de cabecera o a un profesional general, quienes pueden derivarte a un reumatólogo, un especialista en enfermedades infecciosas u otro especialista.

A continuación, se presenta información que te ayudará a prepararte para tu consulta.

Lo que puedes hacer

Si sabes que has sido picado por una garrapata o has pasado un tiempo en un área conocida por tener garrapatas, asegúrate de informar a tu médico. Haz una lista de lo siguiente:

  • Tus síntomas, y cuándo comenzaron
  • Todos los medicamentos, vitaminas y otros suplementos que tomes, incluidas las dosis
  • Preguntas para hacerle al médico.

Solicita a un familiar o un amigo que te acompañe, de ser posible, para que te ayude a recordar la información que recibas.

Con respecto a la enfermedad de Lyme, estas son algunas preguntas básicas que puedes hacerle al médico:

  • ¿Cuál es la causa más probable de mis síntomas?
  • Además de la causa más probable, ¿cuáles son las otras posibles causas de mis síntomas?
  • ¿Qué análisis necesito?
  • ¿Cuál es el mejor plan de acción?
  • ¿Cuáles son las alternativas al enfoque primario que sugiere?
  • Tengo otros trastornos. ¿Cómo puedo controlarlos de la mejor manera?
  • ¿Existen restricciones que tengo que seguir?
  • ¿Debería ver a un especialista?
  • ¿Tiene folletos u otro material impreso que me pueda llevar? ¿Qué sitios web me recomienda?

No dudes en hacer otras preguntas.

Qué esperar de tu médico

Es probable que el médico te haga varias preguntas, incluidas las siguientes:

  • ¿Tus síntomas han sido continuos u ocasionales?
  • ¿Qué tan graves son tus síntomas?
  • ¿Hay algo que parezca mejorar tus síntomas?
  • ¿Hay algo que parezca empeorar tus síntomas?

Last Updated Jul 13, 2019


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