Enfermedad de Whipple

Perspectiva general

La enfermedad de Whipple es una infección bacteriana poco frecuente que suele afectar las articulaciones y el sistema digestivo. La enfermedad de Whipple interfiere en la digestión normal, ya que deteriora la degradación de los alimentos, como las grasas y los hidratos de carbono, y dificulta la capacidad del cuerpo de absorber los nutrientes.

La enfermedad de Whipple también puede infectar otros órganos, como el cerebro, el corazón, las articulaciones y los ojos.

Sin un tratamiento adecuado, la enfermedad de Whipple puede ser grave o fatal. Sin embargo, un ciclo de antibióticos puede tratar la enfermedad de Whipple.

Revestimiento del intestino delgado y vellosidades

El intestino delgado tiene un revestimiento estriado cubierto con diminutas proyecciones en forma de dedos llamadas vellosidades.

Síntomas

Signos y síntomas frecuentes

Los signos y síntomas digestivos son frecuentes en la enfermedad de Whipple y pueden comprender los siguientes:

  • Diarrea
  • Dolor y calambres abdominales, que pueden empeorar después de las comidas
  • Pérdida de peso, asociada con la malabsorción de los nutrientes

Otros signos y síntomas frecuentes asociados con la enfermedad de Whipple comprenden los siguientes:

  • Articulaciones inflamadas, particularmente los tobillos, las rodillas y las muñecas
  • Fatiga
  • Debilidad
  • Anemia

Signos y síntomas menos comunes

En algunos casos, los signos y síntomas de la enfermedad de Whipple pueden ser los siguientes:

  • Fiebre
  • Tos
  • Agrandamiento de los ganglios linfáticos
  • Oscurecimiento de la piel (hiperpigmentación) en áreas expuestas al sol y en cicatrices
  • Dolor en el pecho
  • Agrandamiento del bazo

Entre los signos y síntomas neurológicos se pueden incluir los siguientes:

  • Dificultad para caminar
  • Daño visual, incluida la falta de control de los movimientos oculares
  • Desorientación
  • Pérdida de la memoria

Los síntomas tienden a desarrollarse despacio durante muchos años en la mayoría de las personas con esta enfermedad. En algunos casos, los síntomas como el dolor articular y la pérdida de peso se desarrollan años antes de los síntomas digestivos que dan lugar al diagnóstico.

Cuándo debes consultar con un médico

La enfermedad de Whipple es potencialmente fatal, sin embargo, suele ser tratable. Ponte en contacto con tu médico si experimentas signos y síntomas inusuales, como dolor articular y pérdida de peso inexplicable. El médico puede hacer análisis para determinar la causa de los síntomas.

Incluso después de diagnosticar la infección y de haber comenzado el tratamiento, informa al médico si los síntomas no mejoran. A veces, el tratamiento con antibióticos no es eficaz porque las bacterias son resistentes al medicamento que estás tomando. La enfermedad puede volver a aparecer, por lo tanto, es importante estar alerta ante el resurgimiento de los síntomas.

Causas

La enfermedad de Whipple es causada por un tipo de bacteria llamada Tropheryma whipplei. La bacteria afecta primero el revestimiento de la mucosa del intestino delgado y produce lesiones pequeñas en la pared intestinal. La bacteria también daña las proyecciones finas como cabellos (vellosidades) que recubren el intestino delgado.

No se conoce mucho acerca de la bacteria. Si bien parece estar muy presente en el ambiente, los científicos desconocen de dónde proviene ni cómo se transmite a los seres humanos. No todos los portadores de la bacteria manifiestan la enfermedad. Algunos investigadores creen que las personas que tienen la enfermedad pueden tener un defecto genético en la respuesta del sistema inmunitario, y esto las hace más propensas a enfermarse cuando se exponen a la bacteria.

La enfermedad de Whipple es muy poco frecuente, afecta a menos de una de cada millón de personas.

Factores de riesgo

Dado que se conoce muy poco sobre la bacteria que causa la enfermedad de Whipple, aún no se han identificado claramente los factores de riesgo. Según los informes disponibles, al parecer, es más probable que afecte a las siguientes personas:

  • Hombres de 40 a 60 años
  • Personas de raza blanca de América del Norte y Europa
  • Granjeros y otras personas que trabajan al aire libre y están en contacto frecuente con aguas servidas o residuales

Complicaciones

El recubrimiento del intestino delgado tiene proyecciones pilosas y delgadas (vellosidades) que ayudan a tu cuerpo a absorber los nutrientes. La enfermedad de Whipple daña las vellosidades, lo que afecta la absorción de los nutrientes. Las deficiencias nutricionales son frecuentes en personas con la enfermedad de Whipple y pueden ocasionar fatiga, debilidad, pérdida de peso y dolor en las articulaciones.

La enfermedad de Whipple es una enfermedad progresiva y potencialmente mortal. Si bien la infección es poco común, si siguen informando muertes asociadas, debido en gran parte al diagnóstico tardío y el retraso en el tratamiento. La muerte, a menudo, se debe a la propagación de la infección al sistema nervioso central, lo que puede causar daño irreversible.

Diagnóstico

El proceso de diagnóstico de la enfermedad de Whipple habitualmente comprende los siguientes análisis:

  • Examen físico. El médico probablemente comenzará con un examen físico, en busca de signos y síntomas que sugieran la presencia de este trastorno, como la sensibilidad abdominal y el oscurecimiento de la piel, en especial en las partes del cuerpo expuestas al sol.
  • Biopsia. Un paso importante en el diagnóstico de la enfermedad de Whipple es tomar una muestra de tejido (biopsia), generalmente del revestimiento del intestino delgado. Para ello, el médico suele hacer una endoscopia superior. Para el procedimiento, se utiliza una sonda (endoscopio) delgada y flexible que se pasa a través de la boca, la garganta, la tráquea y el estómago hasta el intestino delgado. El endoscopio le permite al médico ver los conductos digestivos y obtener muestras de tejido.

    Durante el procedimiento, los médicos toman muestras de tejido de varios puntos del intestino delgado. Este tejido se examina en el microscopio en busca de lesiones y de bacterias que causan la enfermedad y, específicamente, las bacterias Tropheryma whipplei. Si estas muestras de tejido no confirman el diagnóstico, el médico podría tomar una muestra de tejido de un ganglio linfático agrandado o realizar otras pruebas.

    Una prueba basada en el ADN conocida como reacción en cadena de la polimerasa, que está disponible en ciertos centros médicos, puede detectar las bacterias Tropheryma whipplei en las piezas de la biopsia o en las muestras de líquido cefalorraquídeo.

  • Análisis de sangre. El médico también puede pedir análisis de sangre, como un hemograma completo. Los análisis de sangre pueden detectar algunos trastornos asociados con la enfermedad de Whipple, en especial la anemia, que es una disminución en la cantidad de glóbulos rojos, y bajas concentraciones de albúmina, una proteína de la sangre.

Tratamiento

El tratamiento de la enfermedad de Whipple consiste en la administración de antibióticos, solos o combinados, capaces de destruir las bacterias que causan la infección.

El tratamiento es de duración prolongada, en general, dura uno o dos años y tiene el propósito de destruir las bacterias. Pero el alivio de los síntomas suele presentarse más rápido, a menudo dentro de la primera o la segunda semana. La mayoría de las personas que no tienen complicaciones en el sistema nervioso o en el cerebro logran una recuperación total luego de un ciclo completo con antibióticos.

Al momento de indicar un antibiótico, los médicos a menudo eligen aquellos que no solo acaban con las infecciones en el tracto intestinal, sino que también atraviesan la capa de tejido que rodea al cerebro (barrera hematoencefálica) para eliminar las bacterias que pudieran haber ingresado en el cerebro y en el sistema nervioso central.

Debido al largo ciclo de antibióticos, el médico tendrá que controlar tu enfermedad por el posible desarrollo de resistencia a los medicamentos. Si hay una recaída durante el tratamiento, el médico puede cambiarte los antibióticos.

Tratamiento para casos estándares

En la mayoría de los casos, el tratamiento para la enfermedad de Whipple comienza con dos a cuatro semanas de ceftriaxona o penicilina intravenosa (IV). Después de este tratamiento inicial, es probable que te indiquen un ciclo oral de sulfametoxazol/trimetoprima (Bactrim, Septra) durante uno a dos años.

Los posibles efectos secundarios de ceftriaxona y sulfametoxazol/trimetoprima comprenden reacciones alérgicas, diarrea leve o náuseas y vómitos.

Otros medicamentos sugeridos como alternativas en algunos casos incluyen doxiciclina oral (Vibramycin, Monodox, otros) combinada con el medicamento antimalárico hidroxicloroquina (Plaquenil), que probablemente necesites tomarlo durante uno a dos años.

Los posibles efectos secundarios de la doxiciclina comprenden pérdida de apetito, náuseas, vómitos y sensibilidad a la luz del sol. La hidroxicloroquina puede causar pérdida de apetito, diarrea, dolor de cabeza, calambres estomacales y mareos.

Alivio de los síntomas

Los síntomas deben mejorar dentro de una o dos semanas después de comenzar el tratamiento con antibióticos y desparecer por completo alrededor del mes.

Sin embargo, aunque los síntomas mejoren rápidamente, los nuevos análisis de laboratorio pueden revelar la presencia de la bacteria durante dos años o más después de que comenzaste a tomar antibióticos. Los análisis de seguimiento ayudarán al médico a determinar cuándo puedes dejar de tomar antibióticos. El control periódico también puede indicar el desarrollo de una resistencia a un determinado medicamento, que suele reflejarse en la falta de mejora de los síntomas.

Incluso después de un tratamiento exitoso, la enfermedad de Whipple puede volver. Los médicos suelen recomendar controles periódicos. Si has experimentado una recurrencia, deberás repetir el tratamiento con antibióticos.

Toma de suplementos

Debido a las dificultades para absorber los nutrientes relacionadas con la enfermedad de Whipple, el médico puede recomendar que tomes suplementos vitamínicos y minerales para asegurar una nutrición adecuada. Es posible que tu cuerpo necesite una cantidad adicional de vitamina D, ácido fólico, calcio, hierro y magnesio.

Preparación antes de la cita

Si tienes signos y síntomas de la enfermedad de Whipple, pide una consulta con el médico. La enfermedad de Whipple es poco común y los signos y síntomas pueden indicar otros trastornos más comunes, por lo que puede ser difícil de diagnosticar. Como resultado, suele diagnosticarse en las últimas etapas. Sin embargo, un diagnóstico temprano reduce el peligro de correr riesgos graves de salud asociados con la falta de tratamiento de la enfermedad.

Si el médico tiene dudas sobre el diagnóstico, puede derivarte a un médico que se especialice en enfermedades digestivas o a otro especialista según los síntomas que estás padeciendo.

A continuación incluimos información que te ayudará a prepararte y a saber qué puedes esperar del médico.

Información que se debe obtener con anticipación

  • Anota tus síntomas, incluso cuándo los notaste por primera vez y cómo pueden haber cambiado o empeorado con el tiempo.
  • Anota tu información médica clave, incluidas otras enfermedades que te han diagnosticado y los nombres de todos los medicamentos, vitaminas y suplementos que estás tomando.
  • Anota información personal importante, incluidos cualquier cambio o situación estresante reciente en tu vida. Estos factores pueden estar conectados con los signos y síntomas digestivos.
  • Si es posible, pídele a un familiar o a un amigo que te acompañen. Quizás la persona que te acompaña recuerde información que tú pasaste por alto u olvidaste.
  • Anota preguntas para hacerle al médico. Elaborar con anticipación una lista de preguntas puede ayudarte a aprovechar al máximo tiempo con el médico.

En el caso de los signos y los síntomas de la enfermedad de Whipple, estas son algunas preguntas básicas que puedes hacerle al médico:

  • ¿Cuál es la causa más probable de mi enfermedad?
  • ¿Hay otras causas posibles de mi afección?
  • ¿Qué análisis de diagnóstico necesito hacerme?
  • ¿Qué enfoque de tratamiento me recomienda?
  • Tengo otras enfermedades. ¿Cómo puedo controlarlas de forma conjunta?
  • ¿Qué tan pronto espera que mejoren mis síntomas con el tratamiento?
  • ¿Durante cuánto tiempo tendré que tomar medicamentos?
  • ¿Existe riesgo de complicaciones por esta afección?
  • ¿Estoy en riesgo de que esta enfermedad vuelva a aparecer?
  • ¿Con qué frecuencia necesitarás verme para controlar mi salud?
  • ¿Necesito hacer cambios en mi dieta?
  • ¿Debo tomar algún suplemento nutricional?
  • ¿Hay algún cambio en mi estilo de vida que pueda hacer para reducir o manejar mis síntomas?

No dudes en hacer cualquier otra pregunta que tengas.

Qué esperar de tu médico

Es probable que el médico que te atienda por una posible enfermedad de Whipple realice las siguientes preguntas:

  • ¿Cuáles son los síntomas y cuándo los notaste?
  • ¿Han empeorado tus síntomas con el tiempo?
  • ¿Los síntomas suelen empeorar después de comer?
  • ¿Has perdido peso de manera involuntaria?
  • ¿Te duelen las articulaciones?
  • ¿Te sientes débil o fatigado?
  • ¿Tienes tos o dificultad para respirar?
  • ¿Has desarrollado confusión o problemas de memoria?
  • ¿Has notado problemas en los ojos o la vista?
  • ¿Alguien cercano a ti ha experimentado signos o síntomas similares recientemente?
  • ¿Te han diagnosticado alguna otra enfermedad, incluidas alergias a los alimentos?
  • ¿Tienes antecedentes familiares de trastornos intestinales o cáncer de colon?
  • ¿Qué medicamentos tomas, incluyendo medicamentos de venta libre, recetados, vitaminas, hierbas y suplementos?
  • ¿Eres alérgico a algún medicamento?

Last Updated Jan 15, 2019


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