Estenosis del conducto vertebral

Perspectiva general

La estenosis del conducto vertebral es el estrechamiento de los espacios dentro de la columna vertebral que puede ejercer presión sobre los nervios que se extienden por la columna. La estenosis del conducto vertebral se presenta con mayor frecuencia en la parte baja de la espalda y en el cuello.

Algunas personas con estenosis del conducto vertebral pueden no presentar síntomas. Otras pueden sufrir dolor, hormigueo, entumecimiento y debilidad muscular. Los síntomas pueden empeorar con el tiempo.

La causa más frecuente de estenosis del conducto vertebral son los cambios por desgaste en la columna vertebral relacionados con la artrosis. En casos graves de estenosis del conducto vertebral, los médicos pueden recomendar una cirugía a fin de crear un espacio adicional para la médula espinal o los nervios.

Tipos de estenosis del conducto vertebral

Los tipos de estenosis del conducto vertebral se clasifican de acuerdo con la región de la columna vertebral en la que ocurre la afección. Es posible tener más de un tipo. Los dos tipos principales de estenosis del conducto vertebral son:

  • Estenosis cervical. En esta afección, el estrechamiento se produce en la parte de la columna vertebral que se encuentra en el cuello.
  • Estenosis lumbar. En esta afección, el estrechamiento se produce en la parte de la columna vertebral que se encuentra en la zona inferior de la espalda. Es la forma más frecuente de estenosis del conducto vertebral.
De qué manera la estenosis del conducto vertebral puede comprimir los nervios raquídeos.

La estenosis del conducto vertebral se presenta cuando se estrecha el espacio dentro del conducto vertebral o alrededor de las raíces nerviosas.

Estenosis lumbar

La estenosis del conducto vertebral puede ocurrir en un nivel o en varios niveles a la vez.

Síntomas

Muchas personas presentan evidencia de estenosis del conducto vertebral en exploraciones por resonancia magnética o tomografía computarizada, a pesar de no tener síntomas. Cuando estos comienzan a aparecer, lo hacen gradualmente y empeoran con el tiempo. Los síntomas varían según la ubicación de la estenosis y los nervios afectados.

En el cuello (columna cervical)

  • Entumecimiento u hormigueo en la mano, el brazo, el pie o la pierna
  • Debilidad en la mano, el brazo, el pie o la pierna
  • Problemas al caminar y de equilibrio
  • Dolor de cuello
  • En casos graves, disfunción de la vejiga o de los intestinos (urgencia e incontinencia urinarias)

En la parte baja de la espalda (columna lumbar)

  • Entumecimiento u hormigueo en un pie o una pierna
  • Debilidad en un pie o una pierna
  • Dolor o calambres en una o ambas piernas cuando permaneces parado durante períodos prolongados o cuando caminas, molestia que suele aliviarse al inclinarte hacia adelante o al sentarte
  • Dolor de espalda

Cuándo consultar al médico

Consulta con el médico si tienes alguno de los síntomas enumerados.

Causas

La columna vertebral (espina dorsal) se extiende desde el cuello hasta la parte inferior de la espalda. Los huesos de la columna forman un conducto vertebral que protege la médula espinal (nervios).

Algunas personas nacen con un conducto vertebral pequeño. Sin embargo, la mayoría de los casos de estenosis del conducto vertebral ocurren cuando se produce algo que reduce la cantidad de espacio abierto que hay en la columna vertebral. Las causas de la estenosis del conducto vertebral pueden comprender:

  • Crecimiento óseo excesivo. El daño por desgaste causado por la artrosis en los huesos de la columna vertebral puede provocar la formación de osteofitos, que pueden crecer dentro del conducto vertebral. La enfermedad de Paget, una enfermedad de los huesos que por lo general afecta a los adultos, también puede causar crecimiento óseo excesivo en la columna vertebral.
  • Hernias de disco. Las blandas almohadillas que actúan como amortiguadores entre las vértebras tienden a secarse con el paso de los años. Las fisuras en la parte externa de los discos pueden permitir que un poco del material blando interno se filtre y ejerza presión sobre la médula espinal o los nervios.
  • Ligamentos engrosados. Los resistentes cordones que ayudan a mantener unidos los huesos de la columna vertebral pueden volverse rígidos y engrosarse con el paso del tiempo. Estos ligamentos engrosados pueden sobresalir en el conducto vertebral.
  • Tumores. Puede haber bultos anormales dentro de la médula espinal, dentro de las membranas que recubren la médula espinal o en el espacio entre la médula espinal y las vértebras. Son poco frecuentes y pueden identificarse mediante un diagnóstico por imágenes de la columna vertebral con resonancia magnética o tomografía computarizada.
  • Lesiones en la columna vertebral. Los accidentes automovilísticos y otros traumatismos pueden causar dislocaciones o fracturas en una o más de las vértebras. Los huesos desplazados a causa de una fractura vertebral pueden dañar el contenido del conducto vertebral. La hinchazón del tejido cercano inmediatamente después de una cirugía de espalda también puede ejercer presión sobre la médula espinal o los nervios.
Hernia de disco con osteofitos

A medida que la columna vertebral envejece, es más probable presentar osteofitos y hernias de disco. Estos problemas pueden reducir la cantidad de espacio disponible para la médula espinal y los nervios que se ramifican desde ella.

Factores de riesgo

La mayoría de las personas con estenosis del conducto vertebral tienen más de 50 años. Aunque los cambios degenerativos pueden provocar estenosis del conducto vertebral en personas más jóvenes, deben tenerse en cuenta otras causas. Entre ellos, un traumatismo, una deformidad congénita de la columna, como la escoliosis, y una enfermedad genética que afecta el desarrollo de los huesos y músculos de todo el cuerpo. La obtención de imágenes de la columna vertebral puede diferenciar esas causas.

Complicaciones

En raras ocasiones, la estenosis del conducto vertebral grave no tratada puede avanzar y causar lo siguiente de forma permanente:

  • Entumecimiento
  • Debilidad
  • Problemas de equilibrio
  • Incontinencia
  • Parálisis

Diagnóstico

Para diagnosticar estenosis del conducto vertebral, el médico puede preguntarte sobre los signos y síntomas, analizar tu historia clínica y realizar una exploración física. Es posible que te solicite varias pruebas de diagnóstico por imágenes para ayudar a identificar la causa de los signos y síntomas.

Pruebas de diagnóstico por imágenes

Estas son algunas de las pruebas:

  • Radiografías. Los rayos X de la espalda pueden revelar cambios óseos, como osteofitos, que pueden reducir el espacio dentro del conducto vertebral. Cada radiografía supone una pequeña exposición a la radiación.
  • Resonancia magnética (RM). La resonancia magnética utiliza un potente imán y ondas de radio para producir imágenes transversales de la columna vertebral. Mediante esta prueba se pueden detectar daños en los discos y los ligamentos, así como también la presencia de tumores. Lo más importante es que puede mostrar el lugar donde hay presión en los nervios de la médula espinal.
  • Tomografía computarizada o mielografía por tomografía computarizada. Si no puedes realizarte una resonancia magnética, el médico puede recomendarte una tomografía computarizada (TC), una prueba que combina imágenes por rayos X tomadas desde varios ángulos diferentes para producir imágenes transversales detalladas del cuerpo. En una mielografía por TC, la tomografía computarizada se realiza luego de inyectar un tinte de contraste. El tinte resalta la médula espinal y los nervios, y puede revelar hernias de disco, osteofitos y tumores.

Tratamiento

El tratamiento para tratar la estenosis del conducto vertebral varía según la ubicación de la estenosis y la gravedad de los signos y síntomas.

Consulta con el médico sobre el mejor tratamiento para tu situación. Si tienes síntomas leves o no presentas ningún síntoma, el médico puede controlar la enfermedad mediante consultas de seguimiento periódicas. Es posible que el médico te brinde algunos consejos para el cuidado personal que puedes hacer en casa. Si no son de ayuda, el médico puede recomendarte medicamentos o fisioterapia. Cuando otros tratamientos no han sido de ayuda, la cirugía puede ser una opción.

Medicamentos

El médico puede recetarte lo siguiente:

  • Analgésicos. Los analgésicos, como el ibuprofeno (Advil, Motrin IB u otros), el naproxeno (Aleve u otros) y el paracetamol (Tylenol u otros), también pueden usarse temporalmente para aliviar las molestias de la estenosis del conducto vertebral. Por lo general, se recomiendan solo para períodos breves, debido a que hay evidencia limitada sobre el beneficio del uso a largo plazo.
  • Antidepresivos. Las dosis nocturnas de antidepresivos tricíclicos, como la amitriptilina, pueden ayudar a aliviar el dolor crónico.
  • Medicamentos anticonvulsivos. Algunos medicamentos anticonvulsivos, como la gabapentina (Neurontin) y la pregabalina (Lyrica), se utilizan para reducir el dolor que causan las lesiones nerviosas.
  • Opioides. Los medicamentos que contienen fármacos relacionados con la codeína, como la oxicodona (OxyContin, Roxicodone) y la hidrocodona (Norco, Vicodin) pueden ser útiles para el alivio del dolor a corto plazo. Los opioides también pueden considerarse con precaución para tratamientos prolongados. Sin embargo, conllevan el riesgo de producir efectos secundarios graves, como adicción.

Fisioterapia

Es frecuente que las personas con estenosis del conducto vertebral se vuelvan menos activas, en un esfuerzo por reducir el dolor. Sin embargo, esto puede provocar debilitamiento muscular, lo que puede causar más dolor. Un fisioterapeuta puede enseñarte ejercicios para ayudarte a lograr lo siguiente:

  • Aumentar la fuerza y la resistencia
  • Mantener la flexibilidad y la estabilidad de la columna vertebral
  • Mejorar el equilibrio

Inyecciones de esteroides

Las raíces de los nervios se pueden irritar e hinchar en el lugar donde han estado comprimidas. Si bien inyectar un medicamento esteroide (corticoesteroide) en el espacio que rodea el pinzamiento no solucionará la estenosis, esto puede ayudar a reducir la inflamación y a aliviar un poco el dolor.

Las inyecciones de esteroides no funcionan para todas las personas. Además, las inyecciones de esteroides repetidas pueden debilitar el tejido conjuntivo y los huesos cercanos, por lo que podrás recibir estas inyecciones unas pocas veces al año.

Procedimiento de descompresión

En este procedimiento, se utilizan instrumentos que parecen agujas para extraer una parte de un ligamento engrosado en la parte posterior del conducto vertebral a fin de aumentar el espacio del conducto vertebral y eliminar el pinzamiento de la raíz nerviosa. Solamente los pacientes con estenosis del conducto vertebral y con engrosamiento del ligamento son elegibles para este tipo de descompresión.

El procedimiento se conoce como «descompresión lumbar guiada por imágenes». También se lo llama «descompresión lumbar mínimamente invasiva», pero, para evitar confusiones con los procedimientos quirúrgicos mínimamente invasivos, los médicos adoptaron el término «descompresión lumbar guiada por imágenes».

Debido a que la descompresión lumbar guiada por imágenes se realiza sin anestesia general, este procedimiento puede ser una opción para las personas que tienen alto riesgo quirúrgico debido a otros problemas médicos.

Cirugía

La cirugía puede considerarse si otros tratamientos no han ayudado o si te sientes incapacitado por los síntomas. Los objetivos de la cirugía comprenden aliviar la presión en la médula espinal o las raíces nerviosas al crear más espacio dentro del conducto vertebral. La cirugía para descomprimir la zona de la estenosis es la manera más definitiva de intentar resolver los síntomas de la estenosis del conducto vertebral.

Según las investigaciones, las cirugías de la columna vertebral presentan menos complicaciones cuando las realizan cirujanos sumamente experimentados. No dudes en preguntar acerca de la experiencia del cirujano en cirugías de estenosis del conducto vertebral. Si tienes dudas, busca una segunda opinión.

Algunas de las cirugías que se realizan para tratar la estenosis del conducto vertebral son las siguientes:

  • Laminectomía. Este procedimiento consiste en extraer la parte trasera (lámina) de la vértebra afectada. La laminectomía a veces se llama «cirugía de descomprensión» porque alivia la presión en los nervios al crear más espacio a su alrededor.

    En algunos casos, la vértebra debe unirse a las vértebras adyacentes con elementos metálicos o con un injerto óseo (fusión espinal) para conservar la resistencia de la columna vertebral.

  • Laminectomía. Este procedimiento consiste en extraer una parte de la lámina, normalmente realizando una perforación que tenga el tamaño suficiente para aliviar la presión en un sitio particular.
  • Laminoplastia. Este procedimiento se realiza únicamente sobre las vértebras del cuello (columna cervical). Consiste en abrir un espacio dentro del conducto vertebral mediante una bisagra en la lámina. Para unir el espacio en la sección abierta de la columna vertebral se utilizan elementos metálicos.
  • Cirugía mínimamente invasiva. Con este abordaje de la cirugía, se extrae hueso o lámina de una manera que reduce los daños al tejido sano cercano. Este procedimiento reduce la necesidad de realizar fusiones.

    Si bien las fusiones son un método útil para estabilizar la columna vertebral y aliviar el dolor, al evitarlas puedes reducir posibles riesgos, como el dolor y la inflamación posquirúrgicos y enfermedades en zonas cercanas de la columna vertebral. Se ha demostrado que, además de reducir la necesidad de realizar fusiones espinales, los abordajes mínimamente invasivos requieren un tiempo de recuperación menor.

En la mayoría de los casos, las operaciones que crean espacios ayudan a reducir los síntomas de la estenosis del conducto vertebral. Pero en algunas personas, los síntomas permanecen o empeoran después de la cirugía. Otros riesgos quirúrgicos comprenden infecciones, desgarros en la membrana que recubre la médula espinal, coágulos sanguíneos en las venas de las piernas y deterioro neurológico.

Posibles tratamientos futuros

Los ensayos clínicos se están llevando a cabo para analizar el uso de células madre a fin de tratar la enfermedad de médula espinal degenerativa, un abordaje que a veces se llama «medicina regenerativa». También se están realizando estudios clínicos de medicina genómica, de la que podrían generarse nuevas genoterapias para tratar la estenosis del conducto vertebral.

Medicina alternativa

La medicina integrativa y las terapias alternativas también pueden usarse con los tratamientos convencionales para ayudarte a enfrentar el dolor causado por la estenosis del conducto vertebral. Por ejemplo:

  • Masoterapia
  • Tratamiento quiropráctico
  • Acupuntura

Habla con el médico si estás interesado en probar estas opciones de tratamiento.

Extirpación de la parte posterior de una vértebra en la espalda baja

Una laminectomía lumbar implica la extirpación de la porción posterior de una vértebra en la parte baja de la espalda para crear más lugar en el canal espinal.

Extirpación de la parte posterior de una vértebra en el cuello

En una laminectomía cervical, se extirpa la parte posterior de una vértebra del cuello para crear más espacio dentro del conducto vertebral.

Laminectomía

La laminectomía consiste en extraer únicamente una porción de la lámina, normalmente mediante una perforación del tamaño suficiente para aliviar la presión en un sitio en particular. Si bien aquí se muestra en el cuello, también se puede realizar en la columna lumbar.

Laminoplastia

La laminoplastia se realiza únicamente en las vértebras del cuello (columna cervical). Consiste en abrir un espacio dentro del conducto vertebral mediante una bisagra en la lámina. Para unir el espacio en la sección abierta de la columna vertebral se utilizan elementos metálicos.

Estilo de vida y remedios caseros

Tendrás consultas de seguimiento periódicas con el médico para controlar la enfermedad. Puede sugerirte que incorpores varios tratamientos caseros a tu vida, entre ellos:

  • Probar con analgésicos. Algunos medicamentos de venta libre, como la aspirina, el ibuprofeno (Advil, Motrin IB y otros), el naproxeno (Aleve y otros) y el paracetamol (Tylenol y otros) pueden ayudar a aliviar el dolor y la inflamación.
  • Aplicar compresas frías o calientes. Algunos síntomas de estenosis del conducto vertebral cervical pueden aliviarse con la aplicación de calor o frío en el cuello.
  • Mantener un peso saludable. Procura mantener un peso saludable. Si tienes sobrepeso u obesidad, el médico puede recomendarte que bajes de peso. Bajar de peso puede reducir el dolor al aliviar la presión sobre la espalda, particularmente, en la región lumbar de la columna vertebral.
  • Hacer ejercicio. Los ejercicios de flexión, estiramiento y fortalecimiento pueden ayudar a abrir la columna vertebral. Pregúntale a un fisioterapeuta o al médico qué ejercicios son seguros para realizar en el hogar.
  • Usar un bastón o un andador. Además de mejorar la estabilidad, estos dispositivos ayudan a aliviar el dolor ya que permiten que te inclines hacia adelante al caminar.

Preparación antes de la cita

Si tu médico de cabecera piensa que tienes estenosis del conducto vertebral, es posible que te derive a un médico que se especializa en trastornos del sistema nervioso (neurólogo). En función de la gravedad de los síntomas, es posible que también necesites ver a un cirujano especializado en la columna vertebral (neurocirujano, cirujano ortopédico).

Qué puedes hacer

Antes de la consulta, es aconsejable que prepares una lista de respuestas para las siguientes preguntas:

  • ¿Cuándo notaste por primera vez este problema?
  • ¿Ha empeorado con el tiempo?
  • ¿Tus padres o hermanos han tenido síntomas similares alguna vez?
  • ¿Tienes otros problemas de salud?
  • ¿Qué medicamentos o suplementos tomas habitualmente?
  • ¿Qué inyecciones o cirugías de columna vertebral has tenido?

Qué esperar del médico

El médico podría hacerte algunas de las siguientes preguntas:

  • ¿Sientes dolor? ¿Dónde lo sientes?
  • ¿Hay alguna posición específica que alivie el dolor o lo empeore?
  • ¿Sientes debilidad, entumecimiento u hormigueo?
  • Últimamente, ¿te sientes más torpe?
  • ¿Has tenido alguna dificultad para controlar los intestinos o la vejiga?
  • ¿Qué tratamientos has probado para estos problemas hasta ahora?

Last Updated Sep 21, 2018


Content from Mayo Clinic ©1998-2020 Mayo Foundation for Medical Education and Research (MFMER). All rights reserved. Terms of Use