Esterilidad

Perspectiva general

Si tienen problemas con tu pareja para tener un bebé, no estás solo. Del 10 al 15 % de las parejas en los Estados Unidos son estériles. La esterilidad se define como el hecho de no poder quedar embarazada a pesar de tener relaciones sexuales frecuentes y sin protección durante al menos un año en la mayoría de las parejas.

La esterilidad puede ser un problema tanto tuyo como de tu pareja, o una combinación de factores que afectan al embarazo. Afortunadamente, existen varios tratamientos seguros y eficaces que mejoran considerablemente tus posibilidades de quedar embarazada.

Síntomas

El principal síntoma de la esterilidad es no quedar embarazada. Es posible que no existan otros síntomas evidentes. A veces, una mujer estéril puede tener períodos menstruales irregulares o ausentes. En pocas ocasiones, un hombre estéril puede tener algunos signos de problemas hormonales, como cambios en el crecimiento del vello o en la función sexual.

La mayoría de las parejas finalmente concebirán, con o sin tratamiento.

Cuándo consultar con el médico

Es probable que no sea necesario consultar con un médico especialista en esterilidad, a menos que hayas estado intentando concebir de manera regular por lo menos un año. Sin embargo, consulta con tu médico antes, si eres mujer y sucede lo siguiente:

  • Tienes entre 35 y 40 años y has estado tratando de concebir durante seis meses o más tiempo
  • Tienes más de 40 años
  • Menstrúas irregularmente o directamente no menstrúas
  • Tienes períodos menstruales muy dolorosos
  • Tienes problemas de fecundidad conocidos
  • Te diagnosticaron endometriosis o enfermedad inflamatoria pélvica
  • Has sufrido varios abortos espontáneos
  • Te realizaste algún tratamiento para el cáncer

Consulta con el médico si eres hombre y sucede lo siguiente:

  • Tienes poco conteo de espermatozoides u otros problemas de esperma
  • Tienes antecedentes de problemas testiculares, sexuales o de próstata
  • Te realizaste algún tratamiento para el cáncer
  • Tienes testículos de tamaño pequeño o hinchazón en el escroto conocido como varicocele
  • Tienes otros familiares con problemas de esterilidad

Causas

Todas las etapas durante la ovulación y la fecundación deben suceder en el orden correcto para que quedes embarazada. A veces los problemas que causan infertilidad en las parejas están presentes al nacer y a otras veces surgen a lo largo de la vida.

Las causas de la infertilidad pueden afectar a uno o ambos integrantes de la pareja. En general:

  • En alrededor de un tercio de los casos, la causa es atribuible al hombre.
  • En alrededor de un tercio de los casos, la causa es atribuible a la mujer.
  • En los casos restantes, las causas son atribuibles a ambos o no se puede identificar ninguna causa.

Causas de infertilidad masculina

Estas pueden incluir las siguientes:

  • Producción o función espermática anormal a causa de testículos no descendidos, defectos genéticos, enfermedades como la diabetes o infecciones tales como clamidia, gonorrea, paperas o VIH. El agrandamiento de las venas de los testículos (varicocele) también puede afectar la calidad del esperma.
  • Dificultades para liberar el esperma a causa de problemas sexuales, como la eyaculación precoz; ciertas enfermedades genéticas, como la fibrosis quística; problemas estructurales, como la obstrucción de un testículo; o daño o lesión de los órganos reproductivos.
  • Exposición excesiva a ciertos factores ambientales, como los pesticidas y otras sustancias químicas, y la radiación. Consumir tabaco, alcohol, marihuana o tomar ciertos medicamentos, como ciertos antibióticos, antihipertensivos, esteroides anabólicos, entre otros, también puede afectar la fertilidad. La exposición frecuente al calor, como en los saunas o en los baños de agua caliente, puede aumentar la temperatura corporal central y afectar la producción de esperma.
  • Daño relacionado con el cáncer y su tratamiento, incluidas la radiación o la quimioterapia. El tratamiento para el cáncer puede afectar la producción de esperma, a veces gravemente.

Causas de la infertilidad femenina

La causas de la infertilidad femenina pueden ser, entre otras:

  • Trastornos ovulatorios, que afectan la liberación de óvulos de los ovarios. Estos incluyen trastornos hormonales tales como el síndrome de ovario poliquístico. La hiperprolactinemia, una afección en la que se tienen niveles altos de prolactina (la hormona que estimula la producción de leche materna), también puede interferir en la ovulación. Tanto el exceso (hipertiroidismo) como la escasez (hipotiroidismo) de hormona tiroidea pueden afectar el ciclo menstrual o provocar infertilidad. Otras causas ocultas pueden ser exceso de ejercicio, trastornos de la alimentación, lesiones o tumores.
  • Anormalidades uterinas o cervicales, incluidas la abertura anormal del cuello del útero, los pólipos uterinos o la forma del útero. Los tumores no cancerosos (benignos) en la pared del útero (fibromas uterinos) en raras ocasiones provocan infertilidad al obstruir las trompas de Falopio. Más frecuentemente los fibromas interfieren en la implantación del óvulo fecundado.
  • Daño u obstrucción de las trompas de Falopio, provocados a menudo por la inflamación de las trompas de Falopio (salpingitis). Esto puede ser consecuencia de la enfermedad inflamatoria pélvica, que normalmente es producto de una infección de transmisión sexual, endometriosis o adherencias.
  • La endometriosis, que se produce cuando el tejido endometrial crece fuera del útero, puede afectar la función de los ovarios, el útero y las trompas de Falopio.
  • Insuficiencia ovárica primaria (menopausia precoz), cuando los ovarios dejan de funcionar y la menstruación se interrumpe antes de los 40 años de edad. Si bien a menudo se desconoce la causa, ciertos factores se asocian con la menopausia precoz, incluidas las enfermedades del sistema inmunitario, determinadas afecciones genéticas, como el síndrome de Turner, o ser portador del síndrome del cromosoma X frágil, los tratamientos con radioterapia o quimioterapia y el tabaquismo.
  • Adherencias pélvicas, bandas de tejido cicatricial que hacen que los órganos se peguen entre sí después de una infección pélvica, una apendicitis o una cirugía abdominal o pélvica.

Entre otras causas en las mujeres, se incluyen las siguientes:

  • El cáncer y su tratamiento. Ciertos cánceres —particularmente los cánceres del aparato reproductor femenino— afectan gravemente la fecundidad femenina. Tanto la radiación como la quimioterapia pueden afectar la fertilidad.
  • Otras afecciones. Las afecciones médicas asociadas con la pubertad tardía o la falta de menstruación (amenorrea), como la enfermedad celíaca, la diabetes mal controlada y algunas enfermedades autoinmunitarias, como el lupus, pueden afectar la fertilidad de una mujer. Las anormalidades genéticas también pueden reducir la probabilidad de concebir y quedar embarazada.
Órganos reproductores femeninos

Los ovarios, las trompas de Falopio, el útero, el cuello del útero y la vagina (canal vaginal) forman el aparato reproductor femenino.

Fecundación de un óvulo e implantación en el útero

Durante la fertilización, el esperma y el óvulo se unen en una de las trompas de Falopio para formar un cigoto. Después, el cigoto pasa por la trompa de Falopio, en donde se convierte en una mórula. Una vez que llega al útero, la mórula se convierte en un blastocisto. Después, el blastocisto se adhiere a la pared uterina — a este proceso se le llama implantación.

Sistema reproductivo masculino

El aparato reproductor masculino produce, almacena y transporta espermatozoides. Los testículos producen espermatozoides. El líquido proveniente de las vesículas seminales y la glándula prostática se combina con los espermatozoides para producir semen. El pene eyacula semen durante las relaciones sexuales.

Factores de riesgo

Muchos factores de riesgo son los mismos tanto para varones como para mujeres en el caso de la esterilidad. Algunos de ellos son los siguientes:

  • Edad. La fecundidad de una mujer disminuye gradualmente con la edad, especialmente a partir de los 35 años, y cae rápidamente después de los 37 años. La esterilidad de las mujeres más grandes puede deberse a la cantidad y la calidad de los óvulos o a problemas de salud que afectan la fecundidad. Los hombres de más de 40 años pueden ser menos fértiles que los hombres más jóvenes, y es posible que tengan tasas más altas de ciertas afecciones en sus hijos, como trastornos psiquiátricos o ciertos tipos de cáncer.
  • Consumo de tabaco. Si alguno de los dos fuma tabaco o marihuana, la probabilidad de embarazo es menor. El fumar también disminuye los posibles beneficios del tratamiento de fertilidad. Los abortos espontáneos son más frecuentes en las mujeres que fuman. El fumar puede aumentar el riesgo de padecer disfunción eréctil y de presentar un conteo de espermatozoides bajo en el caso de los varones.
  • Consumo de alcohol. En el caso de las mujeres, no existe un nivel seguro de consumo de alcohol durante la concepción o el embarazo. Evita consumir alcohol si planeas quedar embarazada. El consumo de alcohol aumenta el riesgo de que se produzcan defectos de nacimiento y puede contribuir a la esterilidad. En el caso de los hombres, el consumo excesivo de alcohol puede disminuir el conteo y la motilidad de los espermatozoides
  • Tener sobrepeso. Entre las mujeres estadounidenses, un estilo de vida inactivo y tener sobrepeso son factores que pueden aumentar el riesgo de presentar esterilidad. Si un hombre tiene sobrepeso, es posible que su conteo de espermatozoides se vea afectado.
  • Estar por debajo del peso saludable. Las mujeres que presentan riesgos de tener problemas de fecundidad incluyen a aquellas con trastornos de la alimentación, como anorexia o bulimia, y a aquellas que siguen dietas restrictivas o muy bajas en calorías.
  • Problemas con el ejercicio. No realizar suficiente actividad física contribuye a la obesidad, la que aumenta el riesgo de presentar esterilidad. Con menor frecuencia, algunos problemas de ovulación pueden estar asociados con la realización frecuente de ejercicios intensos y extenuantes en mujeres que no tienen sobrepeso.

Prevención

Algunos tipos de infertilidad no pueden prevenirse. Sin embargo, varias estrategias pueden aumentar tus posibilidades de embarazo.

Parejas

Tengan relaciones sexuales de manera regular varias veces cerca del momento de la ovulación para que el índice de embarazo sea el mayor posible. Tener relaciones sexuales desde al menos 5 días antes y hasta 1 día después de la ovulación aumenta las posibilidades de embarazo. Normalmente, la ovulación tiene lugar a mitad del ciclo (punto medio entre los períodos menstruales) en el caso de la mayoría de las mujeres que tienen ciclos menstruales que duran alrededor de 28 días.

Hombres

En el caso de los hombres, a pesar de que la mayoría de los tipos de infertilidad no pueden prevenirse, las siguientes estrategias podrían ayudar:

  • Evita el consumo de drogas y tabaco, y el consumo excesivo de alcohol, lo que podría contribuir a la infertilidad masculina.
  • Evita las altas temperaturas, ya que estas pueden afectar la producción de espermatozoides y la movilidad de estos. Aunque este efecto generalmente es temporal, evita los jacuzzi y los baños de vapor.
  • Evita la exposición a toxinas industriales o ambientales, ya que pueden afectar la producción de espermatozoides.
  • Restringe los medicamentos que pueden afectar la fertilidad, tanto los medicamentos recetados como los de venta libre. Habla con tu médico acerca de todos los medicamentos que tomas regularmente, pero no suspendas ningún medicamento recetado sin autorización médica.
  • Realiza ejercicio con moderación. La actividad física regular puede mejorar la calidad de los espermatozoides y aumentar las posibilidades de embarazo.

Mujeres

En el caso de las mujeres, muchas estrategias pueden aumentar las posibilidades de quedar embarazadas:

  • Deja de fumar. El tabaco tiene múltiples efectos negativos sobre la fertilidad, tu estado de salud general y la salud de un feto. Si fumas y estás pensando en quedar embarazada, deja de hacerlo ahora.
  • Evita el alcohol y las drogas. Estas sustancias pueden perjudicar tu capacidad de concebir y tener un embarazo saludable. No bebas alcohol ni consumas drogas recreativas, como la marihuana o la cocaína.
  • Limita el consumo de cafeína. Es posible que las mujeres que intentan quedar embarazadas quieran limitar el consumo de cafeína. Pídele a tu médico orientaciones sobre el uso seguro de la cafeína.
  • Realiza ejercicio con moderación. Realizar actividad física regularmente es importante; sin embargo, si te ejercitas muy intensamente y, por esta razón, tus períodos menstruales son poco frecuentes o se ausentan, la fertilidad podría verse afectada.
  • Evita los extremos en lo que respecta al peso. Tener sobrepeso o estar por debajo del peso saludable puede afectar la producción de hormonas y provocar infertilidad.

Diagnóstico

Antes de realizarte análisis de infertilidad, el médico o la clínica trabajan para comprender tus hábitos sexuales y pueden hacerte algunas recomendaciones con respecto a esto. En algunas parejas estériles, no se encuentra una causa específica (infertilidad sin causa aparente).

Las evaluaciones de infertilidad pueden ser costosas, y a veces son procedimientos incómodos. Es posible que varios planes médicos no reembolsen el costo del tratamiento de fertilidad. Por último, no existe ninguna garantía, incluso después de todos los análisis y el asesoramiento psicológico, que quedarás embarazada.

Pruebas para los hombres

La fertilidad masculina requiere que los testículos produzcan suficiente cantidad de espermatozoides sanos y que los espermatozoides se eyaculen de manera eficaz en la vagina de la mujer y se desplacen hasta el óvulo. Las pruebas para la infertilidad masculina intentan determinar si alguno de estos procesos se encuentra alterado.

Es posible que te realicen un examen físico general que incluya la examinación de los genitales. Las pruebas de fertilidad específicas pueden incluir las siguientes:

  • Análisis del semen. El médico puede pedirte una o más muestras de semen. Generalmente, el semen se obtiene por medio de la masturbación o de la interrupción de las relaciones sexuales y la eyaculación del semen en un recipiente limpio. Un laboratorio analiza la muestra de semen. En algunos casos, se pueden evaluar los espermatozoides en la orina.
  • Análisis de hormonas. Es posible que te realicen un análisis de sangre para determinar el nivel de la testosterona y otras hormonas masculinas.
  • Análisis genéticos. Pueden realizarte análisis genéticos para determinar si existe un defecto genético que cause la infertilidad.
  • Biopsia testicular. En determinados casos, es posible que se realice una biopsia testicular para identificar anomalías que podrían contribuir a la infertilidad y para obtener los espermatozoides que se usarán en las técnicas de reproducción asistida, como la fertilización in vitro.
  • Diagnóstico por imágenes. En ciertas situaciones, se pueden realizar estudios de diagnóstico por imágenes, como resonancia magnética del cerebro, examen de densidad mineral ósea, ecografía transrectal o del escroto, o prueba del conducto deferente (vasografía).
  • Otros análisis especializados. Muy pocas veces, se pueden realizar otros análisis para evaluar la calidad de los espermatozoides, por ejemplo, evaluar una muestra de semen para detectar anomalías en el ADN.

Pruebas para mujeres

La fecundidad en el caso de las mujeres se basa en la capacidad de los ovarios para liberar óvulos sanos. Su aparato reproductor debe permitir que un óvulo pase hacia las trompas de Falopio y se una a un espermatozoide para que se produzca la fecundación. El óvulo fecundado debe desplazarse hasta el útero e implantarse en el revestimiento. Las pruebas de esterilidad femenina intentan determinar si alguno de estos procesos se encuentra alterado.

Es posible que te realicen una exploración física general, incluido un examen ginecológico regular. Las pruebas de fecundidad específicas pueden ser las siguientes:

  • Pruebas de ovulación. Por medio de un análisis de sangre, se pueden medir los niveles hormonales para determinar si ovulas.
  • Histerosalpingografía. En una histerosalpingografía, se evalúa el estado del útero y las trompas de Falopio, y se intenta detectar la presencia de obstrucciones u otros problemas. Se inyecta contraste radiológico en el útero y se toma una radiografía para determinar si la cavidad es normal y asegurar que el fluido salga correctamente de las trompas de Falopio.
  • Análisis de reserva ovárica. Este análisis ayuda a determinar la calidad y la cantidad de óvulos disponibles para la ovulación. Este abordaje suele comenzar con un análisis de hormonas al comienzo del ciclo menstrual.
  • Otros análisis de hormonas. Otros análisis de hormonas para controlar los niveles de las hormonas de la ovulación, así como las hormonas hipofisarias que controlan los procesos de reproducción.
  • Pruebas de diagnóstico por imágenes. En una ecografía pélvica, se intenta descubrir la presencia de enfermedades del útero o las trompas de Falopio. A veces, se utiliza una sonohisterografía para ver detalles dentro del útero que no se pueden ver en una ecografía normal.

Según tu situación y en muy pocas ocasiones, los exámenes pueden incluir los siguientes:

  • Histeroscopia. De acuerdo con tus síntomas, el médico puede solicitar un histeroscopia para detectar la presencia de enfermedades del útero o las trompas de Falopio. Durante la histeroscopia, el médico inserta un dispositivo fino e iluminado a través del cuello uterino en el útero para observar cualquier anomalía potencial.
  • Laparoscopia. En esta cirugía mínimamente invasiva, se realiza una pequeña incisión debajo del ombligo y se inserta un fino dispositivo de visualización para examinar las trompas de Falopio, los ovarios y el útero. Por medio de una laparoscopia, se pueden identificar endometriosis, cicatrices, obstrucciones o irregularidades en las trompas de Falopio y problemas en los ovarios y el útero.
  • Análisis genéticos. Pueden realizarte análisis genéticos para ayudar a determinar si existe un defecto genético que cause esterilidad.

No todas las mujeres deben realizarse todas estas pruebas, ni siquiera una gran cantidad de ellas, antes de encontrar la causa de la esterilidad. Tú y tu médico decidirán cuáles pruebas deberás realizarte y cuándo lo harás.

Ubicación del histeroscopio durante una histeroscopia

Durante la histeroscopia, el médico utiliza un instrumento delgado, iluminado (histeroscopio) para ver el interior de su útero.

Sonohisterografía

En una sonohisterografía, el médico utiliza un tubo delgado y flexible (catéter) para inyectar agua salada (solución salina) en la parte hueca del útero. Mediante una sonda ecográfica, el médico obtiene imágenes del interior del útero y las analiza en busca de irregularidades.

Tratamiento

El tratamiento para la infertilidad depende de lo siguiente:

  • La causa de la infertilidad
  • El tiempo que ha durado la infertilidad
  • Tu edad y la de tu pareja
  • Preferencias personales

Algunas de las causas de la infertilidad no pueden corregirse.

En los casos en que no se logra el embarazo espontáneo, las parejas a menudo pueden lograr un embarazo a través del uso de tecnología de reproducción asistida. Los tratamientos para la infertilidad pueden involucrar un esfuerzo importante en lo que respecta a lo financiero, lo físico, lo psicológico y la dedicación de tiempo.

Tratamiento para el hombre

Las opciones de tratamiento para hombres pueden incluir tratamientos para problemas sexuales generales o para falta de espermas sanos. El tratamiento puede incluir:

  • Cambios en el estilo de vida. Mejorar el estilo de vida y los factores conductuales puede aumentar las posibilidades de embarazo, mediante la interrupción de ciertos medicamentos, la reducción o eliminación de sustancias nocivas, el aumento de la frecuencia y la duración de las relaciones sexuales, la incorporación de ejercicios regularmente, y la optimización de otros factores que de otra forma podrían disminuir la fertilidad.
  • Medicamentos. Ciertos medicamentos pueden mejorar la cantidad de espermas en el hombre y la posibilidad de lograr un embarazo exitoso. Estos medicamentos pueden incrementar la función de los testículos, incluso la producción y la calidad de los espermas.
  • Cirugía. En el caso de algunas enfermedades, la cirugía puede revertir un bloqueo de espermas y recuperar la fertilidad. En otros casos, como el varicocele, la reparación quirúrgica puede mejorar las posibilidades de embarazo.
  • Recuperación de espermatozoides. Mediante estas técnicas se obtienen espermas cuando la eyaculación es un problema o cuando no hay espermas en el líquido eyaculado. Pueden utilizarse en casos en los que se planea realizar técnicas de reproducción asistida y la cantidad de espermas es baja o anormal.

Tratamiento para las mujeres

A pesar de que una mujer pueda necesitar solo uno o dos tratamientos para recuperar la fertilidad, es posible que requiera varios tipos diferentes de tratamiento antes de poder concebir.

  • Estimulación de la ovulación con medicamentos para la fertilidad. Los medicamentos para la fertilidad constituyen el principal tratamiento para las mujeres que son infértiles debido a trastornos de la ovulación. Estos medicamentos regulan o inducen la ovulación. Habla con tu médico acerca de las opciones de medicamentos para la fertilidad, incluidos los beneficios y los riesgos de cada tipo.
  • Inseminación intrauterina. En una inseminación intrauterina, se colocan espermatozoides sanos directamente en el útero, próximo al momento en el que los ovarios de la mujer liberan uno o más óvulos para que sean fertilizados. Según los motivos de la infertilidad, el momento de la inseminación intrauterina puede coordinarse con tu ciclo normal o con los medicamentos para la fertilidad.
  • Cirugía para recuperar la fertilidad. Los problemas uterinos como los pólipos endometriales, el tabique uterino o el tejido cicatricial intrauterino pueden tratarse con una cirugía histeroscópica.

Tecnología de reproducción asistida

La tecnología de reproducción asistida es cualquier tratamiento de fertilidad en el que el que se manipulen óvulos y espermatozoides. El equipo de salud de tecnología de reproducción asistida consta de médicos, psicólogos, embriólogos, técnicos de laboratorio, personal de enfermería y profesionales auxiliares de la salud que trabajan en conjunto para ayudar a las parejas infértiles a lograr el embarazo.

La fecundación in vitro es la técnica de reproducción asistida más frecuente. La fecundación in vitro consiste en estimular y recuperar óvulos maduros de una mujer y fecundarlos con los espermatozoides de un hombre en un plato de laboratorio e implantar los embriones en el útero entre tres y cinco días después de la fecundación.

A veces se emplean otras técnicas en un ciclo de fecundación in vitro tales como:

  • Inyección intracitoplasmática de espermatozoides. Se inyecta un solo espermatozoide sano directamente en un óvulo maduro. La inyección intracitoplasmática de espermatozoides se utiliza a menudo cuando la calidad o cantidad de semen es escasa o si los intentos de fecundación en ciclos previos de fecundación in vitro fracasaron.
  • Eclosión asistida. Esta técnica favorece la implantación del embrión en el revestimiento interior del útero al abrir la cobertura exterior del embrión (eclosión).
  • Óvulos de donante o semen de la pareja. La mayoría de las técnicas de reproducción asistida utilizan los óvulos propios de la mujer y el semen de su pareja. Sin embargo, si existen problemas graves con los óvulos o el semen, puedes optar por utilizar los óvulos, el semen o los embriones de un donante conocido o anónimo.
  • Madre subrogada gestacional. Las mujeres que no tienen un útero funcional o para quienes el embarazo constituye un riesgo grave para su salud podrían optar por la fecundación in vitro recurriendo a una madre subrogada gestacional. En este caso, el embrión de la pareja se coloca en el útero de la gestante para el embarazo.

Complicaciones del tratamiento

Las complicaciones del tratamiento para la infertilidad pueden incluir las siguientes:

  • Embarazo múltiple. La complicación más frecuente del tratamiento para la infertilidad es un embarazo múltiple: mellizos, trillizos o más. Generalmente, cuanto mayor sea la cantidad de fetos, mayor será el riesgo de presentar un trabajo de parto o un parto prematuro, así como también será mayor el riesgo de tener problemas durante el embarazo, como la diabetes gestacional. Los bebés que nacen de manera prematura presentan un mayor riesgo de tener problemas de salud y de desarrollo. Habla con tu médico acerca de los modos de evitar un embarazo múltiple antes de comenzar el tratamiento.
  • Síndrome de hiperestimulación ovárica. Los medicamentos para la fertilidad que procuran inducir la ovulación pueden causar el síndrome de hiperestimulación ovárica, que provoca dolor e hinchazón de los ovarios. Los síntomas pueden incluir dolor abdominal leve, inflamación y náuseas que duran alrededor de una semana o más si quedas embarazada. En pocas ocasiones, una forma más grave provoca un rápido aumento de peso y dificultad para respirar que requieren tratamiento de urgencia.
  • Sangrado o infección. Al igual que en el caso de cualquier procedimiento invasivo, existe un riesgo poco frecuente de presentar sangrado o contraer una infección con la tecnología de reproducción asistida.
Proceso de la fecundación in vitro

Durante la fecundación in vitro, los óvulos se extraen de los folículos maduros dentro de un ovario (A). Un óvulo se fecunda inyectando un solo espermatozoide en el óvulo o combinando el óvulo con semen en una placa de Petri (placa usada en laboratorios, B). El óvulo fecundado (embrión) se transfiere al útero (C).

Inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI)

En una inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI), un solo espermatozoide saludable se inyecta directamente en cada óvulo maduro. La inyección intracitoplasmática de espermatozoides se realiza con frecuencia cuando la calidad o la cantidad de semen es un problema o si los intentos de fertilización previos en un procedimiento de fertilización in vitro no dieron resultados.

Estrategias de afrontamiento, y apoyo

Enfrentar la infertilidad puede ser extremadamente difícil porque hay muchos aspectos que se desconocen. La carga emocional para la pareja es importante. Tomar las siguientes medidas puede ayudar a enfrentarla:

  • Prepárate. La incertidumbre de las pruebas y los tratamientos de infertilidad puede ser difícil y estresante. Pídele al médico que te explique los pasos y prepárate para cada uno de ellos.
  • Establece límites. Antes de comenzar un tratamiento, analiza qué procedimientos y cuántos son aceptables emocionalmente y financieramente para ti y tu pareja. Los tratamientos de fecundidad pueden ser costosos y muchas veces no están cubiertos por las compañías de seguro, y a menudo un embarazo exitoso depende de varios intentos.
  • Considera otras opciones. Determina alternativas, como adopción, donantes de esperma u óvulos, donantes de embriones, gestante subrogada o adopción, o incluso no tener hijos, lo más pronto posible en la evaluación de esterilidad. Esto puede reducir la ansiedad durante los tratamientos y las sensaciones de desesperanza si no se produce la concepción.
  • Buscar apoyo. Busca grupos de apoyo o servicios de asesoramiento psicológico para recibir ayuda antes y después del tratamiento para ayudar a tolerar el proceso y aliviar el dolor en caso de que el tratamiento no resulte.

Control del estrés emocional durante el tratamiento

Prueba estas estrategias para ayudar a controlar el estrés emocional durante el tratamiento:

  • Exprésate. Busca el apoyo de alguien en lugar de reprimir la culpa o el enojo.
  • Mantente en contacto con tus seres queridos. Dialogar con tu pareja, familia y tus amigos puede ser muy beneficioso. El mejor apoyo a menudo está en los seres queridos y en las personas más cercanas a ti.
  • Reduce el estrés. Algunos estudios demostraron que las parejas que padecen estrés psicológico no tuvieron buenos resultados con el tratamiento de esterilidad. Intenta reducir el estrés de tu vida antes de intentar quedar embaraza.
  • Realiza ejercicios y elige una dieta saludable. Mantener una rutina moderada de ejercicios y una dieta saludable puede mejorar tus perspectivas y hacer que te centres en vivir tu vida.

Cómo controlar los efectos emocionales del resultado

Te enfrentarás a desafíos psicológicos sin importar los resultados:

  • No lograr el embarazo o sufrir un aborto espontáneo. El estrés emocional de no poder tener un bebé puede ser devastador incluso en las relaciones más cariñosas y afectuosas.
  • Éxito. Incluso si el tratamiento de fecundidad resulta exitoso, es frecuente tener estrés y miedo de perderlo durante el embarazo. Si tienes antecedentes de depresión o trastorno de ansiedad, tienes mayor riesgo de que estos problemas vuelvan a aparecer incluso en los meses posteriores al nacimiento de tu hijo.
  • Embarazos múltiples. Un embarazo exitoso que tiene como resultado embarazos múltiples presenta complejidades médicas y la probabilidad de estrés emocional significativo tanto durante el embarazo como después del parto.

Busca ayuda profesional si el impacto emocional del resultado de los tratamientos de fecundidad son demasiado tristes para ti y tu pareja.

Preparación antes de la cita

Según tu edad y tus antecedentes médicos personales, el médico puede recomendarte una evaluación médica. Un ginecólogo, un urólogo o un médico de familia pueden ayudar a determinar si existe un problema que requiere un especialista o una clínica que traten problemas de infertilidad. En algunos casos, tanto tú como tu pareja pueden requerir una evaluación exhaustiva de infertilidad.

Qué puedes hacer

Para prepararte para la consulta, debes tener en cuenta lo siguiente:

  • Proporciona detalles acerca de tus intentos para quedar embarazada. Anota detalles acerca de la fecha en que comenzaste a tratar de quedar embarazada y la frecuencia con la que tienes relaciones sexuales, especialmente alrededor de la mitad de tu ciclo que es la fecha de ovulación.
  • Brinda toda la información médica clave. Incluye cualquier otra afección que tú o tu pareja tengan, así como también información sobre estudios o tratamientos de esterilidad anteriores.
  • Realiza una lista de los medicamentos, las vitaminas y los suplementos a base de hierbas o de otra clase que tomes. Incluye las dosis y con qué frecuencia los tomas.
  • Realiza una lista de preguntas para hacerle al médico. Ubica las preguntas más importantes primero por si te falta tiempo.

Con respecto a la esterilidad, algunas preguntas básicas para hacer al médico incluyen las siguientes:

  • ¿Cuáles son las posibles razones por las cuales aún no hemos podido concebir?
  • ¿Qué tipos de pruebas necesitamos hacernos?
  • ¿Qué tratamiento me recomiendas que pruebe primero?
  • ¿Qué efectos secundarios se relacionan con el tratamiento que me recomiendas?
  • ¿Qué probabilidades existen de tener un embarazo múltiple con el tratamiento que me recomiendas?
  • ¿Durante cuántos ciclos probaremos este tratamiento?
  • Si no funciona el primer tratamiento, ¿qué me recomiendas hacer a continuación?
  • ¿Existen complicaciones a largo plazo relacionadas con este u otros tratamientos de esterilidad?

No dudes en pedirle al médico que repita información o en hacer preguntas de seguimiento.

Qué esperar del médico

Prepárate para responder las preguntas a fin de ayudar al médico a determinar rápidamente las próximas medidas para realizar un diagnóstico y comenzar con la atención médica.

Preguntas para la pareja

Las preguntas posibles para la pareja constan de las siguientes:

  • ¿Durante cuánto tiempo han intentado activamente que ella quede embarazada?
  • ¿Con qué frecuencia tienen relaciones sexuales?
  • ¿Utilizan algún lubricante durante las relaciones sexuales?
  • ¿Alguno de los dos fuma?
  • ¿Alguno de los dos consume alcohol o drogas recreativas? ¿Con qué frecuencia?
  • ¿Alguno de los dos toma medicamentos, suplementos dietéticos o esteroides anabólicos en la actualidad?
  • ¿Alguno de los dos ha recibido tratamiento a causa de otras afecciones, incluidas infecciones de transmisión sexual?
  • Debido a su trabajo o los hábitos de su estilo de vida, ¿están expuestos a sustancias químicas, pesticidas, radiación o plomo?

Preguntas para el varón

Si eres varón, probablemente te pregunten lo siguiente:

  • ¿Tienes dificultades para aumentar la masa muscular o tomas alguna sustancia para hacerlo?
  • ¿Alguna vez notaste una sensación de pesadez en el escroto, especialmente después de permanecer de pie durante períodos prolongados?
  • ¿Experimentas dolores testiculares o dolor tras la eyaculación?
  • ¿Has tenido algún problema sexual, como dificultad para mantener una erección, eyacular demasiado pronto, no poder eyacular o una disminución en el deseo sexual?
  • ¿Has tenido hijos con parejas anteriores?
  • ¿Regularmente tomas baños calientes o baños de vapor?

Preguntas para la mujer

Si eres mujer, probablemente te pregunten lo siguiente:

  • ¿A qué edad comenzaste a menstruar?
  • ¿Cómo son tus ciclos normalmente? ¿Tienes ciclos regulares, largos e intensos?
  • ¿Has estado embarazada antes?
  • ¿Has estado llevando un registro de tus ciclos o te has realizado análisis de ovulación? ¿Durante cuántos ciclos?
  • ¿Cómo es tu dieta habitual?
  • ¿Haces ejercicio regularmente? ¿Cuánto?
  • ¿Ha cambiado tu peso corporal recientemente?

Last Updated Mar 8, 2018


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