Esterilidad femenina

Perspectiva general

La esterilidad se define como el intento de tener un hijo (manteniendo relaciones sexuales frecuentes) durante al menos un año sin éxito. La esterilidad femenina, la esterilidad masculina o una combinación de las dos afecta a millones de parejas en los Estados Unidos. Se estima que entre el 10 y el 18 por ciento de las parejas tienen problemas para tener un bebé o llegar a un parto exitoso.

La esterilidad se debe a factores femeninos alrededor de un tercio de las veces y a factores masculinos aproximadamente otro tercio de las veces. En el resto de los casos, la causa es desconocida o una combinación de factores masculinos y femeninos.

Las causas de la esterilidad femenina pueden ser difíciles de diagnosticar. Existen muchos tratamientos disponibles, que dependerán de la causa de la esterilidad. Muchas parejas estériles podrán concebir un niño sin tratamiento. Después de intentar tener un hijo por dos años, alrededor del 95 por ciento de las parejas logran concebir con éxito.

Síntomas

El principal síntoma de la infertilidad es la incapacidad de quedar embarazada. Un ciclo menstrual demasiado largo (35 días o más), demasiado corto (menos de 21 días), irregular o ausente puede significar que no hay ovulación. Es probable que no haya otros signos o síntomas evidentes.

Cuándo debes consultar con un médico

Cuándo buscar ayuda depende de tu edad.

  • Hasta los 35 años de edad, la mayoría de los médicos recomiendan tratar de quedar embarazada durante al menos un año antes de los análisis o el tratamiento.
  • Si tienes entre 35 y 40 años, habla sobre tus preocupaciones con el médico luego de haber intentado durante ya 6 meses.
  • Si tienes más de 40 años, es posible que el médico quiera comenzar los análisis o el tratamiento de inmediato.

Es posible que el médico también quiera realizar análisis o tratamientos de inmediato si tú o tu pareja tiene problemas de fertilidad conocidos, o si tienes antecedentes de períodos irregulares o dolorosos, enfermedad pélvica inflamatoria, abortos espontáneos reiterados, tratamiento oncológico o endometriosis.

Causas

Cada uno de los siguientes factores es esencial para quedar embarazada:

  • Debes ovular. Para quedar embarazada, tus ovarios deben producir un óvulo y liberarlo, proceso conocido como «ovulación». El médico puede ayudarte a evaluar tus ciclos menstruales y a confirmar que estás ovulando.
  • Tu pareja debe tener esperma. Este no es un problema para la mayoría de las parejas, a menos que tu pareja tenga antecedentes de enfermedades o de cirugías. El médico puede realizar algunas pruebas simples para evaluar la salud del esperma de tu pareja.
  • Debes tener relaciones sexuales regularmente. Debes tener relaciones sexuales de manera frecuente en tu período fértil. Tu médico puede ayudarte a entender mejor en qué momento estás más fértil.
  • Debes tener trompas de Falopio abiertas y un útero normal. El óvulo y el espermatozoide se encuentran en las trompas de Falopio, y el embrión necesita un útero saludable para desarrollarse.

Para que haya embarazo, cada paso del proceso reproductivo humano tiene que ocurrir en forma correcta. Los pasos de ese proceso son:

  • Uno de los dos ovarios libera un óvulo maduro.
  • La trompa de Falopio lo toma.
  • El espermatozoide asciende por el cuello uterino, pasa a través del útero e ingresa a las trompas de Falopio para alcanzar el óvulo y fecundarlo.
  • El óvulo fecundado baja por las trompas de Falopio hasta el útero.
  • Se implanta y crece en el útero.

En las mujeres, varios factores pueden alterar el proceso en cualquiera de sus etapas. Uno o más de los siguientes factores pueden causar la esterilidad femenina.

Trastornos de la ovulación

Los trastornos de la ovulación, lo que significa que ovulas con poca o ninguna frecuencia, explican la infertilidad en aproximadamente 1 de cada 4 parejas infértiles. Los problemas con la regulación de las hormonas reproductivas por parte del hipotálamo o la glándula hipofisiaria, o los problemas en el ovario, pueden causar trastornos de la ovulación.

  • Síndrome del ovario poliquístico. El SOP causa un desequilibrio hormonal que afecta la ovulación. El SOP está asociado a la resistencia a la insulina y a la obesidad, así como al crecimiento de cabello anormal en el rostro o en el cuerpo y al acné. Es la causa más frecuente de la infertilidad femenina.
  • Disfunción en el hipotálamo. Dos hormonas producidas por la glándula hipofisiaria son responsables de estimular la ovulación cada mes: la hormona estimulante del folículo (FSH) y la hormona luteinizante (LH). El exceso de estrés físico o emocional, un peso corporal muy alto o muy bajo, o un aumento o una pérdida de peso sustancial reciente pueden interrumpir la producción de estas hormonas y afectar la ovulación. Los períodos irregulares o ausentes son los signos más comunes.
  • Insuficiencia ovárica prematura. También llamada insuficiencia ovárica primaria, este trastorno generalmente es causado por una respuesta autoinmunitaria o por la pérdida prematura de óvulos del ovario (posiblemente debido a la genética o la quimioterapia). El ovario ya no produce óvulos y disminuye la producción de estrógeno en mujeres menores de 40 años.
  • Demasiada prolactina. La glándula hipofisiaria puede causar un exceso de producción de prolactina (hiperprolactinemia), lo cual reduce la producción de estrógeno y puede causar infertilidad. Generalmente relacionado con un problema de la glándula hipofisiaria, esto también puede ser causado por medicamentos que estás tomando para otra enfermedad.

Daño en las trompas de Falopio (infertilidad tubárica)

Las trompas de Falopio dañadas u obstruidas impiden que los espermatozoides lleguen al óvulo o bloquean el paso del óvulo fecundado al útero. Las causas del daño o de la obstrucción en las trompas de Falopio pueden comprender las siguientes:

  • La enfermedad inflamatoria pélvica, una infección del útero y de las trompas de Falopio causada por la clamidia, la gonorrea u otras infecciones de transmisión sexual
  • Cirugía previa en el abdomen o la pelvis, incluida la cirugía por embarazo ectópico, en la cual un óvulo fecundado se implanta y crece en una trompa de Falopio en lugar de hacerlo en el útero
  • La tuberculosis pélvica, principal causa de la infertilidad tubárica en todo el mundo, aunque es poco frecuente en los Estados Unidos

Endometriosis

La endometriosis ocurre cuando el tejido que normalmente crece en el útero se implanta y crece en otros lugares. Este crecimiento extra de tejido —y su extirpación quirúrgica— puede causar cicatrices, que pueden bloquear las trompas de Falopio e impedir que el óvulo y los espermatozoides se unan.

La endometriosis también puede afectar el revestimiento del útero, e interrumpir la implantación del óvulo fertilizado. La afección también parece afectar la fecundación de maneras menos directas, como el daño al esperma y al óvulo.

Causas uterinas o del cuello del útero

Varias causas uterinas o del cuello del útero pueden afectar la fecundación al interferir en la implantación o al aumentar la posibilidad de que tengas abortos espontáneos:

  • Los pólipos o tumores benignos (fibromas o miomas) son frecuentes en el útero. Algunos pueden bloquear las trompas de Falopio o interferir en la implantación, lo que afecta la fertilidad. Sin embargo, muchas mujeres que tienen fibromas o pólipos sí quedan embarazadas.
  • Las cicatrices por endometriosis o la inflamación dentro del útero puede alterar la implantación.
  • Las anormalidades uterinas congénitas, como una forma poco normal del útero, pueden causar problemas para quedar embarazada o para no perder el embarazo.
  • La estenosis cervical, un estrechamiento del cuello del útero, puede ser la causa de una malformación hereditaria o de un daño en el cuello del útero.
  • A veces, este no puede producir el mejor tipo de mucosidad que permita que los espermatozoides lleguen al útero a través del cuello uterino.

Infertilidad sin causa aparente

Algunas veces, la causa de la infertilidad nunca se encuentra. Una combinación de varios factores menores en ambos miembros de la pareja podría causar problemas de fertilidad inexplicables. Aunque es frustrante no obtener una respuesta específica, este problema puede corregirse con el tiempo. Pero, no debes retrasar el tratamiento de la infertilidad.

Ubicación de los órganos reproductores femeninos

Los ovarios, las trompas de Falopio, el útero, el cuello del útero y la vagina (canal vaginal) forman el aparato reproductor femenino.

Fecundación de un óvulo e implantación en el útero

Durante la fertilización, el esperma y el óvulo se unen en una de las trompas de Falopio para formar un cigoto. Después, el cigoto pasa por la trompa de Falopio, en donde se convierte en una mórula. Una vez que llega al útero, la mórula se convierte en un blastocisto. Después, el blastocisto se adhiere a la pared uterina — a este proceso se le llama implantación.

Factores de riesgo

Algunos factores pueden generar mayor riesgo de esterilidad, como:

  • La edad. La calidad y cantidad de los óvulos de una mujer comienzan a disminuir con la edad. A mediados de la década de los 30, la tasa de pérdida de folículos se acelera, lo cual genera menos óvulos y de peor calidad. Esto dificulta la concepción y aumenta el riesgo de aborto espontáneo.
  • Tabaquismo. Además de dañar el cuello uterino y las trompas de Falopio, fumar aumenta el riesgo de aborto y de embarazo ectópico. También se cree que envejece los ovarios y agota los óvulos prematuramente. Deja de fumar antes de empezar un tratamiento para la fecundidad.
  • Peso. Tener sobrepeso o un peso significativamente inferior al normal puede afectar la ovulación normal. Llegar a un índice de masa corporal (IMC) saludable puede aumentar la frecuencia de la ovulación y la probabilidad de embarazo.
  • Antecedentes sexuales. Las infecciones de transmisión sexual como la clamidia y la gonorrea pueden dañar las trompas de Falopio. Tener relaciones sexuales sin protección con múltiples parejas aumenta el riesgo de contraer una infección de transmisión sexual que puede causar problemas de fertilidad más adelante.
  • Alcohol. Mantén un consumo moderado de alcohol de no más de una bebida alcohólica al día.

Prevención

Para las mujeres que están pensando en quedar embarazadas pronto o en el futuro, estos consejos pueden ayudar a optimizar la fertilidad:

  • Mantiene un peso normal. Las mujeres con sobrepeso y bajo peso presentan mayor riesgo de sufrir trastornos de ovulación. Si necesitas perder peso, haz ejercicio en forma moderada. El ejercicio intenso y vigoroso de más de cinco horas a la semana se ha asociado con una disminución de la ovulación.
  • Deja de fumar. El tabaco tiene varios efectos negativos en la fecundidad, sin mencionar los efectos negativos que tiene en la salud general y la del feto. Si fumas y estás pensando en quedar embarazada, deja de fumar ahora.
  • Evita el alcohol. El consumo excesivo de alcohol puede causar disminución de la fecundidad. El consumo de alcohol puede afectar la salud de un feto en desarrollo. Si estás planeando quedar embarazada, evita el alcohol y no bebas alcohol mientras estés embarazada.
  • Reduce el estrés. Algunos estudios han demostrado que las parejas que sufren estrés psicológico tienen resultados menos efectivos en los tratamientos de esterilidad. Si puedes, busca la forma de reducir el estrés en tu vida antes de intentar quedar embarazada.
  • Limita la cafeína. Las investigaciones sugieren que limitar el consumo de cafeína a menos de 200 miligramos al día no debería afectar la capacidad para quedar embarazada. Eso es aproximadamente una o dos tazas de 6 a 8 onzas de café por día.

Diagnóstico

Si no has podido concebir por un período razonable de tiempo, busca la ayuda de tu médico para que realice evaluaciones y tratamientos de esterilidad.

Las pruebas de fecundidad pueden consistir en lo siguiente:

  • Análisis de ovulación. Un kit de predicción de la ovulación de venta libre para hacer en casa detecta el aumento repentino de la hormona luteinizante que ocurre antes de la ovulación. Un análisis de sangre para detectar la presencia de progesterona (la hormona que se produce luego de la ovulación) también puede documentar que estás ovulando. También se pueden controlar los niveles de otras hormonas, como la prolactina.
  • Histerosalpingografía. Para realizar la histerosalpingografía, se inyecta un contraste de rayos X en el útero y se toma una radiografía para detectar anormalidades en la cavidad uterina. El examen también determina si los líquidos atraviesan el útero y se desparraman por las trompas de Falopio. Si se encuentran anomalías, es posible que se necesiten más evaluaciones. En algunas mujeres, la sola prueba puede mejorar la fecundidad, posiblemente al limpiar y abrir las trompas de Falopio.
  • Análisis de reserva ovárica. Este análisis ayuda a determinar la calidad y cantidad de óvulos disponibles para la ovulación. Es posible que las mujeres que corren el riesgo de quedarse sin óvulos (como las mujeres de más de 35 años de edad) deban hacerse esta serie de análisis de sangre y pruebas de diagnóstico por imágenes.
  • Otros análisis de hormonas. Otros análisis de hormonas chequean los niveles de las hormonas de la ovulación, así como los niveles de las hormonas tiroideas e hipofisarias, que controlan el proceso reproductivo.
  • Pruebas de diagnóstico por imágenes. Una ecografía pélvica busca enfermedades en el útero y las trompas de Falopio. A veces, se utiliza un sonohisterograma, también llamado sonograma de infusión salina, para ver detalles dentro del útero que no se pueden ver en una ecografía común.

Según tu situación, rara vez los análisis pueden comprender:

  • Otras pruebas de diagnóstico por imágenes. Según los síntomas, el médico puede pedir una histeroscopia para chequear otras enfermedades uterinas o de las trompas de Falopio.
  • Laparoscopia. Esta cirugía mínimamente invasiva implica realizar una pequeña incisión en el ombligo e insertar un dispositivo de observación angosto para examinar las trompas de Falopio, los ovarios y el útero. Una laparoscopia puede identificar endometriosis, cicatrices, obstrucciones o irregularidades de las trompas de Falopio y problemas con los ovarios y el útero.
  • Análisis genéticos. Los análisis genéticos ayudan a determinar si hay algún defecto genético que cause la esterilidad.
Histerosalpingografía

Un médico o un técnico ubica un catéter delgado dentro del cuello del útero. Este libera un material líquido de contraste que fluye dentro del útero. El colorante marca la forma de tu cavidad uterina y trompas de Falopio y las hace visibles en las imágenes radiográficas.

Tratamiento

El tratamiento para la esterilidad depende de la causa, la edad, la cantidad de tiempo que has sido infértil y las preferencias personales. La esterilidad es un trastorno complejo, por lo que el tratamiento involucra importantes compromisos financieros, físicos, psicológicos y de tiempo.

Aunque algunas mujeres necesitan solo uno o dos tratamientos para restaurar la fertilidad, es posible que se necesiten varios tratamientos de distinto tipo.

Los tratamientos pueden intentar restaurar la fertilidad a través de medicamentos o cirugía, o ayudar a que quedes embarazada mediante técnicas sofisticadas.

Restauración de la fertilidad: Cómo estimular la ovulación con medicamentos para la fertilidad

Los medicamentos para la fertilidad regulan o estimulan la ovulación. Los medicamentos para la fertilidad son el principal tratamiento para las mujeres que son infértiles debido a trastornos de la ovulación.

Los medicamentos para la fertilidad generalmente funcionan como las hormonas naturales, la hormona estimulante del folículo (FSH) y la hormona luteinizante (LH), para desencadenar la ovulación. También se usan en mujeres que ovulan para tratar de estimular un mejor óvulo o un óvulo u óvulos adicionales. Los medicamentos para la fertilidad comprenden lo siguiente:

  • Citrato de clomifeno. El citrato de clomifeno se toma por vía oral y estimula la ovulación, ya que hace que la glándula hipofisiaria libere más FSH y LH, que estimulan el crecimiento de un folículo ovárico que contiene un óvulo.
  • Gonadotropinas. En lugar de estimular la glándula hipofisiaria para que libere más hormonas, estos tratamientos inyectados estimulan el ovario directamente para producir múltiples óvulos. Los medicamentos gonadotropínicos incluyen gonadotropina menopáusica humana o hMG (Menopur) y FSH (Gonal-F, Follistim AQ, Bravelle). Otra gonadotropina, la coriogonadotropina humana (Ovidrel, Pregnyl), se utiliza para madurar los óvulos y provocar que se liberen al momento de la ovulación. Existe la preocupación de que hay un mayor riesgo de concebir embarazos múltiples y de tener un parto prematuro con el uso de gonadotropina.
  • Metformina. La metformina se utiliza cuando la resistencia a la insulina es una causa conocida o sospechada de infertilidad, generalmente en mujeres con un diagnóstico de SOP. La metformina ayuda a mejorar la resistencia a la insulina, lo que puede mejorar la probabilidad de ovulación.
  • Letrozol. El letrozol (Femara) pertenece a una clase de medicamentos conocidos como inhibidores de la aromatasa y funciona de modo similar al clomifeno. El letrozol puede inducir la ovulación. Sin embargo, aún no se conocen los efectos de este medicamento al inicio del embarazo, por lo que no se lo usa para inducir la ovulación con tanta frecuencia como otros.
  • Bromocriptina. La bromocriptina (Cycloset), un agonista de la dopamina, se puede utilizar cuando los problemas de ovulación son causados por el exceso de producción de prolactina (hiperprolactinemia) por parte de la glándula hipofisiaria.

Riesgos de los medicamentos para la fertilidad

Los medicamentos de fecundidad tienen algunos riesgos, como:

  • Embarazo múltiple. Los medicamentos orales presentan un bajo riesgo de embarazo múltiple (menos del 10 por ciento) y, principalmente, riesgo de mellizos. Tus probabilidades aumentan hasta un 30 por ciento con los medicamentos inyectables. Los medicamentos de fecundidad inyectables también implican un mayor riesgo de tener trillizos o más (embarazo múltiple de alto orden).

    En general, cuantos más fetos tengas, mayor será el riesgo de trabajo de parto prematuro, bajo peso al nacer y problemas de desarrollo posteriores. A veces, ajustar los medicamentos puede disminuir el riesgo de embarazos múltiples, si se desarrollan varios folículos.

  • Síndrome de hiperestimulación ovárica. Inyectarse medicamentos para la fecundidad con el fin de inducir la ovulación puede causar el síndrome de hiperestimulación ovárica, lo cual produce dolor e hinchazón en los ovarios. Por lo general, los signos y síntomas desaparecen sin tratamiento e incluyen dolor abdominal leve, distensión abdominal, náuseas, vómitos y diarrea.

    Sin embargo, si quedas embarazada, los síntomas pueden durar varias semanas. En raras ocasiones, es posible contraer una forma más grave de síndrome de hiperestimulación ovárica que también puede causar aumento de peso rápido, ensanchamiento y dolor en los ovarios, líquido en el abdomen y dificultad para respirar.

  • Riesgo a largo plazo de tumores en los ovarios. Gran parte de las investigaciones sobre mujeres que toman medicamentos para la fecundidad indica que hay muy poco riesgo a largo plazo, si es que lo hay. Sin embargo, algunas investigaciones indican que las mujeres que toman medicamentos para la fecundidad durante 12 meses o más sin quedar embarazadas pueden tener mayor riesgo de tener tumores en los ovarios en el futuro.

    Las mujeres que nunca quedaron embarazadas tienen un mayor riesgo de tener tumores en los ovarios, de modo que esto puede estar relacionado con un problema de fondo más que con el tratamiento. Como las tasas de éxito suelen ser más altas en los primeros ciclos de tratamiento, resulta apropiado revaluar el medicamento cada varios meses y centrarse en el tratamiento que parezca más adecuado.

Restauración de la fertilidad: Cirugía

Existen varios procedimientos quirúrgicos que pueden revertir problemas o mejorar la fecundidad femenina. Sin embargo, los tratamientos quirúrgicos para la fecundidad no son frecuentes hoy en día debido al éxito de otros tratamientos. Por ejemplo:

  • Cirugía laparoscópica o histeroscópica. Estas cirugías pueden eliminar o corregir anomalías para ayudar a aumentar tus posibilidades de quedar embarazada. La cirugía puede implicar la corrección de la forma uterina anormal, la eliminación de pólipos endometriales y algunos tipos de fibromas que modifican la forma de la cavidad uterina o la eliminación de adherencias uterinas o pélvicas.
  • Cirugías tubáricas. Si tienes las trompas de Falopio bloqueadas o llenas de líquido (hidrosálpinx), el médico puede recomendar una cirugía laparoscópica para eliminar las adherencias, dilatar las trompas o crear una nueva apertura tubárica. Esta cirugía es poco frecuente, ya que las tasas de embarazo con fecundación in vitro (FIV) suelen ser mejores. En el caso de hidrosálpinx, se pueden mejorar las posibilidades de embarazo con FIV si se quitan las trompas (salpingectomía) o si se bloquean cerca del útero.

Reproducción asistida

Los métodos más comunes de reproducción asistida comprenden lo siguiente:

  • Inseminación intrauterina (IUI). En la IUI, se colocan millones de espermatozoides saludables dentro del útero, cerca del momento de la ovulación.
  • Tecnología de reproducción asistida. Esto implica obtener óvulos maduros de una mujer y fertilizarlos con el espermatozoide de un hombre sobre una placa en un laboratorio. Luego, los embriones se transfieren al útero tras la fecundación. La IVF es la forma más eficaz de tecnología de reproducción asistida. El ciclo de IVF lleva varias semanas y requiere que se hagan análisis de sangre regulares y se apliquen inyecciones de hormonas a diario.

Estrategias de afrontamiento, y apoyo

Afrontar la esterilidad femenina puede ser física y emocionalmente agotador. Para afrontar los altibajos de los análisis y del tratamiento de esterilidad, considera estas estrategias:

  • Prepárate. La incertidumbre de las pruebas y los tratamientos de esterilidad puede ser difícil y estresante. Pídele al médico que te explique los pasos de tu tratamiento para estar preparados con tu pareja. Comprender el proceso puede ayudarte a reducir la ansiedad.
  • Busca apoyo. Si bien la esterilidad puede ser un asunto muy personal, acércate a tu pareja, tus familiares o amigos cercanos, o a un profesional para que te brinden su apoyo. Muchos grupos de apoyo en línea permiten conservar el anonimato mientras debates temas relacionados con la esterilidad.
  • Haz ejercicio y sigue una dieta saludable. Seguir una rutina de ejercicios moderada y comer alimentos saludables puede ayudarte a mejorar tu perspectiva y a mantenerte concentrado en vivir la vida a pesar de los problemas de fecundidad.
  • Considera otras opciones. Determina alternativas —la adopción, un donante de semen o de óvulo, incluso no tener hijos— tan pronto como sea posible en el proceso del tratamiento de la esterilidad. Esto puede reducir la ansiedad durante los tratamientos y la desilusión si la concepción no se produce.

Preparación antes de la cita

Si deseas hacer una evaluación de esterilidad, probablemente, deberías consultar, en primer lugar, con un endocrinólogo reproductivo, que es un médico especializado en el tratamiento de trastornos que impiden a las parejas concebir hijos. Es posible que el médico quiera evaluarte a ti y a tu pareja para identificar posibles causas de la esterilidad, así como posibles tratamientos para abordarlas.

Qué puedes hacer

Como preparación para tu consulta:

  • Prepara un gráfico de los ciclos menstruales y de los síntomas asociados correspondientes a un par de meses. En un calendario o en un dispositivo electrónico, registra el comienzo y el final del período menstrual y la apariencia del moco cervical. Toma nota de los días en que mantienes relaciones sexuales con tu pareja.
  • Haz una lista de los medicamentos, las vitaminas, las hierbas y otros suplementos que utilizas. Incluye las dosis y con qué frecuencia los tomas.
  • Trae tu expediente médico anterior. El médico querrá saber qué pruebas te has practicado y qué tratamientos ya has probado.
  • Lleva contigo una libreta o un dispositivo electrónico. Es posible que recibas mucha información durante la consulta, y puede ser difícil recordarlo todo.
  • Piensa en las preguntas que harás. Primero anota las preguntas más importantes para asegurarte de recibir la respuesta.

Algunas preguntas básicas son las siguientes:

  • ¿Cuándo y con qué frecuencia deberíamos tener relaciones sexuales si deseamos concebir un hijo?
  • ¿Existen cambios de estilo de vida que podamos adoptar para mejorar nuestras probabilidades de concebir?
  • ¿Recomiendas que nos hagamos algún análisis? En ese caso, ¿qué clase de análisis?
  • ¿Existen medicamentos disponibles que puedan mejorar la capacidad de concebir?
  • ¿Qué efectos secundarios pueden provocar esos medicamentos?
  • ¿Podrías explicarme en detalle las opciones de tratamiento?
  • ¿Qué tratamiento recomiendas en nuestra situación?
  • ¿Cuál es tu tasa de éxito en asistir a parejas para concebir?
  • ¿Tienes algún folleto u otro material impreso que nos podamos llevar?
  • ¿Qué sitios web me recomiendas?

No dudes en pedirle al médico que repita la información o en hacer preguntas de seguimiento.

Qué esperar del médico

El médico u otro proveedor de atención médica puede hacerte preguntas:

  • ¿Cuánto tiempo hace que están intentando concebir?
  • ¿Con qué frecuencia mantienen relaciones sexuales?
  • ¿Han concebido alguna vez? En caso afirmativo, ¿cuál fue el resultado de ese embarazo?
  • ¿Han tenido cirugías pélvicas o abdominales?
  • ¿Te has tratado por algún trastorno ginecológico?
  • ¿A qué edad comenzaste a tener el período menstrual?
  • ¿En promedio, cuántos días pasan entre el comienzo de uno de tus ciclos menstruales y el comienzo del siguiente?
  • ¿Tienes síntomas premenstruales, como sensibilidad en las mamas, inflamación o dolor abdominal?

Last Updated Dec 14, 2019


Content from Mayo Clinic ©1998-2020 Mayo Foundation for Medical Education and Research (MFMER). All rights reserved. Terms of Use