Fibroadenoma

Perspectiva general

Los fibroadenomas son nódulos mamarios sólidos, no cancerosos, que ocurren, con mayor frecuencia, en las mujeres de 15 a 35 años.

Un fibroadenoma podría sentirse firme, suave, gomoso o duro, y tiene una forma bien definida. Usualmente indoloro, podría sentirse como una canica en la mama, que se mueve fácilmente debajo de la piel al examinarlo. Los fibroadenomas varían en tamaño y pueden agrandarse o reducirse por sí solos.

Los fibroadenomas están entre los nódulos mamarios no cancerosos (benignos) más frecuentes en las mujeres jóvenes. El tratamiento puede comprender controles para detectar cambios en el tamaño del fibroadenoma o cómo se siente al tacto, una biopsia para evaluar el nódulo o la cirugía para extraerlo.

Síntomas

Los fibroadenomas son nódulos mamarios sólidos que, por lo general, tienen estas características:

  • Son redondos con bordes suaves definidos
  • Se mueven con facilidad
  • Firmes o gomosos
  • Indoloros

Puedes tener uno o varios fibroadenomas, en una mama o en las dos.

Cuándo consultar al médico

En las mujeres sanas, el tejido mamario normal a menudo se siente grumoso. Pide una consulta con tu médico en los siguientes casos:

  • Si descubres un nuevo nódulo mamario
  • Si notas otros cambios en las mamas
  • Si un nódulo mamario que se había revisado antes parece haber crecido o cambiado de alguna manera y parece estar separado del tejido mamario circundante

Causas

Se desconoce la causa de los fibroadenomas, pero podrían estar relacionados con las hormonas reproductivas. Los fibroadenomas se producen, con mayor frecuencia, durante los años reproductivos, pueden crecer durante el embarazo o el uso de tratamientos hormonales, y podrían reducirse después de la menopausia, cuando los niveles hormonales disminuyen.

Tipos de fibroadenomas

Además de los fibroadenomas simples, también existen:

  • Fibroadenomas complejos. Estos pueden implicar cambios, como el crecimiento excesivo de células (hiperplasia) que pueden crecer rápidamente. Un patólogo elabora el diagnóstico de un fibroadenoma complejo después de examinar el tejido proveniente de una biopsia.
  • Fibroadenomas juveniles. Son el tipo más frecuente de nódulos mamarios en las niñas y adolescentes de 10 a 18 años de edad. Estos fibroadenomas pueden crecer, pero la mayoría se achica con el paso del tiempo, y algunos desaparecen.
  • Fibroadenomas gigantes. Pueden llegar a medir más de 2 pulgadas (5 cm). Podría ser necesario extirparlos, dado que pueden presionar o remplazar otros tejidos mamarios.
  • Tumores filoides. Si bien, en general, suelen ser benignos, algunos tumores filoides pueden volverse cancerosos (malignos). Los médicos suelen recomendar su extirpación.

Complicaciones

La mayoría de los fibroadenomas no afectan tu riesgo de tener cáncer de mama. Sin embargo, el riesgo de tener cáncer de mama podría aumentar ligeramente si tienes un fibroadenoma complejo o un tumor filoides.

Diagnóstico

Durante un examen de mama clínico, el médico te revisará las dos mamas para detectar posibles nódulos u otros problemas. Algunos fibroadenomas son muy pequeños y no se sienten al tacto, por lo tanto, solo se pueden detectar con pruebas de diagnóstico por imágenes.

Si tienes un nódulo que se puede sentir al tacto (palpable), es probable que el médico te recomiende ciertos análisis o procedimientos, en función de tu edad y las características del nódulo.

Pruebas para evaluar el nódulo mamario

  • Mamografía de diagnóstico. En la mamografía se usan rayos X para generar una imagen de zonas sospechosas en el tejido mamario. En la mamografía, los fibroadenomas pueden aparecer como un nódulo mamario con bordes suaves y redondeados, diferenciado del tejido mamario que lo rodea.
  • Ecografía mamaria. Esta tecnología utiliza ondas sonoras para producir imágenes del interior de las mamas. El médico te puede recomendar una ecografía mamaria, además de una mamografía, para evaluar un nódulo mamario si tienes tejido mamario denso.

    Para las mujeres menores de 30 años que tienen un nódulo mamario, es probable que el médico primero solicite una ecografía mamaria para evaluar el nódulo.

    Si la mamografía indica que tienes un nódulo mamario u otra anomalía, se puede utilizar una ecografía mamaria para evaluar el nódulo con más detalle. La ecografía mamaria puede ayudar al médico a determinar si el bulto es sólido o si está lleno de líquido. Si es una masa sólida, hay más probabilidades de que sea un fibroadenoma; en cambio, si está lleno de líquido, probablemente sea un quiste.

Procedimientos para evaluar el nódulo mamario

  • Aspiración con aguja fina. El médico intentará extraer el contenido del bulto mamario insertando una aguja fina en el seno. Si sale líquido, el bulto probablemente sea un quiste.
  • Biopsia con aguja gruesa. Este procedimiento lo suele realizar un radiólogo con la asistencia de una ecografía. El médico utiliza una aguja para extraer muestras de tejido del bulto que luego se envían a un laboratorio para análisis.
Aspiración con aguja fina

Durante una aspiración con aguja fina, se introduce una aguja especial dentro de un bulto mamario, y se extrae el líquido que se encuentre (aspirado). Una ecografía, un procedimiento que utiliza ondas sonoras para crear imágenes de la mama en un monitor, se puede utilizar para ayudar a introducir la aguja.

Tratamiento

En muchos casos, los fibroadenomas no requieren tratamiento. Sin embargo, muchas mujeres prefieren que se los extirpen mediante una cirugía para estar tranquilas.

Tratamiento no quirúrgico

Si el médico está lo suficientemente seguro de que el bulto en la mama es un fibroadenoma, en función de los resultados del examen clínico de la mama, las pruebas por imágenes y la biopsia, es posible que no necesites una cirugía.

Podrías decidir no someterte a una cirugía por los siguientes motivos:

  • La cirugía puede distorsionar la forma y la textura de la mama
  • Los fibroadenomas algunas veces se reducen o desaparecen por sí solos
  • La mama tiene múltiples fibroadenomas que aparentan ser estables, no se observan cambios en el tamaño en una ecografía, en comparación con una ecografía anterior

Si decides no someterte a una cirugía, es importante que controles el fibroadenoma en consultas de seguimiento con el médico mediante ecografías de mama, a fin de detectar cambios en la apariencia o en el tamaño del bulto. Si más adelante te preocupa el fibroadenoma, puedes reconsiderar la cirugía para extirparlo.

Cirugía

El médico podría recomendarte una cirugía para extirpar el fibroadenoma si una de tus pruebas (examen de mama clínico, prueba por imágenes o biopsia) es anormal o si el fibroadenoma es muy grande, se agranda o provoca síntomas.

Los procedimientos para quitar un fibroadenoma comprenden los siguientes:

  • Extracción del tumor o biopsia por escisión. En este procedimiento, el cirujano extrae tejido de la mama y lo envía a un laboratorio para detectar si hay cáncer.
  • Crioablación. El médico inserta un dispositivo delgado con forma de varilla (criosonda) a través de la piel hasta el fibroadenoma. Se utiliza un gas para congelar y destruir el tejido.

Luego de la extirpación de un fibroadenoma, es posible que se formen uno o más fibroadenomas nuevos. Los nódulos mamarios nuevos se deben evaluar mediante una mamografía, una ecografía y, posiblemente, una biopsia para determinar si son fibroadenomas o cáncer.

Preparación antes de la cita

Probablemente, consultes en primer lugar con tu médico de cabecera o con el ginecólogo. La siguiente información te ayudará a prepararte para la consulta.

Qué puedes hacer

Cuando programes la consulta, pregunta si hay algo que debas hacer con anticipación, como restringir tu dieta. Prepara una lista que comprenda lo siguiente:

  • Tus síntomas, incluso los que parezcan no tener relación con los cambios en las mamas, y cuándo comenzaron
  • Tu información personal más importante, incluso tu historia clínica y la de tu familia, y si hay antecedentes de cáncer de mama en tu familia
  • Todos los medicamentos, las vitaminas u otros suplementos que tomas, incluidas las dosis
  • Preguntas para hacerle al médico

Pídele a un familiar o a un amigo que te acompañe si es posible para que te ayude a recordar la información que recibas.

Las preguntas básicas para hacerle al médico sobre un fibroadenoma son las siguientes:

  • ¿Qué podría ser este bulto?
  • ¿Qué pruebas necesito hacerme? ¿Tengo que hacer algo en especial para prepararme para esas pruebas?
  • ¿Qué tratamientos hay disponibles?
  • ¿Tienes algún folleto u otro material escrito sobre este tema? ¿Qué sitios web recomiendas?

No dudes en hacer otras preguntas.

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga una serie de preguntas, como las siguientes:

  • ¿Cuándo notaste el bulto? ¿Ha cambiado de tamaño?
  • ¿El bulto cambia de tamaño cerca de los períodos menstruales?
  • ¿Tú u otros familiares han tenido problemas en las mamas?
  • ¿En qué fecha comenzó tu último período menstrual?
  • ¿El bulto es sensible o doloroso?
  • ¿Has tenido secreción por el pezón (telorrea)?
  • ¿Alguna vez te hiciste una mamografía? Si es así, ¿cuándo?

Last Updated Mar 6, 2018


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