Fibromas uterinos

Perspectiva general

Los fibromas uterinos son tumores no cancerosos del útero que a menudo aparecen durante los años fértiles. También llamados leiomiomas o miomas, los fibromas uterinos no están asociados con un mayor riesgo de cáncer uterino y casi nunca se convierten en cáncer.

Los fibromas varían en tamaño: desde plántulas indetectables para el ojo humano hasta masas voluminosas que pueden distorsionar y agrandar el útero. Puedes tener un solo fibroma o varios. En casos extremos, los múltiples fibromas pueden expandir tanto el útero que este llega a la caja torácica y puede añadir peso.

Muchas mujeres tienen fibromas uterinos en algún momento de su vida. Sin embargo, es posible que no sepas que tiene fibromas uterinos porque a menudo no causan síntomas. El médico puede descubrir fibromas por accidente durante un examen pélvico o una ecografía prenatal.

Diferentes tipos de fibromas uterinos y sus ubicaciones

Los fibromas intramurales crecen dentro la pared muscular uterina. Los fibromas submucosos sobresalen dentro de la cavidad uterina. Los fibromas subserosos se proyectan por fuera del útero. Algunos fibromas suberosos o submucosos pueden ser pediculados, es decir, colgar como de un tallo dentro o fuera del útero.

Síntomas

Muchas mujeres que tienen fibromas no tienen ningún síntoma. En las que sí tienen, los síntomas pueden verse influenciados por la ubicación, el tamaño y número de fibromas.

En las mujeres que tienen síntomas, los signos y síntomas más comunes de los fibromas uterinos incluyen:

  • Sangrado menstrual abundante
  • Períodos menstruales que duran más de una semana
  • Presión o dolor pélvico
  • Necesidad de orinar a menudo
  • Dificultad para vaciar la vejiga
  • Estreñimiento
  • Dolor de espalda o de piernas

En raras ocasiones, un fibroma puede causar dolor agudo cuando supera su suministro de sangre y comienza a morir.

Los fibromas se clasifican generalmente por su ubicación. Los fibromas intramurales crecen dentro la pared muscular uterina. Los fibromas submucosos sobresalen dentro de la cavidad uterina. Los fibromas subserosos se proyectan por fuera del útero.

Cuándo debes consultar con un médico

Visita a tu médico si presentas lo siguiente:

  • Dolor pélvico que no va
  • Períodos demasiado abundantes, prolongados o dolorosos
  • Manchado o sangrado entre periodos menstruales
  • Dificultad para vaciar la vejiga
  • Recuento bajo e inexplicable de glóbulos rojos (anemia).

Busca atención médica inmediata si tienes sangrado vaginal intenso o dolor pélvico agudo que aparece repentinamente.

Causas

Los médicos no conocen la causa de los fibromas uterinos, pero la investigación y la experiencia clínica apuntan a estos factores:

  • Cambios genéticos. Muchos fibromas contienen cambios en los genes que difieren de los de las células normales del músculo uterino.
  • Hormonas. El estrógeno y la progesterona, dos hormonas que estimulan el desarrollo del revestimiento uterino durante cada ciclo menstrual como una preparación para el embarazo, parecen estimular el crecimiento de los fibromas.

    Los miomas contienen más receptores de estrógeno y progesterona que las células musculares uterinas normales y tienden a encogerse después de la menopausia debido a que la producción de hormonas disminuye.

  • Otros factores de crecimiento. Las sustancias que ayudan al cuerpo a mantener los tejidos, como el factor de crecimiento similar a la insulina, pueden afectar el crecimiento de los fibromas.
  • Matriz extracelular. La matriz extracelular es el material que hace que las células se peguen, como el mortero entre ladrillos. La matriz extracelular aumenta en los fibromas y los hace fibrosos. La matriz extracelular también almacena los factores de crecimiento y causa cambios biológicos en las propias células.

Los médicos creen que los fibromas uterinos se desarrollan a partir de una célula madre en el tejido muscular liso del útero (miometrio). Una sola célula se divide repetidamente y termina creando una masa firme y gomosa distinta del tejido cercano.

Los patrones de crecimiento de los fibromas uterinos varían: pueden crecer lenta o rápidamente, o pueden permanecer del mismo tamaño. Algunos fibromas pasan por períodos de crecimiento acelerado y otros pueden encogerse por sí solos.

Muchos fibromas que han estado presentes durante el embarazo se encogen o desaparecen después del embarazo, ya que el útero vuelve a su tamaño normal.

Factores de riesgo

Existen pocos factores de riesgo conocidos para los fibromas uterinos, aparte de ser una mujer en edad reproductiva. Los factores que pueden tener incidir en el desarrollo de los fibromas incluyen los siguientes:

  • Raza. Aunque los fibromas pueden afectar a cualquier mujer en edad reproductiva, las mujeres de raza negra tienen más probabilidades de tener fibromas que las mujeres de otros grupos raciales. Además, las mujeres de raza negra tienen fibromas a edades más tempranas, y también es probable que tengan más cantidad de fibromas o que estos sean más grandes, y que los síntomas sean más graves.
  • Factor hereditario. Si tu madre o hermana tuvieron fibromas, corres mayor riesgo de padecerlos.
  • Otros factores. El inicio de la menstruación a una edad temprana; la obesidad; una deficiencia de vitamina D; tener una dieta más alta en carnes rojas y más baja en vegetales, frutas y lácteos; y beber alcohol, incluida la cerveza, parecen aumentar el riesgo de presentar fibromas.

Complicaciones

Aunque los fibromas uterinos por lo general no son peligrosos, pueden causar molestias y pueden llevar a complicaciones como una disminución de los glóbulos rojos (anemia), que causa fatiga, debido a la pérdida excesiva de sangre. En raras ocasiones, se necesita una transfusión debido a la pérdida de sangre.

Embarazo y fibromas

Los fibromas no suelen interferir en el embarazo. Sin embargo, es posible que los fibromas, especialmente los submucosos, causen infertilidad o pérdida del embarazo.

Los fibromas también pueden aumentar el riesgo de sufrir ciertas complicaciones del embarazo, como el desprendimiento de la placenta, la restricción del crecimiento fetal y el parto prematuro.

Prevención

Aunque los investigadores continúan estudiando las causas de los fibromas, hay poca evidencia científica disponible sobre cómo prevenirlos. Quizás no sea posible prevenir los fibromas uterinos, pero solo un pequeño porcentaje de estos tumores requiere tratamiento.

Pero, tener un estilo de vida saludable, como mantener un peso normal y comer frutas y verduras, es posible que pueda disminuir el riesgo de padecer fibromas.

Además, algunas investigaciones sugieren que el uso de anticonceptivos hormonales puede estar asociado con un menor riesgo de fibromas.

Diagnóstico

Los fibromas uterinos con frecuencia se encuentran accidentalmente durante un examen pélvico de rutina. El médico puede sentir irregularidades en la forma del útero, lo cual sugiere la presencia de fibromas.

Si tienes síntomas de fibromas uterinos, tu médico puede solicitar los siguientes exámenes:

  • Ecografía. Si se necesita una confirmación, el médico puede solicitar una ecografía. En este estudio se utilizan ondas sonoras para obtener una imagen del útero a fin de confirmar el diagnóstico y mapear y medir los fibromas.

    Un médico o técnico mueve el dispositivo de ecografía (transductor) sobre el abdomen (transabdominal) o lo coloca dentro de la vagina (transvaginal) para obtener imágenes del útero.

  • Análisis de laboratorio. Si tienes sangrado menstrual anormal, tu médico puede solicitar otras pruebas para investigar las posibles causas. Estas podrían incluir un hemograma completo para determinar si tienes anemia debido a la pérdida crónica de sangre y otros análisis de sangre para descartar trastornos de sangrado o problemas de tiroides.

Otras pruebas de diagnóstico por imágenes

Si la ecografía tradicional no proporciona suficiente información, el médico puede solicitar otros estudios de diagnóstico por imágenes, como los siguientes:

  • Imágenes por resonancia magnética. Esta prueba de diagnóstico por imágenes puede mostrar con más detalle el tamaño y la ubicación de los fibromas, identificar distintos tipos de tumores y ayudar a determinar las opciones de tratamiento apropiadas. Una resonancia magnética se utiliza con mayor frecuencia en mujeres con un útero más grande o en mujeres que se acercan a la menopausia (perimenopausia).
  • Histeroecografía. En la histeroecografía, también llamada ecografía de infusión salina, se utiliza solución salina estéril para expandir la cavidad uterina, lo que facilita la obtención de imágenes de los fibromas submucosos y el revestimiento del útero en mujeres que intentan quedar embarazadas o que tienen sangrado menstrual abundante.
  • Histerosalpingografía. La histerosalpingografía utiliza un tinte para resaltar la cavidad uterina y las trompas de Falopio en las imágenes de rayos X. El médico puede recomendarlo si la infertilidad es una preocupación. Esta prueba puede ayudar a tu médico a determinar si tus trompas de Falopio están abiertas o bloqueadas y puede mostrar algunos fibromas submucosos.
  • Histeroscopia. Para esto, el médico inserta un pequeño telescopio iluminado llamado histeroscopio a través del cuello uterino hasta llegar al útero. Luego, el médico inyecta solución salina en el útero para expandir la cavidad uterina, lo que le permite examinar las paredes del útero y las aberturas de las trompas de Falopio.
Cómo se hace un examen pélvico

Durante un examen pélvico, el médico inserta dos dedos enguantados dentro de su vagina. Mientras que al mismo tiempo presionando sobre el abdomen, él o ella puede evaluar tu útero, ovarios y otros órganos pélvicos.

Histeroecografía

Durante la histerosonografía, el médico utiliza una sonda delgada y flexible (catéter) para inyectar agua salada (solución salina) en la parte hueca del útero. Con la ayuda de una sonda ecográfica, tu médico obtiene imágenes del interior de tu útero y controla si hay irregularidades.

Histerosalpingografía

Un médico o un técnico ubica un catéter delgado dentro del cuello del útero. Este libera un material líquido de contraste que fluye dentro del útero. El colorante marca la forma de tu cavidad uterina y trompas de Falopio y las hace visibles en las imágenes radiográficas.

Histeroscopia

Durante la histeroscopia, el médico utiliza un instrumento delgado e iluminado (histeroscopio) para observar el interior del útero.

Tratamiento

No hay un único enfoque recomendable en el tratamiento de los fibromas, sino que existen muchas opciones terapéuticas. Si tienes síntomas, habla con tu médico acerca de las opciones para el alivio de los síntomas.

Conducta expectante

Varias mujeres con fibromas uterinos no tienen signos ni síntomas, o solo tienen signos y síntomas levemente molestos con los que pueden vivir. Si ese es tu caso, una conducta expectante podría ser la mejor opción.

Los fibromas no son cancerosos. En pocas ocasiones, afectan el embarazo. Generalmente crecen despacio, o no crecen, y tienden a reducirse después de la menopausia cuando bajan los niveles de las hormonas reproductivas.

Medicamentos

Los medicamentos para los fibromas uterinos se dirigen a las hormonas que regulan tu ciclo menstrual, y tratan síntomas como sangrado menstrual abundante y presión pélvica. No eliminan los fibromas, pero pueden encogerlos. Entre los medicamentos, se incluyen los siguientes:

  • Agonistas de la hormona liberadora de gonadotropina (GnRH). Los medicamentos llamados agonistas de la GnRH tratan los fibromas mediante el bloqueo de la producción de estrógeno y progesterona, y tú entras en un estado temporal parecido a la menopausia. Como resultado, la menstruación se detiene, los fibromas se encogen y la anemia a menudo mejora.

    Los agonistas de la GnRH incluyen leuprolida (Lupron, Eligard, otros), goserelina (Zoladex) y triptorelina (Trelstar, Triptodur Kit).

    Muchas mujeres tienen sofocos significativos mientras usan agonistas de la GnRH. Los agonistas de la GnRH por lo general se utilizan durante no más de tres a seis meses, ya que los síntomas reaparecen cuando se suspende el medicamento y su uso a largo plazo puede causar pérdida ósea.

    El médico puede prescribir un agonista de la GnRH para reducir el tamaño de los fibromas antes de una cirugía planificada o para ayudar a la transición a la menopausia.

  • Dispositivo intrauterino (DIU) liberador de progestina. Un DIU liberador de progestina puede aliviar el sangrado intenso causado por los fibromas. Un DIU liberador de progestina solo proporciona alivio de los síntomas y no encoge los fibromas ni los hace desaparecer. También previene el embarazo.
  • Ácido tranexámico (Lysteda, Cyklokapron). Este medicamento no hormonal se toma para aliviar los períodos menstruales intensos. Se toma solo en días de sangrado intenso.
  • Otros medicamentos. El médico podría recomendar otros medicamentos. Por ejemplo, los anticonceptivos orales pueden ayudar a controlar el sangrado menstrual, pero no reducen el tamaño del fibroma.

    Los medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE), que no son medicamentos hormonales, pueden ser efectivos para aliviar el dolor relacionado con los fibromas, pero no reducen el sangrado causado por estos. El médico también puede sugerirte que tomes vitaminas y hierro si tienes sangrado menstrual abundante y anemia.

Procedimiento no invasivo

La cirugía de ultrasonido focalizada (FUS) guiada por RM consiste en lo siguiente:

  • Una opción de tratamiento no invasiva para los fibromas uterinos que preserva el útero, no requiere incisión y se realiza de forma ambulatoria.
  • Se realiza mientras estás dentro de un escáner de resonancia magnética equipado con un transductor de ultrasonido de alta energía para el tratamiento. Las imágenes le dan al médico la ubicación precisa de los fibromas uterinos. Cuando se dirige la localización del fibroma, el transductor de ultrasonido enfoca las ondas de sonido (sonificaciones) en el fibroma para calentar y destruir pequeñas áreas de tejido fibroso.
  • Tecnología más novedosa, por lo que los investigadores están aprendiendo más sobre la seguridad y eficacia a largo plazo. Pero hasta ahora los datos recolectados muestran que la FUS para los fibromas uterinos es segura y efectiva.

Procedimientos mínimamente invasivos

Ciertos procedimientos pueden destruir los fibromas uterinos sin necesidad de extirparlos mediante cirugía. Por ejemplo:

  • Embolización arterial uterina. Se inyectan pequeñas partículas (agentes embólicos) en las arterias que abastecen el útero, que cortan el flujo sanguíneo a los fibromas, lo que hace que estos se encojan y mueran.

    Esta técnica puede ser eficaz para reducir el tamaño de los fibromas y aliviar los síntomas que causan. Se pueden presentar complicaciones si el suministro de sangre a los ovarios u otros órganos está comprometido. Sin embargo, las investigaciones muestran que las complicaciones son similares a los tratamientos quirúrgicos con fibromas y que el riesgo de transfusión se reduce sustancialmente.

  • Ablación por radiofrecuencia. En este procedimiento, la energía de radiofrecuencia destruye los fibromas uterinos y encoge los vasos sanguíneos que los alimentan. Esto se puede hacer durante un procedimiento laparoscópico o transcervical. Un procedimiento similar llamado criomiólisis congela los fibromas.

    Con la ablación laparoscópica por radiofrecuencia, también llamada Lap-RFA, el médico hace dos pequeñas incisiones en el abdomen para insertar un instrumento de visión delgado (laparoscopio) con una cámara en la punta. Gracias a la cámara laparoscópica y una herramienta de ultrasonido laparoscópico, el médico localiza los fibromas que se van a tratar.

    Después de localizar un fibroma, el médico utiliza un dispositivo especializado para colocar varias agujas pequeñas dentro del fibroma. Las agujas calientan el tejido fibroso y lo destruyen. El fibroma destruido cambia inmediatamente de consistencia; por ejemplo de ser duro como una pelota de golf a suave como un malvavisco. Durante los siguientes 3 a 12 meses, el fibroma continúa encogiéndose, y los síntomas mejoran.

    Debido a que no se corta el tejido uterino, los médicos consideran que el Lap-RFA es una alternativa menos invasiva que la histerectomía y la miomectomía. La mayoría de las mujeres que se someten al procedimiento regresan a sus actividades regulares después de 5 a 7 días de recuperación.

    El enfoque transcervical —o a través del cuello uterino— de la ablación por radiofrecuencia también utiliza la guía por ultrasonido para localizar los fibromas.

  • Miomectomía robótica o laparoscópica. En una miomectomía, el cirujano extirpa los fibromas y deja el útero en su lugar.

    Si los fibromas son pocos, tú y el médico pueden optar por un procedimiento laparoscópico o robótico, que utiliza instrumentos delgados insertados a través de pequeñas incisiones en el abdomen para extraer los fibromas del útero.

    Los fibromas más grandes se pueden extirpar a través de incisiones más pequeñas al romperlos en pedazos (morcelación), lo cual se puede hacer dentro de una bolsa quirúrgica, o extendiendo una incisión para extirpar los fibromas.

    El médico observa el área abdominal en un monitor con una pequeña cámara conectada a uno de los instrumentos. La miomectomía robótica le da al cirujano una vista ampliada en 3D de tu útero, lo que le ofrece más precisión, flexibilidad y destreza de lo que es posible con otras técnicas.

  • Miomectomía histeroscópica. Este procedimiento puede ser una opción si los fibromas están contenidos dentro del útero (submucosos). El cirujano accede y extrae los fibromas mediante instrumentos insertados a través de la vagina y el cuello uterino y llega hasta el útero.
  • Ablación endometrial. Este tratamiento, realizado con un instrumento especializado insertado en el útero, utiliza calor, energía de microondas, agua caliente o corriente eléctrica para destruir el revestimiento del útero, ya sea para terminar la menstruación o para reducir el flujo menstrual.

    Típicamente, la ablación endometrial es efectiva para detener el sangrado anormal. Los fibromas submucosos se pueden extirpar en el momento de la histeroscopia para la ablación endometrial, pero esto no afecta a los fibromas fuera del revestimiento interior del útero.

    Es poco probable que las mujeres queden embarazadas después de la ablación endometrial, pero se necesita un método anticonceptivo para evitar que el embarazo se desarrolle en una trompa de Falopio (embarazo ectópico).

Con cualquier procedimiento que no extirpe el útero, existe el riesgo de que nuevos fibromas puedan crecer y causar síntomas.

Procedimientos quirúrgicos tradicionales

Las opciones para los procedimientos quirúrgicos tradicionales incluyen:

  • Miomectomía abdominal. Si tienes múltiples fibromas, fibromas muy grandes o fibromas muy profundos, el médico puede utilizar un procedimiento quirúrgico abdominal abierto para extirpar los fibromas.

    Muchas mujeres a las que se les dice que la histerectomía es su única opción pueden someterse a una miomectomía abdominal en su lugar. Sin embargo, las cicatrices después de la cirugía pueden afectar la fertilidad futura.

  • Histerectomía. Esta cirugía (la extirpación del útero) sigue siendo la única solución permanente comprobada para los fibromas uterinos. Pero la histerectomía es una cirugía mayor.

    La histerectomía termina con la capacidad de tener hijos. Si también eliges que te extirpen los ovarios, la cirugía provoca la menopausia y la pregunta de si tomarás la terapia de reemplazo hormonal. La mayoría de las mujeres con fibromas uterinos pueden optar por conservar los ovarios.

Morcelación durante la extirpación de fibromas

La morcelación, un proceso de romper los fibromas en trozos más pequeños, puede aumentar el riesgo de diseminación del cáncer si una masa cancerosa no diagnosticada previamente se somete a morcelación durante la miomectomía. Existen varias maneras de reducir ese riesgo, como evaluar los factores de riesgo antes de la cirugía, morcelar el fibroma en una bolsa o expandir una incisión para evitar la morcelación.

Todas las miomectomías conllevan el riesgo de cortar un cáncer no diagnosticado, pero las mujeres premenopáusicas más jóvenes generalmente tienen un riesgo menor de cáncer no diagnosticado que las mujeres mayores.

Además, las complicaciones durante la cirugía abierta son más comunes que la posibilidad de diseminar un cáncer no diagnosticado en un fibroma durante un procedimiento mínimamente invasivo. Si el médico está planeando usar morcelación, analiza tus riesgos individuales antes del tratamiento.

La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) desaconseja el uso de un dispositivo para morcelar el tejido (morcelador eléctrico) para la mayoría de las mujeres a las que se les extirpan fibromas mediante miomectomía o histerectomía. En particular, la FDA recomienda que las mujeres que se están acercando a la menopausia o que han llegado a la menopausia eviten la morcelación eléctrica. Las mujeres mayores que entran en la menopausia pueden tener un mayor riesgo de cáncer, y las mujeres que ya no están preocupadas por preservar su fertilidad tienen opciones adicionales de tratamiento para los fibromas.

Si estás tratando de quedar embarazada o quieres tener hijos

La histerectomía y la ablación endometrial no te permitirán quedar embarazada en el futuro. Además, la embolización de la arteria uterina y la ablación por radiofrecuencia pueden no ser las mejores opciones si estás tratando de optimizar la fertilidad futura.

Analiza a fondo los riesgos y beneficios de estos procedimientos con el médico si quieres conservar la capacidad de quedar embarazada. Antes de decidir sobre un plan de tratamiento para los fibromas, se recomienda una evaluación completa de la fertilidad si estás tratando activamente de quedar embarazada.

Si se necesita un tratamiento de fibromas —y quieres conservar tu fertilidad—, la miomectomía suele ser el tratamiento preferido. Sin embargo, todos los tratamientos tienen riesgos y beneficios. Habla de esto con el médico.

Riesgo de tener nuevos fibromas

En el caso de todos los procedimientos, excepto la histerectomía, las plántulas (tumores diminutos que el médico no detecta durante la cirugía) podrían crecer y causar síntomas que justifiquen realizar tratamiento. Esto a menudo se denomina tasa de recurrencia. También se pueden desarrollar nuevos fibromas que pueden, o no, necesitar tratamiento.

Además, algunos procedimientos, como la miomectomía laparoscópica o robótica, la ablación por radiofrecuencia o la cirugía de ecografía focalizada guiada por resonancia magnética (FUS, por sus siglas en inglés), solo pueden tratar algunos de los fibromas presentes en el momento del tratamiento.

Cirugía con ultrasonido focalizado para el tratamiento de fibromas uterinos

Durante la cirugía focalizada por ecografía, se utilizan ondas de alta frecuencia y de alta energía para atacar y destruir los fibromas uterinos. Este procedimiento se realiza mientras estás dentro de un escáner de resonancia magnética. El aparato le permite a tu médico visualizar el útero, localizar fibromas y destruir el tejido del fibroma sin realizar ninguna incisión.

Ablación por radiofrecuencia laparoscópica para el tratamiento de fibromas uterinos

Durante la ablación por radiofrecuencia laparoscópica, el médico observa el interior del abdomen mediante dos instrumentos especiales. Uno es una cámara laparoscópica colocada sobre el útero y el otro es una varita de ecografía laparoscópica que se coloca directamente sobre el útero. El uso de ambos instrumentos le proporciona al médico dos perspectivas de un fibroma uterino, lo que permite un tratamiento más riguroso del que sería posible con una sola perspectiva. Después de localizar el fibroma uterino, el médico utiliza otro dispositivo delgado para introducir varias agujas pequeñas dentro del fibroma. Las agujas pequeñas se calientan y destruyen el tejido fibroso.

Liberación de los agentes embólicos

Se inyectan partículas pequeñas (agentes embólicos) en la arteria uterina a través de un catéter pequeño. Los agentes embólicos se dirigen a los fibromas y se alojan en las arterias que los alimentan. Esto detiene el suministro de sangre para eliminar la fuente de alimentación de los tumores.

Medicina alternativa

Algunos sitios web y libros de salud del consumidor promueven tratamientos alternativos, como recomendaciones de dieta específicas, terapia magnética, cimicifuga, preparados a base de hierbas u homeopatía. Hasta ahora, no existe evidencia científica que respalde la eficacia de estas técnicas.

Preparación antes de la cita

Es probable que tu primera sea con tu profesional de atención médica primaria o con un ginecólogo. Como las consultas pueden ser breves, es aconsejable ir bien preparado.

Qué puedes hacer

  • Haz una lista de todos los síntomas que tienes. Menciona todos los síntomas, aunque creas que no estén relacionados.
  • Anota todos los medicamentos, hierbas y suplementos vitamínicos que tomas. Incluye las dosis y la frecuencia con que los tomas.
  • En lo posible, pídele a un familiar o a un amigo cercano que te acompañe. Es posible que recibas mucha información durante la consulta, y puede ser difícil recordar todo.
  • Lleva contigo una libreta o un dispositivo electrónico. Utilízalo para anotar la información importante durante tu consulta.
  • Prepara una lista de preguntas para hacerle al médico. Enumera las preguntas más importantes en primer lugar, en caso de que se acabe el tiempo.

Para los fibromas uterinos, algunas preguntas básicas que se deben hacer son:

  • ¿Cuántos fibromas tengo? ¿Qué tan grandes son?
  • ¿Están los fibromas localizados en el interior o exterior del útero?
  • ¿Qué tipos de pruebas podría necesitar?
  • ¿Qué medicamentos están disponibles para tratar los fibromas uterinos o los síntomas?
  • ¿Cuáles son los efectos secundarios de los medicamentos que puedo esperar?
  • ¿En qué circunstancias se recomienda la cirugía?
  • ¿Voy a necesitar algún medicamento antes de la cirugía o después?
  • ¿Los fibromas uterinos afectarán mi capacidad para quedar embarazada?
  • ¿El tratamiento de los fibromas uterinos puede mejorar mi fertilidad?

Asegúrate de comprender todo lo que te dice el médico. No dudes en pedirle al médico que te repita la información o que te haga preguntas de seguimiento.

Qué esperar del médico

Algunas preguntas que el médico podría hacerte incluyen las siguientes:

  • ¿Con qué frecuencia tienes estos síntomas?
  • ¿Durante cuánto tiempo has experimentado estos síntomas?
  • ¿Qué tan intensos son los síntomas?
  • ¿Te parece que los síntomas están relacionados con el ciclo menstrual?
  • ¿Hay algo que mejore tus síntomas?
  • ¿Hay algo que empeore tus síntomas?
  • ¿Tienes antecedentes familiares de fibromas uterinos?

Last Updated Dec 10, 2019


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