Fractura de pie

Perspectiva general

Una fractura de pie es una lesión de los huesos. Puedes sufrir una fractura de pie durante un accidente automovilístico o por un simple traspié o caída.

La gravedad de una fractura de pie varía. Las fracturas pueden oscilar entre pequeñas grietas en los huesos hasta fracturas que perforan la piel.

El tratamiento para una fractura de pie depende del lugar exacto de la fractura y de su gravedad. Una quebradura grave de pie puede requerir una cirugía para implantar placas, barras o tornillos en el hueso quebrado con el fin de mantenerlo en la posición correcta durante la cicatrización.

Huesos del pie y el tobillo

Una caída o un golpe en el tobillo pueden quebrar uno o más de los tres huesos en la articulación del tobillo (peroné, tibia y astrágalo), mientras que una torcedura de tobillo puede provocar una fractura en las protuberancias e inflamaciones en los extremos de la tibia y el peroné. Las fracturas de pie más comunes son en los dedos o en los huesos largos justo detrás de los dedos (metatarsianos).

Síntomas

Si tienes un pie fracturado, tal vez tengas algunos de los siguientes signos y síntomas:

  • Dolor punzante inmediato
  • Dolor que aumenta con la actividad y disminuye con el descanso
  • Hinchazón
  • Hematomas
  • Sensibilidad
  • Deformidad
  • Dificultad para caminar o soportar peso

Cuándo debes consultar con un médico

Consulta a un médico si presenta una deformidad evidente, si el dolor y la hinchazón no mejoran con el cuidado personal o si el dolor y la hinchazón empeoran con el tiempo. Además, consulta a un médico si la lesión interfiere con tu caminar.

Causas

Las causas más comunes de las fracturas de pie son:

  • Accidentes automovilísticos. Las frecuentes lesiones por aplastamiento en accidentes automovilísticos pueden provocar fracturas que requieren reparación quirúrgica.
  • Caídas. Un tropiezo y una caída pueden hacer que te fractures los huesos de los pies, así como caer sobre los pies al saltar aunque sea desde baja altura.
  • Impacto de un objeto pesado. Dejar caer algo pesado en el pie es una causa frecuente de fracturas.
  • Traspiés. A veces, el mero hecho de colocar el pie de manera incorrecta puede producir la fractura de un hueso. Los dedos de los pies se pueden fracturar a raíz de un golpe con un mueble.
  • Uso excesivo. Las fracturas por sobrecarga son frecuentes en los huesos de los pies que soportan el peso. Estas pequeñas fisuras suelen producirse por una fuerza repetitiva o un uso excesivo a lo largo del tiempo, como correr largas distancias. Sin embargo, también pueden producirse por un uso normal de un hueso que se ha debilitado por una enfermedad como la osteoporosis.

Factores de riesgo

Los factores que aumentan el riesgo de fracturas en el pie o el tobillo son los siguientes:

  • Hacer deportes de alto impacto. Los esfuerzos, los golpes directos y las lesiones de torsión que ocurren al hacer deportes como el básquetbol, el fútbol americano, la gimnasia, el tenis y el sóccer pueden provocar fracturas en el pie.
  • Utilizar una técnica o equipo deportivo inadecuados. Los equipos inadecuados, como zapatos demasiado desgastados o que calzan mal, pueden contribuir al desenlace de fracturas por estrés y caídas. Las técnicas inadecuadas de entrenamiento (falta de precalentamiento y elongación) pueden causar lesiones graves en los pies.
  • Aumentar repentinamente tu nivel de actividad. Tanto para los atletas experimentados o aquellos que apenas comienzan a hacer ejercicio, el aumento repentino de la frecuencia o la duración de las sesiones de ejercicio puede aumentar el riesgo de sufrir una fractura por esfuerzo.
  • Trabajar en ciertas ocupaciones. Algunos ambientes laborales (como los sitios de construcción) implican un riesgo de caer desde las alturas o de que caigan objetos pesados en los pies.
  • Mantener tu casa desordenada o mal iluminada. El desorden y la mala iluminación en el hogar pueden provocar caídas y lesiones en el pie.
  • Padecer determinadas afecciones. La disminución de la densidad ósea (osteoporosis) aumenta el riesgo de padecer lesiones en los huesos del pie.

Complicaciones

Las complicaciones de un pie roto son poco comunes, pero pueden incluir las siguientes:

  • Artritis. Las fracturas que se extienden dentro de una articulación pueden causar artritis años más tarde. Si comienzas a tener dolor intenso en el pie mucho después de un descanso, consulta al médico para que te realice una evaluación.
  • Infección ósea (osteomielitis). Si tienes una fractura expuesta, es decir, un extremo del hueso sobresale a través de la piel, tu hueso puede estar expuesto a bacterias que causan una infección.
  • Daño a los nervios o vasos sanguíneos. Los traumatismos en el pie pueden lesionar nervios y vasos sanguíneos adyacentes, a veces hasta desgarrarlos. Busca atención inmediata si notas cualquier entumecimiento o problemas de circulación. La falta de circulación sanguínea puede causar la muerte y el colapso de un hueso.

Prevención

Estos deportes básicos y consejos de seguridad pueden ayudar a prevenir una fractura de pie:

  • Usa calzado adecuado. Usa calzado de montaña en terrenos abruptos. Usa botas con punta de acero en tu trabajo si fuera necesario. Elije el calzado atlético adecuado para el deporte que practicas.
  • Reemplaza el calzado atlético cada tanto. Desecha las zapatillas ni bien la suela o el talón se desgasten o si las zapatillas se están desgastando de forma irregular. Si eres un corredor, reemplaza tus zapatillas cada 300 o 400 millas.
  • Comienza lentamente. Eso corresponde al nuevo programa de ejercicios y cada entrenamiento individual.
  • Practica entrenamiento cruzado. Alternar las actividades puede prevenir las fracturas por estrés. Rota entre correr con nadar o andar en bicicleta.
  • Desarrolla la fuerza de los huesos. Los alimentos ricos en calcio, como la leche, el yogur y el queso, realmente le pueden hacer bien a tu cuerpo. Tomar suplementos de vitamina D también puede ayudar.
  • Usa luces de noche. Muchos tobillos fracturados son consecuencia de caminar en la oscuridad.
  • Despeja tu casa. Evitar el desorden en el suelo puede ayudarte a evitar tropezar o caerte.

Diagnóstico

Durante el análisis físico, el médico controlará si tienes zonas de dolor a la palpación en el pie. La ubicación precisa del dolor puede ayudar a determinar su causa.

Es posible que te muevan el pie en diferentes posiciones para comprobar la amplitud del movimiento. Pueden pedirte que camines una distancia corta para que el médico pueda examinar tu andar.

Pruebas de diagnóstico por imágenes

Si tus signos y tus síntomas sugieren una ruptura o fractura, el médico puede sugerir una o más de las siguientes pruebas de imagen.

  • Radiografías. La mayoría de las fracturas de pie se pueden visualizar en radiografías. Es posible que el técnico deba tomar radiografías desde varios ángulos diferentes para que las imágenes óseas no se superpongan demasiado. Las fracturas por fatiga a menudo no aparecen en las radiografías hasta que la ruptura realmente comienza a sanar.
  • Exploración ósea. Para realizar una gammagrafía ósea, un técnico inyectará una pequeña cantidad de material radioactivo en una vena. El material radioactivo es atraído por los huesos, especialmente las partes de los huesos que han sido dañadas. Las áreas dañadas, incluidas las fracturas por fatiga, aparecen como puntos brillantes en la imagen resultante.
  • Tomografía computarizada (TC). Las tomografías computarizadas toman radiografías desde muchos ángulos diferentes y las combinan para crear imágenes transversales de las estructuras internas de tu cuerpo. Las tomografías computarizadas pueden revelar más detalles sobre el hueso y los tejidos blandos que lo rodean, lo que puede ayudar a tu médico a determinar el mejor tratamiento.
  • Imágenes por resonancia magnética (IRM). La IRM utiliza ondas de radio y un fuerte campo magnético para crear imágenes muy detalladas de los ligamentos que ayudan a mantener juntos el pie y el tobillo. Esta imagen ayuda a mostrar los ligamentos y los huesos y puede identificar fracturas que no se ven en las radiografías.

Tratamiento

Los tratamientos para la fractura de pie variarán en función del hueso que se haya fracturado y la gravedad de la lesión.

Medicamentos

El médico puede recomendarte un analgésico de venta libre, como paracetamol (Tylenol u otros).

Terapia

Luego de que se cure el hueso, probablemente necesites distender los músculos rígidos y los ligamentos de los pies. Un fisioterapeuta puede enseñarte ejercicios para mejorar la flexibilidad de las articulaciones y fortalecerlas.

Cirugías y otros procedimientos

  • Reducción. Si tienes una fractura desplazada (es decir, los dos extremos de la fractura no están alineados), es posible que el médico tenga que manipular los fragmentos para que regresen a sus posiciones correctas; este proceso se denomina «reducción». Según cuánto dolor e hinchazón tengas, es posible que necesites un relajante muscular, un sedante o incluso anestesia general antes de este procedimiento.
  • Inmovilización. Para curarse, el hueso fracturado debe inmovilizarse para que sus extremos puedan unirse nuevamente. En la mayoría de los casos, esto requiere la colocación de un yeso.

    Las fracturas menores en el pie pueden requerir únicamente un dispositivo de inmovilización removible, una bota o un calzado con suela rígida. Un dedo del pie fracturado generalmente se une con cinta al dedo contiguo, con un pedazo de gasa entre ellos.

  • Cirugía. En algunos casos, es posible que el cirujano ortopédico necesite utilizar pernos, placas o tornillos para mantener la posición adecuada de los huesos durante la consolidación. Estos materiales pueden extraerse una vez que la fractura se haya curado si provocan dolor o sobresalen.

Preparación antes de la cita

Es probable que inicialmente busques tratamiento para un pie fracturado en el servicio de emergencias o un consultorio especializado en atención de urgencia. Si las piezas del hueso fracturado no están adecuadamente alineadas para que el hueso sane, es posible que te deriven a un médico especializado en cirugía ortopédica.

Tratamiento

Qué puedes hacer

Tal vez desees escribir una lista que incluya:

  • Descripciones detalladas de tus síntomas
  • Información sobre problemas de salud que hayas tenido
  • Información sobre problemas de salud de tus padres o hermanos
  • Todos los medicamentos y suplementos dietéticos que tomes
  • Preguntas que deseas hacerle al médico

En el caso de una quebradura de pie o de tobillo, algunas preguntas básicas para hacerle al médico pueden ser:

  • ¿Qué pruebas se necesitan?
  • ¿Qué tratamientos hay disponibles y cuál me recomiendas?
  • Si tengo que usar un yeso, ¿por cuánto tiempo lo tendré que usar?
  • ¿Necesitaré una cirugía?
  • ¿Qué restricciones tendré que seguir?
  • ¿Debería consultar a un especialista?
  • ¿Qué analgésicos recomiendas?

No dudes en hacer otras preguntas que tengas.

Qué esperar del médico

Es posible que el médico te haga las siguientes preguntas:

  • ¿Hubo una lesión específica que desencadenó los síntomas?
  • ¿Tus síntomas aparecieron de repente?
  • ¿Alguna vez te lesionaste los pies en el pasado?
  • ¿Has comenzado recientemente o intensificado un programa de ejercicios?

Preparación antes de la cita

Qué puedes hacer mientras tanto

Si la lesión no es lo suficientemente grave como para justificar ir a la sala de emergencias, aquí hay algunas cosas que puede hacer en tu hogar para cuidar la lesión hasta que puedas ver al médico:

  • Aplicar hielo de 15 a 20 minutos a la vez, cada tres o cuatro horas para reducir la hinchazón.
  • Mantener el pie elevado.
  • No aplicar ningún peso en el pie lesionado.
  • Envolver ligeramente la lesión con un vendaje suave que proporcione una ligera compresión.

Last Updated Feb 5, 2019


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