Hoyuelo sacro

Perspectiva general

Un hoyuelo sacro es una muesca, presente en el nacimiento, en la piel de la parte posterior de la espalda. Por lo general se encuentra justo por encima del pliegue entre los glúteos. La mayoría de los hoyuelos sacros son inofensivos y no requieren tratamiento.

A veces, se asocia los hoyuelos sacros que están cerca de un mechón de pelo, de un papiloma cutáneo o de ciertos tipos de cambios de color en la piel con anomalías graves no diagnosticadas en la columna vertebral o en la médula espinal. En estos casos, el médico de tu hijo puede recomendar una prueba de diagnóstico por imágenes. Si se encuentra una anomalía, el tratamiento depende de la causa preexistente.

Síntomas

Un hoyuelo sacro consta de una muesca, o «pozo» en la piel de la parte inferior de la espalda, justo por encima del pliegue entre los glúteos.

Fotografía del hoyuelo sacro

Un hoyuelo sacro es una hendidura en la piel de la parte baja de la espalda (generalmente, justo arriba del pliegue entre los glúteos). La mayoría de los hoyuelos sacros son pequeños y superficiales.

Causas

El hoyuelo sacro es una afección congénita, es decir, se encuentra presente al momento del nacimiento. No existen causas conocidas.

Complicaciones

En raras ocasiones, los hoyuelos sacros se asocian con un trastorno grave no diagnosticado de la columna vertebral o de la médula espinal. Por ejemplo:

  • Espina bífida. Una variedad muy leve de este trastorno, llamado «espina bífida oculta», aparece cuando la columna vertebral no se cierra de manera adecuada alrededor de la médula espinal, aunque la médula permanece dentro del conducto vertebral. En la mayoría de los casos, la espina bífida oculta no produce síntomas.
  • Síndrome de médula espinal anclada. En condiciones normales, la médula espinal está suspendida en forma libre dentro del conducto vertebral. El síndrome de médula espinal anclada es un trastorno que ocurre cuando el tejido unido a la médula espinal limita sus movimientos. Los signos y síntomas pueden comprender debilidad o entumecimiento de las piernas e incontinencia vesical o intestinal.

Los riesgo de estos trastornos de la columna vertebral aumentan si el hoyuelo sacro está acompañado por un mechón de pelo, papilomas cutáneos o determinados tipos de cambios de color cutáneos.

Diagnóstico

Los hoyuelos sacros están presentes al nacer y son visibles en la primera exploración física del bebé. En la mayoría de los casos, no se necesitan más pruebas. Si el hoyuelo es muy grande o si está acompañado por un mechón de pelo, papilomas cutáneos o determinados tipos de cambios de color de la piel, el médico puede pedir pruebas de diagnóstico por imágenes para descartar problemas en la médula espinal.

Algunas de estas pruebas son las siguientes:

  • Ecografía. Este procedimiento no invasivo usa ondas sonoras de alta frecuencia para producir imágenes de las estructuras del cuerpo.
  • Resonancia magnética (RM). Si se necesita más detalle, el médico puede recomendar una resonancia magnética, que usa ondas de radio y un campo magnético potente para generar imágenes transversales del cuerpo.

Tratamiento

No es necesario hacer tratamiento para un simple hoyuelo sacro.

Preparación antes de la cita

En general, tu hijo no tendrá que ir al médico por un hoyuelo sacro. Si tienes preguntas sobre el hoyuelo sacro, puedes hacerlas cuando traigas a tu hijo al consultorio para las visitas de rutina.

Algunas preguntas que podrías hacerle al médico de tu hijo son las siguientes:

  • ¿Mi hijo necesita hacerse otros análisis para saber si no hay otra causa?
  • ¿La zona del hoyuelo necesita alguna limpieza o algún cuidado especial?
  • ¿Se necesita algún tratamiento?
  • ¿El hoyuelo sacro se asocia en algún caso con otros trastornos más graves?

Last Updated Sep 13, 2018


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