Lesión cerebral traumática

Perspectiva general

La lesión cerebral traumática generalmente es provocada por un golpe o impacto violento en la cabeza o el cuerpo. Un objeto que penetra en el tejido cerebral, como una bala o un pedazo roto de cráneo, también puede provocar una lesión cerebral traumática.

La lesión cerebral traumática leve puede afectar las neuronas cerebrales de forma temporal. La lesión cerebral traumática más grave puede provocar hematomas, tejidos desgarrados, sangrado y otras lesiones físicas en el cerebro. Estas lesiones pueden provocar complicaciones a largo plazo o la muerte.

Síntomas

La lesión cerebral traumática puede tener efectos físicos y psicológicos de amplio espectro. Algunos signos o síntomas pueden aparecer de inmediato después del suceso traumático, mientras que otros pueden aparecer días o semanas después.

Lesión cerebral traumática leve

Algunos signos y síntomas de la lesión cerebral traumática leve pueden ser:

Síntomas físicos

  • Pérdida del conocimiento por algunos segundos o minutos
  • Un estado de aturdimiento, confusión o desorientación, sin pérdida del conocimiento
  • Dolor de cabeza
  • Náuseas o vómitos
  • Fatiga o somnolencia
  • Problemas con el habla
  • Dificultad para dormir
  • Dormir más de lo habitual
  • Mareos o pérdida del equilibrio

Síntomas sensoriales

  • Problemas sensoriales, como visión borrosa, zumbido en los oídos, sabor desagradable en la boca o cambios en el sentido del olfato
  • Sensibilidad a la luz o al sonido

Síntomas cognitivos o mentales

  • Problemas de memoria o de concentración
  • Cambios o altibajos en el estado de ánimo
  • Depresión o ansiedad

Lesiones cerebrales traumáticas moderadas a graves

Las lesiones cerebrales traumáticas moderadas a graves pueden comprender cualquiera de los signos y síntomas de las lesiones leves, así como los siguientes síntomas que pueden aparecer dentro de las primeras horas o días después de sufrir una lesión en la cabeza:

Síntomas físicos

  • Pérdida del conocimiento que puede durar de varios minutos a horas
  • Dolor de cabeza constante o que empeora
  • Vómitos reiterados o náuseas
  • Convulsiones o ataques
  • Dilatación de una o ambas pupilas
  • Secreción de líquidos transparentes de la nariz o de los oídos
  • Incapacidad para despertarse
  • Debilidad o entumecimiento de los dedos de las manos y de los pies
  • Pérdida de coordinación

Síntomas cognitivos o mentales

  • Desorientación considerable
  • Agitación, agresividad u otro comportamiento poco habitual
  • Balbuceo
  • Coma y otros trastornos del conocimiento

Síntomas en niños

Es posible que los lactantes y los niños pequeños con lesiones cerebrales no tengan la capacidad de indicar que tienen dolores de cabeza, problemas sensoriales, desorientación y síntomas similares. En un niño con una lesión cerebral traumática, puedes notar lo siguiente:

  • Cambio en los hábitos de alimentación y de amamantamiento
  • Irritabilidad inusual o que se produce fácilmente
  • Llanto constante e incapacidad para consolarse
  • Cambio en la capacidad para prestar atención
  • Cambio en los hábitos de sueño
  • Convulsiones
  • Tristeza o depresión
  • Somnolencia
  • Pérdida de interés en los juguetes o en las actividades favoritas

Cuándo consultar al médico

Siempre consulta con el médico si tú o tu hijo han recibido un golpe en la cabeza o en el cuerpo que te preocupe o que genere cambios en el comportamiento. Busca atención médica de urgencia si hay algún signo o síntoma de una lesión cerebral traumática después de un golpe reciente u otra lesión traumática en la cabeza.

Los términos «leve», «moderado» y «grave» se usan para describir el efecto de la lesión en la función cerebral. Una lesión leve del cerebro no deja de ser una lesión importante que requiere atención inmediata y un diagnóstico preciso.

Causas

A menudo, un golpe u otra lesión traumática en la cabeza o el cuerpo pueden provocar una lesión cerebral traumática. El grado del daño puede depender de varios factores, entre ellos, la naturaleza de la lesión y la fuerza del impacto.

Los sucesos frecuentes que causan una lesión cerebral traumática son los siguientes:

  • Caídas. Caerse de la cama, de las escaleras, en el baño, y otras caídas, son la causa más frecuente de las lesiones cerebrales traumáticas en general, particularmente, en adultos mayores y niños pequeños.
  • Colisiones relacionadas con vehículos. Las colisiones de automóviles, motocicletas o bicicletas, y los peatones involucrados en tales accidentes, son una causa frecuente de las lesiones cerebrales traumáticas.
  • Violencia. Las heridas de bala, la violencia doméstica, el maltrato infantil y otras agresiones físicas son causas frecuentes. El síndrome del bebé sacudido es una lesión cerebral traumática provocada por la sacudida violenta de un bebé.
  • Lesiones deportivas. Los traumatismos craneoencefálicos pueden ser provocados por lesiones que ocurren en diferentes deportes, como el fútbol, el boxeo, el fútbol americano, el béisbol, el lacrosse, andar en patineta, el hockey, y otros deportes de alto impacto o extremos. Estos suelen producirse especialmente en los jóvenes.
  • Estallidos de explosivos y otras lesiones sufridas en combates. Los estallidos de explosivos son una causa frecuente de las lesiones cerebrales traumáticas en el personal militar en actividad. Si bien aún no se conoce exactamente cómo se produce el daño, muchos investigadores creen que la onda de presión que atraviesa el cerebro altera significativamente la función cerebral.

    La lesión cerebral traumática también es causada por heridas penetrantes, golpes fuertes en la cabeza con esquirlas o restos, y caídas o colisiones del cuerpo con objetos impulsados por una explosión.

Factores de riesgo

Las personas con el mayor riesgo de sufrir una lesión cerebral traumática son:

  • Niños, en especial entre el nacimiento y los 4 años
  • Adultos jóvenes, en particular aquellos entre los 15 y los 24 años
  • Adultos de 60 años o más
  • Hombres de cualquier grupo etario

Complicaciones

Es posible que ocurran varias complicaciones inmediatamente o poco después de una lesión cerebral traumática. Las lesiones graves aumentan el riesgo de sufrir una mayor cantidad de complicaciones, y más graves.

Estado alterado de conciencia

La lesión cerebral traumática leve a grave puede causar cambios prolongados o permanentes en el estado de conocimiento, conciencia o respuesta de una persona. Los diferentes estados de conciencia son los siguientes:

  • Coma. Una persona en coma está inconsciente, ajena de todo y es incapaz de responder a cualquier estímulo. Esto se debe al daño generalizado a todas las partes del cerebro. Luego de unos días a unas semanas, una persona puede salir de un coma o pasar a un estado vegetativo.
  • Estado vegetativo. El daño generalizado al cerebro puede producir un estado vegetativo. Aunque la persona esté inconsciente del entorno, es posible que abra los ojos, emita sonidos, responda a los reflejos o se mueva.

    Es posible que un estado vegetativo pueda convertirse en permanente, aunque, por lo general, las personas evolucionan a un estado de mínima conciencia.

  • Estado de mínima conciencia. Un «estado de mínima conciencia» es un trastorno de conciencia muy alterada, aunque con algunos signos de autoconsciencia o de conciencia del entorno de uno. Algunas veces, es un estado de transición desde un coma o un estado vegetativo a una mayor recuperación.
  • Muerte cerebral. Cuando no hay una actividad mensurable en el cerebro y en el tronco encefálico, esto se denomina «muerte cerebral». En una persona a la que se declare con muerte cerebral, el retiro de los dispositivos de respiración provocará la cesación de la respiración y una eventual insuficiencia cardíaca. La muerte cerebral se considera irreversible.

Complicaciones físicas

  • Convulsiones. Algunas personas con una lesión cerebral traumática padecerán convulsiones. Las convulsiones pueden ocurrir solo en las etapas tempranas o años después de la lesión. Las convulsiones recurrentes se denominan «epilepsia postraumática».
  • Acumulación de líquido en el cerebro (hidrocefalia). El líquido cefalorraquídeo puede acumularse en los espacios del cerebro (ventrículos cerebrales) de algunas personas que han sufrido lesiones cerebrales traumáticas, lo cual causa una mayor presión e hinchazón en el cerebro.
  • Infecciones. Las heridas penetrantes o las fracturas del cráneo pueden romper las capas de los tejidos protectores (meninges) que rodean el cerebro. Esto puede permitir que las bacterias ingresen al cerebro y causen infecciones. Una infección de las meninges (meningitis) podría expandirse al resto del sistema nervioso si no se trata.
  • Daño a los vasos sanguíneos. Es posible que varios vasos sanguíneos pequeños o grandes en el cerebro resulten dañados en una lesión cerebral traumática. Este daño podría causar un accidente cerebrovascular, coágulos sanguíneos u otros problemas.
  • Dolores de cabeza. Los dolores de cabeza recurrentes son muy comunes después de una lesión cerebral traumática. Pueden comenzar una semana después de la lesión y podrían continuar durante varios meses.
  • Vértigo. Muchas personas padecen vértigo, un trastorno caracterizado por mareos, después de una lesión cerebral traumática.

En algunas ocasiones, uno o varios de estos síntomas podrían persistir durante algunas semanas o meses después de la lesión cerebral traumática. Actualmente, se los denomina «síntomas posconmocionales persistentes». Cuando una combinación de estos síntomas continúa durante períodos prolongados, generalmente, se denomina «síndrome posconmocional».

Las lesiones cerebrales traumáticas en la base del cráneo pueden causar lesiones a los nervios que surgen directamente del cerebro (nervios craneales). La lesión a los nervios craneales puede provocar lo siguiente:

  • Parálisis de los músculos faciales o pérdida de la sensibilidad en el rostro
  • Pérdida o alteración del sentido del olfato
  • Pérdida o alteración del sentido del tacto
  • Pérdida de la visión o visión doble
  • Dificultad para tragar
  • Mareos
  • Zumbido en los oídos
  • Pérdida de la audición

Problemas intelectuales

Muchas personas que han tenido una lesión cerebral significativa experimentarán cambios en las habilidades de razonamiento (cognitivas). Es posible que a estas personas les resulte más difícil concentrarse y que demoren más en procesar los pensamientos. La lesión cerebral traumática puede causar problemas en muchas aptitudes, entre ellas:

Problemas cognitivos

  • Memoria
  • Aprendizaje
  • Razonamiento
  • Capacidad de juicio
  • Atención o concentración

Problemas para desenvolverse en la vida

  • Resolución de problemas
  • Capacidad de realizar múltiples tareas a la vez
  • Organización
  • Planificación
  • Toma de decisiones
  • Comenzar o finalizar tareas

Problemas de comunicación

Los problemas de comunicación o lenguaje son frecuentes tras las lesiones cerebrales traumáticas. Estos problemas pueden causar frustración, conflicto e interpretación equivocada en las personas con lesión cerebral traumática, así como en los familiares, los amigos y los proveedores de atención médica.

Los problemas de comunicación pueden ser:

Problemas cognitivos

  • Dificultad para comprender lo que se dice o se escribe
  • Dificultad para hablar o escribir
  • Incapacidad para organizar los pensamientos y las ideas
  • Dificultad para seguir conversaciones y participar en ellas

Problemas sociales

  • Problemas para tomar turnos o seleccionar temas en las conversaciones
  • Problemas con los cambios de entonación, tono o énfasis para expresar emociones, actitudes o diferencias sutiles en significado
  • Dificultad para entender señales no verbales
  • Problemas para interpretar las señales de los oyentes
  • Problemas para iniciar o terminar conversaciones
  • Incapacidad de usar los músculos necesarios para formar palabras (disartria)

Cambios en el comportamiento

A menudo, las personas que han experimentado una lesión cerebral experimentan cambios de conducta. Estos pueden ser los siguientes:

  • Dificultad con el autocontrol
  • Falta de conciencia de las habilidades
  • Comportamiento riesgoso
  • Dificultad en situaciones sociales
  • Arrebatos físicos o verbales

Cambios emocionales

Los cambios emocionales pueden comprender los siguientes:

  • Depresión
  • Ansiedad
  • Cambios de humor
  • Irritabilidad
  • Carencia de empatía por otras personas
  • Ira
  • Insomnio

Problemas sensoriales

Los problemas que afectan los sentidos pueden ser los siguientes:

  • Zumbido persistente en los oídos
  • Dificultad para reconocer objetos
  • Coordinación alterada entre manos y ojos
  • Puntos ciegos o visión doble
  • Sabor amargo, mal olor o dificultad para oler
  • Picazón, dolor u hormigueo en la piel
  • Dificultad para mantener el equilibrio o mareos

Enfermedades cerebrales degenerativas

Las investigaciones sugieren que las lesiones cerebrales traumáticas graves o repetidas podrían aumentar el riesgo de padecer enfermedades cerebrales degenerativas. Sin embargo, no se puede predecir este riesgo para una persona, y los investigadores aún están estudiando si las lesiones cerebrales traumáticas podrían estar relacionadas con las enfermedades cerebrales degenerativas, así como por qué y cómo.

Un trastorno cerebral degenerativo puede causar la pérdida gradual de las funciones cerebrales, incluidas las siguientes:

  • La enfermedad de Alzheimer, que causa principalmente la pérdida progresiva de la memoria y otras habilidades de razonamiento
  • La enfermedad de Parkinson, un trastorno progresivo que causa problemas de movimiento, como temblores, rigidez y movimientos lentos
  • Demencia pugilística —la mayoría de las veces asociada con golpes repetitivos en la cabeza en profesionales del boxeo— que causa síntomas de demencia y problemas de movimiento

Prevención

Sigue los siguientes consejos para reducir el riesgo de lesión cerebral:

  • Cinturones de seguridad y airbags. Usa siempre cinturón de seguridad en el automóvil. Los niños pequeños siempre deben sentarse en el asiento trasero del automóvil e ir asegurados en un asiento de seguridad para niños o un asiento de seguridad elevado que sea adecuado para el tamaño y el peso.
  • Consumo de alcohol y drogas. No manejes bajo la influencia de las drogas o el alcohol, incluso medicamentos recetados que puedan alterar la capacidad de manejar.
  • Cascos. Usa un casco mientras andas en bicicleta, patineta, motocicleta, moto de nieve o cuatriciclo. Además, usa una protección adecuada para la cabeza al jugar béisbol o deportes de contacto, esquiar, patinar, practicar snowboard o montar un caballo.

Prevención de caídas

Los siguientes consejos pueden ayudar a los adultos mayores a prevenir caídas alrededor de la casa:

  • Instala pasamanos en los baños
  • Coloca una alfombrilla antideslizante en la bañera o en la ducha
  • Retira las alfombras
  • Instala pasamanos a ambos lados de las escaleras
  • Mejora la iluminación en la casa
  • Mantén las escaleras y los pisos despejados
  • Realiza inspecciones visuales de forma regular
  • Haz ejercicio regularmente

Prevención de lesiones en la cabeza en niños

Los siguientes consejos pueden ayudar a que los niños no sufran lesiones en la cabeza:

  • Instala puertas de seguridad en la parte superior de la escalera
  • Mantén las escaleras despejadas
  • Instala protección en las ventanas para evitar caídas
  • Coloca una alfombrilla antideslizante en la bañera o en la ducha
  • Procura áreas recreativas que tengan materiales amortiguadores en el suelo
  • Asegúrate de que las áreas con alfombras sean seguras
  • No permitas que los niños jueguen en las escaleras de incendios ni en los balcones

Diagnóstico

Por lo general, las lesiones cerebrales traumáticas constituyen emergencias, y las consecuencias pueden empeorar rápidamente si no se brinda tratamiento. Los médicos, normalmente, deben evaluar la situación con rapidez.

Escala de coma de Glasgow

Esta prueba de 15 puntos le permite al médico o a otros miembros del personal médico de urgencia evaluar la gravedad inicial de una lesión cerebral al comprobar la capacidad de la persona de seguir instrucciones, y de mover los ojos y las extremidades. La coherencia del habla también brinda indicios importantes.

En la escala de coma de Glasgow, las capacidades se califican con un número que va de 3 a 15. Las calificaciones altas significan lesiones menos graves.

Información sobre la lesión y los síntomas

Si viste que alguien se lesionó o llegaste inmediatamente después de que se haya lesionado, puedes brindarle al personal médico información útil para evaluar el estado de la persona lesionada.

Las respuestas a las siguientes preguntas pueden servir para determinar la gravedad de la lesión:

  • ¿Cómo ocurrió la lesión?
  • ¿La persona perdió el conocimiento?
  • ¿Cuánto tiempo estuvo inconsciente?
  • ¿Viste algún otro cambio en el estado de alerta, el habla o la coordinación, u otros signos de la lesión?
  • ¿En dónde se golpeó la cabeza u otras partes del cuerpo?
  • ¿Puedes brindar información sobre la fuerza de la lesión? Por ejemplo, ¿qué le golpeó la cabeza?, ¿cuán lejos se cayó?, ¿la persona salió despedida de un vehículo?
  • ¿Su cuerpo recibió golpes o se sacudió mucho?

Pruebas de diagnóstico por imágenes

  • Exploración por tomografía computarizada (TC). Esta suele ser la primera prueba que se realiza en la sala de urgencias cuando hay sospechas de una lesión cerebral traumática. En una exploración por tomografía computarizada, se usa una serie de radiografías para crear una vista detallada del cerebro. En una exploración por tomografía computarizada, rápidamente se pueden visualizar fracturas y descubrir evidencias de sangrado en el cerebro (hemorragia), coágulos sanguíneos (hematomas), tejido cerebral con hematomas (contusiones) e hinchazón del tejido cerebral.
  • Resonancia magnética (RM). Una RM usa poderosas ondas de radio e imanes para crear una vista detallada del cerebro. Esta prueba se puede usar una vez que el trastorno de la persona se haya estabilizado o si los síntomas no mejoran poco después de la lesión.

Control de la presión intracraneal

La hinchazón del tejido por una lesión cerebral traumática puede aumentar la presión dentro del cráneo y provocarle más daños al cerebro. Los médicos pueden insertar una sonda a través del cráneo para controlar esta presión.

Tratamiento

El tratamiento depende de la gravedad de la lesión.

Lesión leve

A menudo, el único tratamiento que requieren los traumatismos craneoencefálicos leves es hacer reposo y tomar analgésicos de venta libre para tratar el dolor de cabeza. Sin embargo, una persona con traumatismo craneoencefálico leve, por lo general, tiene que ser controlada detenidamente en el hogar para detectar cualquier síntoma persistente, nuevo o que empeore. Es posible que también deba asistir a consultas de seguimiento con el médico.

El médico indicará el momento adecuado para regresar al trabajo, la escuela o las actividades recreativas. Lo mejor es evitar realizar actividades físicas y de razonamiento (cognitivas) que empeoran las cosas hasta que el médico indique lo contrario. La mayoría de las personas vuelven a su rutina normal de manera gradual.

Atención de urgencia inmediata

La atención de urgencia para los traumatismos craneoencefálicos de moderados a graves se centra en garantizar que la persona cuente con un suministro suficiente de oxígeno y un suministro adecuado de sangre, mantener la presión arterial y evitar cualquier lesión adicional en la cabeza o el cuello.

Las personas que presentan lesiones graves pueden tener otras lesiones que deben abordarse. Los tratamientos adicionales en la sala de urgencias o en la unidad de cuidados intensivos de un hospital se centrarán en minimizar el daño secundario causado por la inflamación, el sangrado o el suministro reducido de oxígeno al cerebro.

Medicamentos

Los medicamentos para limitar el daño secundario al cerebro inmediatamente después de una lesión pueden comprender los siguientes:

  • Diuréticos. Estos medicamentos reducen la cantidad de líquido en los tejidos y aumentan la producción de orina. Los diuréticos, administrados por vía intravenosa a las personas que padecen un traumatismo craneoencefálico, ayudan a reducir la presión dentro del cerebro.
  • Medicamentos anticonvulsivos. Las personas que han sufrido un traumatismo craneoencefálico de moderado a grave corren el riesgo de tener convulsiones durante la primera semana luego de la lesión.

    Es posible que se administre un medicamento anticonvulsivo durante la primera semana a fin de evitar cualquier daño cerebral adicional que pueda ser causado por una convulsión. Los tratamientos anticonvulsivos continuos se usan solo si se producen convulsiones.

  • Medicamentos para inducir el coma. A veces, los médicos usan medicamentos para poner a las personas en un coma temporario debido a que el cerebro en estado de coma necesita menos oxígeno para funcionar. Esto es especialmente útil si los vasos sanguíneos, comprimidos por el aumento de presión en el cerebro, no pueden suministrar la cantidad normal de nutrientes y oxígeno a las células del cerebro.

Cirugía

Puede que sea necesario hacer una cirugía de emergencia para minimizar el daño adicional en los tejidos del cerebro. La cirugía puede usarse para tratar los siguientes problemas:

  • Extraer la sangre coagulada (hematomas). El sangrado fuera o dentro del cerebro puede producir una acumulación de sangre coagulada (hematoma) que agrega presión al cerebro y daña el tejido cerebral.
  • Reparar las fracturas de cráneo. La cirugía puede ser necesaria para reparar las fracturas graves del cráneo o para retirar trozos de cráneo del cerebro.
  • Detener un sangrado en el cerebro. Las lesiones en la cabeza que ocasionan sangrado en el cerebro pueden requerir una cirugía para detener el sangrado.
  • Realizar una abertura en el cráneo. Es posible que se recurra a la cirugía para aliviar la presión dentro del cráneo drenando el líquido cefalorraquídeo acumulado o haciendo una abertura en el cráneo para proporcionar más lugar a los tejidos hinchados.

Rehabilitación

Muchas de las personas que han tenido una lesión cerebral significativa tendrán que hacer rehabilitación. Es posible que tengan que aprender nuevamente las habilidades básicas, como caminar o hablar. El objetivo es mejorar las habilidades para realizar las actividades diarias.

Por lo general, la terapia comienza en el hospital y continúa en la unidad de rehabilitación para pacientes hospitalizados, un centro de tratamiento residencial o a través de los servicios para pacientes ambulatorios. El tipo y la duración de la rehabilitación son diferentes según la persona, la gravedad de la lesión cerebral y qué parte del cerebro se dañó.

Los especialistas en rehabilitación pueden comprender los siguientes:

  • Fisiatra, un médico especialista en medicina física y rehabilitación, que supervisa el proceso completo de rehabilitación, controla los problemas médicos de la rehabilitación y receta medicamentos según sea necesario
  • Terapeuta ocupacional, que ayuda a que la persona aprenda, vuelva a aprender o mejore las habilidades para realizar actividades diarias
  • Fisioterapeuta, que ayuda con la movilidad y el nuevo aprendizaje de la caminata, el equilibrio y los patrones de movimientos
  • Patólogo del habla y del lenguaje, que ayuda a la persona a mejorar las habilidades de comunicación y a usar dispositivos de asistencia para la comunicación en caso de ser necesario
  • Neuropsicólogo, que evalúa el desempeño y el deterioro cognitivo, ayuda a que la persona controle sus comportamientos o aprenda estrategias de afrontamiento y proporciona psicoterapia según sea necesario para el bienestar psicológico y emocional
  • Asistente social o encargado del caso, que facilita el acceso a las oficinas de servicios, asiste con las decisiones de atención y planificación, y facilita la comunicación entre los múltiples profesionales, los proveedores de atención médica y los miembros de la familia
  • Personal de enfermería de rehabilitación, que proporciona servicios y atención de rehabilitación continua y que ayuda con la planificación del alta del hospital o el centro de rehabilitación
  • Especialista en enfermería en materia de traumatismo craneoencefálico, que ayuda a coordinar la atención y educa a la familia acerca de la lesión y el proceso de recuperación
  • Terapeuta recreativo, que asiste con la administración del tiempo y las actividades recreativas
  • Asesor vocacional, que evalúa la capacidad de regresar al trabajo y las oportunidades vocacionales adecuadas y que proporciona recursos para abordar los desafíos frecuentes en el lugar de trabajo

Estrategias de afrontamiento, y apoyo

Hay múltiples estrategias que pueden ayudar a una persona con una lesión cerebral traumática a enfrentar las complicaciones que afectan las actividades cotidianas, la comunicación y las relaciones interpersonales. Según la gravedad de la lesión, la persona encargada del cuidado o un amigo pueden ayudar a implementar los siguientes enfoques:

  • Únete a un grupo de apoyo. Habla con el médico o terapeuta de rehabilitación acerca de un grupo de apoyo que te ayude a hablar de los problemas relacionados con la lesión, a aprender nuevas estrategias de afrontamiento y a recibir apoyo emocional.
  • Anota las cosas. Mantén un registro de los eventos importantes, nombres de las personas, tareas u otras cosas que sean difíciles de recordar.
  • Sigue una rutina. Mantén un horario constante, guarda las cosas en sitios determinados para evitar confundirte y toma el mismo camino cuando vayas a lugares que visites con frecuencia.
  • Descansa. Organízate en el trabajo o en la escuela para tomarte todos los descansos que sean necesarios.
  • Modifica tus expectativas laborales o tus tareas. Los cambios adecuados en el trabajo o en la escuela pueden consistir en solicitar que te lean las instrucciones, disponer de más tiempo para completar tus tareas o subdividir las tareas en pasos más breves.
  • Evita las distracciones. Minimiza las distracciones, como el ruido fuerte de fondo de la televisión o de la radio.
  • Concéntrate. Trabaja en una tarea a la vez.

Last Updated Mar 29, 2019


Content from Mayo Clinic ©1998-2019 Mayo Foundation for Medical Education and Research (MFMER). All rights reserved. Terms of Use