Linfoma de Hodgkin (enfermedad de Hodgkin)

Perspectiva general

El linfoma de Hodgkin, antes conocido como «enfermedad de Hodgkin», es un cáncer del sistema linfático, que forma parte del sistema inmunitario. Puede afectar a personas de cualquier edad, pero es más frecuente en personas de 20 a 40 años y en los mayores de 55 años de edad.

En el linfoma de Hodgkin, las células del sistema linfático crecen de manera anormal y pueden diseminarse mucho más.

El linfoma de Hodgkin es uno de los dos tipos más frecuentes de cáncer del sistema linfático. El otro tipo, el linfoma no hodgkiniano, es aún más frecuente.

Los avances en el diagnóstico y el tratamiento del linfoma de Hodgkin han contribuido a brindarles a las personas con esta enfermedad la posibilidad de una recuperación completa. El pronóstico sigue mejorando para las personas con linfoma de Hodgkin.

Sistema linfático

El sistema linfático del cuerpo forma parte del sistema inmunitario, que lo protege de infecciones y enfermedades. El sistema linfático comprende el bazo, el timo, los canales y los ganglios linfáticos, así como también las amígdalas y las adenoides.

Los ganglios linfáticos se agrupan en todo el sistema linfático

Los ganglios linfáticos son acumulaciones de linfocitos del tamaño de un frijol. Alrededor de 600 de estos ganglios se agrupan en todo el sistema linfático; por ejemplo, cerca de la rodilla, la ingle, el cuello y las axilas. Los ganglios están conectados por una red de vasos linfáticos.

Síntomas

Entre los signos y síntomas del linfoma de Hodgkin se pueden incluir los siguientes:

  • Inflamación indolora de los ganglios linfáticos del cuello, las axilas o la ingle
  • Fatiga persistente
  • Fiebre
  • Sudores nocturnos
  • Pérdida de peso inexplicable
  • Picazón intensa
  • Mayor sensibilidad a los efectos del alcohol o dolor en los ganglios linfáticos después de beber alcohol

Cuándo consultar al médico

Pide una consulta con el médico si tienes algún signo o síntoma que te preocupe.

Inflamación de ganglios linfáticos

Los ganglios linfáticos, como estos ganglios linfáticos en el cuello (recuadro), se encuentran en todo el cuerpo. El recuadro muestra tres ganglios linfáticos inflamados debajo de la mandíbula.

Causas

Existen dudas entre los médicos acerca de la causa del linfoma de Hodgkin. Pero comienza cuando las células que combaten las infecciones, denominadas linfocitos, desarrollan mutaciones genéticas. La mutación le indica a las células que se multipliquen rápidamente, lo que genera muchas células enfermas que continúan multiplicándose.

La mutación provoca una gran cantidad de linfocitos anormales de tamaño significativo que se acumulan en el sistema linfático, donde desplazan a las células sanas y causan los signos y síntomas del linfoma de Hodgkin.

Existen varios tipos de linfoma de Hodgkin. El diagnóstico dependerá de los tipos de células involucradas en la enfermedad y su comportamiento. El tipo de linfoma que te diagnostiquen determinará las opciones de tratamiento.

Linfoma de Hodgkin clásico

El linfoma de Hodgkin clásico es el tipo más frecuente de esta enfermedad. Se puede clasificar además en subtipos. Las personas que reciben un diagnóstico de el linfoma de Hodgkin clásico tienen células grandes anormales llamadas «células de Reed-Sternberg» en los ganglios linfáticos.

Los subtipos del linfoma de Hodgkin clásico comprenden:

  • Linfoma de Hodgkin con esclerosis nodular
  • Linfoma de Hodgkin con celularidad mixta
  • Linfoma de Hodgkin con agotamiento de linfocitos
  • Linfoma de Hodgkin rico en linfocitos

Linfoma de Hodgkin con predominio linfocítico

Este tipo más extraño de linfoma de Hodgkin involucra a células grandes anormales que a veces se denominan «células palomitas de maíz» debido a su aspecto. El tratamiento puede ser diferente al del tipo clásico. Las personas con este tipo de linfoma de Hodgkin pueden tener una mejor posibilidad de cura cuando la enfermedad se diagnostica a una etapa temprana.

Factores de riesgo

Entre los factores que pueden aumentar el riesgo de linfoma de Hodgkin se incluyen los siguientes:

  • La edad. El linfoma de Hodgkin suele diagnosticarse más en las personas de entre 15 y 30 años de edad, y en mayores de 55.
  • Antecedentes familiares de linfoma. Tener un familiar consanguíneo con linfoma de Hodgkin o linfoma no Hodgkin aumenta tu riesgo de desarrollar linfoma de Hodgkin.
  • Ser hombre. Los hombres tienen levemente más probabilidades de desarrollar linfoma de Hodgkin que las mujeres.
  • Una infección anterior por virus de Epstein-Barr. Las personas que han tenido enfermedades causadas por el virus de Epstein-Barr, como la mononucleosis infecciosa, tienen más probabilidades de desarrollar linfoma de Hodgkin que las personas que no las han sufrido.

Diagnóstico

El médico te preguntará sobre tu historia clínica personal y la de tu familia. Después, puede pedirte que te sometas a pruebas y procedimientos que se usan para diagnosticar el linfoma de Hodgkin, como:

  • Una exploración física. Tu médico verifica los ganglios linfáticos inflamados en el cuello, las axilas y la ingle, así como también el bazo o el hígado inflamado.
  • Análisis de sangre. Una muestra de tu sangre se examina en un laboratorio para verificar si hay algo en ella que indique la posibilidad de cáncer.
  • Pruebas de diagnóstico por imágenes. El médico puede recomendar que te hagas pruebas de diagnóstico por imágenes para buscar signos del linfoma de Hodgkin en otras zonas del cuerpo. Las pruebas pueden comprender una radiografía, una tomografía computarizada y una tomografía por emisión de positrones.
  • Extracción de un ganglio linfático para su análisis. El médico tal vez recomiende un procedimiento de biopsia de ganglios linfáticos con el fin de extirpar uno para analizarlo en el laboratorio. El médico diagnosticará linfoma de Hodgkin clásico si se encuentran células de Reed-Sternberg anormales dentro del ganglio linfático.
  • Extracción de una muestra de médula ósea para su análisis. Un procedimiento de biopsia y aspirado de médula ósea implica insertar una aguja en el hueso de la cadera para extraer una muestra de médula ósea. La muestra se examina para buscar células del linfoma de Hodgkin.

Se pueden utilizar otros exámenes y procedimientos dependiendo de tu situación.

Estadificación del linfoma de Hodgkin

Una vez que el médico ha determinado el alcance del linfoma de Hodgkin, se asignará un a etapa al cáncer. El conocer la etapa del cáncer ayuda al médico a determinar el pronóstico y las opciones de tratamiento.

Las etapas del linfoma de Hodgkin incluyen las siguientes:

  • Etapa I. El cáncer se limita a una región de ganglios linfáticos o a un único órgano.
  • Etapa II. Es esta etapa, el cáncer se encuentra en dos regiones de ganglios linfáticos o ha invadido un órgano y los ganglios linfáticos cercanos. Aún así, el cáncer está limitado a una sección del cuerpo que puede estar por encima o por debajo del diafragma.
  • Etapa III. Cuando el cáncer se mueve hacia los ganglios linfáticos que se encuentran tanto por arriba como por debajo del diafragma, se considera que está en etapa III. El cáncer también puede estar presente en una parte del tejido o de un órgano cercano a grupos de ganglios linfáticos o en el bazo.
  • Etapa IV. Esta es la etapa más avanzada del linfoma de Hodgkin. Las células cancerosas se encuentran en varias partes de uno o varios órganos y tejidos. El linfoma de Hodgkin en etapa IV no solo afecta los ganglios linfáticos sino también otras partes del cuerpo, como el hígado, los pulmones o los huesos.

Además, el médico emplea las letras A y B para indicar si tienes los síntomas del linfoma de Hodgkin:

  • A significa que no tienes síntomas importantes como resultado del cáncer.
  • B significa que puedes tener signos y síntomas importantes, como fiebre persistente, pérdida de peso involuntaria o sudores nocturnos intensos.

Existen varios tipos de linfoma de Hodgkin, entre los que se incluyen formas poco comunes que los patólogos inexpertos encuentran difíciles de identificar. El diagnóstico y la asignación precisos de la etapa son esenciales para desarrollar un plan de tratamiento. La investigación demuestra que la revisión de los análisis de biopsia que hagan patólogos inexpertos en el campo de los resultados de los linfomas puede ocasionar una proporción importante de diagnósticos errados. Si es necesario, pide una segunda opinión a un especialista.

Una aguja succionando médula ósea líquida del hueso de la cadera

En el aspirado y la biopsia de médula ósea, un médico o un enfermero usan una aguja delgada para extraer una pequeña cantidad de médula ósea líquida, generalmente de un punto en la parte posterior del hueso de la cadera (pelvis). En la segunda parte de este procedimiento, se extrae una pequeña porción de tejido óseo con la médula incluida.

Tratamiento

Los tratamientos para el linfoma de Hodgkin adecuados para ti dependen del tipo y la etapa de la enfermedad, tu estado de salud general y tus preferencias. El objetivo del tratamiento es destruir la mayor cantidad posible de células cancerosas y lograr la remisión de la enfermedad.

Quimioterapia

La quimioterapia es un tratamiento con medicamentos en el que se utilizan sustancias químicas para destruir las células del linfoma. Los medicamentos de quimioterapia se desplazan por el torrente sanguíneo y pueden llegar a casi todas las partes del cuerpo.

En personas con el linfoma de Hodgkin clásico en estadio temprano, la quimioterapia generalmente se combina con la radioterapia. La radioterapia por lo general se realiza después de la quimioterapia. En el caso del linfoma de Hodgkin avanzado, la quimioterapia se puede utilizar sola o combinada con la radioterapia.

Los medicamentos de quimioterapia se pueden tomar en forma de píldoras o se pueden inyectar por vía intravenosa en el brazo y, a veces, se utilizan ambos métodos de administración. Para tratar el linfoma de Hodgkin se utilizan varias combinaciones de medicamentos de la quimioterapia.

Los efectos secundarios de la quimioterapia dependen de los medicamentos específicos que estés tomando. Algunos de los efectos secundarios frecuentes son náuseas y caída del cabello. Se pueden producir graves complicaciones a largo plazo, como daño cardíaco y pulmonar, problemas de fecundidad y otros tipos de cáncer, como leucemia.

Radiación

La radioterapia usa haces de alta energía, como rayos X o protones, para matar las células cancerosas. En el caso del linfoma de Hodgkin clásico, la radioterapia se puede utilizar sola, pero generalmente se utiliza después de la quimioterapia. Las personas que padecen el linfoma de Hodgkin con predominio linfocítico en estadio temprano generalmente se someten solamente a la radioterapia.

Durante la radioterapia, estás recostado en una camilla mientras una máquina grande se mueve a tu alrededor y dirige haces de energía a puntos específicos del cuerpo. La radiación se puede apuntar a los ganglios linfáticos afectados y a la zona cercana de los ganglios donde puede avanzar la enfermedad. La duración del tratamiento de radiación varía en función del estadio de la enfermedad.

La radioterapia puede provocar enrojecimiento de la piel y caída del cabello en el lugar donde se dirigió la radiación. Muchas personas sienten fatiga durante la radioterapia. Los riesgos más graves comprenden enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares, problemas de tiroides, esterilidad y otras formas de cáncer, como el cáncer de mama o el cáncer de pulmón.

Trasplante de médula ósea

El trasplante de médula ósea, también conocido como «trasplante de células madre», es un tratamiento para reemplazar la médula ósea enferma por células madre sanas que ayudan a producir médula ósea nueva. El trasplante de médula puede ser una opción si el linfoma de Hodgkin vuelve a aparecer a pesar del tratamiento.

Durante el trasplante de células madre, se extraen tus propias células madre sanguíneas, se las congela y se las almacena para su uso posterior. A continuación recibes una alta dosis de quimioterapia y radioterapia para destruir las células cancerosas del cuerpo. Finalmente las células madre se descongelan y se inyectan en el cuerpo a través de las venas. Las células madre ayudan a producir una médula ósea sana.

Tratamiento con otros medicamentos

Otros medicamentos que se utilizan para tratar el linfoma de Hodgkin incluyen los medicamentos dirigidos, que se centran en vulnerabilidades específicas de las células cancerosas, y la inmunoterapia, cuyo fin es activar el sistema inmunitario para que destruya las células del linfoma. Si otros tratamientos no funcionaron o si el linfoma de Hodgkin regresa, es posible que se analicen las células del linfoma en un laboratorio para saber si presentan mutaciones genéticas. El médico podría recomendar un tratamiento con un medicamento que se centre en las mutaciones específicas presentes en las células del linfoma.

La terapia dirigida es un área de investigación activa del cáncer. Los medicamentos de terapias dirigidas nuevas se están estudiando en ensayos clínicos.

Medicina alternativa

No se han encontrado medicinas alternativas para tratar el linfoma de Hodgkin. Sin embargo, la medicina alternativa puede ayudarte a afrontar el estrés de un diagnóstico de cáncer y los efectos secundarios del tratamiento oncológico. Habla con el médico sobre tus opciones, como las siguientes:

  • Terapia de arte
  • Ejercicio
  • Meditación
  • Terapia musical
  • Ejercicios de relajación
  • Espiritualidad

Estrategias de afrontamiento, y apoyo

Afrontar un diagnóstico de linfoma de Hodgkin puede ser extremadamente difícil. La siguientes estrategias y recursos pueden ayudarte a enfrentar el cáncer:

  • Busca información sobre el linfoma de Hodgkin. Obtén información suficiente acerca del tipo de cáncer que tengas para que te sientas cómodo al tomar decisiones sobre la atención médica. Además de hablar con el médico, busca información en la biblioteca local y en Internet. Comienza tu búsqueda de información por el Instituto Nacional del Cáncer (National Cancer Institute) y The Leukemia & Lymphoma Society (Sociedad de Leucemia y Linfoma).
  • Mantén un sistema de apoyo fuerte. Tener un sistema de apoyo y una actitud positiva pueden ayudarte a enfrentar los problemas, los dolores y las inquietudes que puedas tener. Aunque los amigos y la familia pueden ser los mejores aliados, a veces pueden tener dificultades para enfrentar tu enfermedad. Si eso ocurre, el interés y la comprensión de un grupo de apoyo formal o de otras personas que afrontan el cáncer pueden ser útiles.
  • Fija metas razonables. Tener metas te da una sensación de control y te puede brindar un propósito. Sin embargo, evita ponerte metas prácticamente imposibles de cumplir. Quizás no puedas trabajar 40 horas por semana, por ejemplo, pero sí puedas trabajar al menos media jornada. De hecho, para muchas personas es útil continuar trabajando.
  • Tómate tiempo para ti. Comer bien, relajarse y descansar lo suficiente puede ayudar a combatir el estrés y la fatiga del cáncer. Además, planea los períodos de inactividad en los que posiblemente necesites descansar más o limitar las tareas que realizas.
  • Mantente activo. Recibir un diagnóstico de cáncer no significa que debes dejar de hacer las cosas que disfrutas o que haces normalmente. En general, si te sientes lo suficientemente bien para hacer algo, ve y hazlo. Es importante que te mantengas activo y comprometido lo más que puedas.

Preparación antes de la cita

Pide una consulta con tu médico de cabecera o un médico general si tienes algún signo o síntoma que te preocupe. Una vez que recibas el diagnóstico, el médico puede derivarte a un especialista que trate el linfoma de Hodgkin, como un hematólogo, un oncólogo o un oncólogo radioterápico.

Como las consultas pueden ser breves y suele haber mucho por hablar, es aconsejable ir bien preparado. A continuación, encontrarás información que te ayudará a prepararte para la consulta y a saber qué debes esperar del médico.

Qué puedes hacer

  • Ten en cuenta cualquier restricción previa a la consulta. Cuando programes la consulta, asegúrate de preguntar si hay algo que debes hacer con anticipación, como restringir tu dieta antes del análisis.
  • Anota cualquier síntoma que tengas, incluso los que parezcan no tener relación con el motivo por el cual programaste la consulta.
  • Anota tu información personal más importante, incluso lo que te genere mayor estrés o cualquier cambio reciente en tu vida.
  • Haz una lista de todos los medicamentos, las vitaminas o los suplementos que tomes.
  • Considera pedirle a un familiar o a un amigo de confianza que te acompañe. A veces puede ser difícil asimilar toda la información que se brinda durante una consulta. La persona que te acompañe puede recordar algún detalle que hayas pasado por alto u olvidado.
  • Escribe preguntas para hacerle al médico.

Tu tiempo con el médico es limitado; por eso, preparar una lista de preguntas te puede ayudar a aprovechar al máximo el tiempo juntos. Ordena las preguntas de la más importante a la menos importante, por si se acaba el tiempo. Algunas preguntas básicas para hacerle al médico con respecto al linfoma de Hodgkin son:

  • ¿Qué podría estar provocando mis síntomas o mi enfermedad?
  • Además de la causa más probable, ¿cuáles son otras posibles causas de mis síntomas o mi enfermedad?
  • ¿Qué tipo de pruebas necesito hacerme?
  • ¿Esta afección puede ser temporal o crónica?
  • ¿Cuáles serían las mejores medidas para tomar?
  • ¿Cuáles son las alternativas al enfoque principal que sugieres?
  • Tengo otros problemas de salud. ¿Cuál es la mejor manera de controlarlos de manera conjunta?
  • ¿Debo respetar alguna restricción?
  • ¿Debería consultar a un especialista? ¿Cuánto costará? ¿Lo cubrirá mi seguro?
  • ¿Necesitaré una biopsia?
  • ¿Existe alguna alternativa genérica al medicamento que me recetas?
  • ¿Hay algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web me recomiendas?

Además de las preguntas que has preparado para el médico, no dudes en hacer otras.

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga una serie de preguntas. Estar preparado para responderlas puede dejar tiempo para repasar los puntos a los que quieres dedicar más tiempo. El médico puede preguntarte:

  • ¿Cuándo comenzaste a tener los síntomas?
  • ¿Los síntomas han sido continuos u ocasionales?
  • ¿Cuán intensos son los síntomas?
  • ¿Existe algo que, al parecer, esté mejorando los síntomas?
  • ¿Existe algo que, al parecer, esté empeorando los síntomas?
  • ¿Tienes algún familiar que haya tenido cáncer, incluso linfoma de Hodgkin?
  • ¿Tú o alguien de tu familia han padecido un trastorno que afecte el sistema inmunitario?
  • ¿Alguna vez has tenido infecciones en el pasado?
  • ¿Tú o tu familia han estado expuesto a toxinas?

Last Updated Sep 21, 2018


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