Neumotórax

Perspectiva general

Un neumotórax es un colapso pulmonar. Un neumotórax se produce cuando el aire se filtra dentro del espacio que se encuentra entre los pulmones y la pared torácica. El aire hace presión en la parte externa del pulmón y lo hace colapsar. El neumotórax puede ser un colapso pulmonar completo o un colapso de solo una parte del pulmón.

Un neumotórax puede ser provocado por una contusión o una lesión penetrante en el pecho, por determinados procedimientos médicos o daño provocado por una enfermedad pulmonar oculta. O bien, puede ocurrir sin un motivo evidente. Los síntomas, generalmente, comprenden dolor repentino en el pecho y dificultad para respirar. En algunas ocasiones, un colapso pulmonar puede ser un evento que pone en riesgo la vida.

En general, el tratamiento del neumotórax implica introducir una aguja o un tubo en el pecho entre las costillas para eliminar el exceso de aire. Sin embargo, un pequeño neumotórax puede curarse por sí solo.

Pulmón colapsado y pulmón normal

En un colapso pulmonar, el aire del pulmón se filtra hacia la cavidad torácica. El ejemplo que se muestra es de un neumotórax izquierdo completo.

Síntomas

Los principales síntomas de un neumotórax son el dolor de tórax repentino y la dificultad para respirar.

Cuándo debes consultar con un médico

Estos síntomas pueden ser causados por diversos problemas de salud y algunos de ellos pueden ser potencialmente mortales, de manera que busca atención médica. Si el dolor de tórax es intenso o respirar se torna cada vez más difícil, busca atención de urgencia de inmediato.

Causas

Un neumotórax puede originarse por:

  • Lesión en el pecho. Cualquier contusión o lesión penetrante en el pecho puede provocar el colapso pulmonar. Algunas lesiones pueden producirse durante agresiones físicas o accidentes de automóvil, mientras que otras pueden producirse por accidente durante procedimientos médicos que implican la inserción de una aguja en el pecho.
  • Enfermedad pulmonar. Es más probable que el tejido pulmonar dañado colapse. El daño pulmonar puede originarse en muchos tipos de enfermedades ocultas, entre ellas, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), la fibrosis quística y la neumonía.
  • Ampollas de aire rotas. Se pueden manifestar pequeñas ampollas de aire (bullas) en la parte superior de los pulmones. Estas bullas a veces revientan, dejando que el aire se filtre en el espacio que rodea los pulmones.
  • Ventilación mecánica. Se puede producir un tipo grave de neumotórax en personas que necesitan asistencia mecánica para respirar. El respirador puede crear un desequilibrio de presión de aire dentro del pecho. El pulmón puede colapsar por completo.

Factores de riesgo

En general, los hombres tienen mayor probabilidad de tener neumotórax que las mujeres. El tipo de neumotórax provocado por ampollas de aire rotas tiene más probabilidad de ocurrir en personas entre los 20 y los 40 años, en especial, si la persona es muy alta y tiene bajo peso.

Entre los factores de riesgo de un neumotórax, se encuentran:

  • Tabaquismo. El riesgo se incrementa con la cantidad de tiempo y con la cantidad de cigarrillos fumados, incluso cuando no hay enfisema.
  • La genética. Ciertos tipos de neumotórax tienden a ser hereditarios.
  • Enfermedad pulmonar. Tener una enfermedad pulmonar de fondo, en especial, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), hace más probable la aparición de un colapso pulmonar.
  • Ventilación mecánica. Las personas que necesitan ventilación mecánica para asistir su respiración corren un mayor riesgo de padecer un neumotórax.
  • Neumotórax previo. Cualquier persona que haya tenido un neumotórax corre mayor riesgo de tener otro.

Complicaciones

Muchas personas que han tenido un neumotórax pueden tener otro, habitualmente después de uno a dos años del primero.

A veces, puede seguir filtrándose aire si la abertura en el pulmón no se cierra. Es posible que sea necesario hacer una cirugía para cerrar la fuga de aire.

Diagnóstico

El neumotórax generalmente se diagnostica mediante una radiografía de tórax. En algunos casos, podría ser necesaria una exploración por tomografía computarizada para brindar imágenes más detalladas. También se puede usar una ecografía para identificar un neumotórax.

Tratamiento

El objetivo en el tratamiento de un neumotórax es aliviar la presión en el pulmón para permitirle que se expanda nuevamente. Dependiendo de la causa del neumotórax, un segundo objetivo puede ser evitar las reapariciones. Los métodos para lograr estos objetivos dependen de la gravedad del colapso pulmonar y a veces de su estado de salud general. Las opciones de tratamiento pueden incluir observación, aspiración con aguja, inserción de tubo torácico, reparación no quirúrgica o cirugía.

Observación

Si solo tienes una parte del pulmón colapsada, es posible que el médico simplemente supervise tu trastorno con una serie de radiografías de tórax hasta que se absorba el aire en exceso por completo y el pulmón vuelva a expandirse. Esto puede llevar varias semanas.

Aspiración con aguja o inserción de sonda pleural

Si una zona más grande de tu pulmón ha colapsado, es posible que se utilice una aguja o una sonda pleural para eliminar el exceso de aire.

  • Aspiración con aguja. Se inserta una aguja hueca con una pequeña sonda flexible (catéter) entre las costillas para llegar al espacio lleno de aire que está presionando el pulmón colapsado. La aguja se retira y se conecta una jeringa al catéter para que el médico pueda extraer el exceso de aire. Es posible que el catéter se deje por unas horas para asegurarse de que el pulmón se vuelva a expandir y el neumotórax no se repita.
  • Inserción de sonda pleural. Se inserta una sonda pleural flexible en el espacio lleno de aire y se puede conectar a un dispositivo de válvula de una vía que extrae el aire de la cavidad torácica de forma continua hasta que el pulmón vuelve a expandirse y sana.

Reparación no quirúrgica

Si una sonda pleural no vuelve a expandir el pulmón, las opciones no quirúrgicas para cerrar la fuga de aire pueden incluir:

  • Utilizar una sustancia para irritar los tejidos que rodean el pulmón de manera que se peguen y sellen cualquier fuga. Esto se puede hacer a través de la sonda pleural, pero se puede hacer durante la cirugía.
  • Extraer sangre del brazo y colocarla en la sonda pleural. La sangre crea un parche fibrinoso en el pulmón (parche de sangre autólogo), que sella la fuga de aire.
  • Pasar una sonda delgada (broncoscopio) por la garganta hasta los pulmones para observar los pulmones y las vías respiratorias y colocar una válvula de una vía. La válvula permite que el pulmón se vuelva a expandir y que la fuga de aire sane.

Cirugía

Algunas veces, es posible que sea necesario realizar una cirugía para cerrar la fuga de aire. En la mayoría de los casos, la cirugía puede realizarse a través de pequeñas incisiones, usando una pequeña cámara por fibra óptica y herramientas quirúrgicas estrechas de mango largo. El cirujano buscará el área de filtración o la bulla rota y la cerrará.

En raras ocasiones, el cirujano tendrá que realizar una incisión más grande entre las costillas a fin de tener un mejor acceso a fugas de aire más grandes o a múltiples fugas.

Last Updated Jun 20, 2019


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