Neuritis óptica

Perspectiva general

La neuritis óptica se produce cuando la hinchazón (inflamación) daña el nervio óptico, un conjunto de fibras nerviosas que transmite la información visual del ojo al cerebro. Los síntomas comunes de la neuritis óptica incluyen dolor con el movimiento del ojo y pérdida temporal de la visión en un ojo.

Los signos y síntomas de la neuritis óptica pueden ser la primera indicación de esclerosis múltiple (MS, por sus siglas en inglés), o pueden aparecer más tarde en el curso de la esclerosis múltiple. La esclerosis múltiple es una enfermedad que causa inflamación y daño a los nervios del cerebro y del nervio óptico.

Además de la esclerosis múltiple, la inflamación del nervio óptico puede ocurrir con otras afecciones, incluidas infecciones o enfermedades inmunitarias, como el lupus. En raras ocasiones, otra enfermedad llamada neuromielitis óptica causa inflamación del nervio óptico y la médula espinal.

La mayoría de las personas que tienen un solo episodio de neuritis óptica eventualmente recuperan su visión sin tratamiento. Algunas veces, los medicamentos esteroides pueden acelerar la recuperación de la visión después de la neuritis óptica.

Nervio óptico

El nervio óptico es un conjunto de fibras nerviosas que sirve como cable de comunicación entre los ojos y el cerebro. Las fibras nerviosas tienen una capa especial llamada mielina.

Síntomas

La neuritis óptica suele afectar a un solo ojo. Los síntomas pueden incluir:

  • Dolor. La mayoría de las personas que presentan neuritis óptica sienten dolor ocular que empeora con el movimiento del ojo. A veces, esto se percibe como un dolor sordo detrás del ojo.
  • Pérdida de la visión en un ojo. La mayoría de las personas tienen al menos una reducción temporal de la visión, pero el grado de pérdida varía. La pérdida evidente de la visión generalmente se presenta con el paso de las horas o los días, y mejora en el transcurso de varias semanas o meses. La pérdida de la visión es permanente en algunas personas.
  • Pérdida del campo visual. La pérdida de visión lateral puede ocurrir en cualquier patrón, como la pérdida de visión central o la pérdida de visión periférica.
  • Pérdida de la visión del color (cromática). La neuritis óptica a menudo afecta la percepción del color. Puedes notar que los colores parecen menos vívidos de lo normal.
  • Ráfagas de luz. Algunas personas con neuritis óptica dicen ver ráfagas de luz o luces centelleantes con los movimientos oculares.

Cuándo debes consultar con un médico

Las afecciones oculares pueden ser graves. Algunas pueden provocar la pérdida permanente de la visión y otras están asociadas con otros problemas médicos graves. Ponte en contacto con tu médico en los siguientes casos:

  • Presentas nuevos síntomas, como dolor ocular o un cambio en la visión.
  • Los síntomas empeoran o no mejoran con tratamiento.
  • Presentas síntomas inusuales, incluida la pérdida de la visión en ambos ojos, visión doble y entumecimiento o debilidad en una o más extremidades, lo que puede indicar un trastorno neurológico.

Causas

Se desconoce la causa exacta de la neuritis óptica. Se cree que aparece cuando el sistema inmunitario ataca por error la sustancia que cubre el nervio óptico, lo que produce inflamación y daño a la mielina.

Normalmente, la mielina ayuda a transmitir rápidamente los impulsos eléctricos del ojo al cerebro, donde se convierten en información visual. La neuritis óptica interrumpe este proceso y afecta la visión.

Las siguientes afecciones autoinmunitarias con frecuencia se asocian con la neuritis óptica:

  • Esclerosis múltiple. La esclerosis múltiple es una enfermedad autoinmunitaria en la que el propio sistema inmunitario ataca la vaina de mielina que cubre las fibras nerviosas en el cerebro. En las personas con neuritis óptica, el riesgo de sufrir esclerosis múltiple después de un episodio de neuritis óptica es de aproximadamente el 50 % durante toda la vida.

    El riesgo de sufrir esclerosis múltiple después de neuritis óptica aumenta aún más si una exploración por resonancia magnética muestra lesiones en el cerebro.

  • Neuromielitis óptica. En esta afección, la inflamación afecta el nervio óptico y la médula espinal. La neuromielitis óptica es similar a la esclerosis múltiple, pero la neuromielitis óptica no daña las fibras nerviosas del cerebro tan frecuentemente como lo hace la esclerosis múltiple. Aún así, la neuromielitis óptica es más grave que la esclerosis múltiple, lo que a menudo resulta en una menor recuperación después de un ataque en comparación con la esclerosis múltiple.
  • Trastorno de anticuerpos antiglicoproteína de mielina de oligodendrocitos (MOG, por sus siglas en inglés). Esta afección puede causar inflamación del nervio óptico, la médula espinal o el cerebro. Al igual que la esclerosis múltiple y la neuromielitis óptica, pueden producirse ataques recurrentes de inflamación. La recuperación de los ataques contra la glicoproteína de mielina de oligodendrocitos suele ser mejor que la de la neuromielitis óptica.

Cuando los síntomas de la neuritis óptica son más complejos, es necesario considerar otras causas asociadas, incluidas:

  • Infecciones. Las infecciones bacterianas, incluidas la enfermedad de Lyme, la fiebre por arañazo de gato y la sífilis, o provocadas por virus, como el sarampión, las paperas y el herpes, pueden causar neuritis óptica.
  • Otras enfermedades. Enfermedades como la sarcoidosis, la enfermedad de Behcet y el lupus pueden causar neuritis óptica recurrente.
  • Medicamentos y toxinas. Algunos fármacos y toxinas se han asociado con la aparición de la neuritis óptica. El etambutol, utilizado para tratar la tuberculosis, y el metanol, un ingrediente común en los anticongelantes, las pinturas y los solventes, están asociados con la neuritis óptica.

Factores de riesgo

Los factores de riesgo para tener neuritis óptica incluyen los siguientes:

  • Edad. La neuritis óptica afecta con mayor frecuencia a los adultos de 20 a 40 años de edad.
  • Sexo. Las mujeres son mucho más propensas a tener neuritis óptica que los hombres.
  • Raza. La neuritis óptica ocurre con más frecuencia en personas de raza blanca.
  • Mutaciones genéticas. Ciertas mutaciones genéticas podrían aumentar tu riesgo de tener neuritis óptica o esclerosis múltiple.

Complicaciones

Las complicaciones de la neuritis óptica pueden incluir las siguientes:

  • Daño al nervio óptico. La mayoría de las personas tienen algún daño permanente del nervio óptico después de un episodio de neuritis óptica, pero el daño podría no causar síntomas permanentes.
  • Disminución de la agudeza visual. La mayoría de las personas recuperan la visión normal o casi normal dentro de varios meses, pero puede persistir una pérdida parcial de la discriminación de colores. Para algunas personas, la pérdida de visión persiste.
  • Efectos secundarios del tratamiento. Los medicamentos esteroides utilizados para tratar la neuritis óptica calman el sistema inmunitario, lo que causa que el cuerpo se vuelva más susceptible a las infecciones. Otros efectos secundarios incluyen cambios en el estado de ánimo y aumento de peso.

Diagnóstico

Es probable que consultes a un oftalmólogo para un diagnóstico, el cual generalmente se basa en tus antecedentes médicos y en un examen. El oftalmólogo probablemente realizará los siguientes exámenes oculares:

  • Un examen ocular de rutina. Tu oftalmólogo revisará tu visión y tu capacidad para percibir los colores y medirá tu visión lateral (periférica).
  • Oftalmoscopia. Durante este examen, el médico ilumina el ojo con una luz brillante y examina las estructuras de la parte posterior del ojo. Esta prueba ocular evalúa el disco óptico, donde el nervio óptico entra en la retina del ojo. El disco óptico se inflama en aproximadamente un tercio de las personas con neuritis óptica.
  • Prueba de reacción con luz pupilar. Tu médico puede mover una linterna frente a tus ojos para ver cómo responden tus pupilas cuando se las expone a la luz brillante. Si tienes neuritis óptica, tus pupilas no se contraerán tanto como lo harían las pupilas en ojos sanos cuando se exponen a la luz.

Otros exámenes para diagnosticar la neuritis óptica podrían incluir:

  • Imágenes por resonancia magnética (RM). Una resonancia magnética utiliza un campo magnético y pulsos de energía de ondas de radio para tomar imágenes del cuerpo. Durante una resonancia magnética para verificar si hay neuritis óptica, podrías recibir una inyección de una solución de contraste para hacer que el nervio óptico y otras partes de tu cerebro sean más visibles en las imágenes.

    Una resonancia magnética es importante para determinar si hay áreas dañadas (lesiones) en el cerebro. Tales lesiones indican un alto riesgo de desarrollar esclerosis múltiple. Una resonancia magnética también puede descartar otras causas de la pérdida de la visión, como un tumor.

  • Análisis de sangre. Se dispone de un análisis de sangre para detectar infecciones o anticuerpos específicos. La neuromielitis óptica está ligada a un anticuerpo que causa neuritis óptica grave. Las personas con neuritis óptica grave pueden someterse a esta prueba para determinar si tienen probabilidad de desarrollar neuromielitis óptica. En casos atípicos de neuritis óptica, la sangre también se puede analizar para detectar anticuerpos antiglicoproteína de mielina de oligodendrocitos.
  • Tomografía de coherencia óptica (OCT, por sus siglas en ingles). Este examen mide el grosor de la capa de fibra nerviosa retiniana del ojo, que a menudo es más delgada a causa de la neuritis óptica.
  • Prueba de campo visual. Este examen mide la visión periférica de cada ojo para determinar si hay alguna pérdida de la visión. La neuritis óptica puede causar cualquier patrón de pérdida del campo visual.
  • Respuesta visual evocada. Durante esta prueba, tú te sientas ante una pantalla en la que se muestra un patrón alternativo de tablero de ajedrez. Se te colocan en la cabeza cables con pequeños parches para registrar las respuestas del cerebro a lo que se ves en la pantalla. Este tipo de prueba le dice a tu médico si las señales eléctricas que llegan a tu cerebro son más lentas de lo normal como resultado de un daño al nervio óptico.

Es probable que el médico te pida que regreses para someterte a exámenes de seguimiento dos a cuatro semanas después de que tus síntomas comiencen para confirmar el diagnóstico de neuritis óptica.

Tratamiento

La neuritis óptica generalmente mejora por sí sola. En algunos casos, se utilizan medicamentos esteroides para reducir la inflamación del nervio óptico. Los posibles efectos secundarios del tratamiento con esteroides incluyen aumento de peso, cambios del estado de ánimo, enrojecimiento facial, malestar estomacal e insomnio.

El tratamiento con esteroides generalmente se administra por vía endovenosa (intravenosa). La terapia con esteroides intravenosos acelera la recuperación de la visión, pero no parece afectar la cantidad de visión que se recuperará para la típica neuritis óptica.

Cuando la terapia con esteroides fracasa y persiste la pérdida grave de la visión, un tratamiento llamado terapia de intercambio plasmático podría ayudar a algunas personas a recuperar la visión. Los estudios aún no han confirmado que la terapia de intercambio plasmático sea eficaz para la neuritis óptica.

Prevención de la esclerosis múltiple (EM)

Si tienes neuritis óptica y tienes dos o más lesiones cerebrales evidentes en las resonancias magnéticas, podrías beneficiarte de medicamentos llamados interferones, como el interferón beta-1a o el interferón beta-1b, que pueden retrasar o ayudar a prevenir la esclerosis múltiple. Estos medicamentos inyectables se usan para personas con alto riesgo de sufrir esclerosis múltiple. Los posibles efectos secundarios incluyen depresión, irritación en el sitio de la inyección y síntomas similares a los de la gripe.

Pronóstico

La mayoría de las personas recuperan la visión casi hasta la normalidad dentro de los seis meses posteriores a un episodio de neuritis óptica.

Las personas que vuelven a tener neuritis óptica presentan un mayor riesgo de desarrollar esclerosis múltiple, neuromielitis óptica o un trastorno asociado a los anticuerpos anti glicoproteína de mielina de oligodendrocitos. La neuritis óptica puede reaparecer en personas sin afecciones subyacentes, y esas personas generalmente tienen un mejor pronóstico a largo plazo para su visión que las personas con esclerosis múltiple o neuromielitis óptica.

Preparación antes de la cita

Si tienes signos y síntomas de neuritis óptica, es probable que consultes con el médico de cabecera o con un médico que se especialice en diagnosticar y tratar enfermedades oculares (oftalmólogo o neurooftalmólogo).

A continuación, encontrarás información útil para prepararte para la consulta.

Qué puedes hacer

Prepara una lista de lo siguiente:

  • Tus síntomas, especialmente los cambios en la visión
  • Información personal clave, incluidos los factores estresantes recientes, los cambios importantes en la vida y los antecedentes médicos familiares y personales, incluidas las infecciones recientes y otras afecciones que padezca
  • Todos los medicamentos, vitaminas y otros suplementos que tomes, incluida la dosis
  • Preguntas para hacerle al médico

Si es posible, pídele a un familiar o a un amigo que te acompañe, para que te ayude a recordar la información que recibas.

Para la neuritis óptica, las preguntas que debes hacerle a tu médico incluyen lo siguiente:

  • ¿Qué puede estar provocando mis síntomas?
  • ¿Existen otras causas posibles?
  • ¿Qué pruebas necesito hacerme?
  • ¿Qué tratamientos recomienda?
  • ¿Cuáles son los posibles efectos secundarios de los medicamentos que usted recomienda?
  • ¿Cuánto tiempo tardaré en mejorar mi vista?
  • ¿Esto me pone en mayor riesgo de sufrir esclerosis múltiple y, de ser así, qué puedo hacer para prevenirla?
  • Tengo otras afecciones médicas. ¿Cómo puedo controlarlas de manera conjunta?
  • ¿Tiene folletos u otro material impreso que me pueda llevar? ¿Qué sitios web me recomiendan?

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga una serie de preguntas, tales como:

  • ¿Cómo describirías tus síntomas?
  • ¿Qué tanto se redujo tu visión?
  • ¿Los colores parecen menos intensos?
  • ¿Los síntomas cambiaron con el tiempo?
  • ¿Existe algo que, al parecer, mejore o empeore los síntomas?
  • ¿Notaste problemas con los movimientos y la coordinación, o entumecimiento o debilidad en los brazos y en las piernas?

Last Updated Feb 12, 2020


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