Pólipos gástricos

Perspectiva general

Los pólipos del estómago, también denominados pólipos gástricos, son masas de células que se forman en el recubrimiento de tu estómago. Estos pólipos son raros y normalmente no causan signos ni síntomas. Los pólipos del estómago suelen descubrirse cuando el médico te revisa por un motivo diferente.

La mayoría de los pólipos del estómago no se vuelven cancerosos. Sin embargo, algunos tipos pueden aumentar tu riesgo de cáncer de estómago en el futuro. Según el tipo de pólipo del estómago tengas, el tratamiento puede implicar la extirpación del pólipo o controlarlo para ver sus cambios.

Estómago, válvula pilórica y parte superior del intestino delgado (duodeno)

El estómago es un saco muscular de un tamaño similar al de un melón pequeño que se expande al comer o beber para albergar hasta un galón (aproximadamente 4 litros) de comida o líquido. Una vez que el estómago pulveriza la comida, fuertes contracciones musculares (ondas peristálticas) empujan la comida hacia la válvula pilórica, que la conduce a la parte superior del intestino delgado (duodeno).

Síntomas

En general, los pólipos gástricos no causan signos ni síntomas.

Sin embargo, a medida que un pólipo gástrico se agranda, pueden aparecer llagas abiertas (úlceras) en la superficie. En raras ocasiones, el pólipo puede bloquear la abertura que hay entre el estómago y el intestino delgado.

Los signos y síntomas de los pólipos gástricos comprenden los siguientes:

  • Dolor y sensibilidad cuando ejerces presión en el abdomen
  • Náuseas
  • Sangre en las heces
  • Anemia

Cuándo consultar al médico

Consulta con el médico si tienes sangre constante en las heces u otros signos o síntomas de pólipos gástricos.

Causas

Los pólipos estomacales se forman por reacción al daño de la membrana interna del estómago. Las causas más frecuentes de los pólipos estomacales son las siguientes:

  • Inflamación estomacal crónica. Este trastorno, también conocido como «gastritis», puede causar la formación de pólipos hiperplásicos y de adenomas. Es improbable que los pólipos hiperplásicos se tornen cancerosos, aunque los que miden más de 2/5 pulgada (1 cm) tienen mayor riesgo de serlo. Los adenomas son el tipo de pólipo estomacal menos frecuente, pero el que tiene más probabilidad de convertirse en pólipos cancerosos. Por esta razón, generalmente se extirpan.
  • Poliposis adenomatosa hereditaria. Este síndrome hereditario y poco frecuente convierte ciertas células de la membrana interna del estómago en un tipo específico de pólipos denominados «pólipos de la glándula fúndica». Cuando están relacionados con este síndrome, los pólipos de la glándula fúndica se extraen porque pueden tornarse cancerosos. La poliposis adenomatosa hereditaria también causa adenomas.
  • Uso regular de ciertos medicamentos para el estómago. Los pólipos de la glándula fúndica son frecuentes en las personas que toman, de forma regular, inhibidores de la bomba de protones para reducir el ácido del estómago. Por lo general, esos pólipos son pequeños y no son motivo de preocupación. Los pólipos de la glándula fúndica que tienen un diámetro mayor que 2/5 pulgadas (1 cm) tienen un pequeño riesgo de convertirse en cáncer; por tanto, tu médico podría recomendarte la interrupción del uso de los inhibidores de la bomba de protones o extirpar el pólipo, o ambos.

Factores de riesgo

Los factores que aumentan las posibilidades de presentar pólipos gástricos son:

  • Edad. Los pólipos gástricos son más frecuentes entre las personas adultas de mediana edad hasta los adultos mayores.
  • Infección gástrica bacteriana. Las bacterias de Helicobacter pylori (H. pylori) son una causa frecuente de gastritis que contribuye a la aparición de adenomas y pólipos hiperplásicos.
  • Poliposis adenomatosa hereditaria. Este síndrome hereditario y poco frecuente aumenta el riesgo de cáncer de colon y otros trastornos, como los pólipos gástricos.
  • Ciertos medicamentos. El consumo prolongado de inhibidores de la bomba de protones, que son medicamentos usados para tratar la enfermedad por reflujo gastroesofágico, se ha asociado con pólipos de las glándulas fúndicas.

Diagnóstico

Las pruebas y los procedimientos usados para diagnosticar los pólipos gástricos son los siguientes:

  • Endoscopia, para ver el estómago por dentro
  • Muestra de tejido (biopsia), que se puede tomar durante la endoscopia y analizar en el laboratorio

Tratamiento

El tratamiento depende del tipo de pólipos gástricos que tengas:

  • Pólipos pequeños que no son adenomas. Estos pólipos tal vez no necesiten tratamiento. En general, no causan signos ni síntomas y solo, en raras ocasiones, se vuelven cancerosos. Tu médico podría recomendarte un control periódico para extirpar los pólipos que crezcan o los pólipos que provoquen signos y síntomas.
  • Pólipos grandes. A estos pólipos tal vez haya que extraerlos. La mayoría de los pólipos gástricos se pueden extraer durante la endoscopia.
  • Adenomas. Estos pólipos se pueden volver cancerosos y, por lo general, se extraen durante la endoscopia.
  • Pólipos asociados con la poliposis adenomatosa hereditaria. Estos pólipos se extraen porque pueden volverse cancerosos.

Tu médico, posiblemente, te recomiende una endoscopia de seguimiento para verificar la presencia de pólipos recurrentes.

Cómo tratar la infección por H. pylori

Si tienes gastritis causada por la bacteria H. pylori en el estómago, tu médico podría recomendarte un tratamiento con antibióticos. El tratamiento de la infección por H. pylori puede hacer que desaparezcan los pólipos hiperplásicos, y también podría detener la recurrencia de los pólipos.

Preparación antes de la cita

Puedes ser derivado a un médico que se especializa en el aparato digestivo (gastroenterólogo).

Qué puedes hacer

  • Ten en cuenta cualquier restricción previa a la consulta, como por ejemplo ayunar antes de la consulta.
  • Toma nota de tus síntomas, incluso los que puedan parecer no tener relación con el motivo por el cual programaste la consulta.
  • Haz una lista de todos tus medicamentos, vitaminas y suplementos.
  • Anota tu información médica más importante, incluso otras enfermedades.
  • Anota tu información personal más importante, incluso lo que te genere mayor estrés o cualquier cambio reciente en tu vida.
  • Escribe preguntas para hacerle al médico.
  • Pídele a un familiar o a un amigo que te acompañe, para que te ayude a recordar lo que te diga el médico.

Preguntas para hacerle al médico

  • ¿Cuál es la causa más probable de mis síntomas?
  • ¿Qué pruebas necesito hacerme? ¿Hay alguna preparación especial para ellas?
  • ¿Qué tipo de tratamientos necesito?
  • ¿Qué atención de seguimiento necesitaré?
  • Tengo otros problemas de salud. ¿Cuál es la mejor manera de controlarlos en forma conjunta?

Además de las preguntas que hayas preparado para hacerle al médico, no dudes en hacerle otras durante la consulta.

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga una serie de preguntas. Estar listo para responderlas puede dejar tiempo para repasar los puntos a los que quieras dedicarles más tiempo. Te puede preguntar lo siguiente:

  • ¿Qué síntomas tienes y cuándo comenzaron?
  • ¿Cuán intensos son los síntomas? ¿Son ocasionales o continuos?
  • ¿Hay algo que mejore o empeore los síntomas?
  • ¿Tienes antecedentes familiares de cáncer de colon, pólipos o poliposis adenomatosa familiar?
  • ¿Tomas medicamentos para disminuir el ácido del estómago?

Last Updated Nov 6, 2018


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