Periostitis tibial

Perspectiva general

El término «dolor en las espinillas» se refiere al dolor que se extiende en la espinilla (tibia), el hueso grande que se encuentra en la parte delantera de la parte inferior de la pierna. Los dolores en las espinillas son frecuentes en los corredores, los bailarines y los reclutas militares.

Conocido en términos médicos como síndrome por sobrecarga de la parte media de la tibia, el dolor en las espinillas suele ocurrir en atletas que recientemente han intensificado o cambiado sus rutinas de entrenamiento. El incremento de la actividad sobrecarga los músculos, los tendones y el tejido óseo.

En la mayoría de los casos, los dolores en las espinillas pueden tratarse con descanso, hielo u otras medidas de cuidado personal. Usar el calzado adecuado y modificar tu rutina de ejercicios son modos de ayudar a evitar que los dolores en las espinillas vuelvan a ocurrir.

Síntomas

Si tienes dolor en las espinillas, puedes notar dolor con la palpación, molestias o dolor en la parte interna de la tibia e hinchazón leve en la parte inferior de la pierna. Al principio, el dolor puede detenerse cuando dejas de hacer ejercicio. Con el tiempo, sin embargo, el dolor puede ser continuo y avanzar hacia una reacción por sobrecarga o fractura por sobrecarga.

Cuándo consultar al médico

Consulta con el médico si el descanso, el hielo y los analgésicos de venta libre no alivian el dolor en la espinilla.

Causas

La periostitis tibial se produce por el esfuerzo repetitivo en la tibia y los tejidos conjuntivos que unen los músculos al hueso.

Factores de riesgo

Tienes mayor riesgo de tener dolor en las espinillas si:

  • Eres corredor, especialmente si eres principiante
  • Aumentas súbitamente la duración, frecuencia o intensidad del ejercicio
  • Corres en terrenos desparejos, como colinas, o superficies duras, como las de cemento
  • Realizas entrenamiento militar
  • Tienes pie plano o arco plantar alto

Prevención

Para ayudar a prevenir el dolor en las espinillas realiza lo siguiente:

  • Analiza tu movimiento. Un análisis de vídeo formal sobre la técnica que usas al correr puede ayudar a identificar los patrones de movimiento que pueden contribuir al dolor en las espinillas. En varios casos, un pequeño cambio en la forma de correr puede ayudar a disminuir el riesgo.
  • Evita hacer ejercicio en exceso. Correr en exceso o realizar otra actividad de alto impacto durante mucho tiempo a una intensidad demasiado alta puede sobrecargar las espinillas.
  • Elige el calzado adecuado. Si eres corredor, reemplaza tu calzado cada 350 a 500 millas aproximadamente (560 a 800 kilómetros).
  • Considera soportes para el arco de tu calzado. Los soportes para el arco de tu calzado pueden ayudar a prevenir el dolor en las espinillas, especialmente si tienes empeine bajo.
  • Considera plantillas que absorban los impactos. Pueden ayudar a reducir los síntomas del dolor en las espinillas y prevenir la reaparición.
  • Reduce el impacto. Entrena con un deporte que tenga menos impacto en las espinillas, como nadar, caminar o andar en bicicleta. Recuerda comenzar actividades nuevas de a poco. Aumenta el tiempo y la intensidad gradualmente.
  • Agrega entrenamiento de fuerza a tus ejercicios. Los ejercicios para fortalecer y estabilizar las piernas, los tobillos, las caderas y los músculos centrales pueden preparar tus piernas para soportar deportes de alto impacto.

Diagnóstico

Con frecuencia, el dolor en las espinillas se diagnostica según tu historia clínica y el resultado de un examen físico. En ciertos casos, una radiografía u otros estudios por imágenes pueden ayudar a identificar otras causas posibles del dolor, como una fractura por estrés.

Tratamiento

En la mayoría de los casos, puedes tratar la periostitis tibial con medidas simples de cuidado personal:

  • Descanso. Evita actividades que causen dolor, hinchazón o molestia, pero no dejes de hacer actividad física por completo. Mientras te curas, prueba con ejercicios de bajo impacto, como nadar, andar en bicicleta o correr en el agua.
  • Hielo. Aplica bolsas de hielo en la espinilla afectada durante 15 a 20 minutos por vez, de cuatro a ocho veces al día, durante varios días. Para proteger tu piel, envuelve las bolsas de hielo con una toalla delgada.
  • Toma un analgésico de venta libre. Prueba con ibuprofeno (Advil, Motrin IB, otros), naproxeno sódico (Aleve) o paracetamol (Tylenol, otros) para calmar el dolor.

Reanuda tus actividades habituales gradualmente, una vez que desaparezca el dolor.

Last Updated Jul 21, 2016


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