Resfriado común

Perspectiva general

El resfriado común es una infección viral de la nariz y la garganta (tracto respiratorio superior). Por lo general es inofensivo, aunque puede que no lo parezca. Muchos tipos de virus pueden causar un resfriado común.

Los niños menores de 6 años tienen mayor riesgo de resfriados, pero los adultos sanos también pueden esperar tener dos o tres resfriados al año.

La mayoría de las personas se recuperan de un resfriado común en una semana o 10 días. Los síntomas pueden durar más tiempo en las personas que fuman. Si los síntomas no mejoran, consulta a tu médico.

Síntomas

Los síntomas de un resfriado común suelen aparecer de uno a tres días después de la exposición a un virus que causa resfriado. Los signos y síntomas, que pueden variar de una persona a otra, pueden incluir los siguientes:

  • Congestión o goteo nasal
  • Dolor de garganta
  • Toser
  • Congestión
  • Dolores corporales o dolor de cabeza leves
  • Estornudos
  • Fiebre baja
  • En general, no sentirse bien (malestar general)

La secreción de la nariz puede volverse más espesa y de color amarillo o verde a medida que un resfriado común sigue su curso. Esto no es una indicación de una infección bacteriana.

Cuándo debes consultar con un médico

Información para adultos. Busca atención médica si tienes:

  • Fiebre mayor de 101,3 ºF (38,5 ºC)
  • Fiebre que dura cinco días o más o que regresa después de un período sin fiebre
  • Dificultad para respirar
  • Silbido al respirar
  • Dolores intensos de garganta, de cabeza o de los senos paranasales

Información para niños. En general, tu hijo no necesita ver al médico por un resfrío común. Pero busca atención médica de inmediato si el niño presenta algo de lo siguiente:

  • Fiebre de 100,4 ºF (38 ºC) en recién nacidos hasta las 12 semanas
  • Fiebre que sube o fiebre que dura más de dos días en un niño de cualquier edad
  • Síntomas que empeoran o no mejoran
  • Síntomas intensos, como dolor de cabeza o tos
  • Silbido al respirar
  • Dolor de oído
  • Extrema irritabilidad
  • Somnolencia inusual
  • Falta de apetito

Causas

Aunque muchos tipos de virus pueden causar un resfriado común, los rinovirus son los culpables más comunes.

Un virus del resfriado entra en el cuerpo a través de la boca, los ojos o la nariz. El virus puede propagarse a través de gotitas en el aire cuando alguien que está enfermo tose, estornuda o habla.

También se propaga por contacto mano a mano con alguien que tiene un resfriado o al compartir objetos contaminados, como utensilios, toallas, juguetes o teléfonos. Si te tocas los ojos, la nariz o la boca después de tal contacto o exposición, es probable que contraigas un resfriado.

Factores de riesgo

Los siguientes factores pueden aumentar tus probabilidades de contraer un resfrío:

  • La edad. Los niños menores de 6 años son los que corren mayor riesgo de resfriarse, especialmente si asisten a centros de cuidado infantil.
  • Sistema inmunitario debilitado. Tener una enfermedad crónica o un sistema inmunitario debilitado aumenta el riesgo.
  • Época del año. Tanto los niños como los adultos son más susceptibles a contraer resfríos en otoño e invierno, pero puedes resfriarte en cualquier momento.
  • Tabaquismo. La exposición al humo del cigarrillo hace que seas más propenso a resfriarte y que tengas resfríos más fuertes.
  • Exposición. Si estás cerca de muchas personas, como en la escuela o en un avión, es probable que estés expuesto a virus que causan resfríos.

Complicaciones

  • Infección aguda del oído (otitis media). Esto ocurre cuando bacterias o virus entran en el espacio detrás del tímpano. Los signos y síntomas típicos incluyen dolor de oído y, en algunos casos, una secreción verde o amarilla de la nariz o el retorno de fiebre después de un resfriado común.
  • Asma. Un resfriado puede desencadenar un ataque de asma.
  • Sinusitis aguda. En adultos o niños, un resfriado común que no se resuelve puede llevar a que se presente inflamación e infección de los senos paranasales (sinusitis).
  • Otras infecciones secundarias. Estas incluyen faringitis estreptocócica, neumonía y laringitis o bronquiolitis en niños. Estas infecciones deben ser tratadas por un médico.

Prevención

No existe una vacuna para el resfriado común, pero puedes tomar precauciones de sentido común para reducir la propagación de los virus del resfriado:

  • Lávate las manos. Lávate bien las manos con agua y jabón de manera frecuente, y enséñales a tus hijos la importancia de lavarse las manos. Si no dispones de agua ni jabón, utiliza un desinfectante de manos a base de alcohol.
  • Desinfecta tus cosas. Limpia las mesadas de la cocina y el baño con desinfectante, especialmente cuando alguien de tu familia esté resfriado. Lava los juguetes de los niños periódicamente.
  • Usa pañuelos de papel. Estornuda y tose en pañuelos de papel. Desecha los pañuelos usados inmediatamente y luego lávate bien las manos.

    Enséñales a los niños a estornudar o toser en la parte interna del codo cuando no tengan un pañuelo de papel. De esta manera, se tapan la boca sin usar las manos.

  • No compartas. No compartas vasos ni utensilios con otros miembros de la familia. Usa tu propio vaso o taza descartables cuando tú o alguien esté enfermo. Identifica la taza o el vaso con el nombre de la persona resfriada.
  • Evita los resfriados. Evita el contacto cercano con cualquier persona que tenga un resfriado.
  • Escoge el centro de cuidado infantil sabiamente. Busca un ambiente de cuidado infantil con buenas prácticas de higiene y políticas claras de mantener a los niños enfermos en el hogar.
  • Cuídate. Comer bien, hacer ejercicio y dormir lo suficiente, y controlar el estrés puede ayudarle a mantener los resfriados a raya.

Diagnóstico

La mayoría de las personas con un resfriado común pueden ser diagnosticadas por sus signos y síntomas. Si tu médico sospecha que tienes una infección bacteriana u otra enfermedad, podría ordenar una radiografía o distintas pruebas para excluir otras causas de tus síntomas.

Tratamiento

No hay cura para el resfriado común. Los antibióticos no son útiles contra los virus del resfriado y no deben utilizarse a menos que haya una infección bacteriana. El tratamiento está dirigido a aliviar los signos y síntomas.

Los pros y contras de los remedios comúnmente utilizados para el resfriado incluyen lo siguiente:

  • Analgésicos. Para aliviar la fiebre, el dolor de garganta y el dolor de cabeza, muchas personas recurren al paracetamol (Tylenol, otros) u otros analgésicos leves. Toma paracetamol por el menor tiempo posible y sigue las indicaciones de la etiqueta para evitar los efectos secundarios.

    Ten precaución cuando les des aspirina a niños o adolescentes. Los niños y adolescentes que se están recuperando de la varicela o de síntomas parecidos a los de la influenza nunca deben tomar aspirina. Esto se debe a que la aspirina se ha relacionado con el síndrome de Reye, una enfermedad poco común pero potencialmente fatal, en estos niños.

    Considera darle a tu hijo analgésicos de venta libre diseñados para bebés o niños pequeños. Estos incluyen paracetamol (Children's Tylenol, FeverAll, otros) o ibuprofeno (Children's Advil, Children's Motrin, otros) para aliviar los síntomas.

  • Aerosoles nasales descongestionantes. Los adultos pueden usar gotas o aerosoles descongestionantes hasta por cinco días. El uso prolongado puede causar un efecto rebote. Los niños menores de 6 años no deben usar gotas o aerosoles descongestionantes.
  • Jarabes para la tos. La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) y la American Academy of Pediatrics (Academia Estadounidense de Pediatría) recomiendan encarecidamente no administrar medicamentos de venta libre para calmar la tos y el resfriado a niños menores de 4 años, ya que pueden ser dañinos. No hay pruebas convincentes de que estos medicamentos sean beneficiosos o seguros para los niños.

    Por lo general, no se recomienda que administres medicamentos para la tos o el resfriado a un niño mayor, pero si lo haces, sigue las instrucciones de la etiqueta. No le des a tu hijo dos medicamentos con el mismo ingrediente activo, como antihistamínicos, descongestionantes o analgésicos. Demasiado de un solo ingrediente podría provocar una sobredosis accidental.

Estilo de vida y remedios caseros

Para sentirte lo más cómodo posible cuando estás resfriado, intenta hacer lo siguiente:

  • Beber mucho líquido. El agua, los jugos, el caldo claro o el agua tibia con limón son buenas opciones. Evita la cafeína y el alcohol, que pueden deshidratarte.
  • Tomar sopa de pollo. La sopa de pollo y otros líquidos calientes suelen ser reconfortantes y pueden aliviar la congestión.
  • Descansar. Si es posible, quédate en casa y no vayas al trabajo o a la escuela si tienes fiebre o tos fuerte, o si te sientes somnoliento después de tomar medicamentos. Además de la oportunidad de descansar, si te quedas en casa, reducirás las posibilidades de contagiar a otros.
  • Ajustar la temperatura y la humedad de la habitación. Mantén tu habitación cálida, pero no en exceso. Si el aire está seco, un humidificador de niebla fría o un vaporizador pueden humedecer el aire y aliviar la congestión y la tos. Mantén la higiene del humidificador para evitar la proliferación de bacterias y moho.
  • Aliviar la garganta. Una gárgara con agua salada, de 1/4 a 1/2 cucharadita de sal disuelta en un vaso de 4 a 8 onzas (de 120 a 240 mililitros) con agua tibia, puede aliviar temporalmente el dolor o la picazón de la garganta.
  • Usar gotas nasales de solución salina. Para ayudar a aliviar la congestión nasal, prueba con gotas nasales de solución salina. Estas gotas pueden ayudar a aliviar los síntomas, incluso en niños, y puedes comprarlas sin receta.

    En los bebés, succiona suavemente las fosas nasales con una pera de goma (introduce la pera aproximadamente entre 1/4 y 1/2 pulgada, o alrededor de 6 a 12 milímetros) después de aplicar las gotas de solución salina.

Medicina alternativa

A pesar de los estudios en curso, la comunidad científica aún no apoya los remedios alternativos comunes para el resfriado, como la vitamina C y la echinacea. He aquí una actualización de algunas de las opciones más populares:

  • Vitamina C: parece que en su mayor parte tomar vitamina C no ayudará a que una persona promedio prevenga un resfrío.
  • Echinacea. Los estudios sobre la efectividad de la echinacea para prevenir o acortar los resfriados no son concluyentes. Sin embargo, si tu sistema inmunitario está sano, no estás tomando medicamentos recetados y no eres alérgico a la echinacea, es poco probable que el uso de suplementos de echinacea cause daño.
  • Cinc. La reputación de combatir el frío del cinc ha tenido sus altibajos. Esto se debe a que muchos estudios sobre el cinc —tanto los que encuentran que el mineral es beneficioso como los que no— son deficientes. En los estudios con resultados positivos, las pastillas de cinc parecieron ser más efectivas si se toman dentro de las 24-48 horas de la aparición de los síntomas.

    Los efectos secundarios del cinc incluyen mal sabor y náuseas. Habla con tu médico antes de tomar un suplemento de cinc.

    El cinc intranasal puede causar daño permanente al sentido del olfato. En junio de 2009, la FDA emitió una advertencia en contra del uso de tres remedios nasales para tratar el resfriado que contienen cinc porque se han asociado con una pérdida duradera o permanente del olfato (anosmia).

Preparación antes de la cita

Si tú o tu hijo tienen un resfriado y los síntomas persisten, empeoran o son graves, solicita una consulta con tu médico de cabecera o con el pediatra de tu hijo. La siguiente información te ayudará a prepararte para tu consulta.

Qué puedes hacer

Prepara una lista de lo siguiente:

  • Tus síntomas o los de tu hijo y cuándo comenzaron
  • Información personal importante, como episodios de estrés y exposición a personas que han estado enfermas
  • Medicamentos, vitaminas o suplementos que tú o tu hijo toman
  • Preguntas para hacerle al médico

Para un resfrío común, las preguntas que debes hacerle a tu médico incluyen:

  • ¿Cuál es la causa más probable de estos síntomas?
  • ¿Existen otras causas posibles?
  • ¿Se necesita alguna prueba?
  • ¿Qué enfoque de tratamiento me recomienda?
  • ¿Qué tratamientos deben evitarse?
  • ¿Qué tan pronto esperas que mejoren los síntomas?
  • ¿Mi hijo o yo podemos contagiar? ¿Cuándo es seguro volver a la escuela o al trabajo?
  • ¿Qué medidas de cuidado personal pueden ayudarme?
  • Mi hijo o yo tenemos estas otras afecciones de salud. ¿Cómo podemos controlarlas de manera conjunta?

No dudes en hacer otras preguntas.

Qué esperar de tu médico

Es posible que tu médico te haga preguntas como:

  • ¿Los síntomas han sido continuos?
  • ¿Qué tan graves son los síntomas?
  • ¿Los síntomas mejoraron y luego empeoraron?
  • ¿Hay algo que parezca mejorar los síntomas?
  • ¿Hay algo que parezca empeorar los síntomas?

Qué puedes hacer mientras tanto

Mientras esperas para tu consulta, descansa mucho y toma muchos líquidos.

Last Updated Sep 13, 2019


Content from Mayo Clinic ©1998-2019 Mayo Foundation for Medical Education and Research (MFMER). All rights reserved. Terms of Use