Síndrome de Eisenmenger

Perspectiva general

El síndrome de Eisenmenger es una complicación de un defecto cardíaco de nacimiento (congénito).

La causa más común del síndrome de Eisenmenger es un defecto cardíaco que provoca la creación de un orificio (derivación) entre dos cámaras del corazón. Este orificio hace que la sangre no circule normalmente en el corazón y los pulmones. Un aumento del flujo sanguíneo vuelve a los pulmones en vez de circular por el resto del cuerpo. Los vasos sanguíneos en los pulmones se tornan rígidos y estrechos, y aumentan la presión en las arterias. Esto daña los vasos sanguíneos en los pulmones de forma permanente.

El síndrome de Eisenmenger ocurre cuando el incremento de presión del flujo sanguíneo en el pulmón es tan grande que su curso a través de la derivación se revierte. La sangre desoxigenada (azul) del hemicardio derecho fluye hacia el hemicardio izquierdo y se bombea al cuerpo, entonces no recibes la suficiente cantidad de oxígeno en los órganos y tejidos.

El síndrome de Eisenmenger es un trastorno potencialmente fatal que requiere un control médico riguroso. Los medicamentos pueden mejorar los síntomas y el pronóstico.

Síndrome de Eisenmenger

El síndrome de Eisenmeger suele ser una complicación producto de la existencia de un orificio (derivación) entre dos cámaras del corazón. Aquí, un orificio entre las principales cámaras de bombeo del corazón (comunicación interventricular) aumenta el flujo sanguíneo hacia las arterias pulmonares. Con el tiempo, la derivación produce daños irreparables en las paredes arteriales de los pulmones (arterias pulmonares). El síndrome de Eisenmenger ocurre cuando la presión en las arterias pulmonares se vuelve tan alta que hace que la sangre pobre en oxígeno (azul) fluya desde el ventrículo derecho al izquierdo y luego al cuerpo, y causa cianosis. La presión alta también hace que la pared del ventrículo derecho del corazón se engrose (hipertrofia).

Síntomas

Los signos y síntomas del síndrome de Eisenmenger son los siguientes:

  • Coloración grisácea o azulada de la piel (cianosis)
  • Uñas de manos y pies alargadas y redondeadas (acropaquia)
  • Cansancio rápido y dificultad para respirar al realizar actividades
  • Dificultad para respirar durante el descanso
  • Dolor o presión en el pecho
  • Interrupciones o aceleraciones en los latidos del corazón (palpitaciones)
  • Desmayo (síncope)
  • Tos con sangre (hemoptisis)
  • Mareos
  • Entumecimiento u hormigueo en los dedos de las manos o los pies
  • Dolores de cabeza
  • Hinchazón abdominal

Cuándo consultar al médico

Si tienes cualquier signo o síntoma del síndrome de Eisenmenger, solicita una consulta con tu médico. Incluso si no te han diagnosticado previamente un defecto cardíaco, los síntomas como cianosis o dificultad para respirar son signos de un problema de salud que necesita atención médica.

Causas

En la mayoría de los casos, el síndrome de Eisenmenger se presenta debido a un orificio entre las cavidades del corazón. Para comprender de qué manera el síndrome de Eisenmenger afecta el corazón y los pulmones, es útil conocer cómo funciona el corazón.

Cómo funciona el corazón

El corazón está dividido en cuatro cavidades; dos ubicadas del lado derecho y dos, del izquierdo. Al efectuar su función básica —bombear la sangre por todo el organismo—, el corazón usa los lados izquierdo y derecho para distintas tareas.

El lado derecho impulsa la sangre hacia los vasos que van hacia los pulmones. En los pulmones, el oxígeno enriquece la sangre, que circula hacia el lado izquierdo del corazón. El lado izquierdo del corazón bombea sangre hacia un gran vaso llamado la aorta, que hace circular la sangre hacia el resto del cuerpo.

Las válvulas controlan el flujo de sangre que entra y sale de las cavidades del corazón. Estas válvulas se abren para permitir que la sangre fluya hacia la cavidad siguiente o hacia una de las arterias, y se cierran para evitar que la sangre fluya en sentido contrario.

Cómo se manifiesta el síndrome de Eisenmenger

En la mayoría de las personas que padecen el síndrome de Eisenmenger, la causa de la enfermedad se debe a un orificio (derivación) entre los principales vasos sanguíneos o las cámaras del corazón. Esta derivación es un defecto cardíaco de nacimiento (congénita). Los defectos cardíacos que pueden causar el síndrome de Eisenmenger incluyen los siguientes:

  • Comunicación interventricular. Esta derivación en la pared del tejido que divide los hemicardios derecho e izquierdo de las principales cámaras de bombeo del corazón (ventrículos) es la causa más común del síndrome de Eisenmenger.
  • Comunicación interauricular. Una comunicación interauricular es una derivación en la pared del tejido que divide los hemicardios derecho e izquierdo de las principales cámaras del corazón (aurículas).
  • Conducto arterioso persistente. Este defecto cardíaco es un orificio entre la arteria pulmonar que transporta sangre con bajo nivel de oxígeno a los pulmones y la arteria que transporta sangre con alto nivel de oxígeno al resto del cuerpo (aorta).
  • Defecto del canal atrioventricular. En este defecto cardíaco, se observa un gran orificio en el centro del corazón donde se unen las paredes de las cámaras superiores (aurículas) e inferiores (ventrículos). Es posible que algunas de las válvulas del corazón no funcionen correctamente.

Para cada uno de estos defectos, el aumento de la presión arterial que fluye a través de la derivación aumenta la presión en la arteria pulmonar. Con el tiempo, este aumento de presión daña los vasos sanguíneos más pequeños en los pulmones.

El síndrome de Eisenmenger se produce cuando el flujo sanguíneo vuelve a través de la derivación, lo que hace que se mezcle la sangre con alto nivel de oxígeno con la que tiene bajo nivel de oxígeno. Esto reduce el nivel de oxígeno en la sangre (cianosis) y aumenta el recuento de glóbulos rojos para tratar de compensar la falta de oxígeno.

El síndrome de Eisenmenger se produce cuando un defecto cardíaco congénito no se trata ni se detecta lo suficientemente temprano como para cerrarse antes de que se presenten daños en las arterias de los pulmones. Si tú o tu hijo reciben un diagnóstico de defecto cardíaco, es importante que se comience el tratamiento de inmediato, lo que incluye someterse a cirugías o procedimientos para ayudar a corregir el defecto.

Los antecedentes familiares de defectos cardíacos también aumentan el riesgo de que el bebé nazca con un defecto cardíaco congénito, lo que incluye la posibilidad de desarrollar el síndrome de Eisenmenger. Si te han diagnosticado un defecto cardíaco o el síndrome de Eisenmenger, consulta con el médico acerca de realizarles exámenes a otros familiares para detectar defectos cardíacos.

Complicaciones

El monitoreo y tratamiento médico regular son importantes para controlar las complicaciones del síndrome de Eisenmenger, entre ellas:

  • Niveles bajos de oxígeno en sangre (cianosis). El flujo sanguíneo invertido a través del corazón disminuye la cantidad de oxígeno que reciben los tejidos y órganos del cuerpo. Esto te hace tener una menor tolerancia a la actividad física y que la piel tenga un color azulado o grisáceo.
  • Recuento de glóbulos rojos alto (eritrocitosis). Debido a que no recibes suficiente sangre rica en oxígeno en todo el cuerpo, los riñones liberan una hormona que aumenta la cantidad de glóbulos rojos, las células que llevan oxígeno a todo el cuerpo.

    Tener demasiados glóbulos rojos puede reducir el flujo sanguíneo a los otros órganos y aumentar el riesgo de presentar coágulos de sangre.

  • Arritmias. El agrandamiento y engrosamiento de las paredes del corazón, junto con los niveles bajos de oxígeno, pueden ocasionar un ritmo cardíaco irregular (arritmia).

    Algunos tipos de arritmias pueden hacer que la sangre se acumule en las cavidades del corazón, donde puede coagularse. Si el coágulo se traslada fuera del corazón y bloquea una arteria, puedes sufrir un accidente cerebrovascular, un ataque cardíaco o un coágulo en los pulmones (embolia pulmonar).

  • Paro cardíaco repentino. Si presentas una arritmia como una complicación del síndrome de Eisenmenger, es posible que la arritmia detenga repentinamente los latidos del corazón.

    El paro cardíaco repentino es la pérdida repentina e inesperada de la función cardíaca, la respiración y el conocimiento. Sin atención médica inmediata, puedes morir de un paro cardíaco repentino en cuestión de minutos.

    También puedes entrar en paro cardíaco durante procedimientos quirúrgicos o luego de estos, por lo general, en relación con cambios en la presión arterial causados por la anestesia.

  • Insuficiencia cardíaca. Una mayor presión en el corazón puede debilitar tus músculos y disminuir tu efectividad de bombeo. Con el tiempo, esto puede conducir a insuficiencia cardíaca.
  • Tos con sangre (hemoptisis). Una mayor presión en los pulmones y los problemas en la sangre causados por el síndrome de Eisenmenger pueden provocar un sangrado potencialmente fatal en los pulmones y las vías respiratorias, lo que hace que tosas con sangre y disminuya además el nivel de oxígeno en sangre. El sangrado también puede producirse en otras partes del cuerpo.
  • Accidente cerebrovascular hemorrágico. El accidente cerebrovascular hemorrágico se produce cuando un coágulo de sangre se traslada del corazón al cerebro. Dicho coágulo de sangre puede entonces bloquear un vaso sanguíneo en el cerebro, lo que lleva a un accidente cerebrovascular hemorrágico.

    Los altos niveles de glóbulos rojos en el síndrome de Eisenmenger también aumentan el riesgo de coágulos de sangre y accidentes cerebrovasculares hemorrágicos.

  • Problemas renales. Los niveles bajos de oxígeno en sangre pueden llevar a problemas en los riñones. Esto también puede aumentar el riesgo de padecer gota.
  • Riesgos del embarazo. Debido a las exigencias que el embarazo ejerce en el corazón y los pulmones de la madre, las mujeres que tienen síndrome de Eisenmenger no deben quedar embarazadas. Si tienes el síndrome de Eisenmenger, el embarazo representa un riesgo alto de muerte tanto para ti como para tu bebé.

El síndrome de Eisenmenger es una enfermedad potencialmente fatal. El pronóstico para las personas diagnosticadas con síndrome de Eisenmenger depende del tipo de defecto cardíaco congénito y otras enfermedades. Las personas diagnosticadas con síndrome de Eisenmenger pueden sobrevivir hasta los 60 años, y a veces más.

Diagnóstico

Para diagnosticar el síndrome de Eisenmenger, tu médico analizará tu historia clínica, realizará un examen físico y ordenará las pruebas de diagnóstico correspondientes. Estas pueden incluir las siguientes:

  • Electrocardiograma (ECG). Este estudio registra la actividad eléctrica del corazón a través de electrodos que se fijan a la piel. Esta prueba ayuda a diagnosticar los defectos cardíacos que causan el síndrome de Eisenmenger.
  • Radiografía de tórax. Su médico puede ordenar una radiografía de tórax para detectar un agrandamiento de la arteria pulmonar y del corazón.
  • Ecocardiograma. Durante un ecocardiograma (ecografía del corazón), las ondas de sonido crean imágenes detalladas de tu corazón. Esto permite a los médicos ver la estructura del corazón y el flujo sanguíneo a través del corazón para detectar defectos cardíacos.
  • Análisis de sangre. Se pueden hacer análisis de sangre para verificar tus recuentos de glóbulos, los cuales a menudo son altos en el síndrome de Eisenmenger. Tu función renal y hepática, así como tu nivel de hierro, también pueden medirse con análisis de sangre.
  • Exploración por tomografía computarizada del tórax. En esta prueba, te recostarás en una máquina que toma imágenes del corazón y los pulmones para que los médicos puedan ver una sección transversal de dichos órganos. También es posible que te den una tinta que haga que las imágenes del corazón y los pulmones se vean más claramente.
  • Resonancia magnética del tórax. Esta prueba, la cual no utiliza imágenes radiográficas, a veces se usa para obtener imágenes de los vasos sanguíneos en la estructura de los pulmones y del corazón. Una computadora crea “cortes” de tejido a partir de datos generados por un potente campo magnético y ondas de radio.
  • Cateterismo cardíaco. En esta prueba, tu médico inserta un tubo delgado y flexible (catéter) en la vena y arteria de la ingle, y lo guía hasta el corazón mediante el uso de diagnóstico por imágenes radiográficas.

    Los médicos usan el cateterismo cardíaco para medir la presión arterial en los vasos sanguíneos o en las cámaras del corazón, el tamaño de cualquier defecto septal, las presiones en el defecto y la cantidad de sangre en el corazón y los pulmones.

    Si necesitas realizarte un cateterismo cardíaco, asegúrate de elegir un cardiólogo que tenga experiencia en el diagnóstico y tratamiento del síndrome de Eisenmenger.

  • Prueba de caminata. Tu médico puede ordenar una prueba de caminata de seis minutos para verificar tu tolerancia a un nivel de ejercicio moderado.

Tratamiento

El tratamiento para el síndrome de Eisenmenger tiene como objetivo controlar el trastorno y tus síntomas o los de tu hijo. Si bien no tiene cura, los medicamentos pueden ayudarte a que te sientas mejor, mejorar la calidad de vida y prevenir complicaciones graves.

Por lo general, los médicos no recomiendan una cirugía para reparar el orificio en el corazón una vez que el síndrome de Eisenmenger se ha desarrollado, y cualquier cirugía podría poner en riesgo la vida. Es importante que recibas tratamiento de un médico que tenga experiencia en el tratamiento del síndrome de Eisenmenger.

Observación y supervisión

Te controlarán mediante consultas regulares con un cardiólogo de enfermedades cardíacas congénitas. Debes consultar con el cardiólogo al menos una vez al año. En una evaluación típica se suele incluir una revisión exhaustiva de los signos y síntomas, un examen físico, análisis de sangre y otros análisis seleccionados.

Medicamentos

Los medicamentos son la opción de tratamiento principal del síndrome de Eisenmenger. Un médico deberá controlarte con atención cuando tomes medicamentos para detectar cualquier cambio en la presión arterial, el volumen de líquidos o la frecuencia del pulso.

Los medicamentos para el síndrome de Eisenmenger comprenden los siguientes:

  • Medicamentos para controlar las arritmias. Si tienes arritmia, puedes recibir medicamentos para controlar el ritmo cardíaco.
  • Suplementos de hierro. El médico puede recetarte suplementos de hierro si determina que el nivel de hierro es demasiado bajo. No comiences a tomar suplementos de hierro sin antes hablar con tu médico.
  • Aspirina u otros medicamentos anticoagulantes. Si has tenido un accidente cerebrovascular, un coágulo sanguíneo o determinados tipos de ritmos cardíacos irregulares, el médico puede recomendarte aspirina u otros anticoagulantes como la warfarina (Coumadin, Jantoven).

    Sin embargo, las personas que tienen síndrome de Eisenmenger también tienen un mayor riesgo de sangrado cuando toman estos medicamentos, por lo que no tomes ningún anticoagulante a menos que el médico te lo indique.

    No tomes analgésicos de venta libre, como ibuprofeno (Advil, Motrin IB y otros) o naproxeno (Aleve y otros), sin antes hablar con tu médico.

  • Medicamentos para relajar los vasos sanguíneos (vasodilatadores). Los medicamentos usados comúnmente para tratar la hipertensión pulmonar pueden ayudar a abrir las arterias estrechadas en los pulmones para permitir que la sangre fluya con mayor facilidad.
  • Antibióticos. Según tu trastorno, es posible que necesites tomar antibióticos antes de determinados procedimientos dentales y médicos. Estos procedimientos pueden permitir el ingreso de bacterias en el torrente sanguíneo. Tomar antibióticos antes de estos procedimientos puede ayudar a eliminar o controlar las bacterias nocivas que pueden provocar una infección de los tejidos del corazón (endocarditis).

    Los antibióticos se recomiendan solo antes de determinados procedimientos dentales (en los que se corta el tejido de las encías o parte de los dientes) y de procedimientos que involucran el aparato respiratorio y piel o tejido infectados que conectan el músculo con el hueso.

Extracción de sangre (flebotomía)

Si el recuento de glóbulos rojos se vuelve demasiado alto y causa síntomas como dolor de cabeza, dificultad para concentrarse o alteraciones visuales, el médico puede recomendar una extracción de sangre para ayudar a disminuir los recuentos de células sanguíneas. La flebotomía no debe realizarse como rutina y solo debe efectuarse después de una consulta con un experto en enfermedades cardíacas congénitas. También debes recibir líquidos por vía intravenosa (i.v.) cuando se te extraiga sangre para ayudar a reemplazar la pérdida de líquido.

Trasplante de corazón y de pulmón

Algunas personas que padecen el síndrome de Eisenmenger, con el tiempo, pueden necesitar un trasplante de corazón y de pulmón o un trasplante de pulmón con la reparación del orificio en el corazón si ningún otro tratamiento resulta efectivo.

Anticoncepción y embarazo

Si tienes el síndrome de Eisenmenger, embarazarse supone riesgos de salud graves, y puede ser mortal, para la madre y para el bebé. Es esencial que las mujeres que tienen el síndrome de Eisenmenger eviten quedar embarazadas.

El médico puede recomendar un método anticonceptivo no reversible, como una ligadura de trompas o Essure. El sistema Essure es una espiral de metal que se coloca por la vagina dentro de las trompas de Falopio y provoca el desarrollo de tejido cicatricial. Esto bloquea a las trompas de Falopio.

Ligarse las trompas de Falopio (ligadura de trompas) suele recomendarse menos debido a los riesgos de someterse a una cirugía menor.

No se recomiendan las pastillas anticonceptivas que contienen estrógeno para las mujeres que tienen el síndrome de Eisenmenger. El estrógeno aumenta el riesgo de desarrollar coágulos de sangre que podrían bloquear potencialmente una arteria en el corazón, el cerebro o los pulmones. El uso de métodos de barrera, como preservativos o diafragmas, no se recomienda debido al riesgo de falla de estos métodos.

Controles y tratamiento durante toda la vida

El síndrome de Eisenmenger requiere tratamiento y controles cuidadosos durante toda la vida. Tú o tu hijo serán controlados y tendrán consultas de seguimiento periódicas con un cardiólogo que se especializa en enfermedades congénitas. Cuando tú envejezcas o tu hijo crezca, la atención estará a cargo de un cardiólogo especialista en enfermedades congénitas de adultos, quien controlará la enfermedad a lo largo del tiempo. Los defectos cardíacos congénitos pueden afectar tu vida adulta o la de tu hijo, ya que pueden contribuir a otros problemas de salud. Los adultos que tienen defectos cardíacos congénitos pueden necesitar otros tratamientos para su enfermedad.

Estilo de vida y remedios caseros

Si te diagnostican el síndrome de Eisenmenger, con las precauciones y el tratamiento adecuados, podrás seguir teniendo una vida activa.

  • Consulta con el médico respecto de las restricciones para hacer ejercicio. Si bien no debes hacer ejercicios ni practicar deportes extenuantes, podrás hacer actividades físicas menos intensas. Habla con tu médico respecto del tipo de actividad física que sería más adecuada en tu caso.
  • Evita las alturas elevadas. Debido a los bajos niveles de oxígeno a altitudes elevadas, American College of Cardiology (Colegio Estadounidense de Cardiología) y American Heart Association (Asociación Estadounidense del Corazón) recomiendan no vivir a una altura de 5,000 pies (1,524 metros), o superior, por encima del nivel del mar. Conversa con el cardiólogo para que te dé recomendaciones específicas sobre los viajes en avión o a alturas elevadas.
  • Evita las situaciones que puedan disminuir la presión arterial de manera excesiva. Estas comprenden sentarse en una tina con agua caliente o en un sauna, o tomar baños o duchas calientes prolongados. Estas actividades disminuyen la presión arterial y causan desmayos o, incluso, la muerte. Además, debes evitar las actividades que requieran esfuerzos prolongados, como levantar objetos pesados o pesas.
  • Sé cuidadoso con los medicamentos y los suplementos. Muchos medicamentos o suplementos recetados y de venta libre pueden aumentar o disminuir la presión arterial, aumentar el riesgo de sangrado o de coágulos de sangre o afectar la función renal en los pacientes que tienen el síndrome de Eisenmenger. Habla con tu médico antes de tomar cualquier suplemento o medicamento.
  • Evita la exposición al humo de segunda mano y deja de consumir productos de tabaco. Fumar cigarrillos y consumir otros productos de tabaco pueden provocar un daño mayor a las arterias pulmonares y aumentar así el riesgo de manifestar complicaciones.

Estrategias de afrontamiento, y apoyo

Si a ti o a tu hijo les han diagnosticado el síndrome de Eisenmenger, es normal preocuparse sobre inquietudes de salud, aún luego del tratamiento. Aunque los tratamientos pueden aliviar los síntomas y mejorar el pronóstico, es posible que te sientas estresado o nervioso acerca de tu enfermedad.

A continuación presentamos algunas cosas a tener en cuenta para enfrentar el diagnóstico y el tratamiento del síndrome de Eisenmenger:

  • Dificultades emocionales. Recibir un diagnóstico de síndrome de Eisenmenger cambia la vida. Es posible que debas modificar tus planes para tener una familia, y que sientas temor de que la enfermedad empeore.

    Si tú o tu hijo han sido diagnosticados con el síndrome de Eisenmenger, es posible que se sientan inseguros y que tengan dificultades emocionales cuando alcancen la edad escolar. Habla con tu médico o el médico de tu hijo sobre las maneras en las que puedes afrontar estos problemas, que pueden incluir grupos de apoyo, o una visita a un terapeuta o psicólogo.

  • Dificultades de desarrollo en niños. Debido a que algunos niños que tienen defectos cardíacos congénitos y síndrome de Eisenmenger pueden necesitar un largo tiempo de recuperación por cirugías o procedimientos, es posible que tengan un retraso evolutivo en comparación con otros niños de su edad. Las dificultades de algunos niños pueden durar hasta los años escolares, y es posible que también tengan dificultades para aprender a leer o escribir.

    Habla con el médico de tu hijo acerca de las maneras en las que puedes ayudar a tu hijo a superar sus dificultades de desarrollo.

  • Grupos de apoyo. No es fácil lidiar con un problema médico grave para ti o para tu hijo y, según la gravedad de la enfermedad, puede ser una situación muy difícil y aterradora. Tal vez, al hablar con otras personas que han pasado por la misma situación sientas tranquilidad y apoyo. Pregúntale a tu médico o al médico de tu hijo si existen grupos de apoyo locales.

Preparación antes de la cita

Si te diagnostican el síndrome de Eisenmenger, es posible que te deriven a un especialista del corazón (cardiólogo). Es importante que encuentres a un cardiólogo que tenga experiencia en tratar a personas con defectos cardíacos congénitos.

Los síntomas del síndrome de Eisenmenger, como la coloración azul o gris de la piel (cianosis) y dificultad para respirar, son graves. Aunque no te hayan diagnosticado un defecto cardíaco en el pasado, estos síntomas requieren atención médica inmediata.

Debido a que el síndrome de Eisenmenger es una enfermedad complicada y generalmente hay mucho que analizar sobre ella, sería buena idea que vayas preparado a tu consulta. La siguiente información te ayudará a prepararte para la consulta y a saber qué esperar del médico.

Qué puedes hacer

  • Toma nota de cualquier tratamiento cardíaco previo. Debido a que el síndrome de Eisenmenger se manifiesta, con mayor frecuencia, como una complicación de un defecto del corazón, es importante que tu médico conozca los medicamentos has tomado o las cirugías o los procedimientos que has tenido si te diagnosticaron previamente un defecto cardíaco.
  • Ten en cuenta cualquier restricción previa a la consulta. Cuando programes la consulta, asegúrate de preguntar si hay algo que debes hacer con anticipación, como completar formularios o restringir tu dieta. Para algunas pruebas de diagnóstico por imágenes, por ejemplo, es probable que debas estar en ayunas por un período de tiempo determinado.
  • Anota cualquier síntoma que tengas, incluso los que parezcan no tener relación con el síndrome de Eisenmenger. Intenta recordar cuándo comenzaron. Sé específico, por ejemplo, días, semanas, meses e intenta evitar términos vagos como "hace un tiempo".
  • Anota tu información personal más importante, como los antecedentes familiares de defectos cardíacos, hipertensión pulmonar, enfermedad pulmonar, enfermedad cardíaca, accidente cerebrovascular, presión arterial alta y diabetes, así como cualquier situación de estrés importante o cambios recientes en tu vida.
  • Haz una lista de todos los medicamentos, las vitaminas y los suplementos que estés tomando. Asimismo, asegúrate de contarle al médico si has dejado de tomar algún medicamento recientemente.
  • Si es posible, pídele a un familiar o a un amigo que te acompañe. En ocasiones, puede ser difícil recordar toda la información que se proporciona durante una consulta. La persona que te acompañe puede recordar algún detalle que hayas pasado por alto u olvidado.
  • Escribe preguntas para hacerle al médico.

Tu tiempo con el médico es limitado; por eso, preparar una lista de preguntas te ayudará a aprovechar ese tiempo al máximo. Ordena las preguntas de la más importante a la menos importante, por si se acaba el tiempo. Para el síndrome de Eisenmenger, algunas preguntas básicas para hacerle a tu médico son las siguientes:

  • ¿Cuáles serían otras causas posibles de mis síntomas o mi enfermedad?
  • ¿Qué tipos de pruebas tendré que hacerme?
  • ¿Qué tratamiento necesitaré?
  • ¿Cuál es el nivel adecuado de actividad física?
  • ¿Con qué frecuencia debería controlarme para detectar cambios en mi enfermedad?
  • ¿Cuáles son las alternativas al enfoque principal que sugieres?
  • Tengo otros problemas de salud. ¿Cuál es la mejor manera de controlarlos de manera conjunta?
  • ¿Debo respetar alguna restricción?
  • ¿Podrías recomendarme un especialista que tenga experiencia en el tratamiento del síndrome de Eisenmenger?
  • ¿Existe alguna alternativa genérica al medicamento que me recetas?
  • ¿Hay algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web recomiendas?

Además de las preguntas que hayas preparado para hacerle a tu médico, no dudes en hacer más preguntas durante la consulta.

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga una serie de preguntas. Estar preparado para responderlas puede ahorrarte tiempo para consultar sobre cualquier tema al que quieras dedicarle más tiempo. Es posible que el médico te haga las siguientes preguntas:

  • ¿Se te diagnosticó previamente un defecto cardíaco o hipertensión pulmonar? En este caso, ¿qué tratamientos tuviste para la enfermedad?
  • ¿Alguna vez un médico te dijo que tenías un soplo cardíaco, pero no obtuviste un diagnóstico? Si alguna vez te sucedió, ¿cuándo fue esto?
  • ¿Cuándo comenzaste a experimentar los síntomas?
  • ¿Los síntomas han sido continuos u ocasionales?
  • ¿Cuán intensos son los síntomas?
  • ¿Existe algo que, al parecer, esté mejorando los síntomas?
  • ¿Existe algo que, al parecer, esté empeorando los síntomas?

Last Updated Jan 15, 2019


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