Septicemia

Perspectiva general

La sepsis es una enfermedad potencialmente fatal que se produce por una reacción del cuerpo ante una infección. Normalmente, el cuerpo libera químicos en el flujo sanguíneo para luchar contra una infección. La sepsis ocurre cuando la respuesta del cuerpo a estos químicos está desbalanceada, lo que desencadena cambios que pueden dañar múltiples sistemas orgánicos.

Si la sepsis avanza hasta un choque séptico, la presión arterial desciende de manera drástica. Esto puede causar la muerte.

La sepsis se debe a una infección y puede ocurrirle a cualquier persona. La sepsis es más común y más peligrosa en las siguientes personas:

  • Adultos mayores
  • Mujeres embarazadas
  • Niños menores de 1 año
  • Personas que padecen enfermedades crónicas, como diabetes, una enfermedad hepática o pulmonar, o cáncer
  • Personas con sistemas inmunitarios debilitados

El tratamiento temprano de la sepsis, generalmente con antibióticos y grandes cantidades de líquidos de administración intravenosa, mejora la probabilidad de supervivencia.

Síntomas

Signos y síntomas de sepsis

Para recibir el diagnóstico de sepsis, debes tener una infección probable o confirmada, y todos los siguientes síntomas:

  • Cambio en el estado mental
  • El primer número (superior) en la lectura de la presión arterial (también llamado presión sistólica) que es menor o igual a cien milímetros de mercurio (100 mm Hg)
  • Frecuencia respiratoria mayor o igual a 22 respiraciones por minuto

Los signos y síntomas de un choque séptico incluyen los siguientes

La sepsis puede avanzar hacia un choque séptico cuando se producen cambios anormales en el sistema circulatorio, en las células del cuerpo y en la manera en que el cuerpo utiliza la energía. La probabilidad de muerte debido a un choque séptico es mayor que en la sepsis. Para que te diagnostiquen un choque séptico, debes tener una infección probable o confirmada y dos de las siguientes:

  • La necesidad de medicamentos para mantener la presión arterial mayor o igual a 65 milímetros de mercurio (mm Hg).
  • Niveles altos de ácido láctico en la sangre (lactato sérico) después de haber recibido un reemplazo de líquido adecuado. La presencia de una gran cantidad de ácido láctico en la sangre significa que las células no están utilizando el oxígeno de manera apropiada.

Cuándo consultar con el médico

Generalmente, la sepsis se produce en personas que están hospitalizadas o que han estado hospitalizadas hace poco tiempo. Las personas que se encuentran en la unidad de cuidados intensivos son especialmente vulnerables a desarrollar infecciones, lo que puede derivar en una sepsis. Si presentas signos y síntomas de sepsis luego de una cirugía o de haber estado hospitalizado, busca atención médica de inmediato.

Causas

Si bien cualquier tipo de infección, bacteriana, viral o fúngica, puede provocar una sepsis, las siguientes presentan mayores posibilidades:

  • Neumonía
  • Infección del sistema digestivo (que incluye órganos tales como el estómago y el colon)
  • Infección en los riñones, la vejiga y otras partes del sistema urinario
  • Infección del torrente sanguíneo (bacteremia)

Factores de riesgo

La sepsis y el choque séptico son más frecuentes en los siguientes casos:

  • Eres muy joven o tienes edad avanzada
  • Tienes un sistema inmunitario comprometido
  • Padeces diabetes o cirrosis
  • Te encuentras muy enfermo, a menudo en una unidad de cuidados intensivos de un hospital
  • Tienes heridas o lesiones, como quemaduras
  • Tienes dispositivos invasivos, como catéteres intravenosos o sondas de respiración
  • Te han administrado antibióticos o corticosteroides previamente

Complicaciones

La sepsis varía de menos grave a más grave. A medida que la sepsis empeora, el flujo sanguíneo a órganos vitales como el cerebro, el corazón y los riñones, se ve perjudicado. La sepsis también puede causar la formación de coágulos de sangre en los órganos y en los brazos, las piernas, y los dedos de las manos y de los pies, lo que conduce a varios grados de insuficiencia de órganos y muerte de tejidos (gangrena).

La mayoría de las personas se recupera de una sepsis leve, pero la tasa de mortalidad promedio del choque séptico es de alrededor del 40 %. Además, un episodio de sepsis grave puede generar mayor riesgo de padecer infecciones en el futuro.

Diagnóstico

Los médicos a menudo ordenan varias pruebas para tratar de identificar la infección de base.

Análisis de sangre

Se analizan muestras de sangre tomadas desde distintos lugares para detectar lo siguiente:

  • Evidencia de infección
  • Problemas de coagulación
  • Función hepática o renal anormal
  • Disponibilidad deficiente de oxígeno
  • Desequilibrio de electrolitos

Otros análisis de laboratorio

Dependiendo de los síntomas, el médico también puede indicar análisis de uno o más de los siguientes fluidos corporales:

  • Orina. Si el médico sospecha que tienes una infección de las vías urinarias, querrá analizar la orina en busca de signos de bacterias.
  • Secreciones de la herida. Si tienes una herida que parece estar infectada, el análisis de una muestra de las secreciones de la herida puede mostrar qué antibiótico será más efectivo.
  • Secreciones respiratorias. Si expulsas mucosidades al toser (esputo), se lo puede analizar para determinar qué tipo de germen causa la infección.

Estudios de diagnóstico por imágenes

Si el lugar de la infección no está claro, el médico puede indicar una o más de las siguientes pruebas de diagnóstico por imágenes:

  • Radiografías. Las radiografías son buenas para visualizar problemas en los pulmones.
  • Tomografía computarizada (TC). Las infecciones en el apéndice o en el páncreas se observan mejor a través de una exploración mediante tomografía computarizada. Esta tecnología toma radiografías desde varios ángulos y las combina para representar cortes transversales de las estructuras internas del cuerpo.
  • Ecografía. Esta tecnología utiliza ondas de sonido para crear imágenes en tiempo real en un monitor de video. Las ecografías son especialmente útiles para detectar infecciones en la vesícula o en los ovarios.
  • Imagen mediante resonancia magnética (IRM). Las imágenes mediante resonancia magnética pueden resultar útiles para detectar infecciones en tejidos blandos. Esta tecnología emplea ondas de radio y un campo magnético fuerte para producir imágenes transversales de las estructuras internas del organismo.

Tratamiento

El tratamiento temprano y agresivo aumenta las probabilidades de sobrevivir a la sepsis. Las personas que tienen sepsis requieren un control minucioso y tratamiento en la unidad de cuidados intensivos de un hospital. Si tienes sepsis o un choque séptico, posiblemente sea necesario tomar medidas que salvan vidas para estabilizar la respiración y la función cardíaca.

Medicamentos

Se utilizan varios medicamentos para tratar la sepsis y el choque séptico. Por ejemplo:

  • Antibióticos. El tratamiento con antibióticos debe comenzar inmediatamente. Inicialmente, recibirás antibióticos de amplio espectro, los cuales son efectivos contra varias bacterias. Los antibióticos se administran por vía intravenosa (IV).

    Después de conocer los resultados de los análisis de sangre, el médico puede cambiar a un antibiótico diferente que esté dirigido a combatir las bacterias específicas que causan la infección.

  • Líquidos intravenosos. Las personas que tienen sepsis, a menudo, reciben líquidos por vía intravenosa de inmediato, generalmente dentro de las tres horas.
  • Vasopresores. Si la presión arterial permanece demasiado baja incluso después de recibir líquidos por vía intravenosa, es posible que te administren un medicamento vasopresor, el cual contrae los vasos sanguíneos y ayuda a aumentar la presión arterial.

Otros medicamentos que puedes recibir incluyen dosis bajas de corticosteroides, insulina para ayudar a mantener estables los niveles de azúcar en sangre, medicamentos que modifican las respuestas del sistema inmunitario, y analgésicos o sedantes.

Atención médica de apoyo

Las personas que padecen sepsis suelen recibir atención de respaldo que incluye oxígeno. Según tu enfermedad, es posible que necesites una máquina que te ayude a respirar. Si tus riñones se encuentran afectados, quizás necesites realizar diálisis.

Cirugía

La cirugía puede ser necesaria para eliminar las fuentes de infección, como las acumulaciones de pus (abscesos), tejidos infectados o gangrena.

Last Updated Feb 5, 2019


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