Soplos cardíacos

Perspectiva general

Los soplos cardíacos son sonidos durante el ciclo de latidos del corazón —como un silbido o un susurro— que produce el flujo de sangre turbulento en el corazón o cerca de este. Esos sonidos pueden escucharse con un estetoscopio. Un latido del corazón normal produce dos sonidos como «lub-dup» (a veces, se describen con un «lub-DUP»), que son los sonidos que producen las válvulas cardíacas cuando se cierran.

Los soplos cardíacos pueden presentarse en el nacimiento (congénito) o desarrollarse más adelante en la vida. Un soplo cardíaco no es una enfermedad, pero puede indicar un problema cardíaco no diagnosticado.

A menudo, los soplos cardíacos son inocuos (inofensivos), por lo que no necesitan tratamiento. Algunos soplos cardíacos pueden requerir pruebas de seguimiento para asegurarse de que no sean a causa de un trastorno cardíaco grave no diagnosticado. Si es necesario, el tratamiento está orientado a la causa del soplo cardíaco.

Síntomas

Si tienes un soplo cardíaco inofensivo, conocido más frecuentemente como un «soplo cardíaco inocente», es probable que no tengas otros signos ni síntomas.

Un soplo cardíaco anormal puede causar otros signos o síntomas que no son evidentes, apartes del sonido inusual que el médico escucha cuando te ausculta el corazón con un estetoscopio. No obstante, si tienes estos signos o síntomas, pueden indicar un problema cardíaco:

  • Piel azulada, especialmente en las puntas de los dedos y los labios
  • Hinchazón o aumento de peso repentino
  • Falta de aire
  • Tos crónica
  • Agrandamiento del hígado
  • Agrandamiento de las venas del cuello
  • Falta de apetito y problemas para crecer de manera normal (en bebés)
  • Sudoración intensa sin esfuerzo o con esfuerzo mínimo
  • Dolor en el pecho
  • Mareos
  • Desmayo

Cuándo consultar al médico

La mayoría de los soplos cardíacos no son graves, pero, si crees que tú o tu hijo tienen un soplo cardíaco, solicita una cita para ver a tu médico de familia. El médico puede decirte si el soplo cardíaco es inocente y no necesita tratamiento, o si es necesario examinar mejor un problema cardíaco de fondo.

Causas

Existen dos tipos de soplos cardíacos: soplos funcionales y soplos anormales. Una persona que presenta un soplo funcional tiene un corazón normal. Este tipo de soplo cardíaco es frecuente en los recién nacidos y en los niños.

Un soplo cardíaco anormal es más grave. En los niños, por lo general, los soplos anormales son a causa de una enfermedad cardíaca congénita. En los adultos, casi siempre, los soplos anormales se producen por problemas de la válvula cardíaca adquiridos.

Soplos cardíacos funcionales

Un soplo funcional se puede producir cuando la sangre fluye más rápido de lo normal hacia el corazón. Las afecciones que pueden provocar un flujo sanguíneo rápido hacia el corazón, y que causan un soplo cardíaco funcional, son las siguientes:

  • Actividad física o ejercicio
  • Embarazo
  • Fiebre
  • No tener suficientes glóbulos rojos saludables que lleven el oxígeno adecuado a los tejidos del organismo (anemia)
  • Una cantidad excesiva de hormona tiroidea en el organismo (hipertiroidismo)
  • Fases de crecimiento acelerado, como la adolescencia

Los soplos cardíacos funcionales pueden desaparecer con el tiempo o pueden durar toda la vida sin jamás causar otros problemas de salud.

Soplos cardíacos anormales

La causa más frecuente de los soplos anormales en los niños es cuando los bebés nacen con problemas estructurales del corazón (defectos cardíacos congénitos).

Los defectos congénitos frecuentes que provocan soplos cardíacos son los siguientes:

  • Orificios en el corazón o derivaciones cardíacas. Conocidos como «comunicación interauricular o interventricular», los orificios en el corazón pueden o no ser graves, según su tamaño y su ubicación.

    Las derivaciones cardíacas se producen cuando hay un flujo sanguíneo anormal entre las cavidades cardíacas o los vasos sanguíneos, lo que puede provocar un soplo cardíaco.

  • Anomalías de la válvula cardíaca. Las anomalías congénitas de la válvula cardíaca están presentes al momento del nacimiento, pero, a veces, no se descubren hasta mucho tiempo después. Algunos ejemplos son las válvulas que no permiten que fluya demasiada sangre a través de ellas (estenosis) o aquellas que no se cierran correctamente y tienen filtraciones (insuficiencia valvular).

Otras causas de un soplo cardíaco anormal son las infecciones y las afecciones que dañan las estructuras del corazón, y son más frecuentes en niños más grandes o en adultos. Por ejemplo:

  • Calcificación de la válvula. El endurecimiento o el engrosamiento de las válvulas, como en la estenosis mitral o en la estenosis de la válvula aórtica, se pueden producir a medida que envejeces. Las válvulas se pueden estrechar (estenótico) y dificultar que la sangre fluya hacia el corazón, lo que provoca soplos.
  • Endocarditis. Por lo general, esta infección del revestimiento del corazón y de las válvulas se produce cuando las bacterias u otros gérmenes de otra parte del cuerpo, como la boca, se propagan a través del torrente sanguíneo y se alojan en el corazón.

    Si no se trata, la endocarditis puede dañar o destruir las válvulas cardíacas. A menudo, esta afección se produce en personas que ya tuvieron anomalías de la válvula cardíaca.

  • Fiebre reumática. Aunque, en la actualidad, no es tan frecuente en los Estados Unidos, la fiebre reumática es una afección grave que se puede producir cuando no recibes un tratamiento completo o inmediato para la infección de amigdalitis estreptocócica. Puede afectar las válvulas cardíacas de manera permanente y obstaculizar el flujo sanguíneo normal a través del corazón.

Factores de riesgo

Los factores de riesgo que aumentan las posibilidades de padecer un soplo cardíaco son los siguientes:

  • Antecedentes familiares de un defecto cardíaco. Si familiares consanguíneos han tenido un defecto cardíaco, eso aumenta las posibilidades de que tú o tu hijo también puedan tener un defecto o soplo cardíacos.
  • Ciertas enfermedades, como presión arterial alta (hipertensión) no controlada, hipertiroidismo, una infección en el revestimiento interno del corazón (endocarditis), presión arterial alta en los pulmones (hipertensión pulmonar), síndrome carcinoideo, síndrome hipereosinofílico, lupus eritematoso sistémico, artritis reumatoide, un músculo cardíaco debilitado o antecedentes de fiebre reumática, pueden aumentar el riesgo de tener un soplo cardíaco más adelante en la vida.

Los factores que aumentan el riesgo de que tu bebé padezca un soplo cardíaco son los siguientes:

  • Enfermedades durante el embarazo. Tener algunas enfermedades durante el embarazo, como diabetes no controlada o una infección por rubéola, aumenta el riesgo de que tu bebé padezca defectos del corazón y un soplo cardíaco.
  • Tomar ciertos medicamentos o drogas ilegales durante el embarazo. El uso de ciertos medicamentos, alcohol o drogas puede dañar al bebé en desarrollo, lo que produce defectos del corazón.

Prevención

Si bien no hay mucho que puedas hacer para evitar un soplo cardíaco, es reconfortante saber que no es una enfermedad y que, a menudo, es inofensivo. En los niños, muchos soplos desaparecen solos a medida que crecen. En los adultos, los soplos pueden desaparecer cuando mejora el trastorno no diagnosticado que los causa.

Diagnóstico

Los soplos cardíacos se suelen detectar cuando tu médico escucha tu corazón con un estetoscopio durante un examen físico.

Para verificar si el soplo es inofensivo o anormal, tu médico considerará lo siguiente:

  • ¿Qué tan fuerte es? Esto se mide con una escala del 1 al 6, y 6 es el más fuerte.
  • ¿En qué parte de tu corazón está? ¿Se puede oír en tu cuello o en tu espalda?
  • ¿Qué tono es? ¿Es tono alto, medio o bajo?
  • ¿Qué afecta al sonido? Si cambias la posición del cuerpo o haces ejercicio, ¿afecta al sonido?
  • ¿Cuándo sucede y cuánto dura? Los soplos que suceden cuando el corazón se está llenando de sangre (soplo diastólico) o durante el latido (soplo continuo) pueden indicar un problema cardíaco. Tú y tu hijo necesitarán más pruebas para descubrir cuál es el problema. Los soplos que suceden cuando el corazón se está vaciando (sistólico), por lo general, son soplos cardíacos inofensivos que no causan problemas de salud; sin embargo, en ocasiones pueden indicar una enfermedad cardíaca.

Tu médico también buscará otros signos y síntomas de problemas cardíacos y te preguntará acerca de tu historia clínica y si otros miembros de la familia han tenido soplos cardíacos u otras enfermedades de ese tipo.

Pruebas adicionales

Si el médico cree que el soplo cardíaco es anormal, tú o tu hijo podrían necesitar pruebas adicionales, entre ellas:

  • Radiografía de tórax. Una radiografía de tórax muestra una imagen del corazón, los pulmones y los vasos sanguíneos. Puede mostrar si el corazón está agrandado, lo que puede significar que una afección de fondo está causando el soplo cardíaco.
  • Electrocardiografía. En esta prueba no invasiva, un técnico coloca sondas en el pecho que registran los impulsos eléctricos que producen los latidos del corazón. Una electrocardiografía registra estas señales eléctricas y puede ayudarle al médico a detectar problemas en el ritmo cardíaco y en la estructura del corazón.
  • Ecocardiograma. Este tipo de análisis utiliza ondas ecográficas para mostrar imágenes detalladas de la estructura y función del corazón. La ecocardiografía puede ayudar a identificar válvulas cardíacas anormales, como las que están endurecidas (calcificadas) o con pérdidas, y también puede detectar la mayoría de los defectos cardíacos.
  • Cateterismo cardíaco. En esta prueba, se inserta un catéter en una vena o arteria en la pierna o el brazo hasta que llega al corazón. Pueden medirse las presiones en las cavidades cardíacas, y se puede inyectar un medio de contraste.

    El medio de contraste puede verse en una radiografía, lo que ayuda al médico a ver el flujo sanguíneo a través del corazón, los vasos sanguíneos y las válvulas para detectar problemas. Esta prueba suele utilizarse cuando otras pruebas no han sido concluyentes.

Tratamiento

Por lo general, un soplo cardíaco funcional no requiere tratamiento porque el corazón es normal. Si los soplos funcionales son producidos por una enfermedad, como fiebre o hipertiroidismo, los soplos desaparecerán una vez que se trate la afección.

Si tú o tu hijo tienen un soplo cardíaco anormal, puede que no necesiten tratamiento. Es probable que el médico recomiende controlar la afección a través del tiempo. Si se necesita tratamiento, dependerá de cuál sea el problema cardíaco que causa el soplo y consistirá en medicamentos o en cirugía.

Medicamentos

El medicamento que recete el médico dependerá del problema cardíaco específico que tengas. Algunos de los medicamentos que el médico puede darte son:

  • Medicamentos que evitan la formación de coágulos sanguíneos (anticoagulantes). Es posible que el médico te recete medicamentos anticoagulantes, como aspirina, warfarina (Coumadin, Jantoven) o clopidogrel (Plavix). Un anticoagulante evita que se formen coágulos sanguíneos en el corazón y que causen un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular.
  • Píldoras de agua (diuréticos). Los diuréticos eliminan el exceso de líquido del cuerpo, lo que ayuda a tratar otras afecciones que podrían empeorar el soplo cardíaco, como presión arterial alta.
  • Inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina (ECA). Los inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina disminuyen la presión arterial. La presión arterial alta puede empeorar las afecciones ocultas que causan soplos cardíacos.
  • Estatinas. Las estatinas ayudan a reducir el colesterol. Al parecer, el colesterol alto empeora ciertos problemas de las válvulas cardíacas, como algunos soplos cardíacos.
  • Betabloqueadores. Estos medicamentos disminuyen la frecuencia cardíaca y la presión arterial. Se usan para algunos tipos de problemas de las válvulas cardíacas.

Cirugía

Muchas afecciones de las válvulas cardíacas no pueden tratarse solo con medicamentos. Según la afección, el médico puede recomendar una de estas opciones para tratar una válvula dañada o perforada:

Reparación de la válvula

Para reparar una válvula, el médico puede recomendar uno de los siguientes procedimientos:

  • Valvuloplastia con globo. Este procedimiento se realiza para aliviar una válvula estrechada. Durante una valvuloplastia con globo, se pasa un pequeño catéter con un globo expansible por el corazón, se coloca dentro de la válvula y, luego, se expande para ayudar a ensanchar la válvula estrechada.
  • Anuloplastia. En este procedimiento, el cirujano tensa el tejido que rodea la válvula colocando un anillo artificial. Esto permite que las valvas se unan y cierren la abertura anormal de la válvula.
  • Reparación del soporte estructural. En este procedimiento, el cirujano reemplaza o acorta los cordones que soportan las válvulas (cordones tendinosos y músculos papilares) para reparar el soporte estructural. Cuando los cordones y los músculos tienen el largo correcto, los bordes de la valva de la válvula se unen y eliminan la filtración.
  • Reparación de las valvas de una válvula. En este procedimiento, el cirujano separa, corta o pliega quirúrgicamente una aleta de la válvula (valva).

Reemplazo de la válvula

En muchos casos, se debe reemplazar la válvula. Estas son algunas de las opciones:

  • Cirugía a corazón abierto. Este es el principal tratamiento quirúrgico para las estenosis valvulares graves. El cirujano retira la válvula estrecha y la reemplaza con una válvula mecánica o de tejido.

    Las válvulas mecánicas (hechas de metal) son duraderas, pero conllevan el riesgo de que se formen coágulos. Si te colocan una válvula mecánica, tendrás que tomar un anticoagulante, como warfarina (Coumadin, Jantoven), de por vida para evitar los coágulos sanguíneos.

    Las válvulas de tejido, que pueden provenir de un cerdo, una vaca o un donante humano fallecido, a menudo necesitan reemplazarse con el tiempo. A veces es posible hacer otro tipo de reemplazo de la válvula con tejido en el que se usa tu propia válvula pulmonar (autoinjerto).

  • Reemplazo de la válvula aórtica mediante tecnología transcatéter. El reemplazo de la válvula aórtica mediante tecnología transcatéter, un método menos invasivo, implica reemplazar la válvula aórtica con una válvula protésica a través de una arteria en la pierna o en una pequeña incisión en el pecho.

    En algunos casos, se puede insertar una válvula a través de un catéter en una válvula de reemplazo de tejido que tiene que reemplazarse (procedimiento «válvula en válvula»).

    El reemplazo de la válvula aórtica mediante tecnología transcatéter, por lo general, se reserva para las personas con estenosis grave de la válvula aórtica que tienen mayor riesgo de complicaciones por la cirugía de la válvula aórtica.

Los médicos solían recomendar que la mayoría de las personas con soplos cardíacos anormales tomaran antibióticos antes de ir al dentista o antes de tener una cirugía debido a las posibles complicaciones de una infección bacteriana que afecta el revestimiento del corazón (endocarditis infecciosa).

Los médicos ya no recomiendan antibióticos antes de los procedimientos, salvo para las personas con riesgo más alto de complicaciones de endocarditis infecciosa, como aquellas que tienen una válvula cardíaca artificial o con ciertos defectos cardíacos congénitos.

Preparación antes de la cita

Si crees que tú o tu hijo tienen un soplo cardíaco, solicita una cita con el médico de familia. Si bien la mayoría de los soplos cardíacos son inofensivos, es una buena idea descartar cualquier problema cardíaco oculto que podría ser grave.

Debido a que las citas médicas pueden ser breves y suele haber mucho de qué hablar, es aconsejable ir bien preparado. La siguiente información te ayudará a prepararte y a saber qué esperar del médico.

Qué puedes hacer

  • Ten en cuenta cualquier restricción previa a la cita médica. Cuando programes la cita médica, pregunta si hay alguna preparación que debas hacer con anticipación. Por ejemplo, si te harán un determinado tipo de ecocardiograma, quizás tengas que ayunar durante varias horas antes de la cita médica.
  • Toma nota de cualquier síntoma que tengan tú o tu hijo, incluso los que parezcan no tener relación con los soplos cardíacos.
  • Anota tu información personal más importante, como antecedentes familiares de soplos cardíacos, problemas del ritmo cardíaco, defectos cardíacos, enfermedad de las arterias coronarias, trastornos genéticos, accidentes cerebrovasculares, presión arterial alta o diabetes, y cualquier factor de estrés o cambio reciente en tu vida que consideres importantes.
  • Haz una lista de todos los medicamentos, las vitaminas o los suplementos que tú o tu hijo tomen.
  • Si es posible, pídele a un familiar o a un amigo que te acompañe. En ocasiones, puede ser difícil recordar toda la información que recibes durante una cita médica. La persona que vaya contigo puede recordar algún detalle que se te pasó por alto u olvidaste.
  • Prepárate para conversar acerca de los hábitos alimentarios y de actividad física. Si tú o tu hijo aún no siguen una dieta o no tienen una rutina de ejercicios, prepárate para hablar con el médico acerca de los desafíos que podrías enfrentar al comienzo.
  • Anota las preguntas que desees hacerle al médico.

Tu tiempo con el médico es limitado; por eso, preparar una lista de preguntas puede ayudarte a aprovechar al máximo el tiempo de la consulta. En el caso de los soplos cardíacos, algunas preguntas básicas para hacerle al médico son las siguientes:

  • ¿Cuál es la causa más probable del soplo cardíaco?
  • ¿Cuáles son las otras posibles causas del soplo cardíaco?
  • ¿Qué tipo de pruebas se necesitan?
  • ¿Cuál es el mejor tratamiento o la mejor atención médica de seguimiento?
  • ¿Cuáles son las alternativas al enfoque principal que sugieres?
  • ¿Cómo se deberían controlar las otras afecciones además del soplo cardíaco?
  • ¿Hay alguna restricción en mi alimentación o en los ejercicios que deba respetar?
  • ¿Debería consultar a un especialista?
  • Si se necesita una cirugía, ¿qué cirujano me recomiendas?
  • ¿Existe alguna alternativa genérica al medicamento que me recetas?
  • ¿Hay algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web me recomiendas?

Qué puedes esperar del médico

Es probable que el médico te haga una serie de preguntas. Estar preparado para responderlas puede ahorrarte tiempo para consultar sobre cualquier tema al que quieras dedicarle más tiempo. El médico puede preguntarte lo siguiente:

  • ¿Cuándo tuvieron tú o tu hijo los primeros síntomas?
  • ¿Los síntomas han sido continuos u ocasionales?
  • ¿Cuán intensos son los síntomas?
  • ¿Existe algo que, al parecer, mejore los síntomas?
  • ¿Existe algo que, al parecer, empeore los síntomas?
  • ¿Has observado una pigmentación azulada en la piel?
  • ¿Tienes falta de aire? ¿Cuándo sucede esto?
  • ¿Alguna vez te desmayaste?
  • ¿Has tenido dolor en el pecho?
  • ¿Has tenido hinchazón en las piernas?
  • ¿Cómo te sientes cuando haces ejercicio?
  • ¿Alguna vez has consumido drogas ilegales?
  • ¿Has tenido fiebre reumática alguna vez?
  • ¿Alguien más en la familia tiene un soplo cardíaco o un problema de válvula cardíaca?

Last Updated Sep 21, 2018


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