Tumor de Wilms

Perspectiva general

El tumor de Wilms es un cáncer de riñón poco frecuente que afecta principalmente a los niños. También conocido como «nefroblastoma», es el tipo de cáncer de riñón más frecuente en los niños. El tumor de Wilms afecta con mayor frecuencia a niños de 3 a 4 años y se vuelve mucho menos frecuente después de los 5 años de edad.

El tumor de Wilms se presenta con mayor frecuencia en un solo riñón, aunque a veces puede encontrarse en ambos riñones al mismo tiempo.

Con el transcurso de los años, los avances en el diagnóstico y tratamiento del tumor de Wilms mejoraron en gran medida las perspectivas (pronóstico) para los niños que sufren esta enfermedad. Con el tratamiento adecuado, la perspectiva es muy buena en la mayoría de los niños que tienen tumor de Wilms.

Tumor de Wilms

Tu sistema urinario, que incluye riñones, uréteres, vejiga y uretra, se encarga de eliminar los desechos del cuerpo a través de la orina. El tumor de Wilms es el tipo de cáncer de riñón más común en niños.

Síntomas

Los signos y síntomas del tumor de Wilms varían ampliamente, y algunos niños no presentan signos evidentes. Sin embargo, la mayoría de los niños que tienen tumor de Wilms manifiestan uno o más de los siguientes signos y síntomas:

  • Una masa que se puede sentir en el abdomen
  • Hinchazón abdominal
  • Dolor abdominal

Otros signos y síntomas pueden comprender los siguientes:

  • Fiebre
  • Sangre en la orina
  • Náuseas, vómitos o ambos
  • Estreñimiento
  • Pérdida de apetito
  • Dificultad para respirar
  • Presión arterial alta

Cuándo consultar al médico

Pide una consulta con el médico de tu hijo si notas signos o síntomas que te preocupen. El tumor de Wilms es poco frecuente, por lo tanto, es mucho más probable que los síntomas se deban a otra causa, pero es importante verificar cualquier duda.

Causas

No queda claro qué causa el tumor de Wilms, pero, en raras ocasiones, los factores hereditarios pueden influir.

El cáncer comienza cuando las células producen anomalías en el ADN. Estas permiten que las células crezcan y se dividan fuera de control, y que sigan viviendo cuando otras células morirían. Las células que se acumulan forman un tumor. En el tumor de Wilms, este proceso tiene lugar en las células de los riñones.

En pocos casos, las anomalías del ADN que provocan el tumor de Wilms se transmiten de uno de los padres a un hijo. Sin embargo, en la mayoría se desconoce si existe una conexión entre los padres y los hijos que pueda producir cáncer.

Factores de riesgo

Algunos de los factores que pueden aumentar el riesgo de padecer tumor de Wilms son:

  • Raza afroamericana. En los Estados Unidos, los niños afroamericanos corren un riesgo ligeramente mayor de tener un tumor de Wilms que los niños de otras razas. Los niños asiático-americanos parecen tener un riesgo menor que los niños de otras razas.
  • Antecedentes familiares de tumor de Wilms. Si alguien en tu familia tuvo tumor de Wilms, tu hijo tiene un riesgo más elevado de contraer la enfermedad.

El tumor de Wilms tiene mayor incidencia en los niños que presentan ciertas anomalías o síndromes al nacer, entre ellos:

  • Aniridia. En la aniridia, el iris (la parte de color del ojo) se forma de manera parcial o está ausente.
  • Hemihipertrofia. «Hemihipertrofia» significa que un lado del cuerpo, o una parte de este, es mucho más grande que el otro lado.

El tumor de Wilms puede producirse como parte de síndromes raros, entre ellos:

  • Síndrome WAGR. Este síndrome comprende el tumor de Wilms, la aniridia, anomalías en el sistema urinario y los genitales, así como discapacidades mentales.
  • Síndrome de Denys-Drash. Este síndrome comprende el tumor de Wilms, enfermedades renales y el pseudohermafroditismo masculino, por el cual un niño nace con testículos pero presenta características femeninas.
  • Síndrome de Beckwith-Wiedemann. Los niños que padecen este síndrome suelen ser de un tamaño considerablemente mayor que el promedio (macrosomía). Otros signos pueden ser que los órganos abdominales sobresalgan en la base del cordón umbilical o tener una lengua grande (macroglosia), órganos internos agrandados y anomalías en las orejas. También existe un mayor riesgo de padecer tumores, entre ellos, un tipo de cáncer de hígado llamado «hepatoblastoma».

Prevención

No hay nada que tú o tu hijo puedan hacer para prevenir el tumor de Wilms.

Si tu hijo presenta factores de riesgo de tumor de Wilms (por ejemplo, síndromes que se sabe que están asociados con este trastorno), el médico puede recomendar ecografías periódicas de los riñones para detectar anomalías renales. Si bien estos análisis para la detección no pueden prevenir el tumor de Wilms, pueden facilitar la detección de la enfermedad en un estadio temprano.

Diagnóstico

Para diagnosticar el tumor de Wilms, el médico de tu hijo puede recomendar:

  • Una exploración física. El médico buscará posibles signos del tumor de Wilms.
  • Análisis de sangre y de orina. Estos análisis de laboratorio no pueden detectar el tumor de Wilms, pero pueden indicar si los riñones están funcionando bien y revelar determinados problemas renales o recuentos sanguíneos bajos.
  • Pruebas de diagnóstico por imágenes. Las pruebas que crean imágenes de los riñones pueden ayudar al médico a determinar si tu hijo tiene un tumor renal. Las pruebas de diagnóstico por imágenes pueden consistir en una ecografía, una tomografía computarizada o imágenes por resonancia magnética.

Estadificación

Una vez que el médico de tu hijo le diagnostica un tumor de Wilms, buscará determinar la extensión (el estadio) del cáncer. El médico puede recomendar que se realice una radiografía del tórax o una exploración por tomografía computarizada del tórax y una gammagrafía ósea para determinar si el cáncer se ha propagado más allá de los riñones.

El médico asigna un estadio al cáncer, lo que ayuda a determinar las opciones de tratamiento. En los Estados Unidos, las guías desarrolladas por el National Wilms Tumor Study (Grupo Nacional de Estudio del Tumor de Wilms) del Grupo de Oncología Pediátrica comprende estos cinco estadios:

  • Estadio I. El cáncer solo se encuentra en un riñón, está totalmente contenido dentro de este y puede extirparse por completo mediante cirugía.
  • Estadio II. El cáncer se ha propagado a los tejidos y a las estructuras que se encuentran más allá del riñón afectado, como la grasa o los vasos sanguíneos cercanos, pero todavía es posible extirparlo por completo mediante cirugía.
  • Estadio III. El cáncer se ha propagado más allá del área del riñón a los ganglios linfáticos u otras estructuras cercanas dentro del abdomen, el tumor puede desparramarse dentro del abdomen antes de la cirugía o durante esta, o no puede extirparse por completo mediante cirugía.
  • Estadio IV. El cáncer se ha propagado fuera del riñón a estructuras lejanas, como los pulmones, el hígado, los huesos o el cerebro.
  • Estadio V. Las células cancerosas se encuentran en ambos riñones (cáncer bilateral).

Tratamiento

En general, el tratamiento del tumor de Wilms implica cirugía y quimioterapia, y a veces radioterapia. Los tratamientos pueden variar según el estadio del cáncer. Como este tipo de cáncer es poco frecuente, el médico de tu hijo podría recomendarte acudir a un centro oncológico infantil que tenga experiencia en su tratamiento.

Cirugía para extirpar todo un riñón o una parte de él

El tratamiento del tumor de Wilms puede comenzar con una cirugía para extirpar todo el riñón o una parte de él (nefrectomía). La cirugía también se utiliza para confirmar el diagnóstico, dado que el tejido extraído en la operación se envía a un laboratorio para determinar si es canceroso y el tipo de cáncer del tumor.

La cirugía para los tumores de Wilms comprende lo siguiente:

  • Extirpación de la parte afectada del riñón. La nefrectomía parcial implica extirpar el tumor y una pequeña parte del tejido del riñón que lo rodea. La nefrectomía parcial puede ser una opción si el cáncer es muy pequeño o si a tu hijo solo le funciona un riñón.
  • Extirpación del riñón afectado y del tejido que lo rodea. En una nefrectomía radical, los médicos extirpan el riñón y los tejidos que lo rodean, incluso una parte del uréter y, a veces, la glándula suprarrenal. También se extirpan los ganglios linfáticos cercanos. El riñón que queda puede aumentar su capacidad y encargarse por completo de filtrar la sangre.
  • Extirpación de los riñones de forma total o parcial. Si el cáncer afecta ambos riñones, el cirujano elimina la mayor cantidad posible de cáncer de estos dos órganos. En muy pocos casos, esto puede implicar la extirpación de ambos riñones, lo que requeriría que tu hijo se someta a diálisis renal. Si existe la posibilidad de realizar un trasplante de riñón, tu hijo ya no necesitaría diálisis.

Quimioterapia

La quimioterapia utiliza medicamentos potentes para destruir las células cancerosas en todo el cuerpo. El tratamiento para el tumor de Wilms suele implicar una combinación de medicamentos que se administran por vía intravenosa y actúan de manera conjunta para destruir las células cancerosas.

Los efectos secundarios que tu hijo pueda experimentar dependerán de los medicamentos que reciba. Los efectos secundarios frecuentes comprenden náuseas, vómitos, pérdida del apetito, caída del cabello y un mayor riesgo de infecciones. Pregúntale al médico qué efectos secundarios pueden producirse durante el tratamiento y si hay posibles complicaciones a largo plazo.

La quimioterapia puede usarse antes de la cirugía para reducir el tamaño de los tumores y así eliminarlos con más facilidad. También se puede usar después de la cirugía para destruir todas las células cancerosas que aún queden en el cuerpo. La quimioterapia también puede ser una buena opción para los niños cuyos casos de cáncer son demasiado avanzados para eliminarlos por completo con la cirugía.

Para los niños que padecen cáncer en ambos riñones, la quimioterapia se administra antes de la cirugía. De este modo, los cirujanos tienen más probabilidades de salvar al menos un riñón y así preservar la función renal.

Radioterapia

Según el estadio del tumor, es posible que te recomienden radioterapia. En la radioterapia se utilizan haces de energía alta para destruir las células cancerosas.

Durante la radioterapia, colocan a tu hijo con cuidado en una camilla mientras una gran máquina se mueve a su alrededor y dirige los haces de energía con precisión hacia los puntos donde se encuentra el cáncer. Los posibles efectos secundarios comprenden náuseas, diarrea, cansancio e irritación en la piel similar a una quemadura solar.

Solo unos pocos centros médicos de los Estados Unidos, como Mayo Clinic, ofrecen la terapia con rayo de protones, una terapia con haces dirigidos de precisión que destruye el cáncer al mismo tiempo que preserva el tejido sano.

La radioterapia también se puede usar después de la cirugía para destruir las células cancerosas que no se hayan eliminado durante la operación. También puede ser una opción para controlar el cáncer que se ha expandido hacia otras zonas, según las partes del cuerpo adonde se haya diseminado.

Ensayos clínicos

El médico de tu hijo puede recomendar que participe en un ensayo clínico. Estos estudios de investigación le ofrecen a tu hijo la oportunidad de recibir los tratamientos oncológicos más modernos, aunque no hay garantía de que se cure.

Habla sobre los riesgos y beneficios de los ensayos clínicos con el médico de tu hijo. La mayoría de los niños que padecen cáncer se inscriben en un ensayo clínico si hay uno disponible. Sin embargo, la inscripción en un ensayo clínico depende de ti y de tu hijo.

Estrategias de afrontamiento, y apoyo

A continuación, te damos consejos que te ayudarán a brindarles orientación a tus familiares sobre el tratamiento oncológico.

En el hospital

Cuando tu hijo tenga consultas médicas u hospitalizaciones:

  • Lleva el juguete o el libro favorito de tu hijo al consultorio o a las visitas clínicas, para mantenerlo ocupado mientras espera.
  • Quédate con tu hijo durante los análisis o los tratamientos, si es posible. Para describirle lo que sucede, usa palabras que pueda entender.
  • Agrega un momento de juego a la rutina diaria de tu hijo. En general, los principales hospitales tienen una sala de juegos para los niños que están en tratamiento. A menudo, los miembros del personal de la sala de juegos forman parte del equipo de tratamiento y están capacitados en cuestiones relacionadas con el desarrollo, la recreación, la psicología o el trabajo social infantiles. Si tu hijo debe permanecer en su habitación, posiblemente haya un especialista en recreación infantil o un terapeuta recreativo para que lo visiten.
  • Pide ayuda al personal de la clínica o del hospital. Busca organizaciones para padres de niños que padecen cáncer. Los padres que ya han pasado por esta situación pueden brindar aliento y esperanza, así como consejos prácticos. Pídele al médico de tu hijo información sobre grupos de apoyo en la zona.

En casa

Después del alta:

  • Controla el nivel de energía de tu hijo fuera del hospital. Si se siente bien, motívalo a participar en actividades periódicas sin obligarlo. A veces, parecerá que está cansado o sin energía, en especial, después de la quimioterapia o la radiación, por lo que también debes dedicar tiempo al descanso adecuado.
  • Lleva un registro diario de los detalles sobre la enfermedad de tu hijo en casa: la temperatura corporal, el nivel de energía, los patrones de sueño, los medicamentos que se le administran y cualquier efecto secundario. Comparte esta información con el médico de tu hijo.
  • Planea una dieta normal a menos que el médico de tu hijo indique lo contrario. Cuando sea posible, prepárale sus comidas favoritas. Si tu hijo está sometiéndose a quimioterapia, su apetito puede disminuir. Asegúrate de que beba más líquido para compensar la disminución del consumo de alimentos sólidos.
  • Recomiéndale a tu hijo que mantenga una buena higiene bucal. Un enjuague bucal puede ser útil para las llagas o las zonas que sangran. Usa bálsamo labial para aliviar los labios agrietados. Lo ideal es que tu hijo reciba la atención dental necesaria antes de comenzar con el tratamiento. Después, consulta con su médico antes de programar visitas al dentista.
  • Consulta con el médico antes de una vacunación, ya que el tratamiento oncológico afecta el sistema inmunitario.
  • Prepárate para hablar con tus otros hijos acerca de la enfermedad. Háblales acerca de los cambios que pueden llegar a ver en su hermano, como la caída del cabello y el decaimiento, y escucha sus inquietudes.

Preparación antes de la cita

Si a tu hijo le diagnostican un tumor de Wilms, es posible que te deriven a un especialista en cáncer (oncólogo) o a un cirujano especializado en cirugías del riñón (urólogo).

Qué puedes hacer

Para prepararte para la consulta:

  • Haz una lista de todos los medicamentos, vitaminas, hierbas, aceites y otros suplementos que esté tomando tu hijo.
  • Pídele a un familiar o a un amigo que te acompañe para ayudarte a recordar toda la información que te den durante la consulta.
  • Prepara una lista de preguntas para hacerle al médico de tu hijo.

En el caso del tumor de Wilms, algunas preguntas básicas para hacerle al médico son las siguientes:

  • ¿Qué tipos de pruebas necesita hacerse mi hijo?
  • ¿En qué estadio está el cáncer que tiene mi hijo?
  • ¿Qué tratamientos hay disponibles y cuáles me recomiendas?
  • ¿Qué tipos de efectos secundarios puedo esperar de cada tratamiento?
  • ¿Tendré que restringir la actividad de mi hijo o cambiar su dieta durante el tratamiento?
  • ¿Cuál es el pronóstico para mi hijo?
  • ¿Cuál es la probabilidad de que el cáncer reaparezca?
  • ¿Hay folletos u otro material impreso que pueda consultar? ¿Qué sitios web me recomiendas?

No dudes en hacer otras preguntas durante la consulta.

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga una serie de preguntas. Estar listo para responderlas puede dejar tiempo para repasar los puntos a los que quieras dedicarles más tiempo. Por ejemplo, el médico puede preguntarte lo siguiente:

  • ¿Cuándo notaste por primera vez los síntomas de tu hijo?
  • ¿Tienes antecedentes familiares de cáncer, incluso de cáncer infantil?
  • ¿Tienes antecedentes familiares de defectos de nacimiento, especialmente en los genitales o en las vías urinarias?

Last Updated Mar 6, 2018


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